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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2019

La interminable manipulacin procesal del caso de Julian Assange
La ley no tiene nada que ver

Jonathan Cook
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


Fotografa: Elekhh, Creative Commons

Es asombroso que sigamos oyendo decir, a personas bien informadas y por lo dems razonables, que Julian Assange huy de las acusaciones de violacin formuladas contra l por la justicia sueca escondindose en la embajada ecuatoriana en Londres.

Esa breve frase encierra al menos tres errores factuales. En realidad, solo podra repetirla quien haya estado escondido bajo una roca los ltimos aos o que base su opinin sobre Assange en lo que sobre l han vertido los medios corporativos, que para el caso es lo mismo, incluyendo publicaciones supuestamente liberales como el Guardian o la BBC.

El pasado fin de semana, un editorial de The Guardian la voz oficial del peridico y probablemente la seccin ms analizada por altos ejecutivos publicaba la siguiente afirmacin completamente falsa:

Luego estn las acusaciones de violacin a las que se enfrenta el seor Assange en Suecia a causa de las cuales busc refugio en la embajada de Ecuador.

El hecho de que The Guardian supuestamente el mayor defensor de los valores liberales de los medios britnicos pueda hacer esta afirmacin cuajada de errores despus de casi una dcada cubriendo el caso de Assange es simplemente alucinante. Y que la haga das despus de que Estados Unidos finalmente admitiese querer encerrar a Assange 175 aos por falsas acusaciones de espionaje algo que cualquiera que no est voluntariamente ciego siempre ha sabido que entraba en los planes de Estados Unidos es todava ms escandaloso.

Assange no se enfrenta a ninguna acusacin en Suecia, y menos an a la de violacin. Como explicaba recientemente el antiguo embajador britnico Craig Murray, el Guardian ha estado engaando a sus lectores al afirmar falsamente que el procedimiento iniciado por un fiscal sueco para extraditar a Assange aunque la iniciativa no haya sido aprobada por la judicatura sueca equivale a su arresto por acusaciones de violacin. Y no, no tiene nada que ver.

Tampoco Assange busc asilo en la embajada para evadir la investigacin sueca. Ningn Estado del mundo concede asilo poltico a un extranjero para evitar un juicio por violacin. El asilo se concedi por razones polticas. Ecuador, con razn, dio crdito a Julian Assange cuando este manifest su preocupacin porque EE.UU. intentara su extradicin y lo encerrara de por vida.

Las noticias ms recientes, por supuesto, han vuelto a dar la razn a Assange.

Atrapados en la mentalidad borreguil

El hecho de que muchas personas corrientes sigan cometiendo estos errores bsicos tiene una explicacin obvia: los medios corporativos siguen incurriendo en dichas falsedades.

No se trata del tipo de errores que pueden explicarse aludiendo a lo que un periodista llam churnalism: los periodistas que buscan noticias de ltima hora en oficinas mermadas por los recortes presupuestarios y que estn demasiado sobrecargados de trabajo para cubrir las historias como es debido.

Los periodistas britnicos han tenido tiempo para entender los hechos, muchos aos. En esta poca de redes sociales, tanto lectores como activistas han bombardeado a los redactores del Guardian y de la BBC con mensajes porque estaban falseando los hechos en el caso de Assange. Pero los periodistas continan hacindolo, de todos modos. Estn atrapados en una mentalidad borreguil completamente alejada de la realidad.

En lugar de escuchar a los expertos, o al sentido comn, estos periodistas siguen regurgitando los puntos de vista del aparato de seguridad britnico, que son tan ciertos como idnticos a los de la seguridad del Estado de EE.UU.

Lo que resulta ms sorprendente en la cobertura de este caso es la enorme cantidad de anomalas legales que encierra, y que se han venido acumulando sin descanso desde sus inicios. Prcticamente nada ha funcionado segn el reglamento de los procedimientos legales. Y sin embargo, este hecho tan revelador nunca se pone de manifiesto ni se comenta en los medios corporativos. Hay que tener una ceguera del tamao de Langley, Virginia (1) para no darse cuenta.

Si Assange no fuese el fundador y portavoz de Wikileaks, si no hubiese puesto en evidencia a los principales estados occidentales y a sus lderes al divulgar sus secretos y crmenes, si no hubiera creado una plataforma que permite a los denunciantes de conciencia revelar los atropellos del poder establecido occidental, si no hubiera socavado el control que dicho poder ejerce sobre la difusin de informacin, nada de lo que ha pasado en los ltimos diez aos habra tenido lugar.

