Portada :: Cuba
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

Convertibilidad de monedas nacionales

Ren Portuondo
La Joven Cuba


(Texto en respuesta al post El peso inconvertible de Eduardo Perez)

Si bien pocas veces participo en los debates cotidianos sobre economa nacional que se dan en la blogosfera cubana, el texto en cuestin considero que no poda quedar sin respuesta. En tanto, pocas veces puede leerse tantos errores en tan pocas lneas. Intentando no caer en juicios de valor o normativismos -como est lleno el texto del autor-, me limito a presentar hechos comprobables. Sin ms dilacin comencemos:

Perez Castel afirma: lo cierto entonces y ahora es que ni el CUP ni el CUC eran, ni son, convertibles internacionalmente. O sea, cualquier entidad cubana, sea estatal o privada, que desee importar algn producto del mundo para venderlo luego en Cuba, no puede hacerlo con CUP o CUC () monedas inconvertibles son la mayora. Es inconvertible el peso argentino, es inconvertible el real brasileo, es inconvertible la lira turca, es inconvertible el rand sudafricano, es inconvertible el rublo ruso, es inconvertible el won sudcoreano y muchas monedas ms que haran muy largo este prrafo. Solo alrededor de 10 miembros tiene el selecto club de monedas convertibles internacionales.

Aunque en apariencia sea cierto, es el inicio de una serie de razonamientos que dan muestra de la ausencia de conocimiento de ciertos mecanismos que rigen la economa cubana y la economa mundial. En primer lugar, claramente ninguna de nuestras dos monedas nacionales, ni el CUC ni el CUP, son cambiables en suelo internacional de forma generalizada. Ms all de alguno que otro pas en donde de manera informal se pueda realizar dicho cambio, la generalidad es que las mismas no pueden ser libremente convertibles a otras monedas nacionales en sus pases de emisin.

Esto como bien dice el autor, no es una particularidad de nuestra moneda, la gran mayora de las monedas nacionales no pueden ser utilizadas en el comercio internacional, en tanto las mismas no logran desempear la funcin de dinero mundial o divisa; en tanto no son reconocidas como medida de valor ni medio de circulacin a nivel mundial. Pero este hecho no significa en ningn momento que nuestras monedas no sean convertibles, la convertibilidad de una moneda que no es divisa se determina en su rea de accin, en la arena nacional.

El autor confunde, la funcin de dinero mundial (o como dice la ortodoxia: ser divisa) del dinero, con la capacidad de la moneda de ser convertible por otra. En la primer se denota la propiedad que adquieren algunas monedas de desempearse como equivalente general de cualquier mercanca a nivel mundial, la segunda se refiere a un intercambio entre dos mercancas dinerarias a una relacin cuantitativa determinada (tasa de cambio). No toda moneda es divisa, pero eso no significa que sea inconvertible, la convertibilidad de la moneda se expresa en su capacidad de que sin ser divisa pueda ser cambiada por una divisa, que es en ltima instancia la reserva de valor por excelencia en las economas monetarias modernas.

Pongmoslo as, por ejemplo, el caso de Argentina, pas con una moneda inestable, no puede, como generalidad, realizar transacciones internacionales en su moneda. La capacidad del peso de ser convertible a una divisa segn una tasa de cambio dada, es la nica posibilidad que tiene dicha moneda y los agentes nacionales que la poseen, de comprar bienes y servicios en el resto del mundo. Eso significa que la moneda argentina sea inconvertible? Claramente no, los agentes de la economa argentina que transan en su moneda nacional necesitan para realizar transacciones con el resto del mundo adquirir divisas, y estas ltimas estn determinadas por el monto de divisas captadas por la economa argentina para hacer frente a la demanda de las mismas por los agentes nacionales.

No importa si el tipo de cambio, pasa de 100 pesos por dlar a 1000 de pesos por dlar, mientras exista dicha relacin de intercambio cuantitativo, existe convertibilidad. Dicho en otros trminos, mientras el valor reconocido en la mercanca dineraria (peso) tenga un equivalente (dlar) en donde pueda expresar su valor, existe una convertibilidad, el valor de una masa de pesos se refleja al mismo valor en otra masa de dlares. La relacin de intercambio surge de enfrentar los valores que se reconocen en cada unidad monetaria individual.

Pongo el caso de Argentina para resaltar que an en condiciones tan negativas, el peso puede intercambiarse por una divisa. Igual pasa con la economa venezolana, si bien en algunos momentos en el mercado formal existieron problemas de convertibilidad a la tasa de cambio oficial, el bolvar nunca fue inconvertible al dlar. Ya fuera por un milln o dos millones de bolvares por dlar, el mercado informal o paralelo, que tambin es reflejo de la convertibilidad y de la tasa de cambio coherente de la economa, pues el bolvar era convertible.

Un mecanismo semejante pasa en Cuba, con dos grandes diferencias. La primera, que nuestro tipo de cambio es fijo. La segunda, es que ante una fuerte segmentacin de los mercados en la economa existe un sector de la misma (el estatal) en donde la moneda nacional es convertible con restricciones.

El primer tema, el tipo de cambio fijo. El Banco Central fija y defiende un tipo de cambio dado, en nuestro caso 25 cup o 1 cuc por 1 dlar (eliminando el gravamen impuesto al dlar y tomando el dlar como referente de cualquier otra divida). El Banco Central se compromete con la poblacin a vender y comprar toda la divisa, que en generalidad la poblacin oferte o demanda.

Al entrar un dlar como remesa, el mismo es comprado por el banco central que entrega a cambio 1 cuc o 25 cup al sector de la poblacin, va banca nacional (Banco metropolitano, BANDEC etc). El banco central est obligado, si quiere defender su tipo de cambio y mantener su credibilidad ante la poblacin, a vender cuanta divisa demanda el sector de la poblacin a dicho tipo de cambio, si aumenta la demanda por divisas, el Banco Central tendr que aumentar su oferta de divisas, disminuyendo las reservas internacionales de divisas de la economa.

En regmenes de tipo de cambio flexible ante un aumento muy fuerte de la demanda de divisas y se mantiene constante la oferta del Banco Central, lo que ocurrira sera una depreciacin de la moneda nacional lo que aumentara la tasa de cambio, ms moneda nacional para comprar una misma cantidad de divisa. En rgimen de cambio fijo, el Banco Central est obligado a ampliar la oferta monetaria de divisa si no quiere que el tipo de cambio tenga fuertes presiones a la depreciacin que se notara como la imposibilidad de la poblacin de ir a CADECA y poder cambiar sus monedas nacionales en divisa.

En tipo de cambio fijo la oferta de divisas del banco central es endgena, depende de la demanda, el banco central pierde la capacidad de elegir cuanta divisa vende, siempre y cuando quiera seguir manteniendo el tipo de cambio que fijo. En tanto un escenario de inconvertibilidad masiva de las monedas nacionales en manos de la poblacin, no ha ocurrido en los ltimos 20 aos, es un error a todas luces decir que para el sector privado (poblacin) las monedas nacionales son inconvertibles.

Algo diferente ocurre en el sector empresarial, en donde la convertibilidad de las monedas nacionales est limitada y controlada por un plan central de asignacin de divisas. En dicho contexto solo a aquellas empresas que se le asignen podrn adquirir divisas, aun cuando cuenten con monedas nacionales para adquirirlas. En este contexto se establece una convertibilidad con restricciones. Dicho proceso ocurre en gran medida por una tasa de cambio sobreevaluada que hace imposible sostenerla sin controles administrativos.

En esa situacin, el sector empresarial estatal, es el que ajusta el modelo. Si la economa ingresa supongamos, 100 dlares va exportaciones, y la poblacin demanda 80, pues solo quedarn 20 para utilizar por el sector estatal. Si aumenta la demanda de divisas de la poblacin quien se ajusta es el sector estatal, pues en la poblacin el Banco Central defiende un tipo de cambio y hay plena convertibilidad de la moneda. En resumen: el sector estatal presenta continuamente restricciones de liquidez de divisa, mientras que en el sector de la poblacin la convertibilidad es plena.

Ms adelante el autor expresa: la trampa del importador: el importador nunca genera divisas, sino que las extrae del sistema o lo que es lo mismo, el importador en dependencia de sus prioridades e intereses, usa las divisas que gener otro para traer algo que puede ser til o no, que puede ser prioritario o no para el pas

La primera idea, es una verdad de perogrullo y no dice mucho en realidad, por definicin, importar es un ejercicio en donde siempre se sacan divisas de la economa y claramente no las crea el importador. Es ms, lo mejor es que no las cree, para eso existe un banco central que compra y vende divisas entre los diferentes agentes de la economa, para poder sostener la especializacin del trabajo y que no tenga que ser la misma empresa que importa la que tiene que exportar para poder comprar en el exterior. Se podr imaginar algo ms ineficiente?

