Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XXX)
Acumulacin, ejrcito industrial de reserva, depauperacin

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Karl Marx se vea como un artista creativo, un poeta de la dialctica. En lo tocante a mi obra, ser sincero contigo -le escribi a Engels en julio de 1865-. Cualesquiera que sean los defectos que puedan tener, mis escritos tienen la ventaja de que conforman un todo artstico. A la hora de comprender mejor los motivos e intereses materiales de la gente, Marx se fijaba en los poetas y los novelistas, no en los filsofos o los ensayistas polticos. En una carta escrita en diciembre de 1868 transcribi un pasaje de otra obra de Balzac, El cura de aldea, y le pidi a Engels que corroborara la exactitud de la descripcin valindose de sus conocimientos en materia de economa prctica (El conservador y monrquico Balzac puede parecernos un referente inverosmil, pero Marx siempre mantuvo que los grandes escritores tienen visiones acerca de la realidad social que trascienden sus prejuicios personales). (Wheen, 2007)

Desmintiendo a quienes han asimilado la concepcin marxiana de la sociedad comunista a un mero desarrollo de las fuerzas productivas, las investigaciones emprendidas han resaltado la importancia que Marx asign a la cuestin ecolgica. En repetidas ocasiones denunci que la expansin del modo de produccin capitalista causara no solo un aumento del robo del trabajo a los propios trabajadores, sino tambin de los recursos naturales. Marx tambin estaba interesado de manera amplia en las migraciones. Mostr cmo la migracin forzada, generada por el capitalismo, constitua un elemento significativo de la explotacin de la burguesa y que solo la solidaridad de clase entre los proletarios, independientemente de su origen, sin distincin entre mano de obra local e importada, era la clave para combatirlo. Marx trat ampliamente muchos otros temas, subestimados, cuando no ignorados, por muchos de sus estudiosos y que son de importancia crucial para la agenda poltica de nuestros das. Estos incluyen la libertad individual en la esfera econmica y poltica, la emancipacin de gnero, la crtica de los nacionalismos, las formas de propiedad colectiva no controladas por el Estado. (Marcello Musto, 2019)

 

Las citas, en mi opinin, se explican por s mismas. Nos acercan a un Marx desconocido o menos conocido. La carta citada en el primer texto era muy tenida en cuenta por Sacristn cuando expona su interpretacin de la obra de Marx y de la dialctica marxiana.

Convendra en todo caso introducir alguna matiz a una afirmacin de Wheen: A la hora de comprender mejor los motivos e intereses materiales de la gente, Marx se fijaba en los poetas y los novelistas, no en los filsofos o los ensayistas polticos. Mejor, tal vez mejor: en los unos y en los otros. La apelacin de Musto a la libertad individual en la esfera econmica y poltica, especialmente en la primera esfera, debera explicarse con ms detalle.

Estamos en el ltimo apartado del captulo V, pp. 166-173, el ms extenso del captulo: Acumulacin originaria, ejrcito industrial de reserva, depauperacin.

Al final de todo, el comentario crtico de Manuel Martnez Llaneza.

Si al final del proceso de produccin capitalista se ha vendido con xito el producto fabricado, nos recuerda MH, el capitalista no slo recupera el capital adelantado al principio (una parte de l ms bien, no todo forzosamente) sino adems un plusvalor adicional. Este plusvalor, lo hemos visto, es la finalidad central de la produccin capitalista.

Este plusvalor no se va a destinar al consumo del capitalista sino a la valorizacin del capital: el movimiento del capital tienen en s mismo su propio fin. Al final del proceso de valorizacin D M D se vuelve a adelantar dinero como capital y no solo la suma del valor inicial sino una suma de valor incrementada con el plusvalor (descontando los gastos de consumo del capitalista) que, en condiciones que por lo dems permanezcan iguales, suministrar un plusvalor incrementado.

La transformacin del plusvalor en capital se llama acumulacin, nos seala el autor.

