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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-06-2019

Tiananmen y el lado oscuro del denguismo

Xulio Ros
Rebelin


En 1981, el comit central del PCCh aprob por unanimidad una resolucin sobre algunos problemas en la historia de nuestro Partido. En ella se haca evaluacin del maosmo, aplicando a dicho periodo el balance sugerido por el propio Mao a propsito de la Revolucin Cultural: 70 por ciento de aciertos, 30 por ciento de errores.

El tiempo del denguismo, la segunda fase de desarrollo tras la proclamacin de la Repblica Popular China, lleg a su trmino con Xi Jinping. Y la pregunta pudiera ser obligada: Propiciar este una resolucin similar? Hasta ahora, el principal pronunciamiento de Xi en este aspecto abunda en la idea de que ni la reforma se opone al maosmo ni el maosmo se opone a la reforma. Al PCCh le preocupa el sentido de la continuidad y fiel a la tradicin cultural del pas no har condenas categricas. Equilibrio y adaptacin. Por otra parte, Xi ha resucitado instrumentalmente algunas aseveraciones maostas al tiempo que bien podra aspirar a situarse por delante del propio Deng en la jerarqua histrica del liderazgo chino.

La ms frecuente crtica a las polticas voluntaristas de Mao contrasta con la buena consideracin general del pragmtico Deng. Este, sin embargo, tiene tambin su lado oscuro. La reforma y apertura fue un xito en trminos generales, pero los efectos indeseados colean aun hoy da: desde la exacerbacin de las desigualdades a la prdida de cohesin territorial, desde la super explotacin de la mano de obra a la implementacin cruel de las polticas de control demogrfico, etc. Y, por supuesto, el auge por doquier de la corrupcin, el proyectil almibarado que deca Mao. Hoy da, la segunda potencia econmica del mundo tiene un ndice de Desarrollo Humano que la sita en la posicin 86, por detrs de Argelia. A Xi, principalmente, le toca corregir los mltiples desequilibrios originados por una de las mximas de aquel periodo: primero eficacia, despus justicia.

Un lugar especial en todo caso merece la crisis de Tiananmen en 1989, convertida en Occidente tambin con su lado oscuro y no pocos trances similares- en paradigma de los lmites de la reforma. No falta quien relacione la negativa del Partido a efectuar una nueva lectura de aquel dramtico episodio con el hecho de que figuras como Jiang Zemin o Li Peng, secretario general del PCCh y primer ministro respectivamente, desempearon un papel activo en la culminacin represiva de la decisin final y que ambos siguen vivos. Quiz. Pero el concurso definitivo para aquel trgico desenlace fue la posicin de Deng Xiaoping, sin lugar a dudas.

Cul ser el balance del denguismo? Habr otra resolucin como la de 1981? Cul ser el porcentaje de aciertos y errores de Deng? La agenda poltica que enfrenta el PCCh en la actualidad, inmerso en una crisis de supervivencia de otro signo marcada por el incremento de las tensiones estratgicas, puede aconsejarle no distraer la atencin. En el plano interno su agenda apunta a la superacin de muchas de las causas que estn en el origen de aquella crisis: construir una sociedad de bienestar, cercar la corrupcin, eliminar la pobreza, mitigar los desequilibrios, mejorar la gobernanza, etc.

Aun as, ms temprano que tarde, como hizo en 1981, el PCCh tendr que afrontar la necesidad de un pronunciamiento ms objetivo acerca del diagnstico aun hoy oficial que califica lo sucedido como una rebelin contrarrevolucionaria. Por ms que se depositen toneladas de silencio sobre aquellos das de junio, la verdad acabar aflorando. Y en aquella deriva, la propia responsabilidad del PCCh tambin debe ser dirimida.

Xulio Ros es director del Observatorio de la Poltica China. Su ltima obra: La China de Xi Jinping (Popular, 2018).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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