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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-06-2019

Resucitar la OLP es la mejor respuesta de Palestina al Acuerdo del siglo

Ramzy Baroud
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo.


Fatah, Hams y otros grupos palestinos no deberan limitarse a rechazar el llamado Acuerdo del Siglo de la administracin Trump. Deberan utilizar su resistencia frente al nuevo complot de EE.UU. e Israel como una oportunidad para unir filas.

Los detalles filtrados de dicho Acuerdo del siglo confirman los peores temores de los palestinos: el acuerdo no es ms que un beneplcito absoluto de EE.UU. a la mentalidad derechista que lleva ms de una dcada gobernando Israel.

Segn el diario israel Israel Hayom, el plan consiste en crear un Estado desmilitarizado, Nueva Palestina, en territorio fragmentado de Cisjordania, pues los asentamientos judos ilegales pasaran a ser una parte permanente de Israel. Segn el informe, si los palestinos se niegan a aceptar los dictados de Washington, sern castigados mediante el aislamiento econmico y poltico.

Es evidente que esta iniciativa estadounidense no es una propuesta de paz, sino un flagrante acto de intimidacin. No obstante, no se aleja mucho de otras rondas de negociaciones de paz, en las que Washington siempre se mantuvo al lado de Israel, acus a Palestina y no consigui que Israel asumiera responsabilidades. Washington nunca ha dejado de apoyar a Israel en sus guerras contra Palestina, y ni siquiera ha condicionado sus siempre generosos paquetes de ayuda al desmantelamiento de los asentamientos judos ilegales.

La nica diferencia entre el proceso de paz del pasado y el Acuerdo del siglo actual est en el estilo y las tcticas y no en la sustancia y los detalles.

No cabe duda de que el acuerdo defendido por Jared Kushner, consejero y yerno del presidente Trump, est condenado al fracaso. No solo porque no traer la paz esa no es su intencin, sino porque con toda probabilidad ser rechazado por Israel. La formacin del nuevo gobierno de Benjamin Netanyahu se basa en partidos de extrema derecha y religiosos. En el nuevo lxico israel, no resulta polticamente correcto la posibilidad siquiera de plantearse un Estado palestino, y menos de aceptarlo.

No obstante, probablemente Netanyahu va a esperar el rechazo de los palestinos, algo que ocurrir con toda seguridad. Luego, con el apoyo de los medios de comunicacin occidentales favorables a Israel, se crear un nuevo discurso que culpar a los palestinos de dejar pasar otra oportunidad para la paz y absolver a Israel de cualquier falta. Este modo de proceder es bien conocido y qued claramente patente en las negociaciones de Camp David II de Bill Clinton, en 2000, y en la Hoja de Ruta para la Paz de George W. Bush en 2003.

En 2000, el fallecido dirigente palestino Yasir Arafat rechaz la generosa oferta del entonces primer ministro israel, Ehud Barak, una enorme farsa poltica que sigue marcando hasta nuestros das la interpretacin oficial y acadmica de lo que ocurri en aquellas conversaciones secretas.

Todos los palestinos deben rechazar el Acuerdo del Siglo, o cualquier acuerdo que surja de un discurso poltico que no se centre en los derechos de los palestinos, tal y como recoge el derecho internacional, un marco poltico de referencia que aceptan todos los pases del mundo excepto Estados Unidos e Israel. Dcadas de fraudulentas conversaciones de paz demuestran que Washington nunca cumplir con su supuesto papel de pacificador honesto.

Sin embargo, no creo que sea adecuado limitarse a rechazar el acuerdo y dejar que todo siga como siempre. Mientras el pueblo palestino est unido ante la necesidad de resistir a la ocupacin israel, enfrentarse al apartheid y utilizar la presin internacional para que Israel desista en sus pretensiones, las facciones palestinas se mueven por otras prioridades egostas. Cada faccin parece rotar dentro de la esfera poltica de la influencia extranjera, bien rabe o bien internacional.