Es la competencia la que obliga al capitalista a acumular: el aumento de la fuerza productiva a travs de la instalacin de nueva maquinaria es caro.

La magnitud de esa acumulacin puede resultar muy distinta para cada uno de los capitalistas.

Para llevar a cabo grandes inversiones puede no ser suficiente el plusvalor conseguido. Pero el volumen de acumulacin puede ser aumentado por medio de un crdito.

En otros casos, cuando el plusvalor obtenido es mayor que la acumulacin necesitada, la diferencia puede ser invertida en el mercado financiero o en bancos (capital que devenga intereses).

El tipo de inters, en ambos casos, se convierte en una magnitud decisiva. La investigacin del capital que devenga inters, del crdito, etc., presupone, sin embargo, seala el filsofo alemn, algunos pasos intermedios. Es abordada por Marx en el libro III de EC (hablar de ello, nos anuncia, en el captulo VIII de su libro). MH insiste en un idea expresada anteriormente: la necesidad de no limitarse al libro I en la lectura de EC. Lo sealado es otro ejemplo.

MH introduce ahora tres categoras:

La primera: la composicin de valor del capital: la fraccin entre el capital constante y el capital variable (c/v).

La segunda: la composicin tcnica del capital: la relacin entre la masa de los medios de produccin y la masa de trabajo.

La tercera: composicin orgnica del capital: la medida en que la composicin de valor del capital est determinada por la composicin tcnica.

Esta composicin orgnica solo toma en consideracin aquellas modificaciones de la composicin de valor que resultan de la transformacin de las condiciones tcnicas (cuando se instala, por ejemplo, una maquinaria ms cara) pero no aquellas modificaciones que resultan de la variacin del valor de los medios de produccin empleados.

Ilustracin: si se encarece el carbn, en una fbrica de acero aumenta el capital constante, c, y con ello aumenta c/v, la composicin de valor del capital (sin que se haya modificado nada en las condiciones de produccin; en este caso habra aumentado la composicin de valor pero no la composicin orgnica).

MH advierte que cuando hable a continuacin de la composicin del capital se har referencia a la composicin del valor y no a la composicin orgnica.

[En nota a pie seala: Con la composicin tcnica uno encuentra problemas sobre todo cuando se habla de la composicin media del capital global de una sociedad, pues las transformaciones tcnicas en un sector modifican el valor de sus productos y llevan con ello a modificaciones de la composicin de la composicin de valor en todos los sectores que emplean este producto. Es decir: las modificaciones de la composicin orgnica ya no se pueden delimitar con precisin respecto de las modificaciones de la composicin de valor]

Si se acumula capital en condiciones que permanecen invariables (composicin de valor constante, un valor constante de la fuerza de trabajo, una duracin constante de la jornada laboral), la demanda de la fuerza de trabajo crece tan fuertemente como el capital.

Ejemplo: si se transforma tanto plusvalor en capital que la suma de valor adelantada como capital aumenta en un 20%, se necesita tambin un 20% ms de fuerza de trabajo. En un primer momento, la mayor demanda de la fuerza de trabajo mejora las condiciones en las que se vende la fuerza del trabajo, de tal forma que el precio actual de la fuerza de trabajo puede aumentar por encima de su valor. Pero, seala MH, con ello disminuye el plusvalor, lo que ralentiza la acumulacin ulterior, frena el aumento de la demanda de fuerza de trabajo y frena tambin posteriores subidas salariales.

La elevacin del salario tambin tiene consecuencias sobre la introduccin de la maquinaria para ahorrar trabajo.

Un capitalista, recordemos, solo instala una mquina si el encarecimiento de los costes de produccin (a causa de la cesin del valor de la mquina al producto) es menor que el ahorro en capital variable. Pero la cantidad de capital variable que ahorra un capitalista al reducir el tiempo de trabajo en una cantidad determinada depende del importe de los salarios. De ah que, seal, MH, que con salarios altos se introduzcan mquinas que, en el caso de salarios bajos, no le habran reportado al capitalista ninguna ventaja en los costes. Por lo tanto, salarios acrecentados llevan a una instalacin acelerada de mquinas para ahorrar trabajo.

