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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2019

La sustitucin de importaciones

Mario Valds Navia
La Joven Cuba


La sustitucin de importaciones ha vuelto con fuerza a la poltica econmica cubana con el dramatismo de presentarse como una cuestin de seguridad nacional. Con el mismo entusiasmo que los burcratas de los 70 y 80 apoyaron que solo exportramos cuatro o cinco productos e importramos miles del campo socialista, los de ahora se comprometen a cumplir con este lineamiento partidista/gubernamental sin chistar.

Lo que pocos se atreven a explicar es cmo van a hacer realidad la palabra empeada ante el gobierno y el pueblo. El problema es que sustituir importaciones es una consecuencia de un conjunto de medidas econmicas que se deben tomar y no una tarea del momento para mantenernos entretenidos hasta que se quite el bloqueo, o lluevan los aorados capitales extranjeros que nos llevarn al desarrollo.

Amrica Latina tiene record mundial en este tipo de polticas que trajeron a la par grandes logros y dificultades, an en los mejores momentos. En los aos 60 pareci que la conjuncin de astros le era favorable. Fue cuando la aplicacin de la poltica desarrollista de Ral Prbisch y otros economistas de la Comisin Econmica para Amrica Latina de las Naciones Unidas (CEPAL), coincidi con la decisin del US goverment de invertir cuantiosas sumas en la regin para enfrentar la creciente influencia de la Revolucin Cubana.

As se logr un crecimiento sostenido por encima del 5% durante ms de una dcada, la produccin se diversific y se expandi el empleo, las pymes, la clase media y el mercado interno. A su vez, se desat una hiperinflacin, crecieron los monopolios estatales y se distorsionaron los indicadores del mercado.

Los principios de la sustitucin de importaciones estn definidos hace tiempo: subsidios estatales para la produccin de sustitutos; aranceles a la importacin y tipo de cambio elevado. Ninguno de los tres est presente en Cuba hoy pues el Estado no tiene para elevar la inversin y, en cambio, le exige a estas empresas sustituidoras ser rentables (!), importar sin aranceles y aplicar un tipo de cambio que favorece la importacin y no la exportacin.

Esto ltimo ha sido uno de los factores principales por lo que los economistas cubanos insisten en la necesidad de terminar con la doble moneda y la multiplicidad de tipos de cambio. En el nterin, las empresas cubanas no tienen un referente econmico preciso sobre su rentabilidad, lo cual impide que se pueda saber a ciencia cierta cules son realmente las rentables.

La cuestin de fondo es que esta poltica es muy riesgosa porque niega una ley de la economa internacional: la de las ventajas comparativas y conduce a un proteccionismo que recae sobre los bolsillos de los consumidores. No obstante, ante la necesidad imperiosa que tiene Cuba de equilibrar las balanzas comercial y de pago, el camino de la exportacin hay que retomarlo.

De hecho, hoy hasta las grandes economas de menos rentabilidad, como EEUU y Japn han optado por virarse hacia el mercado interno. Incluso China lo ha decidido ante las sanciones y la ralentizacin del crecimiento en los ltimos tiempos. Cmo no hacerlo Cuba que lucha por su supervivencia?

Pero no me queda claro que la poltica econmica cubana actual est consciente que no es lo mismo aumentar las exportaciones que sustituir importaciones. La experiencia desarrollista latinoamericana mostr que tener que importar los insumos para la industrializacin llev a la quiebra a muchos industriales nacionales.

Lo peor es que el fantasma de la doble moneda crea la impresin subjetiva de que el trabajo de los cubanos no crea valor. Los burcratas pseudo-empresarios y pseudo-economistas que defienden an este engendro parecen decirle a Marx: Te equivocaste Moro. En Cuba hemos descubierto que el trabajo que se expresa en CUP no crea valor. Por eso solo nos interesa exportar y sustituir importaciones y al c el mercado interno. Ni los mercantilistas del siglo XVI, anteriores a la era industrial, fueron tan confundidos por sus propios mitos.

Para sustituir importaciones habr que invertir ms en la produccin nacional, abrir espacios a la inversin nativa y extranjera en las pymes, unificar la moneda para que todos compitan en igualdad de condiciones y la rentabilidad se revele en el mercado, fortalecer el peso como medida de valor y medio de circulacin, ampliar las ofertas del mercado interno y gravar las importaciones con fuertes aranceles.

Si la consigna pretende adquirir visos de realidad se necesita un paquete de medidas que incluya, adems, ofertas de capital estatal para financiar las mejores propuestas de industrializacin sustitutiva, contabilidad rigurosa para saber si realmente es econmico fabricar el bien internamente y apertura de la ventajosa y subutilizada Zona Especial del Mariel a los productores nacionales.

A eso se le ha de sumar el apoyo de todos los dioses del panten cubano y universal y que La Fuerza nos acompae. Disculpen si parezco un aguafiestas -como Marx- pero es mejor pensar bien primero y hacer despus, como nos enseara Varela. Ms cuando se pone en riesgo el empleo del poquito capital pblico y privado con que contamos y es preciso pisar con pies de plomo para tener un futuro.

Fuente: http://jovencuba.com/2019/05/31/sustitucion-importaciones/



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