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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2019

Armas nucleares, un mundo ms peligroso

Higinio Polo
El Viejo Topo


En 2002, con su salida unilateral del Tratado sobre Misiles Antibalsticos, ABM, Estados Unidos empez a destruir la arquitectura de seguridad nuclear que se haba levantado trabajosamente en las tres dcadas anteriores. Quince aos despus, Trump irrumpe con estrpito en el delicado territorio atmico rompiendo el Tratado Intermediate-Range Nuclear Forces, INF, y sita al mundo ante el vrtigo de una nueva carrera de armamentos sin las limitaciones de los acuerdos internacionales. Trump tena precedentes: John Bolton propuso en 2011 salir del INF, con la excusa, entonces, de los misiles iranes. Y Bolton, un peligroso halcn de la guerra, persigue desde hace aos, romper todas las ataduras diplomticas que ligan a Estados Unidos: en diciembre de 2001, como subsecretario de Estado para control de armas, ya estuvo detrs de la salida de Estados Unidos del tratado ABM, que Condolezza Rice y Colin Powell anunciaron en Nueva York a gor Ivanov, entonces ministro de Asuntos Exteriores ruso. Bolton se haba entrevistado con el viceministro ruso de exteriores, Georgiy Mamedov en Mosc durante aquel verano, anunciando que el nuevo presidente norteamericano, George W. Bush, tena otra poltica con relacin al ABM.

As, en octubre de 2018, Trump anunci que Estados Unidos se retirara del INF, y, para acreditar su decisin, acus a Rusia de violarlo desde muchos aos atrs, al menos, desde 2014, aunque, en enero de 2014, The New York Times ya haba publicado una interesada filtracin del gobierno de Obama segn la cual Mosc empez a incumplir el tratado en 2008. Esa acusacin fue lanzada de nuevo por Washington en plena crisis ucraniana de 2014, como un elemento ms de presin a Mosc. La tensin en Ucrania desemboc en el golpe de Estado organizado por Estados Unidos con ayuda polaca, que desaloj al gobierno prorruso de Kiev. Estados Unidos argumenta ahora que el misil ruso de crucero 9M729 con base en tierra, que clasifica como SSC-8, incumple el tratado, acusacin que Mosc ha demostrado que no es cierta. Esa decisin norteamericana es de una extrema gravedad: la ruptura del INF aadida a su anterior salida unilateral del tratado ABM, significa que de los grandes tratados nucleares solo queda uno en vigor: el START III, que vence en 2021: Bolton no quiere prorrogarlo, y Trump afirm no que no lo apoyaba, calificndolo, en febrero de 2017, con una gruesa mentira, de unilateral. En la cumbre de Helsinki, Putin comunic a Trump la disposicin rusa a prorrogar el START III.

Los tratados sobre armamento atmico ms importantes son el Tratado de No Proliferacin Nuclear, TNP, firmado en 1968 por las cinco potencias nucleares, miembros permanentes del Consejo, a los que se adhirieron despus 190 pases. India, Pakistn e Israel no lo han suscrito, y Corea del Norte anunci su retirada; el Tratado sobre Misiles Balsticos, ABM, suscrito en 1972; del que Estados Unidos se retir en 2002. Los firmantes renunciaban a construir sistemas antimisiles: es la doctrina de la Destruccin Mutua Asegurada, que, por eso, converta al ABM en el tratado fundamental para la disuasin nuclear. El SALT-1, SALT-2 detuvieron el aumento nmero de cabezas nucleares; despus, el START-I, de 1991, firmado por Gorbachov y George W. Bush, estipul que cada potencia poda tener un mximo de 6.000 cabezas nucleares, aunque Estados Unidos conserv un mayor nmero por cuestiones de compensacin. El START-II, suscrito por George W. Bush y Yeltsin, en 1993, reduca el nmero de ojivas a menos de 3.500 para cada pas, y el Tratado de Reducciones de Ofensivas Estratgicas (SORT), firmado por Putin y Bush en 2002, limitaba el nmero de ojivas de cada parte a 2.200, aunque adoleca de instrumentos de verificacin y las bombas podan almacenarse sin destruirlas, por lo que permita en la prctica incorporarlas de nuevo a los misiles lanzadores. El START-III, suscrito por Obama y Medvded en 2010, fue la culminacin de todos los tratados anteriores de desarme y control, reemplazando a los anteriores START y al SORT: limitaba el nmero de ojivas a 1.550 para cada pas y a 800 el nmero de lanzadoras (sumados los ICBM, los SLBM y los bombarderos). Adems, el Tratado de No Proliferacin Nuclear, que aseguraba el monopolio atmico a los cinco pases permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, corre tambin riesgos tras haberse convertido tambin en potencias nucleares Pakistn, India, Israel y Corea del Norte. El reciente enfrentamiento armado entre India y Pakistn en Cachemira aade dramatismo y peligro a la nueva proliferacin nuclear.

Y la apuesta norteamericana por destruir los equilibrios y tratados internacionales se constata en otras decisiones: Trump (asesorado por Bolton, que defenda esa opcin) abandon el tratado nuclear 5+1 con Irn, y, aunque no sean tratados sobre armamento, Estados Unidos tambin se ha retirado del Acuerdo Transpacfico de Cooperacin Econmica (TPP); forz a un nuevo acuerdo, T-MEC, con Canad y Mxico para sustituir al Tratado de Libre Comercio para Amrica del Norte (NAFTA o TLCAN); abandon los Acuerdos de Pars sobre el cambio climtico, se retir del Pacto Mundial de la ONU sobre Migracin y Refugiados; rompi con la UNESCO, ha abandonado el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y dej de aportar fondos a la UNRWA, la agencia de la ONU para los refugiados palestinos. Es difcil llegar ms lejos en el deliberado propsito de destruir los entramados diplomticos que aseguran la convivencia internacional. Todas esas decisiones, acompaados de otras destinadas a doblegar gobiernos molestos (ayer, en Afganistn, Iraq, Siria, Libia; hoy, en Venezuela, y tal vez Cuba) obedecen a un ntido plan de Estados Unidos: romper las obligaciones que le atan a los tratados internacionales para tener las manos libres y atentar contra la soberana de otros pases, intentando mantener la hegemona en el mundo, an a costa de la agresin y la guerra.

El 1 de febrero de 2019, aplicando la decisin de Trump, Mike Pompeo anunci la retirada de Estados Unidos. Al da siguiente, como era previsible, Putin anunci tambin la salida de Rusia del tratado. Sin embargo, el fin del INF fue presentado casi de forma unnime por la prensa occidental como una retirada simultnea de Washington y Mosc, faltando a la verdad porque Rusia quera mantenerlo y, en realidad, ha sido Estados Unidos quien ha abandonado el acuerdo, forzando a que Rusia lo hiciera tambin despus: era obvio que Mosc no iba a aceptar las obligaciones del tratado mientras Washington se desligaba. En los meses anteriores, el gobierno Trump ni siquiera haba aceptado la apertura de negociaciones con Mosc para abordar las diferencias sobre el INF. China reaccion de inmediato: el 3 de febrero, el Ministerio de Asuntos Exteriores critic la retirada unilateral de Estados Unidos e inst a Washington y Mosc a negociar, insistiendo en que la prioridad para China es preservar el INF en vez de iniciar las negociaciones para un nuevo tratado con la excusa de hacer partcipes a otras potencias nucleares: Pekn no olvida que el 90 % de los arsenales nucleares estn en manos de Estados Unidos y Rusia. Segn la Arms Control Association, una organizacin norteamericana, Estados Unidos posee 6.550 cabezas nucleares; Rusia, 6.850; mientras que Francia tiene 300; China, 280, y Gran Bretaa, 215. Cierran el recuento, Pakistn, con 145; India, 135; Israel, 80; y Corea del Norte, 15.

Otra prueba de la falsedad norteamericana y de su ruptura deliberada del acuerdo es que mantiene un plan para desarrollar misiles prohibidos en el INF que tendr disponibles para 2023: el Congreso aprob un primer tramo de financiacin en noviembre de 2017. Hay ms indicios: los satlites rusos fotografiaron en diciembre de 2018 las instalaciones de la Raytheon, en Tucson, Arizona, imgenes que hizo pblicas el Ministerio de Defensa ruso, donde segn Mosc se iniciaron en 2016 los trabajos para fabricar misiles prohibidos por el INF. Raytheon, una gigantesca corporacin industrial con delegaciones en treinta pases y creadora de los sistemas de misiles Patriot, consigue la prctica totalidad de sus beneficios de contratos de defensa con el gobierno norteamericano, y es la mayor empresa del mundo en la fabricacin de misiles dirigidos. Adems, el Pentgono tiene en marcha, al menos desde 2010, el programa Prompt Global Strike, PGS, para dotar de misiles hipersnicos a la Marina, la Fuerza Area y el Ejrcito de Tierra. De hecho, todas las grandes compaas armamentsticas estn muy interesadas en los nuevos proyectos, desde las norteamericanas Loockheed Martin, Boeing, Raytheon y Northrop Grumman, hasta la britnica BAE Systems, y todas apoyan el plan de Trump de aumentar los gastos de defensa.

Unos das antes, el 17 de enero de 2019, Trump anunciaba en el Pentgono la Revisin de la Defensa de misiles y la instalacin de veinte nuevos interceptores en Alaska, enfatizando que su pas no permitira limitaciones para el desarrollo de la defensa de misiles para hacer frente a los Estados canalla, pases que identifica Washington: en ese documento se levantan alarmas sobre la capacidad de China, Rusia, Irn y Corea del Norte, y pone nfasis en los nuevos misiles balsticos y de crucero rusos, en los interceptores de que dispone en todo el pas, y en sus sistemas anti satlites, algo que preocupa especialmente al Pentgono. Trump haba especificado adems que el espacio sera el nuevo dominio de combate, idea que ya haba avanzado en agosto de 2018 y que recibi el apoyo del anterior secretario de Defensa, James Mattis, quien declar la conformidad del Pentgono con la nocin de Trump de que el espacio poda convertirse en campo de batalla, aunque toda la puesta en escena del gobierno norteamericano parta de una completa falsedad, porque tanto Mosc como Pekn llevan aos proponiendo a Estados Unidos la apertura de negociaciones para acordar un tratado que evite la carrera de armamentos en el cosmos. El verano anterior, el teniente general Samuel Greaves, director de la Missile Defense Agency (MDA) del Pentgono, declaraba en el SMD Symposium (The Space and Missile Defense Symposium) que se celebr en Huntsville, Alabama, que Estados Unidos est estudiando desplegar elementos de la defensa de misiles en el espacio. Y en febrero de 2019, la DIA publicaba un informe sobre desafos a la seguridad en el espacio sealando el peligro de que Rusia y China desarrollen armas lser para daar los satlites norteamericanos y desafiar su poder en el cosmos, insinuando que los dos pases pretenden militarizar el espacio. China respondi de inmediato refutando las acusaciones norteamericanas a travs del portavoz Hua Chunying, oponindose a la militarizacin del cosmos, abogando por el uso pacfico, y recordando que el espacio pertenece a toda la humanidad y no es propiedad de Estados Unidos, y denunciando que Washington al declarar el espacio como campo de batalla, en realidad estaba buscando el pretexto para justificar la creacin de su nueva fuerza espacial. Debe recordarse que el Tratado sobre el espacio ultraterrestre, suscrito en 1967 por la Unin Sovitica, Estados Unidos, Gran Bretaa, y posteriormente por ms de cien pases, prohbe desplegar armas nucleares u otro tipo de armamento letal en el espacio, y lo declara patrimonio comn de la humanidad con fines pacficos.

Al anunciar su salida del INF, Trump hizo alusin tambin al creciente poder nuclear chino para justificar la retirada. No era una referencia circunstancial: Estados Unidos est reforzando su potencial naval en el Mar de la China del sur y en el ocano ndico en colaboracin con sus aliados (Japn, Corea del Sur, Thailandia, Australia) en su estrategia de contencin de China, que Pekn observa con gran preocupacin, aunque el gobierno de Trump sabe que China, desde que alcanz el status de potencia nuclear en 1964, renunci (como la URSS, y despus Rusia) a ser la primera en utilizar armamento atmico, molesta circunstancia que, en su campaa para justificar la ruptura del INF, oblig al Departamento de Defensa y al Pentgono a filtrar a los medios de comunicacin internacionales la supuesta tentacin china de abandonar esa renuncia.