El proceso de acumulacin tpico, advierte MH, no tiene lugar en condiciones invariables sino con una imposicin de valor del capital creciente: por eso tambin en un proceso de acumulacin continua puede reducirse la demanda de fuerza de trabajo y con ello disminuye el salario. El mismo proceso de acumulacin capitalista se encara de que el salario permanezca limitado en promedio al valor de la fuerza del trabajo que ese valor, aunque vara histricamente, nunca puede ser tan alto que perjudique seriamente la valorizacin del capital.

MH nos habla ahora del ejrcito industrial de reserva. Define as la nocin: la cantidad de trabajadores que estn dispuestos (mejor: forzados) a vender su fuerza de trabajo pero que no encuentran comprador.

La magnitud de este ejrcito depende de dos efectos contrapuestos: por un lado, efecto positivo de la acumulacin en el empleo, tiene lugar la acumulacin de capital y con ello una ampliacin de la produccin lo que, con una composicin de valor constante, requiere ms fuerza de trabajo. Por otro lado, el aumento de la fuerza productiva del trabajo que se expresa en una composicin de valor creciente, comporta que, para una cantidad de produccin constante, se necesite menos fuerza de trabajo (efecto negativo sobre el empleo del aumento de la fuerza productiva).

Dependiendo de cal de estos dos efectos prevalezca, se producir un aumento o disminucin de la demanda de fuerza de trabajo.

Suponiendo que se duplique la fuerza productiva del trabajo, se necesitar entonces la mitad de la fuerza de trabajo para la produccin de una determinada cantidad de productos. Si ahora se transforma en capital tanto plusvalor que la produccin pueda asimismo duplicarse, permanece igual el nmero de fuerzas de trabajo empleadas. Si se acumula menos capital, seguir subiendo la cantidad producida, pero la mayor cantidad se produce con un menor nmero de fuerzas de trabajo.

Marx sostuvo que el capital produce, tendencialmente, un ejrcito industrial de reserva cada vez mayor. Con un nmero de fuerzas de trabajo que permanece aproximadamente igual esto solo es posible si el efecto negativo del aumento de la fuerza productiva prevalece sobre el efecto positivo de la acumulacin.

Si consideramos un capital individual concreto no podemos predecir en general qu efecto es el ms fuerte. Marx, empero, argumenta que para los capitalistas individuales hay dos posibilidades de crecimiento: una causa de la transformacin de plusvalor en capital (a lo que Marx denomina concentracin del capital); otra a causa es la unin de diversos capitales (proceso de fusin pacfico o como toma de posesin hostil). Marx lo denomina centralizacin del capital.

[En nota seala MH: La terminologa de Marx se aparta aqu del uso actual. Con el trmino concentracin se designa actualmente el proceso que Marx denomina centralizacin: la disminucin del nmero de capitales individuales

Con la centralizacin aumenta considerablemente el capital individual, lo que se expresa tambin por lo general en una transformacin tcnica acelerada (el capital acrecentado dispone de ms posibilidades de inversin, puede adquirir mquinas para las que no hubieran alcanzado los medios de un capital ms pequeo, etc.), pero sin que el capital global haya aumentado. En este sentido, prosigue MH, se siguen produciendo aumentos de la fuerza de trabajo a causa de la centralizacin con efectos importantes, negativos, sobre el empleo (sin que se contrapongan efectos positivos a causa de la acumulacin).

Esta reflexin, seala MH, es plausible pero el hecho de que en el conjunto de la economa, no en el caso de un empresario particular, tenga lugar un efecto positivo o negativo sobre el empleo depende de la frecuencia de esos procesos de centralizacin y de la relacin en la que se encuentran los efectos negativos que resultan de ellos con los positivos de los dems capitales.

Para MH, el aumento tendencial del ejrcito industrial de reserva supuesto por Marx no se puede fundamentar de manera rigurosa. Lo que s est claro, en su opinin, es que ese ejrcito industrial no pude desaparecer a la larga en el capitalismo. Un capitalismo con pleno empleo es siempre la excepcin:

El pleno empleo posibilita a los trabajadores imponer salarios ms altos, lo que lleva a la ralentizacin del proceso de acumulacin y/o a la introduccin de maquinaria para ahorrar trabajo, de modo que se construye nuevamente un ejrcito industrial de reserva.

La existencia de este ejrcito tiene una doble ventaja para los capitalistas: 1. Las fuerzas de trabajo desempleadas presionan a la baja sobre el salario de los empleados. 2. Representa efectivamente una reserva para ampliaciones sbitas de la acumulacin (un aumento repentino de la produccin no es posible con pleno empleo).

De ah que sean desacertados (tal vez mejor estriles) los llamamientos a los empresarios para que contribuyan a disminuir el desempleo. Tambin es errnea, aade, una crtica al capitalismo que le haga el reproche de que produce desempleo: el nico fin del capital es la valorizacin, en modo alguno la consecucin del empleo o de una viuda buena para la mayora de la poblacin (pero de ah, en contra MH, no se infiere la inutilidad de criticar al sistema por una de sus deficiencias; as se crea o se puede crear, como es evidente, conciencia de clase).

[En nota escribe MH: Tal reproche lo formula tambin Robert Kurz, que a la vista del paro masivo y del pauperismo llega a la conclusin de que el sistema global capitalista ha fracasado completamente (Kurz 1999, 699). Pero solo se puede fracasar en la consecucin de metas que uno efectivamente se propone Y no es el caso, en el caso del capitalismo].

MH seala a continuacin que en conexin con la investigacin del ejrcito industrial de reserva (cap. XXIII del primer libro de EC) se encuentran diversas observaciones que se han interpretado como una teora de la depauperacin. Esta teora, seala MH, se extendi en la dcada de los 20, con la gran depresin, como una teora revolucionaria: en el capitalismo las masas sufren una miseria creciente; por lo que considerarn ineludiblemente que no les queda otra opcin que la abolicin revolucionaria del capitalismo. Pero, en su opinin, el fascismo alemn demostr que las partes ms depauperadas de la poblacin no se dirigan automticamente hacia la izquierda: pueden dirigirse igualmente hacia movimientos de derechas, nacionalistas y fascistas.

MH hace referencia a continuacin a que en los aos 60 y 70, los defensores del capitalismo solan afirmar que la teora de la depauperacin de Marx quedaba refutada por el pleno empleo y por el nivel de vida creciente de los trabajadores. De lo cual se extrajo tambin otro argumento de principio contra la crtica marxista: el pronstico errneo de Marx sobre el desarrollo del capitalismo demuestra que su anlisis est equivocado.

Los marxistas no aceptaron este juicio y establecieron una distincin entre depauperacin absoluta (el nivel de vida desciende en trminos absolutos) y la depauperacin relativa (el nivel de vida puede ascender, pero la participacin de la clase obrera en la riqueza de la sociedad disminuye en trminos relativos respectos a los capitalistas.

MH seala que Marx haba defendido la teora de la depauperacin absoluta en el Manifiesto Comunista. Pero que, en cambio, en EC, publicado 18 aos despus, ya no vuelve a hablar de ello. Marx sostiene aqu que precisamente la produccin del plusvalor relativo (que se puede interpretar, si se quiere, como depauperacin relativa) permite que aumente el nivel de vida de la clase trabajadora y que al mismo tiempo se incremente el plusvalor (hablamos de ello en la entrega anterior).

No obstante, seala MH, en el pasaje del captulo XXIII que tanto se ha discutido a este respecto, Marx no se refiere a una determinada distribucin de los ingresos.

Haciendo alusin a su anlisis precedente sobre la generacin de plusvalor relativo, Marx escribe aqu que:

dentro del sistema capitalista todos los mtodos para aumentar la fuerza productiva social del trabajo se aplican a costa del trabajador individual; todos los medios para desarrollar la produccin se convierten en medios de dominacin y explotacin del productor, mutilan al trabajador convirtindolo en un hombre parcial, lo degradan a apndice de la mquina, mediante la tortura de su trabajo destruyen el contenido de este, le enajenan las potencias espirituales del proceso del trabajo en la misma medida en que la ciencia como potencia autnoma se incorpora a este proceso; desfiguran las condiciones en las que trabaja, lo someten durante el proceso de trabajo al despotismo ms mezquino y odioso, convierten su tiempo de vida en tiempo de trabajo, arrojan a su mujer y a sus hijos bajo la rueda de Juggernaut del capital. Pero todos los mtodos para la produccin del plusvalor son al mismo tiempo mtodos de acumulacin, y toda expansin de la acumulacin es, a su vez, un medio para el desarrollo de dichos mtodos. De aqu se desprende que, en la medida en que se acumula capital, la situacin del trabajador, sea cual sea su remuneracin, alta o baja, tiene necesariamente que empeorar.

[Una anotacin de MH al hablar de la rueda de Juggernaut: Se refiere a un culto hind, en el que los creyentes, en las festividades religiosas importantes, se arrojaban bajo los carros que llevaban la imagen del dios]

La ltima frase de la cita pone de manifiesto que para Marx no se trata de evolucin de los salarios o de nivel de vida. El empeoramiento de la situacin de los trabajadores se refiere a la totalidad de sus condiciones laborales y vitales. Lo hace patente tambin la siguiente afirmacin:

La acumulacin de riqueza en un polo es al mismo tiempo acumulacin de miseria, padecimiento, esclavitud, ignorancia, embrutecimiento, y degradacin moral en el polo opuesto.

MH insiste. La crtica de Marx al capitalismo no se reduce a la pregunta por la distribucin de los ingresos o del patrimonio. Esta distribucin, seala, se puede modificar hasta un cierto punto dentro del capitalismo, y el capital est absolutamente interesado en que los trabajadores no se hundan en la ms completa pobreza. Con ello se resentira la calidad de la fuerza de trabajo.

Tampoco los desempleados, los miembros del ejrcito industrial de reserva, pueden simplemente vegetar. Pues entonces su fuerza de trabajo, de la que requiere el capital en cada nuevo empuje de la acumulacin, ya no sera utilizable. Lo que Marx critica no es una determina distribucin de los bienes o de los ingresos sino las miserables condiciones laborales y vitales en sentido amplio, que caracteriza con trminos como padecimiento, ignorancia, embrutecimiento, etc. Lo que Marx intenta demostrar con su anlisis del proceso de produccin y de acumulacin capitalista es que estas condiciones vitales no son en modo alguno enfermedades infantiles del capitalismo, sino que, con todo cambio de su forma concreta, la miseria se sigue manteniendo. Este proceso no conoce otro fin que la valorizacin y el constante perfeccionamiento de la valorizacin, ya que el hombre y la naturaleza son, para el capital, simples medios para la valorizacin. Este proceso, como se ha visto en anteriores apartados, tiene un potencial destructivo inmanente frente al hombre y la naturaleza, y sigue reproduciendo siempre en formas nuevas las condiciones de vida miserables, incluso con un nivel de vida creciente.

Marx, prosigue MH, no hace ningn reproche moral a los capitalistas individuales a partir de este resultado de su anlisis, sino que saca la conclusin elemental de que si est efectivamente interesado en cambiar estas condiciones de vida miserables, no queda otra opcin que la abolicin del capitalismo. La crtica de Marx no consiste en una recriminacin moral, sino en la demostracin de cmo funciona de hecho el capitalismo.

La duda del lector tras la exposicin de esto ltimo: por qu son incompatibles ambas afirmaciones? No hay en Marx un intento de demostracin del funcionamiento del capitalismo, una exposicin de resultados y una crtica de las consecuencias sociales y ecolgicas de ese modo de produccin y de la civilizacin anexa? Conocimiento (ciencia) + crtica moral (y accin poltica)?

