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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2019

El peronismo y la izquierda frente al ocaso de Macri

Claudio Katz
Rebelin


El enorme impacto de la frmula Fernndez-Fernndez ilustra el cambio de escenario poltico, que ha generado el fracaso econmico de Macri. Ese categrico revs deteriora todos los preceptos neoliberales de los ltimos aos, facilita el resurgimiento del peronismo y replantea la intervencin de la izquierda.

Ya nadie discute que el alocado endeudamiento oficial financi la fuga de capitales. Los prstamos no sirvieron para construir puentes, represas u hospitales, sino para perpetrar un vaciamiento financiero maysculo. Las consecuencias estn a la vista: demolicin de la industria, desempleo de dos dgitos, estanflacin y agravamiento de la indigencia.

Este desastre socava todas las creencias que acompaaron el ascenso de Cambiemos. Los argumentos oficiales han perdido credibilidad. El desplome de la economa ya no puede ser atribuido a la gestin anterior y la simple identificacin de la corrupcin con el populismo no es verosmil. Pocos mandatarios han utilizando tan descaradamente el poder pblico para enriquecer a su grupo familiar. Macri ser recordado por la banda de espas, magistrados y periodistas que forj, para armar causas judiciales y extorsionar adversarios.

Pero su calamitosa gestin no ha quebrado el sostn de los principales poderes al gobierno. Trump, los grandes medios de comunicacin, la elite financiera, las empresas energticas y el agro-negocio siguen a apostando por Macri y utilizarn todos sus recursos para intentar la reeleccin.

No slo afianzarn la grieta con campaas sucias y maniobras de los servicios de inteligencia. Tratarn de preservar el veranito cambiario para maquillar el ajuste, aprovechando la sumisin de la UCR y la impotencia del peronismo federal. Buscarn lucrar con el atascamiento de la avenida del medio y con las vacilaciones de los cmplices parlamentarios de sus tropelas.

El nivel de padecimientos populares que sucedera a un improbable triunfo de Macri es inimaginable. Por eso resulta imprescindible impedir esa posibilidad.

CINCO MENSAJES DE LOS FERNNDEZ

La impactante irrupcin de nuevo binomio FF confirma la centralidad que mantiene Cristina. Sus iniciativas definen la agenda poltica e indican el rumbo proyectado por el kirchnerismo. Al situar a Alberto en la cabeza de la frmula, CFK afianz una propuesta conservadora. Todos los gestos y definiciones Fernndez han ratificado ese sendero .

El nuevo presidenciable ponder al neoliberal Nielsen como futuro gestor de la deuda, rechaz retomar la ley de medios e introducir reformas significativas en la justicia. Mantuvo un significativo silencio sobre Venezuela, emiti confusas declaraciones sobre el aborto e hizo varios guios a dirigentes del PRO como Monz y Larreta.

Cristina seleccion a Fernndez para edificar un gobierno distanciado de las experiencias progresistas. Eligi un exponente del establishment, que ha operado dentro del peronismo federal para sostener a Macri en el Congreso. Los mensajes de la nueva frmula giran en torno a cinco ideas de creciente difusin.

El primer planteo destaca que el pas saldr adelante mediante un gran acuerdo nacional. Se pondera el Pacto Social que implement Gelbard en los aos 70, olvidando que esa concertacin dur poco y desemboc en una crisis de gran porte. La burguesa nacional que sostena ese proyecto ya estaba muy enflaquecida como clase dominante. En la actualidad, ni siquiera subsiste como sombra de ese grupo social.

Los recuerdos de otros convenios nacionales suelen resaltar sesgadamente la concordia. Se elogia con frecuencia el reencuentro de Pern con Balbn, pero se olvida el contubernio ms reciente entre Menen y Alfonsn. Ese pacto habilit la reeleccin del riojano y la consiguiente entrega del pas. El sentido conservador del nuevo acuerdo propuesto se verifica en la comparacin del futuro retorno de Cristina con el ltimo mandato de Bachelet. Esa gestin asegur en Chile la continuidad del orden neoliberal.

La segunda idea que difunde el binomio FF es la necesidad de un acuerdo ms amplio, para negociar con fuerza ante el FMI. Pero ese ensanchamiento implicara sumar a todos los exponentes de los grupos dominantes locales. En realidad, con personajes como Nieslen, Massa, o Monz, el FMI tendr ms aliados para imponer sus demandas. A cambio de prorrogar los plazos de pago exigir la aprobacin parlamentaria de la reforma previsional y laboral.

Ya se escuchan voces preparando ese escenario. Sugieren que en un contexto internacional adverso habr que aceptar los compromisos amargos. Sealan que en un mundo gobernado por Trump y Bolsonaro no se podr hacer otra cosa. Pero la experiencia griega ilustra las consecuencias de esa conducta. Tambin all se propuso negociar con firmeza y finalmente se acept el recetario del ajuste. Las consecuencias han sido tremendas: recesiones interminables, un tercio del PBI desplomado y gravsimos retrocesos sociales.

