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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2019

Pensar la revolucin

Miguel Alejandro Hayes
La Joven Cuba


La revolucin que tuvo lugar en Francia marc toda una forma de pensar a aquellas que le sucedieron en la historia. Eso, lleg tambin hasta la Revolucin Cubana. Algunos de los efectos o implicaciones de ese enfoque pueden ser negativos.

Los revolucionarios franceses -aquellos que encabezaron el proceso de subversin de la totalidad social-, crean que la preparacin previa de un grupo en el momento de mayor tensin de las contradicciones llevara a la formacin de un alto sentido poltico de la sociedad, que concluira con el proceso que cambiara la dinmica del sistema social. Era la teora de las luces.

Esa no fue solo la forma de pensar de aquellos galos, era la del sujeto revolucionario. Era por tanto, la manera de pensarse a s misma, de imaginarse, la Revolucin Francesa; y as se propag como molde. La supervivencia de este prisma se puede apreciar en la importancia de los lderes en la construccin historiogrfica que tanto abunda aun.

Desde entonces, una buena parte de lo que conocemos como revoluciones lo hayan sido realmente o no- se han visto en su espejo. Una de los movimientos que no pudo escapar de esa autoconciencia, fue el cubano. En la Revolucin Cubana, la vanguardia que sabe hacer las cosas ha sido una constante, incluso, sobrevive hasta hoy la tesis de esta como modelo macro de la conduccin social en Cuba.

Pero los momentos de cambios sociales no se pueden juzgar, por cmo se autodefinen, por todos esos colores que ellos mismos se ponen, explicaba Marx. Los riesgos de escribir la lgica de la historia estando inmerso en ella, eran asuntos que ms de una vez seal el alemn. Y lo cierto es que lo iniciado en 1789 ha sido sometido a revisiones muy serias, y desde hace varios aos que se super la teora de las luces.

Se ha aclarado que no se trata de una preparacin previa; que el estallido no tiene ocurrir en el momento de mayor contradiccin econmica; y que no es cuestin del sujeto poltico, sino del sujeto real -si de revoluciones se trata-. A pesar de ello, la Revolucin Cubana por tanto, sus protagonistas, para pensarse a s mismos, se han quedado atrapados en aquellos viejos esquemas ilustrados, sobre todo, en el ltimo aspecto mencionado.

Lo particular, es que el imaginario social cubano es atravesado por la idea de Revolucin. A pesar de que vivimos en una etapa posterior a esta, culturalmente seguimos dentro de ella en su dilema a favor o en contra-. De ah que el cmo pensamos la Revolucin, ha determinado cmo nos concebimos, como sociedad, como individuos dentro de esta. El resultado, es que la dimensin del partidismo poltico desde la cual nos definimos, penetra las propias relaciones humanas en sus ms elementales esferas. Sus efectos no solo van a la prctica poltica propiamente -y se hacen notar.

En no pocos espacios y ocasiones en Cuba ha sido o es- ms importante la identidad de ser revolucionario, que la propia condicin humana; o mejor dicho, el ser revolucionario se convirti, no en una actitud humanista y que recoja diferentes aristas de la vida humana asociadas al nuevo sistema de valores construidos en la Revolucin-, sino en una actitud estatista asociada al signo poltico -basta conversar en ciertos crculos, y ver cmo todava se juzga a la gente por ese criterio-. La apreciacin de un sujeto visto desde lo poltico en relacin al poder del estado-, ha sido ms importe que un sujeto visto desde su totalidad humana.

Pensar la Revolucin, que ella se piense a s misma, que nosotros los cubanos la pensemos; no es solo un ejercicio historiogrfico o de trazar una estrategia poltica a favor o en contra, ha sido, sobre todo, una forma de definir lgicas de cmo nos relacionamos como individuos. Por eso, en la medida que veamos la Revolucin, no en su dimensin poltica, sino asociada al sujeto cotidiano, real, natural en boca de Marx-, en la medida que sea esto ltimo y no lo primero lo que defina, codificaremos tambin nuestras relaciones sociales en el mismo sentido.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/05/30/pensar-revolucion/



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