Esos planes estadounidenses necesitan tambin las imprescindibles alarmas que, por un lado, justifican el rearme y, por otro, preparan el escenario para nuevos y millonarios encargos a las empresas de armamento, pedidos que deber sufragar el presupuesto pblico norteamericano. James Fanell, ex director de inteligencia de la Flota del Pacfico de Estados Unidos, present en mayo ante el Congreso estadounidense un informe asegurando que China pretende superar el potencial de la Armada de Estados Unidos y convertirse en la primera potencia martima mundial. Segn el informe Fanell, China cuenta con 330 buques y 66 submarinos, mientras que Estados Unidos tiene un total de 211 buques y 72 submarinos, aunque, en 2030, China contar con 450 buques y 99 submarinos operativos, que contrastaran con los 355 buques y submarinos de Estados Unidos en esas mismas fechas. En 2018, Fanell (junto con Kerry K. Gershaneck, del CPG, The German-Southeast Asian Center) elabor tambin un informe afirmando que China atacara las islas Senkaku (Diaoyu para China, que las disputa con Japn) con una rpida y dura accin. Y en enero de 2019, el teniente general Robert P. Ashley, director de la Defense Intelligence Agency, DIA, publicaba un informe de la agencia sobre el poder militar chino donde alertaba de su modernizacin, insistiendo en que ya estaba en vanguardia en algunos sectores y poniendo en duda su proclamada inclinacin a la paz.

China cuenta con submarinos nucleares dotados de misiles Julang-2 que operan en sus mares costeros sin salir al ocano Pacfico y al ndico: esos misiles tienen un alcance de ocho mil kilmetros y no pueden llegar a territorio norteamericano, por lo que Pekn est desarrollando el nuevo misil balstico intercontinental Julang-3, que reforzar la disuasin nuclear china, trabaja en sistemas de misiles hipersnicos, y cuenta desde 2017 con el nuevo misil balstico intercontinental Dong Feng-31AG, cuyo alcance mximo es de ms de 10.000 kilmetros. Pese a esos recursos, Pekn no est interesado en una nueva carrera de armamentos: en el XIX Congreso del Partido Comunista China, Xi Jinping situ la completa modernizacin del Ejrcito Popular en 2035. Mientras China se mostraba partidaria de preservar el INF, la OTAN ha apoyado la decisin norteamericana, con una incongruente postura para sus miembros europeos porque es precisamente Europa quien se vuelve ms vulnerable.

El Tratado INF tuvo una virtud fundamental: limitaba la carrera de armamentos, el vrtigo ante un enfrentamiento atmico, pero, adems, por primera vez en la tensa historia de las relaciones entre Estados Unidos y la Unin Sovitica, el acuerdo apostaba por destruir una parte del armamento nuclear: as, Estados Unidos elimin 846 misiles y Rusia 1.846. El INF inclua los misiles de crucero de alcance de 500 y 5.5oo kilmetros; firmado por Gorbachov y Reagan, entr en vigor en 1988, y se acompa de otros dos acuerdos: la notificacin previa entre las dos superpotencias del lanzamiento de misiles intercontinentales, y la verificacin conjunta de pruebas nucleares. Dos potencias de la OTAN, Gran Bretaa y Francia tienen este tipo de misiles y no son firmantes del tratado; como tampoco China.

La respuesta rusa no se hizo esperar: Sergui Shoig, ministro de Defensa, declar que Rusia dispondra en 2020 de una versin terrestre del misil de crucero Kalibr y del misil hipersnico de alcance medio: empezara a fabricar sistemas de misiles terrestres con cohetes hipersnicos con la ventaja aadida de que ya disponen de ellos en las versiones area y martima. En respuesta a la construccin por Estados Unidos de los escudos antimisiles que prohiba el ABM, Rusia ya anunci la entrega de los nuevos misiles hipersnicos Avangard, seis veces ms veloces que los misiles convencionales, y que alcanzan una velocidad de treinta mil kilmetros por hora. Adems de Rusia, Estados Unidos y China, tambin Francia, Japn, India y Australia tienen programas para desarrollar misiles hipersnicos. Pese al anuncio, Putin afirm que Rusia no desplegara misiles que rompan el INF mientras Estados Unidos se abstenga de hacerlo. Putin declar tambin que Rusia no se dejara arrastrar a una nueva carrera de armamentos, y que no aumentara el presupuesto de Defensa, pero los riesgos son muchos: Estados Unidos puede instalar misiles del rango del INF en Europa oriental, apuntando a Rusia, y en Japn y Corea del sur, apuntando a China, con los peligros consiguientes, y la obligada respuesta china fortalecer el creciente militarismo japons que, con Shinzo Abe, apuesta por el rearme. La abrupta ruptura en la cita de Hanoi entre Trump y el mariscal Kim Jong-un tiene una causa precisa: Washington exige la desnuclearizacin de Corea del Norte, pero no acepta el levantamiento de las sanciones a Pyongyang, ni la retirada de sus soldados y su armamento (que puede ser nuclear) de Corea del Sur, y tanto la firma de un tratado de paz definitivo como la renuncia norteamericana a instalar misiles INF en el sur de la pennsula son fundamentales para Corea del Norte, y tambin para China y Rusia.