El antecedente heleno es muy pertinente por el lugar que ocupa el FMI frente a la Argentina. Esa gravitacin se asemeja al protagonismo que tuvo la Troika ante Grecia. La expectativa de evitar la degradacin helena implementando el modelo contrapuesto de recuperacin portuguesa, choca con las grandes diferencias que distinguen a la economa lusitana de la argentina2.

La adversa realidad que afronta el pas es habitualmente omitida, mediante genricas convocatorias a renegociar a la deuda. Se realza la necesidad de reestructurar los pagos, sin aclarar cmo se efectivizar esa modificacin. Tampoco se especifica cul ser el precio de esa remodelacin y quin afrontar los desembolsos. Slo se habla de impedir el default, sin objetar con el mismo nfasis las contra-reformas que exigir el FMI.

Conviene recordar que los directivos del Fondo jugarn su propia continuidad en esas tratativas. Han adoptado compromisos de auxilio inditos en la historia de ese organismo y es muy ingenuo suponer que han cambiado. No son ms benvolos que sus antecesores. Comparten con Macri una responsabilidad directa por el desastre de la economa argentina.

La tercera idea de FF resalta que si pudimos en el 2003, podremos en el 2020. Prometen una salida indolora que recrear lo ocurrido durante esa gestin. Afirman ellos lo hicieron y saben cmo repetirlo. Pero silencian las grandes diferencias entre ambos escenarios . La fuerte recuperacin de la dcada pasada se asent en el quinquenio de alivios del endeudamiento que sucedi al default. Tambin estuvo facilitada por la gran desvalorizacin de capitales y salarios que gener la mega-devaluacin previa. Posteriormente se sostuvo en el superciclo favorable de los precios de las materias primas.

Como la prioridad actual de los Fernndez es evitar la suspensin de pagos de la deuda, no se entiende cual sera el basamento de la recuperacin. Macri ha implementado un brutal ajuste, pero no consum el trabajo sucio que recompuso los negocios en el 2001-03. Adems, el contexto comercial internacional es actualmente desfavorable. Este diagnstico realista es soslayado con la simple aoranza de la dcada anterior.

El cuarto planteo de la nueva frmula pondera el reencuentro en las diferencias. Se exalta la reconciliacin de los Fernndez, sin revisar el contenido de las divergencias anteriores. Se olvida que el Cristinismo surgi en franca contraposicin a los planteos de Alberto. Los dos temas de gran disidencia fueron la actitud frente al conflicto con el campo (resolucin 125) y la ley de medios. El nuevo candidato presidencial siempre mantuvo excelentes relaciones con Clarn y cultiv un perfil pro-sojero semejante a Felipe Sola.

Esa postura ha sido coherente con su trayectoria conservadora. Al igual que Massa y Boudou proviene de la derecha y slo ha navegado por las vertientes tradicionales del aparato justicialista. Fue candidato de Cavallo y desconoce la militancia popular. Estos antecedentes no son menores para el rumbo que adoptara su presidencia.

El quinto mensaje del nuevo kirchnerismo remarca la prioridad de ganar las elecciones, a cualquier precio y con todo tipo de alianzas. Por eso prevalece un significativo abandono de la movilizacin en torno a planteos radicales. Basta comparar la reciente celebracin del 25 de mayo con la realizada el ao pasado, bajo las banderas de confrontar con el FMI. Las consignas de esa manifestacin han sido suprimidas, con la expectativa de atraer los votos faltantes para la victoria.

Pero ese razonamiento olvida que el tono de una campaa se proyecta al rumbo posterior del gobierno. Cuando se pretende implementar transformaciones sociales significativas, no hay contraposiciones entre la calle y el sufragio. Las metas anheladas inducen a movilizar plenamente las energas y la conciencia popular.

Ese nivel de presencia popular ser determinante (como siempre ha ocurrido en Argentina) del escenario pre y pos electoral. La contundencia y masividad del quinto paro general contra el gobierno ya confirma esa gravitacin. Pero hasta ahora, el balance de la lucha social es contradictorio.

Por un lado, Macri no logr doblegar la resistencia a sus agresiones y debi recular en todos sus intentos de quebrar la accin sindical. Fracas especialmente con los docentes y los gremios aeronuticos. En ningn momento pudo imponer la derrota social que exiga la implementacin de su ajuste. Pero por otra parte, no se ha verificado una respuesta popular acorde al nivel del atropello gubernamental. El pico de movilizacin alcanzado a fines del 2016 en la batalla contra la ley previsional, no tuvo continuidad.

Esta limitada reaccin obedece a la descarada sumisin de la cpula de la CGT. Pero tambin ha influido el impacto negativo del desempleo o la pobreza y la pasividad de la clase media, que respondi con pocos cacerolazos a los brutales tarifazos.

La coyuntura en curso est signada por la expectativa electoral. El grueso de la poblacin espera lograr en las urnas, lo que no obtuvo en las calles. Pero las propias promesas que se emitirn durante la campaa podran alimentar una nueva oleada de demandas populares.

Esos reclamos incidiran en la futura gestin. Conviene recordar que todos los gobiernos del peronismo se han caracterizado por significativas tensiones entre sectores conservadores y contestatarios. Esas divergencias ya se perciben bajo la apariencia de unanimidad, en torno a la frmula Fernndez-Fernndez. Los temas de potencial conflicto incluyen el manejo de la deuda, el aborto y la actitud frente los medios de comunicacin.

DEFINICIONES DE LA IZQUIERDA

La voz de los candidatos de izquierda aporta el programa que necesita el pas para resolver su gravsima crisis. Slo ese sector expone con claridad las iniciativas requeridas para confrontar con el FMI. La difusin de ese planteo es indispensable, en medio de la gran burbuja de promesas y vaguedades que domina la campaa electoral.

La izquierda subraya en forma categrica la prioridad de los salarios y las jubilaciones frente al pago de los intereses de la deuda. En lugar de cumplir con los acreedores propone garantizar los derechos de las mayoras populares.

Remarca, adems, la imprescindible revisin de todas las erogaciones externas. Como el grueso del pasivo contrado por Macri financi la fuga de capitales, resulta impostergable investigar quin se apropi de ese dinero. Una auditora de la deuda servira para conocer a los enriquecidos con las Leliqis, las Lebacs y los bonos a 100 aos. Esos beneficiarios de la bicicleta financiera deberan solventar las consecuencias de su desfalco.

Los voceros de la izquierda sealan tambin que ningn proyecto es viable sin la administracin estatal de las divisas. El estricto control de cambios y la nacionalizacin de los bancos son insoslayables, para cualquier manejo soberano de los recursos nacionales. La propagacin de estos mensajes es importante en una coyuntura de gran silencio de muchas figuras, que en el pasado compartan el rechazo a los pactos con el FMI.

Tambin es vital facilitar el ingreso del mayor nmero de diputados de la izquierda a las legislaturas. Slo esa presencia asegurar los votos de rechazo frontal a cualquier tentativa de futuro ajuste. No se puede esperar lo mismo de la bancada que secundar a los Fernndez.

Un alto nmero de representantes del peronismo siempre adopt conductas camalenicas. Han sido permisivos a las presiones del poder econmico o meditico y tendieron a ubicarse con los vencedores del momento. Basta recordar cuntos se subieron al barco del kirchnerismo ascendente y cuntos abandonaron la misma tripulacin en los momentos adversos.

Los diputados de izquierda garantizan total fidelidad a la causa popular y actitudes valientes frente a los represores. Siempre estarn en la primera fila de la lucha social.

Pero la izquierda contina afectada por indescifrables divergencias y narcisismos que impiden la presentacin listas comunes. Adems, el sectarismo obstruye la conformacin de frentes abiertos a otros segmentos polticos y sectores no partidarios.

La campaa en curso tambin exige amoldar los mensajes, a la expectativa que despierta la frmula de los Fernndez. Resulta indispensable construir puentes de dilogo con el sentimiento popular. No basta con la validez de un programa. Hay que poder explicarlo a un auditorio esperanzado con las propuestas del peronismo.

En los debates internos de la izquierda existe un reconocimiento de estas dificultades, que ya se verifican en los comicios provinciales. Pero frecuentemente se atribuye en forma unilateral las adversidades al reflujo de la lucha social, cuando el problema ms significativo se ubica en el terreno poltico.

La recomposicin del peronismo sucede en la actualidad a la gran decepcin provocada por Cambiemos. De la misma forma que Macri captur el grueso del descontento con la ltima gestin de CFK, el kirchnerismo canaliza la defraudacin con la derecha.

Ese protagonismo diferencia el contexto actual del 2001. Aunque la crisis econmica presenta una intensidad semejante, no se ha repetido la quiebra precedente del rgimen poltico. Al contrario, el nivel de concurrencia electoral es muy elevado. Adems, la adversa memoria popular con el menemismo ha sido reemplazada por un recuerdo favorable del alivio imperante durante el kirchnerismo.

Los desafos de la izquierda tambin incluyen la maduracin de una posicin frente al eventual ballotage entre el macrismo y los Fernndez. Muchos afirman que resulta intil anticipar esa definicin, mientras la segunda vuelta permanezca en el nebuloso terreno de las posibilidades. Pero en la medida que ese desenlace organiza todas las estrategias, comentarios y encuestas, no es ocioso definir qu hara la izquierda.

Un pronunciamiento categrico por el voto contra la derecha en un ballotage de noviembre, contribuira a mejorar el perfil electoral legislativo de la izquierda. Fue la postura adoptada en Brasil frente a Bolsonaro y son incontables las razones que justifican esa actitud.

Clarificar estas lneas de intervencin es de gran utilidad, en un pas con tantas sorpresas. El vrtigo de los acontecimientos suele obstruir ese esclarecimiento. Un buen barmetro permitir lidiar con el aluvin de los prximos acontecimientos.

Nota:

[1] Hemos retratado esas diferencias en: Katz, Claudio. Ms grave que Grecia y lejos de Portugal: www.lahaine.org/katz, 6-4-2019.

Claudio Katz es economista, investigador del CONICET, profesor de la UBA y miembro del EDI. Su pgina web es: www.lahaine.org/katz

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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