Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

Argelia
El Hirak frente a la trampa

Akram Belkaid
Huffpost Magreb

Traduccin de Alberto Nadal


RYAD KRAMDI VIA GETTY IMAGES

Hay momentos en los que el abatimiento entra en disputa con la tristeza antes de que una clera fra surja a la superficie. En estas crnicas, y lo har tantas veces como sea necesario, he escrito que el sistema que preside los destinos de Argelia es profundamente txico. Y si fuera precisa una prueba suplementaria, la muerte en detencin del doctor Kamel Eddine Fekhar, al trmino de una huelga de hambre de 50 das (!) es una que no se puede rebatir. En la Argelia de 2019, en esta Argelia en la que el jefe del estado mayor Ahmed Gaid Salah llama "al dilogo" y "a las concesiones", se puede morir en la crcel por un delito de opinin. En la Argelia de 2019 la muerte de Kamel Eddine Fekhar, nuestro Bobby Sands, es una mancha indeleble en los oropeles ya manchados de nuestro sistema judicial.

Los responsables que estn directamente tras el encarcelamiento del difunto militante son los primeros culpables. Pero no son los nicos. Es todo este sistema que las y los argelinos no quieren el que se ha mostrado tal como ha sido siempre y tal como lo sigue siendo. Un sistema capaz de todo y en particular de lo peor. Un sistema poblado de brutos que no tienen ningn respeto por los derechos ms elementales de las personas. Es este sistema el que alimenta y encubre actos como la paliza a Ramzi Yettou, muerto a los 22 aos por las heridas producidas por policas armados con porras. Es este sistema el que no quiere or los llamamientos del pueblo que rechaza las elecciones del 4 de julio. Es este sistema el que encarcela a Louisa Hanoune despreciando las leyes porque ha tenido la osada de evocar las derivas corruptas del entorno de Ahmed Gaid Salah.

La revolucin est lejos de haber terminado. Quizs ni siquiera ha comenzado. S, por supuesto, el abandono del quinto mandato de Abdelaziz Buteflika es una victoria pero es tambin un simple ajuste del sistema. Si se muere en Argelia por pronunciar una opinin que ha disgustado al poder, eso quiere decir que el camino es bastante ms largo de lo que se pensaba. Y si Kamel Eddine Fekhar ha muerto en estas circunstancias terribles, esto significa tambin que otras y otros contestatarios corren el riesgo de sufrir la misma suerte. El mensaje est muy claro y la advertencia emitida por el sistema no hay que tomarla a la ligera. Pido a quienes se implican y se exponen que tengan esto presente. La euforia que produce el hirak es algo hermoso pero atencin a la prdida de lucidez. Atencin a los depredadores que tiemblan de impaciencia esperando pasar a la accin. Al contrario de lo que esperaba Ahmed Gaid Salah, el movimiento popular, el hirak, no ha perdido su impulso. Las elecciones presidenciales no tendrn lugar el prximo 4 de julio o bien en ellas se presentarn dos desconocidos lo que ridiculizara para siempre al pas. Es un fracaso humillante para el Jefe de Estado Mayor. Por eso la situacin es ms peligrosa que nunca.

En efecto, cuando el sistema argelino est en un callejn sin salida, solo sabe hacer una cosa: provocar la violencia y golpear duro. La muerte de Kamel Eddine Fekhar no es un accidente. Se le ha dejado morir de forma deliberada. Para dar ejemplo? S, pero no solo eso. Es tambin para que la clera se exprese en la calle. Es para que el hirak essilmi, pacfico, se enfrente violentamente y que este dolor contenido que retuerce el vientre de los y las argelinas desde hace tanto tiempo se libere de repente. Entonces, se aprovechar la ocasin y como en octubre de 1988, como en enero-marzo de 1992, la represin podr abatirse. La trampa es inmensa. No se ha dejado de preparar desde el pasado 22 de febrero. Hasta ahora las y los argelinos han sabido desmontarla pero cuanto ms pasa el tiempo ms crece el riesgo de que las cosas se desborden.

Ahmed Gaid Salah es un digno representante del sistema argelino. Su primer objetivo siempre es ganar tiempo para ver cmo van las cosas, para dotarse de los medios para actuar segn su parecer. Hay incluso algo de anacrnico en sus discursos, sus maniobras, sus amenazas ms o menos explcitas hacia las y los manifestantes. Es la obsesin de un viejo que desea fijar el tiempo y preservar lo que ha conocido siempre, una maquinaria arcaica que agarrota Argelia y la impide avanzar. La idea misma de un pas democrtico, pluralista, le produce horror. No es su representacin mental. No es su marco de pensamiento.

Quiere este hombre, de verdad, dialogar? La semana pasada la presente crnica evocaba el perfil soado, para l, de sus interlocutores. Gente sumisa que no tendra ni siquiera que disimular y que har lo que se les exija. Si quiere de verdad dialogar, que el Jefe del Estado Mayor reciba a los colectivos que se forman un poco en todas partes y que ya han dado a conocer sus posiciones y sus propuestas. Y que no se nos diga que eso es cosa del "gobierno". Olvidemos esas tonteras y miremos de frente la realidad del poder. Desde el pasado mes de febrero Ahmed Gaid Salah ha implicado al ejrcito en la crisis poltica. Tiene que asumirlo. Para que sea lo mejor para Argelia.

Akram Belkaid es periodista y ensayista. Colabora en Le Monde Diplomatique, en el Quotidien dOran, en orientxxi.info as como en la TV5 y Afrique Magazine. Su ltimo libro es LAlgrie, un pays empch [en 100 questions], abril 2019, ed. Tallandier.

Fuente: https://www.huffpostmaghreb.com/entry/le-hirak-face-au-piege_mg_5cf0e9d0e4b0a1997b685df9?utm_hp_ref=mg-algerie

Esta traduccin e puede reproducir libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor y Rebelin.org como fuente dela traduccin.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter