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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2019

Hacer Revolucin

Yassel A. Padrn Kunakbaeva
La Joven Cuba


Algunos se preguntan por qu se sigue hablando de Revolucin para referirse a la Cuba actual, cuando es evidente que la revolucin en sentido estricto ocurri hace sesenta aos, y que ningn proceso de cambio radical de la sociedad puede durar eternamente. Los ms avispados, dicen que el gobierno cubano trata de utilizar el triunfo revolucionario como fuente de legitimidad. Lo cierto es que podemos decir que en Cuba la palabra Revolucin ha cobrado vida propia, ha ampliado y modificado su sentido original.

En la astronoma, una revolucin es la vuelta completa de un cuerpo alrededor de su rbita. Para la cultura poltica tradicional una revolucin es solo eso, la salida violenta de un estado, el proceso de transformacin que termina en la conformacin de un nuevo estado. El crculo cerrado. Ese carcter constructivo sera lo que la diferenciara de una mera rebelin o revuelta, que se quedara solo en el momento destructivo.

Fernando Martnez Heredia fue el primero que me ilumin sobre las posibles razones de la persistencia del trmino revolucin en nuestro discurso poltico. Con l aprend sobre las semejanzas del proceso cubano con la Revolucin Francesa: de cmo all se estuvo hablando durante mucho tiempo de un Gobierno Revolucionario, incluso en la poca del Directorio. Para la propaganda enemiga, incluso Napolen era revolucionario. En nuestra isla, los movimientos de liberacin tuvieron en el siglo XIX una tremenda influencia de las ideas de la Revolucin Francesa, lo cual puede explicar la persistencia de dinmicas polticas semejantes, incluso en el siglo XX.

Todo esto se combina con la tremenda ambicin de los objetivos que se propusieron los revolucionarios cubanos, despus de 1959. Fidel, el Che, y sus compaeros, inscribieron a la Revolucin Cubana como parte de un movimiento mundial por la eliminacin del modo de produccin capitalista. No se trataba ya de llegar a una sociedad de dominacin diferente, relativamente superior. De lo que se trataba ahora era de conquistar el terreno de la utopa. Penetrar por los caminos que llevaran hacia una sociedad donde se tuviera toda la justicia.

El Che le dio tremenda importancia al concepto de transicin. Evidentemente, si Cuba haba abandonado el capitalismo, y no haba llegado an al Comunismo, se trataba de una sociedad en transicin socialista. Mirando en retrospectiva, Cuba logr dar algunos pasos, tal vez imperfectos y errticos, pero verdaderos, en esa direccin. El proceso normal de reproduccin de la sociedad fue subvertido, y el proceso de produccin de nuevas realidades se puso por encima de los objetivos de la reproduccin social.

En el lenguaje de Fidel, donde todo brillaba por su simpleza, esa transicin socialista hacia el Comunismo era la misma cosa que la Revolucin.

Con los aos, el fuego creador de los primeros aos se fue enfriando. Ante el peso de la realidad y del sistema mundial capitalista, la sociedad cubana se fue institucionalizando. La revolucin en el sentido tradicional termin. Sin embargo, el nuevo status quo post-capitalista surgido entonces conserv muchos elementos que han permitido avalar a la sociedad cubana como una sociedad de transicin socialista. De un modo precario, dependiente del poder de una vanguardia, pero la sociedad cubana conserv una capacidad para dirigir su historicidad, y para subvertir su reproduccin social, que es ajena a las sociedades normalizadas por el capitalismo.

Entonces eso es lo que ha venido a querer decir Revolucin en la Cuba post-revolucionaria: todo aquello que hace de Cuba un cuerpo extrao en el mundo sin voluntades colectivas del capitalismo hegemnico. La capacidad para violentar los procesos que llevan a la inercia, a la burocratizacin y a la normalizacin de la injusticia social. Es la capacidad que permiti que en el periodo especial no se cerraran las escuelas, que permiti crear una industria biotecnolgica en un pas pobre, que moviliz a todo un pas en una Batalla de Ideas donde se llevaron computadoras a todas las escuelas, y que ha permitido sostener la soberana nacional frente al poder norteamericano.

Con mucha tristeza, los revolucionarios tenemos que admitir que la democracia popular que debera acompaar a esa capacidad social es dbil, y que se encuentra cada vez ms socavada. Nunca fue muy fuerte, por las debilidades estructurales y la falta de consciencia poltica del sujeto revolucionario, tanto en la vanguardia como en las bases. Y hoy somos testigos del deterioro de las conquistas obtenidas en el pasado, y del avance del mimetismo: la utilizacin acrtica de mecanismos propios del arsenal del capitalismo hegemnico, mecanismos que hacen que termines convirtindote en aquello a lo que te enfrentaste en primer lugar.

No obstante, el Proyecto Revolucionario sigue siendo una parte importante del pacto social. Cuba podra ser un caso inslito de una nacin comprometida con dejar de ser lo que es. En la palabra Revolucin se han sedimentado una serie de significados, de horizontes de libertad y justicia social, en donde se mezclan las utopas del socialismo y la profunda utopa martiana de una Repblica que sea de todos y para todos. A nivel ideolgico, ha venido a ser como una estrella sper-significativa, que trasciende al Gobierno y al Estado, y a la que estos estn llamados a servir.

La persistencia del Proyecto Revolucionario presiona todo el tiempo a la burocracia, que, a pesar de contar con todos los resortes del control social, se coloca sobre la sociedad como si estuviera pisando un magma recin enfriado. Est forzada todo el tiempo a cumplir al menos en parte con el pacto social.

Vistas as las cosas: Cmo se puede ser revolucionario en el momento actual? Mi idea es que no se trata de hacer una revolucin en el sentido tradicional del trmino. Se trata de contribuir a que se hagan realidad todos esos significados que viven hoy dentro de la palabra Revolucin. Cumplir y hacer cumplir con el Proyecto.

Creo que los ejes de la poltica revolucionaria deben ser dos: uno externo y uno interno. De cara al mundo externo, debemos luchar por que Cuba encuentre el equilibrio exacto entre el antimperialismo necesario y el pragmatismo que nos dice que necesitamos una buena relacin econmica con los EEUU.

Hacia lo interno, los revolucionarios debemos luchar por cambiar todo lo que debe ser cambiado, reformar el pacto social, fortalecer el poder popular y aprovechar las potencialidades de la nueva Constitucin, de tal modo que se logre romper con el viejo paradigma del socialismo de Estado, y podamos crear una sociedad que sea coherente con nuestras aspiraciones. Debemos luchar de un modo inteligente, pacfico, creando confianza entre los cubanos e incluyendo a todos.

Estas son mis reflexiones sobre lo que significa hacer Revolucin hoy en Cuba. Espero que a alguien puedan servirle.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/06/03/hacer-revolucion/



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