Portada :: Ecologa social
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

Una docena de maneras de resistir a la minera

Guadalupe Rodrguez
Medium Corporation


Cualquier persona u organizacin que se sienta afectada por un proyecto minero en el aspecto social, ambiental o econmico est totalmente legitimada para negarse a aceptarlo y para resistirse a la imposicin del mismo.

A continuacin, algunas formas en las que comunidades alrededor del mundo afrontan los problemas que les supone la minera y que otras comunidades pueden imitar.

1. No aceptar la idea impuesta de que todo es un bien de mercado y que todo es susceptible de ser comprado y vendido.

2. Esto implica una crtica profunda y total del modelo econmico capitalista neoliberal y la necesidad de un cambio profundo de modelo, por otro centrado en un modo de vida mucho ms sencillo, menos material, y ms acorde y respetuoso con la naturaleza.

3. Para ello, las personas o comunidades afectadas pueden organizarse en diferentes niveles y analizar la situacin que enfrentan, as como cuestionar la gestin poltica, la competencia tcnica y/o la veracidad de las informaciones que se les proporcionan.

4. Mirar ms all: cuando nos dicen que un determinado proyecto minero es de inters general y que por eso va a ser priorizado por sobre todas las cosas. Quin establece las prioridades? Muy posible que no responda realmente a tal inters general, sino mucho a los intereses privados de empresas mineras y arreglos extraoficiales con los polticos de turno.

5. Poner en evidencia el modelo de desarrollo basado en el crecimiento sin fin, pro-extractivista , hambriento de recursos mineros y dependiente de la minera; y denunciar el rol de los pases del norte global como los de Europa y las consecuencias que implican las polticas basadas en su Estrategia Europea de Materias Primas.

6. Fomentar e incidir en el cumplimiento e implementacin de las polticas y normativas internacionales, europeas y nacionales que obligan la gestin de residuos , el reciclaje y la recuperacin de materias primas, no solo en los pases industrializados, sino en todas partes.

7. Generar un debate pblico amplio y exhaustivo sobre la minera y sus consecuencias sociales y ambientales. Campaas para informar de los impactos de la minera en la sociedad y compartir las preocupaciones al respecto son cada vez ms numerosas y visibles.

8. A mayores, promover campaas de incidencia y solidaridad con las personas afectadas por proyectos extractivos, difundiendo ampliamente sus denuncias, as como formar un lobby ciudadano , que actualmente est en clara desventaja con los lobbies de la industria minero-extractiva en cuanto a atencin meditica, respuesta poltica, presencia pblica.

9. Aprender y enriquecernos de la experiencia de resistencia, lucha y dignidad de otros pueblos, de pases de Amrica Latina, Asia o frica que tengan una larga trayectoria en esta temtica. De all precisamente llegan interesantes propuestas como la de otorgar derechos propios a la naturaleza (recogida en la Constitucin ecuatoriana de 2008); o iniciativas para dejar los recursos extractivos bajo tierra . Esta propuesta se inspira en la iniciativa Yasuni, que en su caso propone dejar intocadas bajo tierra las reservas de petrleo de un rea de alto valor de conservacin. Puede estudiarse su aplicacin a otras reas y otros recursos extractivos como los mineros.

10. Estudiar casos judiciales que han llevado a empresas transnacionales a juicio, por los desastres causados en pases diferentes a aquellos en los que tienen sus sedes. La denuncia a la petrolera estadounidense Chevron por los derrames ocasionados en Ecuador, o a la petrolera holandesa Shell por los derrames ocasionados en Nigeria, constituyen importantes precedentes, puesto que estas empresas fueron condenadas por la contaminacin que dejaron atrs.

11. Analizar opciones y formas de decrecimiento , una corriente poltica, social, econmica y ecolgica emergente en Europa. Tambin hay grupos que estudian y trabajan en la exigencia del reconocimiento de una deuda ecolgica con los pases del Sur global.

12. Recordar que resistir da frutos . Muchas comunidades locales logran defender sus territorios e impedir que la maldicin de estar asentadas sobre o cerca de recursos estratgicos signifique su destruccin.

Tenemos que seguir estudiando y denunciando pblicamente cada caso para detener el extractivismo y el modelo energtico concomitante como modelo de desarrollo impuesto , insustentable y destructivo del medio ambiente, asociado a graves violaciones de los derechos humanos y del derecho a la participacin de las comunidades afectadas.

Fuente: https://medium.com/@ecologistadelno/una-docena-de-maneras-de-resistir-a-la-miner%C3%ADa-dde0f690dd5a 

 

 



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter