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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2019

Muerte y resurreccin de Dionisio, el origen del pecado original

Javier Cortines
Rebelin


Un da Zeus mantuvo un encuentro amoroso con Persfone, la Reina de los Inframundos, dejando fruto en su vientre. Cuando la diosa Hera se enter de que su marido le haba puesto los cuernos (lo que era habitual en el Olimpo) decidi, en un arrebato de celos, acabar con la vida del beb: Dionisio. Y orden a los titanes que le mataran.

Aunque estaba bien escondido en una cueva custodiada por ninfas (las nisades), esos gigantes localizaron su escondrijo y le atraparon. Acto seguido, le despedazaron y cocieron sus trozos. Comieron su carne y bebieron su sangre.

Cuando Zeus se enter del brutal asesinato, desat su clera contra los titanes, sobre los que lanz una lluvia de rayos reducindolos a polvo y cenizas. Lo nico que quedaba de la criatura era su corazn y, a partir del msculo cardaco, resucit Dionisio, quien, en su corta vida, ya haba sido campo de batalla de fuerzas incontrolables.

De las cenizas de los titanes y del polvo de la tierra, surgieron los seres humanos que -al venir de los restos de los monstruos que mataron a Dionisio- nacieron con la culpa de haber asesinado al Hijo de Dios. Esa mancha es el pecado original que nos colgaron, cual san Benito, el primer da de nuestra creacin.

(sta es la versin rfica, segn otras Dionisio era hijo de Zeus y la princesa Semele, hija de Cadmo, Rey de Tebas).

Baco, (cual "alter ego" del dios egipcio Osiris, quien tambin resucit tras ser asesinado por su hermano Seth), es una divinidad que conoce los secretos y misterios de "los otros mundos". Pero, ante todo, encarna la rebelin contra cualquier tirana, ya sea poltica o religiosa.

Dionisio El Resucitado, conocido tambin como Eleuterio (El Libertador) nos saca de nuestra crcel a travs del vino y la locura. Su genio nos invita a romper con todo lo que nos ata, nos oprime. Con las leyes, normas y costumbres que nos tienen bien ordenados, encasillados y clasificados.

Con el vino, la danza, la msica y su squito de mnades (bacantes) patrocina las fiestas dionisacas en las que el nico pecado es decir no a la vida y renunciar a nuestro innato espritu de explorador.

Nietzsche, quien busc un equilibrio imposible entre Apolo (la armona, belleza, perfeccin) y Dionisio, ese loco que viaja montado en tigres o panteras (2), y que es el mayor enemigo del establishment, dijo: Yo slo puedo creer en el dios de la danza.


Notas

-1- En la triloga El robot que amaba a Platn, Fritz, el protagonista principal de la obra, tiene un encuentro sublime con Dionisio resucitado poco antes de participar en una fiesta de las mnades (bacantes). En el pasaje al que me refiero, Baco le dice al humanoide desde lo alto de su carro tirado por panteras: Lo que te hicieron a ti (los dioses) es mucho peor de lo que me hicieron a m.

 

-2- En la mitologa y religiones de la antigedad, los tigres, panteras, ciervos, etc., son considerados animales psicopompos, (en griego, Psique, alma, Pompo, gua), es decir, tras la muerte nos abren paso hacia el infierno o paraso.

Blog del autor: http://m.nilo-homerico.es/reciente-publicacion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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