El captulo VI lleva por ttulo La circulacin del capital. El primer apartado: El ciclo del capital: costes de circulacin, capital industrial y capital comercial, pp. 175-179.

PS. El comentario sobre este apartado del profesor jubilado Manuel Martnez Llaneza:

No se entiende el motivo de tratar en este momento y de una manera superficial- una variedad de asuntos importantes (inversin, inters, salarios, empleo, ejrcito de reserva...) que, como dice correctamente el propio MH, requieren no limitarse al libro I de El capital, lo que quiere decir no desconocer conceptos y herramientas que Marx desarrolla posteriormente. La consecuencia es una coleccin de ancdotas de sentido comn y no un anlisis serio de los temas que trata. No se trata solamente del inters del capital, que MH mismo cita como no estudiado todava, sino de otros factores (comercializacin, seguros, investigacin, renta de la tierra en su caso...) que el capitalista individual remunera de la plusvala extrada, y de los precios de venta que, junto con los costes, determinan sus beneficios, factores todos que no se determinan por el capitalista individual, sino por la produccin social.

Volvemos a recordar que el libro I se subtitula El proceso de produccin del capital y no es hasta el libro III, que se titula El proceso de produccin capitalista en su conjunto, que se exponen muchos de los elementos necesarios para el anlisis crtico de la produccin capitalista. Grosso modo, hay que recordar: a) que el capitalista individual no determina precios de productos, fuerza de trabajo y materias primas, b) que parte de la plusvala que extrae la dedica a gastos necesarios antes indicados que no son capital fijo ni variable, y c) que la identidad entre plusvala y beneficios no se da a nivel individual, sino de la sociedad, debido a que, adems de lo dicho, los sectores de mayor composicin orgnica del capital roban plusvala a los de menos en el reparto global capitalista. Por todo ello, de la contabilidad del capitalista individual no pueden extraerse las consecuencias que trufan el captulo que, a lo sumo, serviran para direccin de empresas, pero no para teora econmica, por mucho que se fuercen y diversifiquen ad hoc conceptos como el de composicin orgnica del capital. Ya llegaremos al libro III y veremos con Marx que Todos estos fenmenos parecen contradecir tanto a la determinacin del valor por el tiempo de trabajo como a la esencia de la plusvala en cuanto formada por trabajo sobrante no retribuido. Por consiguiente, en el mundo de la concurrencia todo se presenta invertido (pg. 210, FCE, s. Marx) por lo que los razonamientos microeconmicos son muy engaosos para describir la economa.

Sentado esto, tiene poco sentido una discusin pormenorizada de los detalles del artculo, pero podemos, como ejemplos, tocar someramente algn punto. En la contabilidad del capitalista, se recupera todo el capital invertido, salvo que haya prdidas, y la diferencia es el beneficio que difcilmente coincide con el plusvalor que tanto se menciona. El beneficio del capitalista no va necesariamente a inversin para valorizacin del capital; frecuentemente se ahorra por diversas razones (invirtiendo en el ladrillo, por ejemplo). La economa capitalista funciona a crdito, y ms ahora, no solamente en los casos en que al capitalista no le alcanza el beneficio para inversiones; esto ser as mientras la actividad industrial produzca ms beneficios que el inters que paga. Un capitalista no instala una mquina solamente cuando le produce beneficios por ahorro de trabajo: en muchos casos se trata de pura supervivencia del negocio por razones de calidad, rapidez u otras. Respecto a la fuerza de trabajo, se olvida de que tambin produce los elementos de reproduccin de la clase obrera, por lo que el abaratamiento de su consumo significa un aumento de su salario en trminos reales.

Se echa de menos en todo ello la referencia explcita a la lucha de clases, sus motivos y condicionantes no slo econmicos, y a la internacionalizacin de pases con muy diferentes estructuras sociales y productivas. Claro que son muchas cosas, por eso hay que tratarlas en el momento oportuno con todos los datos en la mano.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter