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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2019

Albert Soler: el artculo ms divertido e inteligente del ao (y con diferencia!)

Rosa Guevara Landa
Rebelin


Se me haba pasado, una no llega a todo. Me lo regal mi esposa-compaera para mis cumpleaos hace unos das. Mejor regalo imposible! Como nos remos! Qu maana tan feliz! No s cuantas veces lo relemos!

Pens en ustedes inmediatamente. Slo nosotras nos lo vamos a pasar en grande? Lo bueno hay que compartirlo! Se lo traducimos (Albert Soler: L'opressi, per a qui se la treballa, La opresin, para quien la trabaja https://www.diaridegirona.cat/opinio/2019/05/31/lopressio-se-treballa/983762.html)

Por cierto: el Colegio de Periodistas .Cat sigue mudo. No ha dicho ni una sola palabra sobre la descalificacin e insultos -y coaccin a su libertad de expresin de la que tanto alardean- dirigidos contra el periodista gerundense por uno de sus anteriores artculos, aquel en el que coment la llegada del empresario Matamala, el amigo de Puigdemont, ahora diputado, a Gerona. Ni una sola palabra de crtica contra las amenazas, ninguna palabra en defensa del periodista. Ni una sola.

No les hago perder ms tiempo. El artculo de Soler:

Ser un oprimido no est al alcance de cualquiera. Basta con abrir un poco los ojos cuando se visitan estas pequeas poblaciones, junto a las ciudades, que han pasado a convertirse en zonas residenciales, para comprobar que cuanto ms grande y bonita es la casa, ms grande es tambin el lazo amarillo que adorna el balcn. Y no faltar alguna estrellada al viento. Se trata de la vivienda de una familia oprimida, tal como indican las seales externas. Si ve usted una casota con piscina, una extensin de csped similar a la del Camp Nou y tres coches en el garaje, tenga por seguro que habr tambin bonitos lazos amarillos, estrelladas y quizs alguna pancarta anunciando al mundo all viven oprimidos, pidiendo auxilio, suplicando que alguien los saque de esa situacin insufrible. Algo parecido ocurre en la ciudad [Gerona], donde la proliferacin de pancartas en los balcones, y lazos en fachadas y pecheras de los peatones, es especialmente notable en el centro, en los barrios de la burguesa. La Rambla misma, un domingo al medioda, est llena de oprimidos haciendo el aperitivo.

A m tambin me gustara ser un oprimido, pero me tengo que conformar con el sueldo de periodista y a vivir en un pisito en la periferia. En mi barrio, como que es un barrio de trabajadores y de inmigrantes, apenas hay oprimidos, por falta de tiempo esencialmente. El domingo me gusta pasear por el centro de Gerona y ver tantos oprimidos con lazo amarillo por la calle, viviendo en pisos que nunca podr comprar y conduciendo coches que nunca podr ni soar. Los trabajadores tenemos tantas preocupaciones que la de sentirnos oprimidos nos pasa por alto, ya quisiramos, ya. Procuro que en estas excursiones me acompae Ernest, que a sus nueve aos empieza a ver que hay gente diferente de la que ve habitualmente en casa y en el barrio. Aprovecho para ejercer de padre, para educarlo.

-Ves, Ernest? Si estudias y te haces un hombre de provecho, cuando seas mayor quizs podrs ser un oprimido- le digo acariciando la cabeza mientras mira boquiabierto, dira que con envidia, gente elegante con lazo amarillo.

Cuando voy a Barcelona, como me desplazo en metro, no veo lazos amarillos. En el metro no hay oprimidos, hay trabajadores. Los oprimidos viajan en taxi, en su propio coche o en vehculo oficial, como Presidentorra, que gracias a cobrar 140.000 euros anuales, se puede sentir el prncipe de los oprimidos. O como Joana Ortega, que acaba de ser colocada a razn de 70.000 euros, y slo se nos ha comunicado que har un trabajo transversal. Antes haba chicas que se ganaban la vida de manera horizontal, algunas incluso acababan poniendo una mercera, gracias a tantas horas de trabajo horizontal. Catalua, pionera en tantas cosas, ha inventado las que trabajan de manera transversal, Joana Ortega es el prototipo, pero vendrn ms. Joana Ortega, no hace falta decirlo, es tambin una oprimida. Transversal, pero oprimida. Con 70.000 euros al ao, la opresin se empieza a hacer angustioso.

No es extrao que la mxima aspiracin de los pobres trabajadores catalanes -no digamos de los inmigrantes- sea llegar a estar oprimidos. Quizs deberamos manifestar, reclamando un poco de opresin, no puede ser que se la lleven siempre los mismos. Mientras no mejoramos nuestra triste situacin econmica, hay que conformarse a formar parte de los opresores, o de los colonos, o de cmo nos quieran nombrar los pobres oprimidos.

Una pequea errata: a los 70.000 euros a los que hace referencia Soler, hay que aadir unos 40.000 ms de extras (por su trabajo en la Gene, aparte de otras posibles remuneraciones) que ingresa Joana Ortega.

Si tienen alguna duda sobre lo sealado por Soler, si piensan que exagera o mira y analiza mal las cosas, hagan una fcil comprobacin. Sant Cugat del Valls es el municipio con ms renta per cpita de Catalua, el cuarto de Espaa (se acerca a los 20.000 euros, 19.151 euros, ms o menos como Las Rozas o Boadilla del Monte); Santa Coloma de Gramenet, mi compaera trabaj all durante 33 aos, es la poblacin ms empobrecida: 9.666 euros de renta per cpita (prcticamente la mitad). Miren los resultados electorales del pasado 26M o dense una vuelta por ambas ciudades. Comparen datos electorales, colores, zonas verdes, equipamientos.

Vern que Albert Soler da en la diana. En el centro del asunto.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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