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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2019

Una afectada por el aumento de los alquileres registra los efectos de la gentrificacin en el cntrico barrio madrileo
Compramos tu barrio, el documental que denuncia la especulacin en Lavapis

Henrique Mario
Pblico.es


Paola Rey (Bogot, 1976) podra ser una de las protagonistas de este documental, pero no sale en la pantalla porque est detrs de la cmara. Ella tambin resida aqu, mas tuvo que irse cuando la casera le advirti de que le iba a subir el alquiler de 730 a 1.200 euros. Un piso de ochenta metros cuadrados, incluyendo el altillo. Ahora vive ms all del ro, en el barrio de Puerta del ngel, cuyas viviendas tambin han subido de precio. Desde arriba, se deja sentir el efecto centrfugo de la gentrificacin de la almendra. Desde abajo, haciendo pinza, la rehabilitacin del entorno del Manzanares, bautizada como Madrid Ro.

En principio, la documentalista quien ha vivido en varios pases y lleva en Madrid una dcada se propuso rodar una cinta que reflejase la vida de un pueblo en el corazn de la urbe, aunque la realidad la forz a modificar su idea inicial. Era un proyecto sobre Lavapis como ejemplo de resilencia, recuerda David Losada (Pars, 1976), guionista y productor. La intencin de plasmar la capacidad de sus gentes de resistir a la adversidad en el centro de una ciudad afectada por la especulacin inmobiliaria se fue diluyendo, hasta adquirir la forma del problema mismo: el monstruo ya est aqu y ha empezado a devorarnos.

Paola le hizo una contraoferta a su casera, ofrecindole ms dinero, pero la rechaz. David tuvo la idea de grabar lo que nos estaba pasando. Yo lo vea como un caso aislado, no como una historia que contar, hasta que empec a conocer situaciones similares, explica la cineasta, quien comenz a filmar su propia vida mudanza incluida no para que saliese finalmente en la pelcula, sino como una terapia para sobrellevar el trance.

Ambos haban conocido la vida callejera en Madrid, ciudad acogedora y abierta, adjetivan. Sus aos de juventud en Bogot y en las afueras de Pars David, hijo de emigrantes gallegos, aterriz aqu hace veinte aos no haba sido tan humanos. Ms que un barrio, aquello eran bloques, explica Losada, licenciado en Empresariales. Ahora no slo ejerce de productor, sino tambin de guionista, entrevistador y sonidista. Todo lo que haga falta para sacar adelante Compramos tu barrio, en el que llevan dos aos trabajando de forma autnoma, si bien han lanzado una campaa de micromecenazgo para afrontar la posproduccin.

O sea, que dos urbanitas descubrieron la vida de pueblo en el ltimo oasis del Madrid histrico, aunque desde que se pusieron manos a la obra han asistido a la subida de las aguas, que amenazan con anegar Lavapis de una gentrificacin que ha venido acompaada de la turistificacin. Nuestro corazn, al principio, buscaba la exaltacin del barrio, al tiempo que dejaba en el aire una pregunta: qu ser de las ciudades dentro de treinta aos si, cuanto ms crecen, los barrios van desapareciendo?. David apela a su memoria para enlazar una respuesta: Si vacas el centro, la gente se ve obligada a desplazarse a la periferia, y mi experiencia en Pars es horrible.

Su documental trata de eso, y de los que se quedaron, y de los que se tendrn que ir. Ceden la voz a quince vecinos y a tres polticos del Ayuntamiento. Algunos de ellos ya no estn, como la propia Paola, porque la inclemente evidencia se ha adelantado a la plasmacin en imgenes de aquella realidad. El proceso de aburguesamiento es aceleradsimo, hasta el punto de que volvieron a sujetar la cmara cuando ya haba terminado la fase de rodaje, porque siempre surga alguna novedad. Por ejemplo, la recienteamenaza de cierre de Bodegas Lo Mximo, cuyas dueas ya haban sido entrevistadas al comienzo de la grabacin, tras la compra del edificio por un fondo de inversin britnico.

No lejos de all, Bodegas Alfaro siente el aliento de la especulacin en la nuca. Tambin han adquirido la finca, aunque su contrato de alquiler seguir vigente durante ms tiempo que el de los residentes. Los socios que cogieron el traspaso hace un par de dcadas mantuvieron la esencia tica y esttica: caa bien tirada, barra de cinc, pitones y quejo, ambiente ca. Al frente ya slo queda ngel Morrillo, quien le sirve un vinito a Olivia: "Esta seora es una leyenda viva del barrio". Los bares han proliferado, pero ella nunca ha faltado a su puntual cita con Bodegas Alfaro "porque es la querencia".