Si Assange no hubiera sido el artfice de una revolucin de la informacin que atenta contra la matriz narrativa creada al servicio del Estado de seguridad de EE.UU., las dos mujeres suecas insatisfechas con el comportamiento sexual de Assange habran conseguido exactamente lo que dijeron que queran en su declaracin como testigos: presin de las autoridades suecas para que se hiciera una prueba de VIH que las tranquilizara.

Se le habra permitido volver a Reino Unido (como de hecho le permiti el fiscal sueco) y habra continuado desarrollando y redefiniendo el proyecto Wikileaks. Eso nos habra ayudado a ser ms conscientes de cmo nos manipulan, no solo nuestros servicios de seguridad, sino tambin los medios corporativos que tan a menudo actan como sus portavoces.

Y esa es precisamente la razn por la que eso no ocurri y por la que Assange ha permanecido detenido de diversas maneras desde 2010. Desde entonces, su capacidad para cumplir con su papel de divulgador de delitos del Estado de alto nivel ha sido progresivamente mermada, hasta el punto de que tal vez no pueda volver a supervisar y dirigir Wikileaks nunca ms.

Por el momento, su situacin actual encerrado en la prisin de alta seguridad de Belmarsh, en rgimen de aislamiento y privado de acceso a un ordenador y a cualquier contacto significativo con el mundo exterior se basa exclusivamente en el hecho de que cometi una infraccin menor, al quebrantar su libertad bajo fianza. Prcticamente ninguna otra persona que comete dicha infraccin es procesada, y mucho menos encerrada por tiempo prolongado.

As que vamos a enumerar una lista incompleta de algunas de las anomalas ms flagrantes cometidas en la persecucin legal contra Assange, elaborada con la ayuda de las investigaciones llevadas a cabo por John Pilger, Craig Murray y Caitlin Johnstone. Si las tomamos por separado, podramos pensar que no son tan graves, pero en su conjunto son la prueba abrumadora de que el objetivo no fue nunca hacer cumplir la ley. Desde el comienzo, Assange se enfrent a una persecucin poltica.

Sin autorizacin de la autoridad judicial

A finales del verano de 2010, ninguna de las dos mujeres denunciaron a Assange de violacin en su declaracin policial. Cuando averiguaron que Assange se haba acostado con ambas con pocos das de diferencia, fueron juntas a comisara para que se le obligara a hacerse una prueba del VIH. Una de ellas, SW, se neg a firmar la declaracin cuando se dio cuenta de que la polica pretenda acusarle de violacin. La investigacin relacionada con la segunda mujer, AA, fue por un abuso sexual especfico en la legislacin sueca. El condn entregado por ella, alegando que Assange lo haba roto durante la relacin sexual, result que no contena indicios de ADN de Assange ni de ella misma, lo que redujo su credibilidad.

Las estrictas leyes suecas que protegen a los sospechosos durante las investigaciones preliminares fueron quebradas por los medios de comunicacin para calumniar a Assange presentndole como violador. Como respuesta, la fiscal jefe de Estocolmo, Eva Finne, se hizo cargo y cerr rpidamente la investigacin: No creo que exista razn alguna para sospechar que haya cometido violacin. Posteriormente conclua diciendo: No hay ninguna sospecha de que haya cometido delito alguno.

El caso fue reavivado por otra fiscal, Marianne Ny. A causa de ello Assange fue interrogado y pas ms de un mes en Suecia esperando. Entonces los fiscales le comunicaron que poda viajar a Reino Unido con total libertad porque no crean que cualquier infraccin que hubiera podido cometer fuera lo suficientemente grave como retenerlo en Suecia. Pero, al poco tiempo, Interpol emiti una notificacin roja, una orden de bsqueda que habitualmente se reserva para terroristas y criminales peligrosos.

El tribunal supremo de Reino Unido aprob en 2010 su extradicin a Suecia basndose en los trminos de la euroorden, a pesar de que esta no estaba firmada por una autoridad judicial, sino solo por la fiscal sueca. Los trminos del acuerdo de la euroorden fueron modificados por el gobierno britnico poco despus de la mencionada aprobacin de extradicin para asegurar que nunca volviera a producirse ese tipo de abusos legales.

Adems, el tribunal supremo britnico aprob la extradicin a pesar de que las autoridades suecas se negaron a asegurar que no sera extraditado a Estados Unidos, donde un gran jurado ya estaba formulando en secreto acusaciones draconianas contra l, segn la Ley de Espionaje. Estados Unidos se neg asimismo a asegurar que no pediran su extradicin.

En estas circunstancias, Assange acudi a la embajada ecuatoriana en Londres en el verano de 2012 para solicitar asilo poltico. Eso ocurri despus de que la fiscal sueca, Marianne Ny bloqueara la posibilidad de que Assange recurriera al Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

Australia no solo neg a Assange cualquier ayuda durante su prolongado calvario, sino que la primera ministra Julia Gillard lleg a amenazar con despojarle de su ciudadana, Hasta que se le seal que ninguna ley australiana le permita hacer tal cosa.

Gran Bretaa, mientras tanto, no solo rode la embajada con una gran fuerza policial (todo ello con dinero pblico) sino que William Hague, secretario de asuntos exteriores, amenaz con romper la Convencin de Viena y violar el territorio diplomtico ecuatoriano enviando a la polica para que le detuviera en la embajada.

Seis aos dilatando el caso

Aunque Assange segua formalmente siendo objeto de investigacin, Ny se neg a viajar a Londres para interrogarlo, a pesar de que los fiscales suecos utilizaron dicho procedimiento en Gran Bretaa 44 veces durante el periodo en que se neg ese derecho a Assange.

En 2016, el grupo de expertos del Grupo de Trabajo de las Naciones Unidas sobre la Detencin Arbitraria, que determina si los gobiernos cumplen con sus obligaciones en derechos humanos, dictamin que Assange haba sido ilegalmente detenido por Gran Bretaa y por Suecia. Aunque ambos pases participaron en la investigacin de la ONU y haban apoyado las decisiones del tribunal cuando se haba condenado a otros pases por violar los derechos humanos, ignoraron por completo su dictamen a favor de Assange. El secretario de exteriores britnico, Phillip Hammond, minti descaradamente al declarar que el grupo de la ONU estaba formado por legos, no por abogados. Lo cierto es que el tribunal est compuesto por expertos de primera fila en derecho internacional, lo que demuestran sus respectivos currculos. No obstante, dicha mentira se convirti en la respuesta oficial britnica al dictamen de la ONU. Los medios britnicos tampoco se preocuparon por contar la verdad. Un editorial del Guardian desestim el veredicto calificndolo de un recurso publicitario.

Finalmente, en noviembre de 2016, la fiscal Ny transigi y acept entrevistarse con Assange en Londres, tras seis aos de marear la perdiz. Pero impidi que el abogado de Assange estuviera presente. Fue una grave irregularidad por la que Ny tuvo que responder en mayo de 2017 ante un juez sueco. Segn parece, en lugar de enfrentarse a esas cuestiones, Ny decidi cerrar la investigacin contra Assange ese mismo da.

De hecho, la correspondencia posteriormente revelada en virtud de la ley de libertad de informacin britnica muestra que la fiscala de aquel pas (el servicio de enjuiciamientos de la corona, o CPS) presion a la fiscal sueca para que no acudiera a entrevistar a Assange a lo largo de 2010 y 2011, creando as el estancamiento de la situacin en la embajada.

Asimismo, el CPS destruy la mayor parte de la correspondencia incriminatoria para eludir los requerimientos de la ley de libertad de informacin. Los pocos correos electrnicos que consiguieron salir a la luz fue porque se salvaron accidentalmente de la orga destructiva. An as, dichos correos son suficientemente contundentes. Muestran que Suecia quiso cerrar el caso en 2013 pero se vio sometida a una fuerte presin por parte de las autoridades britnicas para que mantuviera la peticin de extradicin. Hay correos de la CPS en los que se lee: No se atrevan a cerrar el caso. O, el ms revelador de todos: Por favor, no piensen que debemos tratar este caso como cualquier otra extradicin.

Tambin sali a la luz que la fiscal Ny haba borrado un correo procedente del FBI.

A pesar de que Ny interrog a Assange a finales de 2006, no lo acus posteriormente en rebelda, opcin que Suecia podra haber tomado si pensara que tena suficientes pruebas incriminatorias.

Cuando Suecia retir sus cargos contra Assange, sus abogados intentaron (durante todo el ao pasado) que Gran Bretaa retirara a su vez la orden de detencin por el burlar la libertad bajo fianza. Tenan buenos argumentos para ello, tanto porque los motivos para su libertad vigilada haban desaparecido, al retirar Suecia la demanda, como porque Assange tena motivos justificados para buscar asilo dado el claro inters de Estados Unidos por extraditarle y encerrarle de por vida por delitos polticos. Adems, sus abogados podan defender convincentemente que el tiempo que haba pasado confinado, primero bajo arresto domiciliario y luego en la embajada, era muy superior al que, en todo caso, tendra que haber pasado en las crceles britnicas por no cumplir con la libertad bajo fianza. No obstante, la jueza Emma Aburnoth rechaz los argumentos legales del equipo de Assange. No era una observadora imparcial. En realidad, en un mundo como dios manda debera haberse recusado a s misma, al estar casada con un prominente miembro del gobierno, que adems fue socio de negocios del anterior director del servicio de inteligencia MI6, la versin britnica de la CIA.

Los derechos legales de Assange volvieron a ser flagrantemente violados la ltima semana de mayo, con la connivencia de Ecuador y Reino Unido, cuando se permiti a los fiscales estadounidenses incautar los objetos personales de Assange sin que sus abogados y funcionarios de la ONU pudieran estar presentes.

Tiempos oscuros para la informacin

Incluso ahora, cuando Estados Unidos prepara la acusacin para encerrar a Assange por el resto de sus das, muchas personas se niegan a atar cabos. Chelsea Manning ha sido encarcelada en repetidas ocasiones y ahora debe hacer frente a ruinosas multas por cada da que se niegue a testificar contra Assange, tal y como pretende desesperadamente Estados Unidos, para apuntalar las falsas acusaciones de espionaje contra l. En la Edad Media, las autoridades eran ms honestas: acudan directamente a la tortura.

En 2017, cuando el resto de los medios de comunicacin pretendan que el meollo del asunto era que Assange quera eludir la justicia de Suecia, John Pilger sealaba:

En 2008, un documento secreto del Pentgono preparado por el grupo evaluador del servicio de cibercontrainteligencia predijo un detallado plan para desacreditar a Wikileaks y difamar a Assange como individuo. La misin era destruir la confianza creada alrededor de Wikileaks. Ello se conseguira con amenazas de `denuncias pblicas y acciones penales. El objetivo era silenciar y criminalizar a una fuente tan impredecible de comunicacin de la verdad

Segn comunicaciones diplomticas australianas, el intento de Washington no tiene precedentes en su escala ni en su naturaleza

El Departamento de Justicia de EE.UU. ha elaborado acusaciones de espionaje, conspiracin para cometer espionaje, robo de propiedad del Estado, fraude y abuso informtico (pirateo de archivos) y conspiracin general. La Ley de Espionaje, que fue promulgada para frenar a pacifistas y a objetores de conciencia durante la Primera Guerra Mundial, prev penas de cadena perpetua y de muerte

En 2015, un tribunal federal de Washington bloque la difusin de cualquier informacin sobre la investigacin de seguridad nacional en torno a Wikileaks, porque estaba abierta y en marcha y podra perjudicar la acusacin pendiente contra Assange. La jueza Barbara J. Rothstein afirm que era necesario mostrar la deferencia adecuada al ejecutivo en materias de seguridad nacional. Esto no es un tribunal serio.

Toda esta informacin ha estado disponible para cualquier periodista o medio de comunicacin que se molestara en buscarla y deseara publicarla. Y, sin embargo, ningn medio corporativo ha actuado con el rigor necesario en los ltimos nueve aos. En lugar de eso, se han dedicado a sostener toda una serie de narrativas estatales disparatadas diseadas para mantener a Assange entre rejas y enviarnos al resto de nosotros de vuelta a los tiempos oscuros de la informacin.

Nota: Langley, Virginia, ciudad dormitorio de Washington DC, es la sede de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y suele utilizarse como metonimia de la CIA.

Jonathan Cook es un periodista britnico que reside en Nazaret desde 2001. Es autor de tres libros sobre el conflicto israel-palestino. Ha sido galardonado con el Premio Especial de Periodismo Martha Gellhorn. Su sitio web y su blog se encuentran en: www.jonathan-cook.net

Fuente: https://www.counterpunch.org/2019/05/31/endless-procedural-abuses-show-julian-assange-case-was-never-about-law/

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, a su traductor y a Rebelin como fuente del mismo.



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