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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2019

Aprender la izquierda la leccin?

Agustn Moreno
Cuarto Poder


Los partidos a la izquierda del PSOE han sufrido una derrota en las elecciones del 26 de mayo. Era una crnica anunciada desde que se produjo la implosin de Podemos, de Ahora Madrid y de otras mareas y coaliciones en diferentes ciudades y territorios. Ha sido ms dramtica an porque la ocasin era inmejorable para mantener el gobierno de grandes ciudades y conquistar el de comunidades como Madrid (CAM), donde era urgente sacar a la derecha del poder. Como alguien ha escrito, otra vez la izquierda se ha ahogado en la orilla.

En esta triple cita electoral de europeas, autonmicas y municipales, el PSOE ha obtenido los mejores resultados aprovechando la ola del 28 de abril. Unidas Podemos y el Partido Popular han sufrido serios descalabros, aunque el PP intentar enmascararlos con pactos a la andaluza en Madrid, Castilla Len o Murcia. Ciudadanos ha tenido cierta mejora pero est muy lejos de liderar la oposicin. Vox se ha desinflado bastante y su influencia sera residual si la derecha no se empease en reconocerles como interlocutor.

En la batalla por Madrid no le salen las cuentas a la izquierda, pese a las ptimas condiciones para recuperar el poder en la comunidad y mantenerlo en el Ayuntamiento. Y eso que la derecha concurra dividida, que la gestin del PP ha sido calamitosa (lo que Escolar llama el rgimen de Madrid), que se ha imputado a dos de sus presidentes, y que es difcil poner peores candidatos. Pero ni as. El PSOE ha ganado en la comunidad con los mismos diputados que en 2015; y en el ayuntamiento qued cuarto perdiendo un concejal. El viento en las velas del PSOE en toda Espaa no se ha dejado sentir en Madrid.

En cuanto a Unidas Podemos y a Ms Madrid, la divisin ha perjudicado seriamente el resultado electoral como venamos anunciando desde enero. Estos son los datos de 2019 en la CAM: Ms Madrid (471.538 votos)+ UP (178.979)= 650.387 votos. En 2015 los votos fueron: Podemos (591.697)+ IU (132.207)= 723.904 votos. Es decir, con 2,3 puntos ms de participacin, la izquierda del PSOE ha perdido 73.000 votos y un 2,6%. Cuando las cosas estn tan apretadas se puede ganar o se perder el poder por un puado de votos o por la abstencin. A la izquierda solo le falt un diputado para gobernar en 2015 (a pesar de que no computaron 132.000 votos de IU porque Podemos rechaz todo acuerdo), ahora queda cuatro escaos por debajo del bloque de la derecha. La pugna con Unidas Podemos la ha ganado Ms Madrid, pero no ha servido para cambiar la relacin de fuerzas. Bajarse de un carro en el que iban todos juntos no parece una brillante jugada para ganar si es que era ese el objetivo.

Los datos tiran abajo la teora sobre las bondades de la divisin para justificarla: no se ocupa ms espacio electoral. SI se lanza un mensaje de divisin y fractura, que luego se traduce en campaas enfrentadas, decae la esperanza, el compromiso, el activismo y suele haber una sancin poltica del electorado. Eso es lo que ha pasado en Madrid y en ms sitios: la divisin ha supuesto menos ilusin y menos votos. La derrota de la izquierda es an ms dura por la expectativa de victoria creada por determinadas encuestas. Hay que recordar la del CIS, sobre la que ya alert porque no cuadraban sus predicciones y los resultados de las elecciones generales del 28-A.

As las cosas, ser inexorable el gobierno de las derechas y la ultraderecha en Madrid si se acepta como algo natural un pacto que en los pases europeos ms democrticos nadie se atreve a hacer. Por ejemplo, en Francia, Marine Le Pen ha ganado las elecciones europeas con un 24% de los votos, pero no puede pactar con nadie. Esa raya roja que impide alianzas electorales espurias hace que aqu Manuel Valls amenace con romper con Ciudadanos si pacta con Vox. Y no le falta razn en el rechazo. Menudo papeln el de Rivera si pacta con un partido trufado de franquistas para darle el poder y la primogenitura de la derecha al peor PP tanto en corrupcin como en gestin. Tendr que elegir entre ser una derecha liberal o el caballo de Troya para que la ultraderecha entre en las instituciones.