Fatah, por ejemplo, a quien se atribuye prender la chispa de la revolucin palestina en 1965, ha cado en la trampa del falso poder que le otorga el dominio de la Autoridad Palestina, que por otra parte solo acta dentro del espacio que le marca la ocupacin militar israel de Cisjordania.

Hams, que comenz siendo un movimiento orgnico en Palestina, se ve forzado a intervenir en polticas regionales llevado de su desesperacin por alcanzar cualquier validacin poltica que le permita escapar del asfixiante asedio de Gaza.

Cada vez que ambos partidos estn a punto de formar una direccin unida con la esperanza de resucitar a la prcticamente desaparecida Organizacin para la Liberacin de Palestina (OLP), sus benefactores manipulan el dinero y la poltica para que vuelva la desunin y la discordia.

No obstante, el Acuerdo del siglo ofrece a ambos grupos una oportunidad, ya que les une el rechazo del acuerdo y ambos consideran cualquier participacin palestina en el mismo como un acto de traicin.

Por si fuera poco, los pasos dados por Washington en su afn por aislar a la Autoridad Palestina (AP) negando a los palestinos los fondos que precisan con urgencia, revocando el estatus diplomtico de la OLP en Washington y evitando convertir a la AP en un aliado poltico ofrecen la oportunidad de abrir el necesario dilogo poltico que podra finalmente conseguir una verdadera reconciliacin entre Fatah y Hams.

Israel, por su parte, ha perdido su ltima carta de presin contra Mahmud Abbas y su gobierno en Ramala al retener el dinero recaudado mediante impuestos en nombre de la AP.

Llegados a este punto, poco ms pueden hacer Estados Unidos e Israel para ejercer mayor presin sobre los palestinos.

Pero este espacio poltico del que disponen los palestinos para crear una nueva realidad poltica ser breve. En el momento en que el Acuerdo del siglo quede descartado como otro fracasado plan de la administracin estadounidense para obligar a Palestina a rendirse, las cartas de la baraja poltica, regional e internacional, volvern a mezclarse, y las facciones palestinas no podrn controlar su resultado.

Por tanto, es fundamental que los grupos palestinos, los de dentro y los de la dispora, hagan lo posible para facilitar el dilogo palestino, no solo en aras de formar un gobierno de unidad en Ramala, sino para revitalizar a la OLP y convertirla en un ente verdaderamente representativo y democrtico en el que participen todas las corrientes y comunidades palestinas.

Solo si logran la resurreccin de la OLP, los palestinos podrn retomar su misin original y disear una estrategia de liberacin nacional que no sea manipulada por el dinero ni por el politiqueo regional.

Si podemos confiar en la historia, el Acuerdo del siglo no es ms que otra iniciativa siniestra de Estados Unidos para manejar la situacin en Palestina con el objetivo de mantener el dominio poltico en la regin. Este acuerdo es esencial para la reputacin estadounidense, especialmente entre sus descontentos aliados regionales, que se sienten abandonados por la progresiva retirada militar y poltica de EE.UU. de la regin.

Esta ltima farsa no tiene por qu llevarse a cabo a expensas de los palestinos, y los grupos palestinos deberan reconocer esta oportunidad nica y aprovecharla. El Acuerdo del siglo ser un fracaso, pero los esfuerzos por lograr la unidad palestina podran finalmente dar fruto.


Ramzy Baroud es periodista, escritor y director de The Palestine Chronicle . Su ltimo libro es The Last Earth: A Palestinian Story (Pluto Press, Londres, 2018). Baroud es doctor en Estudios Palestinos por la Universidad de Exeter y profesor no residente del Orfalea Center for Global and International Studies, Universidad de Santa Barbara, California.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2019/05/31/resurrecting-the-plo-is-palestines-best-response-to-the-deal-of-the-century/

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respeta su integridad y se nombre a su autor, a su traductor y a Rebelin como fuente de la traduccin.



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