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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2019

La Vorgine en boca de La Mujer

Javier Cortines
Rebelin


Deca el poeta uruguayo Horacio Quiroga (1878-1937), comparado en su da con Edgar Allan Poe, que La Vorgine del escritor Jos Eustasio Rivera (1888-1928) era el libro ms trascendental que se haba publicado en el continente americano. De esa obra extraer su pasaje ms famoso, justo el que me recit de memoria una mujer muy cercana, como narrndome lo que senta ella misma acerca de la vida y de los hombres. En su boca la confesin del autor colombiano se convirti en una reflexin feminista acerca de la decepcin y el desamor. Es por eso por lo que invito a invertir el gnero y, donde dice: y viviendo entre mujeres sencillas, no he encontrado la sencillez () Decir y viviendo entre hombres sencillos, no he encontrado la sencillez, ni entre los enamorados el amor, ni la fe entre los creyentes.

A veces, gracias a la alquimia experimental, podemos dar la vuelta a un texto y hacerlo nuestro. As ocurri cuando Aretha Franklin reescribi la letra de la cancin Respect de Ottis Redding, que era una proclama machista, convirtindola en uno de los himnos ms universales del feminismo. La Reina del Soul dio la vuelta al mensaje de la meloda, cuando cay en sus manos en 1967, y compuso otra opuesta cargada de belleza, rabia e indignacin, sacando fuera todas las palizas que le haba dado su marido Ted White. Su espritu artstico se elev, tras separarse del maltratador, y dej inmortal testimonio del necesario movimiento feminista con su versin de Respect. El pasado martes, 28 de mayo, TVE transmiti un excelente documental sobre la rebelin feminista a travs de la msica, titulado Girl Power, poniendo en lo ms alto a Aretha Franklin y su Respect. La Reina del Soul (1942-2018) es el tipo de realeza que necesitamos, esa que cambia lo que hay que cambiar y elimina eso que hay que eliminar.

Sin ms prembulos, veamos el celebrrimo pasaje de La Vorgine:

Fama de rendido galn gan en el nimo de muchas mujeres, gracias a la costumbre de fingir, para que mi alma se sienta menos sola. Por todas partes fui buscando en qu distraer mi inconformidad, e iba de buena fe, anheloso de renovar mi vida y de rescatarme a la perversin; pero dondequiera que puse mi esperanza hall lamentable vaco, embellecido por la fantasa y repudiado por el desencanto. Y as, engandome con mi propia verdad, logr conocer todas las pasiones y sufro su hasto, y prosigo desorientado, caricatureando el ideal para sugestionarme con el pensamiento de que estoy cercano a la redencin. La quimera que persigo es humana, y bien s que de ella parten los caminos para el triunfo, para el bienestar y para el amor. Mas han pasado los das y se va marchitando mi juventud sin que mi ilusin reconozca su derrotero; y viviendo entre mujeres sencillas, no he encontrado la sencillez, ni entre las enamoradas el amor, ni la fe entre las creyentes. Mi corazn es como una roca cubierta de musgo, donde nunca falta una lgrima. Hoy me ha visto usted llorar, no por flaqueza de nimo, que bastante rencor le tengo a la vida; llor por mis aspiraciones engaadas, por mis ensueos desvanecidos, por lo que no fui, por lo que ya no ser jams!


Blog del autor: http://m.nilo-homerico.es/reciente-publicacion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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