Una gran pregunta a hacerse tras las elecciones es dnde estaban los trabajadores? Porque no puede haber cambio electoral y poltico en el contexto de profunda desmovilizacin en que se celebr el 26-M. Y eso que los sindicatos no fueron capaces de arrancar un mnimo cambio de la reforma laboral. La falta de valenta poltica que demostr Snchez con este tema o con la no derogacin inmediata de los recortes educativos, de la ley mordaza o el blindaje de las pensiones, se puede volver a repetir. La ministra de Economa acaba de anunciar que no piensa revertir la reforma laboral. Es evidente que no habr cambios sustanciales sin presin en la calle.

De ah, que el objetivo de la izquierda tiene que ser recuperar la movilizacin. Porque la desmovilizacin ha influido negativamente en los niveles de abstencin en las zonas populares y es causa de su derrota. Adems, la desmovilizacin genera temores ante la perspectiva de gobiernos de las derechas y ultraderecha. Puede haber un cambio de ciclo poltico y no pasa nada, es la voluntad popular. Pero lo que inquieta es que si a un nuevo poder poltico muy cafre no se le combate con los instrumentos que ofrece la democracia (derechos de expresin, manifestacin y huelga), entonces aparece el temor de que pueden hacer lo que quieran. Tranquilizara saber, por ejemplo, que se puede organizar desde una amplia plataforma vecinal una inmensa cadena humana que rodee Madrid Central y otras acciones para su defensa. Resistiremos solo si nos movilizamos.

Ahora, lo ms importante sera empezar a reconstruir la izquierda, si es que quiere reconstruirse y no sigue optando por su autodestruccin. Con autocrticas sinceras y honestas, porque se han hecho muchas cosas mal empezando por los protagonismos y la incapacidad para dialogar, la implosin de la unidad en las fuerzas a la izquierda del PSOE en muchos territorios o el espectculo de las negociaciones in extremis por las pueteras listas que colocaban la unidad al borde del precipicio.

Pero si todos se dedican a criticar al otro, estamos perdidos porque no se busca recomponer la unidad sino intentar tener razn para seguir con las escisiones. Lo desolador es que las cosas apuntan en este sentido: los demoledores ataques a Iglesias al que se le responsabiliza de todo y se exige su dimisin, el uso habitual de palabras gruesas como traicin, decir que Podemos se est convirtiendo en otra IU a modo de insulto que rezuma rancio anticomunismo, intentar apropiarse del 15M incluso por quienes ni lo pisaron o utilizar los malos resultados electorales en el Estado como arma arrojadiza. Vuelven tambin los cnicos discursos de crtica a la pureza de los que defienden ideas y principios, para justificar una supuesta superioridad moral de los que cambian de banda. Es algo muy viejo y s de algn caradura que lo us en otros tiempos contra sus crticos para conducir a un sindicato hacia la derecha y la insignificancia.

Por ello, sera un mal asunto si vuelan los navajazos y no se juntan las manos y se arriman los hombros para empujar en la misma direccin. Qu error si se sigue con el cainismo en vez de apostar por la unidad; que todo parezca estar dirigido a extender la divisin de Madrid al resto del Estado y a cristalizar la ya existente. No habremos aprendido nada si dentro de cuatro aos nos encontramos, por ejemplo, con tres partidos a la izquierda del PSOE: Unidas Podemos, una especie de Ms Espaa (con otro nombre, claro) y una parte de IU, entre acusaciones de Podemos se convierte en IU o de IU se disuelve en Podemos.

Hay que afrontar la nueva etapa con sensibilidad, empata, desterrando sectarismos, reforzando la democracia y la horizontalidad. Con equilibrio, sin expulsiones, intentando convencer a quien se quiere ir para que no lo haga; en suma, contando con todas y con todos porque nadie sobra. Tambin con mucho esfuerzo, es decir, con pico y pala. No queda otra. Si se quieren hacer mejor las cosas habr que apostar por climas amables en las organizaciones de la izquierda, cultivar la humildad de los dirigentes, defender la unidad como un valor, recuperar la movilizacin y jugar bien las bazas en las instituciones. Entonces ya no estara todo perdido sino que, al contrario, estara todo por ganar, aunque nadie pueda decir que vaya a ser fcil.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/opinion/2019/06/01/resultados-izquierda-elecciones-leccion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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