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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

La insistencia de Estados Unidos en encarcelar a Assange es una amenaza a la libertad de prensa

Alan Rusbridger
The Guardian / El diario

Lo que sea que hizo Assange en 2010 y 2011, no fue espionaje. Y tampoco es ciudadano estadounidense. Los delitos en los que supuestamente incurri el australiano no fueron cometidos dentro del territorio de Estados Unidos. Como ha observado Joel Simon, director del Comit para la Proteccin de Periodistas: Segn este razonamiento, cualquiera que publique en cualquier parte del mundo informacin que el Gobierno de EE.UU. considere clasificada podra ser acusado de espionaje.


Julian Assange, condenado a 50 semanas de crcel por un tribunal londinense

Julian Assange tras su detencin en la embajada de Ecuador en Londres. EFE.

Recordis el vdeo 'Asesinato Colateral', que mostraba a la Fuerza Area de Estados Unidos utilizando helicpteros Apache para matar personas como si fuera un vdeojuego, rindose de la docena de muertos, incluidos dos iraques que trabajaban para la agencia de noticias Reuters? Recordis cmo mintieron las autoridades estadounidenses sobre aquel incidente en julio de 2007, primero diciendo que los muertos eran insurgentes y luego alegando que los helicpteros estaban respondiendo a un tiroteo? Ninguna de esas afirmaciones era verdadera. Recordis que durante tres aos Reuters intent sin xito conseguir el vdeo?

Era una cuestin de inters pblico que el mundo pudiera ver las imgenes, sin retocar, de lo que sucedi? Por supuesto. Fue esto una vergenza para las Fuerzas Armadas y el Gobierno de EEUU? Desde luego. Fue un acto de espionaje o de periodismo? Ya sabis la respuesta.

Hay que agradecer a dos personas poder saber la verdad sobre cmo murieron esos dos empleados de Reuters, junto a otras diez personas que acabaron en el punto de mira de esos pilotos que aquel da no contenan sus carcajadas: Chelsea Manning, que filtr el vdeo, y Julian Assange, que lo public. Ambos han pagado un precio altsimo por sus acciones.

Manning pas siete aos en la crcel por su participacin en la difusin del vdeo, junto con mucho otro material clasificado que pudo conseguir cuando trabajaba como analista de inteligencia para las Fuerzas Armadas de EEUU. Assange, por su parte, ha sido acusado de 17 nuevos cargos de violacin de la Ley de Espionaje y podra pasar el resto de su vida tras las rejas.

Como editor de The Guardian, trabaj con Assange cuando junto a peridicos de Estados Unidos y Europa publicamos nuevo material filtrado por Manning. Vanity Fair afirm que los artculos que publicamos eran una de las ms importantes primicias periodsticas de los ltimos treinta aos". "Ha cambiado la forma en que la gente piensa sobre cmo se maneja el mundo, llegaron a afirmar. Es verdad que la informacin que publicamos era importante, pero la relacin con Assange era tensa.

Acabamos peleados, como le sucede a la mayora de las personas que trabajan con Assange. Conclu que era una persona voltil, poco confiable y desagradable. Yo no le caa bien a l, tampoco. Ninguno de los editores que colaboraron en el proyecto estaba de acuerdo con que l difundiera material sin redactar extrado del cofre de los tesoros de Manning en septiembre de 2011.

A pesar de todo, creo que el uso que est haciendo el Gobierno de Donald Trump de la Ley de Espionaje contra Assange es profundamente preocupante.

La Ley de Espionaje fue una medida producto del pnico, aprobada por el Congreso para tomar medidas drsticas contra la disidencia o la sublevacin cuando Estados Unidos entr en la Primera Guerra Mundial en 1917. Jams, durante los siguientes 102 aos, fue utilizada contra medios de comunicacin por publicar o difundir informacin clasificada filtrada ilegalmente. La norma no permite que nadie acusado de violarla presente una defensa de inters pblico.

Lo que sea que hizo Assange en 2010 y 2011, no fue espionaje. Y tampoco es ciudadano estadounidense. Los delitos en los que supuestamente incurri el australiano no fueron cometidos dentro del territorio de Estados Unidos. Como ha observado Joel Simon, director del Comit para la Proteccin de Periodistas: Segn este razonamiento, cualquiera que publique en cualquier parte del mundo informacin que el Gobierno de EE.UU. considere clasificada podra ser acusado de espionaje.

Imaginaos el precedente que se sentara si el gabinete de Trump se sale con la suya. Israel e India tienen importantes programas de armas nucleares, cada uno de ellos protegido por feroces leyes internas sobre actos secretos. Pensad qu escndalo sera si el gobierno de Netanyahu o el de Modi intentaran extraditar a un periodista britnico o estadounidense para encarcelarlo por publicar verdades sobre sus arsenales nucleares.

La nueva acusacin contra Assange se divide en tres partes, y cada una de ellas es un intento por criminalizar actos que los periodistas realizan a diario cuando reciben y publican informacin verdica que les llega a travs de fuentes o chivatazos. A Assange se le culpa de intentar convencer a una fuente de que enve ms informacin secreta. Algo que haramos la mayora de los periodistas. Tambin est acusado de algo que al parecer sera un intento del periodista por ayudar a una fuente a proteger su identidad. Si eso es lo que hizo Assange, hizo bien. Finalmente, se le imputa haber publicado en repetidas ocasiones material que podra perjudicar la seguridad nacional de Estados Unidos.

Cuando se empieza hablar de periodistas que perjudican la seguridad nacional deberan comenzar a sonar las alarmas. Pensemos en Richard Nixon intentando llevar a juicio a Daniel Ellsberg, que filtr los Papeles del Pentgono, por perjuicio a la seguridad nacional en 1971. Ellsberg, analista de las Fuerzas Armadas de EEUU, descubri que la Guerra de Vietnam haba sido declarada en base a una serie de mentiras y crey que el pblico se mereca saberlo. Para Nixon, el compromiso de Ellsberg con la verdad era delito de traicin. Nixon ech mano de la Ley de Espionaje.

Hoy, Ellsberg es reconocido como un periodista que filtr informacin en base a unos principios, pero estuvo cerca de ser encarcelado por su valenta. Ningn juez puso en duda que el New York Times tena la libertad de publicar el material filtrado. Murray Gurfein, juez federal, rechaz el requerimiento: La seguridad no son slo las murallas. La seguridad tambin se encuentra en el valor de tener instituciones libres. Las autoridades deben soportar una prensa crtica, obstinada y ubicua para que podamos preservar los valores de libertad de expresin y el derecho del pueblo a saber. La decisin de Gurfein fue posteriomente ratificada por el Tribunal Supremo.

Necesitamos jueces que defiendan la libre expresin, porque los gobiernos rara vez lo hacen. Cuando Theresa May era ministra del Interior en 2015, pidi a la Comisin Legal que revisara las leyes britnicas sobre los secretos de estado. En 2017, la Comisin recomend modificaciones que implicaban la posibilidad de enjuiciar periodistas simplemente por poseer material confidencial, aunque no lo hubiera publicado. La Comisin tambin pretenda negar a los periodistas la posibilidad de presentar una defensa de inters pblico y sugera penas de prisin de hasta 14 aos. El texto sugera tambin que fuera el gobierno de turno quien definiera el inters pblico en materia de seguridad nacional. Es decir, que lo decidiera un Richard Nixon o un Donald Trump.

Ahora dependen muchas cosas del Tribunal Supremo del Reino Unido, que segn las consideraciones del Ministerio de Interior podra acabar accediendo a la peticin de extradicin. Assange es un personaje problemtico en muchos sentidos. Pero los intentos de meterlo en prisin por la Ley de Espionaje es una medida profundamente inquietante que debera hacer reaccionar a todos los periodistas. Puede que no te caiga bien Assange, pero podras ser el siguiente.

Traducido por Luca Balducci.

Alan Rusbridger: exdirector de The Guardian.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/insistencia-Unidos-encarcelar-Assange-libertad_0_903610862.html



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