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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2019

Malas noticias
Missouri puede quedarse sin clnicas abortivas esta misma semana

Jill Filipovic
The Guardian / El diario

La ola antiabortista sigue castigando a las mujeres en Estados Unidos. Ahora es el estado de Missouri el que est a punto de cerrar todas sus clnicas abortivas La estrategia de los grupos pro vida consiste en promulgar leyes y normativas que en la prctica hagan imposible el acceso a un aborto seguro Los legisladores, en lugar de controlar la vida de las mujeres y poner el peligro a las ms vulnerables, bien podran atajar la alta mortalidad materna del estad.


nica clnica de abortos de Missouri de la ONG Planned Parenthood.

nica clnica de abortos de Missouri de la ONG Planned Parenthood. EFE

Es posible que cuando termine la semana Missouri no tenga ni una sola clnica abortiva. Frente a estados como Alabama, que ha sido noticia recientemente por el fuerte endurecimiento de las leyes que permiten abortar a las mujeres, Missouri ha apostado por otra estrategia: imposibilitar el libre ejercicio del derecho al aborto. No hace falta impedirlo si en la prctica resulta imposible acceder a un aborto seguro y legal.

Missouri apenas tiene una clnica que practique abortos. El estado ha puesto todas las trabas posibles para que no existan aprobando normas y reglamentos innecesarios y misginos que parten de la base de que las mujeres no pueden tomar sus propias decisiones. Obligan a las mujeres a a ir a una clnica, solicitar el procedimiento, regresar a su casa y sopesar su decisin durante tres das antes de que se le pueda practicar de forma legal. Tambin obligan a las menores de 18 aos a informar a ambos padres y a obtener el consentimiento notarial de al menos uno de ellos, lo que en la prctica representa una grave dificultad para las menores maltratadas, para las que no tienen una buena relacin con sus padres, o que quieren mantener su decisin en secreto.

Por su parte, los mdicos deben poder demostrar que sus pacientes, en caso de emergencia, sern admitidos en un hospital que est a menos de un cuarto de hora de la clnica, un requisito absurdo para una intervencin mdica increblemente segura. Los llamados "privilegios de admisin" son en la prctica un obstculo innecesario: si no pueden existir clnicas que practiquen abortos que no estn a 15 minutos de un hospital habr comunidades desatendidas que van a tener an menos servicios. Adems, no es frecuente que las pacientes tengan que ser hospitalizadas despus de un aborto. Es mucho ms comn ingresar en un hospital cuando un mdico diagnostica un embarazo ectpico u otra condicin que requiere tratamiento adicional.

Un estudio comparativo de casos de aborto en los que se exiga este convenio previo con un hospital y casos en los que no, ha concluido que la necesidad del acuerdo no hace ms seguras las operaciones, sino que complica el acceso a mdicos y clnicas que efectivamente ofrezcan este servicio con el hospital. La normativa tambin requiere que los mdicos realicen exmenes plvicos invasivos y poco tiles antes de recetar los medicamentos que inducen el aborto. Y en realidad, estas evaluaciones plvicas no son necesarias para la prescripcin del medicamento. Es simplemente otra barrera ms para dificultar la terminacin voluntaria del embarazo, hacerla ms costosa y, en este caso, fsicamente invasiva. Hay que tener esto en consideracin: el estado de Missouri exige a las mujeres que accedan a que sus vaginas sean innecesariamente penetradas antes de que puedan tener un procedimiento mdico que es comn en todo el mundo. Nada menos que abusivo.

Si la nica clnica de Missouri que practica abortos cierra, las mujeres tendrn que desplazarse a otro estado para interrumpir sus embarazos. Lo que crea nuevas dificultades. Este tipo de viaje cuesta dinero, requiere un vehculo y pedir un da libre en el trabajo. Adems, en funcin de lo lejos que est, es posible que se necesite una habitacin de hotel. En definitiva, hace que el aborto sea particularmente inaccesible para las mujeres pobres, para las mujeres que ya estn criando a sus hijos por su cuenta, y para las mujeres en situacin de vulnerabilidad, por ejemplo, la que sufren maltrato. Estas leyes no terminarn con el aborto. Simplemente lo harn ms difcil, ms doloroso y ms caro.

En el mismo sentido, Missouri aprob recientemente una ley que prohbe abortar despus de las ocho semanas de gestacin. Este aspecto refleja la doble estrategia que han utilizado los que se oponen al uso de los servicios sanitarios por parte de las mujeres. Por una parte, consiste en promulgar normas que dificulten el acceso al aborto, incluso cuando va en contra de normativa vigente, la ley 'Roe v Wade' que garantiza este derecho. Y por otro lado, la estrategia de aprobar leyes que de facto lo prohban, acorralando poco a poco a la 'Roe v Wade' llevando textos a los tribunales que la dejen sin efecto. El objetivo final es que las mujeres no puedan acceder de forma segura a un procedimiento que necesitar una de cada cuatro mujeres en Estados Unidos en algn momento de su vida.

La clnica de Planned Parenthood, una ONG estadounidense que promueve la salud reproductiva y ofrece servicios de planificacin familiar, se ha convertido en el ltimo recurso para las mujeres de Missouri que quieran abortar. Es devastador que se haya llegado a esta situacin y vergonzoso que el estado est haciendo un esfuerzo de estas proporciones para restringir el aborto en lugar de hacer frente, por ejemplo, las terribles tasas de mortalidad materna. Una mujer en Missouri tiene cuatro veces ms de probabilidades de morir durante el embarazo o el parto que una mujer en Massachusetts. Unos ndices que se ven exacerbados por el hecho de que a las mujeres de Missouri les resulta muy difcil acceder a los servicios de salud, y una parte significativa no recibe atencin prenatal en el primer trimestre del embarazo. Sin embargo, los polticos de Missouri se dedican a imposibilitar el aborto a las mujeres vulnerables: casi el 70% de los condados del estado no tienen un gineclogo obstetra, lo que deja en una situacin de absoluta indefensin a todas las mujeres que desean continuar con sus embarazos.

Esta situacin tambin dice mucho sobre el movimiento nacional pro vida, que no hace prcticamente nada para proteger o mejorar las vidas de las mujeres y los nios, sino que centra sus esfuerzos en impedir el acceso de las mujeres a las clnicas que practican abortos. Sabemos que los abortos ilegales e inaccesibles aumentan las tasas de mortalidad materna. Las leyes pro vida a menudo van acompaadas de medidas para dificultar el acceso a anticonceptivos. Un sucio secreto del movimiento antiaborto es que sus activistas a menudo tambin se oponen a la anticoncepcin, a pesar de que es la manera ms efectiva de prevenir los embarazos no deseados y, por extensin, el aborto.

La estrategia de los antiabortistas consiste en menoscabar los derechos de las mujeres. Nada tiene que ver con la proteccin de la vida sino de castigar y controlar a las mujeres. Para conocer la estrategia de los antiabortistas solo hace falta asomarse a Missouri, un estado que pronto no tendr ni una sola clnica que practique abortos.

Traducido por Emma Reverter.

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/Noticias-Missouri-quedarse-clinicas-abortivas_0_904660158.html



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