En nombre de la Unin Europea, Federica Mogherini llam a preservar el INF, y Alemania rechaza la decisin de Trump, pero e temor a una nueva carrera de armamentos, aadida al importante incremento del gasto militar en los ltimos aos, se concret en las palabras del ministro de Economa alemn, Peter Altmaier, quien afirm que aunque Alemania prefiere que el INF se salve, cree que su pas puede rearmarse. Y Europa es la gran perdedora: el INF haba retirado del continente los misiles nucleares de corto y medio alcance.

Por si faltaban seales preocupantes, en enero de 2019, la norteamericana National Nuclear Security Administration, NNSA, anunci que se haba fabricado en su factora de Pantex, en Texas, la primera de una nueva generacin de armas nucleares estratgicas. Esa ojiva, la W76-2, est pensada para ser instalada en un misil Trident lanzado desde un submarino: un proyectil con un alcance de ms de 12.000 kilmetros. La bomba es ms pequea: tendr cinco kilotones, en lugar de los cien habituales del Trident, y ese es el mayor peligro: cumpliendo con las demandas del equipo de Trump, esa bomba ya no es un elemento de disuasin, pensada para no ser utilizada, sino que se convierte en un arma tctica, lista para ser utilizada. Los perturbadores arsenales nucleares tenan hasta hoy un propsito fundamental: evitar su utilizacin, servir de elementos para la disuasin, y Mosc no ha dudado al afirmar que esa pequea bomba atmica W76-2 aumenta el riesgo de guerra nuclear.

Rusia no quiere dejarse arrastrar a una nueva carrera de armamentos. Tampoco China. En el discurso sobre el estado de la Unin, Trump hizo a Rusia y China el ofrecimiento de negociar un nuevo tratado nuclear, que a la vista del proceder de su gobierno fue acogido con frialdad en Mosc y Pekn, conscientes de que el gesto poda ser un anuncio propagandstico, aunque ambos pases dejaron abierta la puerta a esa posibilidad, pero exigiendo la presentacin de propuestas concretas. En su intervencin ante las dos cmaras del parlamento ruso en febrero, Putin advirti que si Estados Unidos instala de nuevo en Europa misiles de corto y medio alcance, Rusia responder desplegando armas que apuntarn contra los pases de donde provenga una amenaza directa y tambin contra el territorio donde se encuentren los centros de decisin para emplear armas que amenacen a Rusia. La alusin a Estados Unidos no poda ser ms clara. Para justificar la carrera de armamentos iniciada, y como si su gobierno no hubiera abandonado unilateralmente el INF, Trump afirm que si no poda conseguirse un nuevo tratado, Estados Unidos invertira en armamento ms que cualquier otro pas, hueca advertencia porque Washington gasta diez veces ms que Mosc en armamento y triplica el de Pekn. Mosc quiere salvar y renovar el START-III pero es consciente de que apenas queda tiempo: en noviembre de 2020 se celebran elecciones presidenciales en Estados Unidos y el tratado expira en febrero de 2021. Washington, simplemente, puede dejar pasar la oportunidad.

No era una casualidad que en el informe preparatorio de la 55 Conferencia de Seguridad de Mnich, en febrero de 2019, aflorasen los temores. El documento preparado por los organizadores sealaba: "Se est abriendo camino una nueva era de competencia entre las grandes potencias como Estados Unidos, China y Rusia, acompaada por un cierto vaco de liderazgo en lo que se conoce como el orden liberal internacional. Si bien nadie puede saber cul ser el prximo orden global, es obvio que se necesitan nuevas herramientas de gestin para evitar un desenlace donde no quede nada por recuperar."

El futuro ser ms peligroso.

Informe DIA sobre poder militar chino:

http://www.dia.mil/Portals/27/Documents/News/Military%20Power%20Publications/China_Military_Power_FINAL_5MB_20190103.pdf

Informe DIA sobre militarizacin del espacio:

http://www.dia.mil/Portals/27/Documents/News/Military%20Power%20Publications/Space_Threat_V14_020119_sm.pdf

Fuente: El Viejo Topo, mayo de 2019.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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