El tabernero habla a cmara: edificios enteros convertidos en apartamentos de alquiler vacacional. Ahora hay gente que viene de visita, cuando antes algunas guas recomendaban no entrar en l. Calle Olmo arriba, la pantalla proyecta un grito: Paco se queda!. El anciano acicala una planta en el balconcillo mientras varios activistas cuelgan pancartas en las que puede leerse: El barrio para quien lo habita. Francisco Rodrguez, con una existencia tan tortuosa como la de una vuelta ciclista por etapas, regent un bar hasta que su cuerpo no respondi, por lo que todo el mundo lo conoce por Paco, el del F.M.

Teresa, a sus aos, tuvo que escuchar: Este edificio ya no es para pobres, sino para ricos. Le ofrecieron 2.000 euros por dejar su hogar, pero se neg. El aumento del alquiler sera estratosfrico. Nosotros somos cucarachas en este momento, resume ante el objetivo la inquilina de Argumosa, 11. Iaki Alonso, arquitecto, teoriza sobre el problema: Como sociedad, hemos entregado nuestros espacios al comercio y nos tenemos que ir a vivir a otros lugares. Una batalla difcil de revertir, triste y dura. La pelea contra el poder econmico, insiste, ser compleja y desigual. Y el enemigo ya ha cruzado las lneas defensivas. Y pensar que la pregunta inicial iba a ser: resistir Lavapis?, reflexiona con nostalgia Rey, quien reconoce que cuando escuch los tambores de guerra ya era tarde.

Yo me vea como una vctima de la subida de los alquileres que, en el fondo, poda recurrir a sus amigos. Minimic mi caso, por lo que la idea original era que la pelcula fuese una alarma para despertar a la gente del barrio ante lo que estaba pasando. Pretenda advertir de que podan desdibujar el tejido humano, pero ahora veo que ha sido devastador, se lamenta la directora colombiana. Escuchabas un ruido lejano, sin percibir de dnde proceda ni qu era. Y, de repente, observas atnita que un buldcer arrasa con todo. Cuando montaba el documental, no poda evitar las lgrimas. Lo que iba a ser una historia positiva se convirti en una realidad desgarradora.

Paola y David queran filmar el ltimo barrio del centro de Madrid, como lo definen los realizadores: su tejido social, las redes interpersonales creadas, su fuerte vnculo humano. Pens que mereca la pena contarlo, porque era una forma de contribuir a que siguiese siendo as, explica la licenciada en Comunicacin Social. Ahora, cuando se estrene, mostrar un viaje a la dimensin trgica de lo que est sucediendo en Lavapis: el bofetn, aade el productor de contenido, quien deja claro que fue ste pero podra haber sido otro. El fenmeno no es exclusivo de Madrid, como tampoco lo ha sido de otras ciudades europeas, aunque quizs podra sorprender que un caramelo tan goloso, a diez minutos de la Puerta del Sol, no fuese antes objeto de una feroz especulacin.

As lo refleja la cinta, que muestra tanto a las vctimas desahuciados de sus hogares; afectados por la subida de alquileres o el fin de su contrato; y hosteleros, quienes tambin sufren la caresta del metro cuadrado como a los vecinos y a los activistas, quienes tratan de poner coto a la gentrificacin, es decir, al aburguesamiento: los inversores compran una finca, expulsan a los inquilinos y los convierten en pisos de renta alta o de uso turstico, lo que provoca el cambio de la fisonoma humana cuando el paisanaje se ve desplazado a otras latitudes. Como la propia Paola, que vive ms all del ro, pues la zona al sur de Lavapis Embajadores, Palos de la Frontera, Delicias o Legazpi tambin se ha encarecido.

Dos aos y medio despus de empezar a filmar, una vez que consigan el presupuesto necesario para la posproduccin, se apagarn las luces y se escuchar una voz en off: Los carteles de compro tu piso estn en todas partes: en los buzones, en las calles, en el suelo, en las ventanas de los coches. El tema est en boca de todos. Cojo la cmara y empiezo a grabar los sitios de toda la vida. Y a sus personas: "Es como un pequeo pueblo dentro de Madrid. Es lo que hace que la ciudad sea vivible", dice alguien. "Si queda como una atraccin turstica, dejarn una placa con Aqu vivi Gloria Fuertes, pero molara dejar gente viva tambin", ironiza Ambrus tras la barra El Chngaro sobre el escenario.

Quera exaltar el barrio y la realidad decapit mi idea, aunque ahora hay que ponerle cara a los especuladores. Estoy cansada de escuchar eso de que la batalla del centro est perdida. Porque un fondo buitre no es un ente sin rostro, sino una corporacin con nombre que se apropia del territorio, zanja la directora, cuya historia quizs no concluya aqu. A los dos meses de llegar a mi nuevo edificio, donde slo vivimos gente en alquiler, me enter de que lo haban vendido a una socimi. Fue como arrastrar la pesadilla. Paola y David ya tienen el ttulo para una siguiente entrega: Compramos tu ciudad.

Fuente: http://www.publico.es/sociedad/compramos-barrio-documental-gentrificacion-lavapies.html


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