En cuanto a lo til o prioritario para el pas, pongo en duda que todo lo que el estado importe caiga en ese calificativo, no ya por el viejo cuento de las barredoras de nieve, sino porque basta ir a una tienda y encontrarnos muchas mercancas con nfima demanda a los precios en que se venden, que se vencen sin venderse o que pasan a ser inventarios ociosos o de lento movimiento. Adems, el componente de importaciones por partes del sector privado que forma parte de la oferta agregada de la economa, si bien no es en montos totales una parte fundamental, cumple una importante funcin social.

Que no se olvide qu ocurri cuando se acab el desodorante, o cmo la gente importo las motos elctricas que tanto resuelven a ms de uno, o cmo entrar por frontera televisores, refrigeradores, zapatos, y otros artculos que en el mercado estatal o no existen o simplemente cuestan el doble de lo que por esta va se pueden obtener, alejndose mucho ms de la frontera de posibilidades de los deprimidos salarios de nuestros trabajadores. Tal vez el autor sea la nica persona en Cuba que jams all accedido a adquirir productos, en el mercado paralelo, pero para el resto de la poblacin dichos productos significan una posibilidad de acceder a bienes de consumo que por otro lado le seran imposible obtener.

Prosigue el autor: O sea la disyuntiva en la que se encuentra el gobierno cubano es permitir que las pocas divisas que generan sus empresas estatales se usen para importar ropa, zapatos, gafas y cuanta gangarria de marca Supreme exista desde Hait, Guyana o Panam o que se usen para importar comida, medicinas, guaguas y petrleo desde Vietnam, China y Venezuela () El control y equilibrio del flujo de divisas que salen y entran de un pas es vital para mantener la salud de cualquier economa. Gracias a ello se pueden utilizar esas divisas para satisfacer las necesidades bsicas y crecientes de la poblacin.

No existe tal disyuntiva. Ms arriba expliqu que el estado no impone restricciones cambiarias a la poblacin. Siempre que tengan con que, la poblacin puede comprar divisas al Banco Central e importar todos los pullovers Supreme que quiera. Que el autor defienda que este marco debe modificarse y se le deben imponer restricciones de convertibilidad a la poblacin para evitar la fuga de divisas, ya es un criterio del mismo, pero no es lo que sucede en la realidad. En Cuba no existe tal control al flujo de divisas que entran y salen en el sector poblacin, donde existe plena convertibilidad. Por otro lado, repito lo que dije anteriormente, las importaciones de privados no satisfacen necesidades bsicas y creciente de la poblacin? Entonces por qu tienen demanda?

Para finalizar, algo de teora no estara mal. Cualquier moneda que haya funcionado con una relacin de convertibilidad directa al oro, ante de los aos 70s pareca reflejar plena capacidad de convertibilidad. Pero esto era solo una ilusin, en ningn momento de la historia moderna existieron en las bvedas de los bancos oro suficiente para convertirse en la moneda que decan que poda ser intercambiada por el oro. Ni an en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial en donde se fij la paridad oro dlar a una tasa de cambio de 35 dlares por onza, exista tal convertibilidad. Siempre existieron ms dlares que reservas de oro, pero la ilusin de la convertibilidad, la confianza en la existencia de la misma, la haca realmente posible.

En las monedas modernas pasa un fenmeno similar, si se intentara cambiar todos los euros en manos de los ciudadanos de la Unin Europea por dlares, a la tasa de cambio vigente, pues sera imposible, ningn pas cuenta con reservas de divisas externas tan grande. Pero la confianza de la convertibilidad es la basa fundamental de su existencia.

Igualmente, si maana todos los cubanos corriramos a cambiar nuestros pesos por dlares u otras divisas, descubriramos que el Banco Central no puede hacer frente a dicho tamao de demanda a la tasa de cambio 25 cup por 1 usd, estara obligado a devaluar el tipo de cambio. Pero mientras dicho pnico no ocurra y se pueda mantener una estabilidad en los flujos de divisas, la convertibilidad es un hecho, no una ilusin.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/05/29/convertibilidad-monedas-nacionales/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter