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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2019

Baile non grato

David Brooks
La Jornada


Trump, lder del partido cuyo smbolo es un elefante, acusa a Mxico de aprovecharse de Estados Unidos durante dcadas, de permitir una invasin de personas y drogas y que no hay nada de que hablar con sus contrapartes mexicanas hasta que cumplan sus rdenes.

O sea, el mismo guion con que arranc su campaa presidencial y que aparentemente funciona para sus fines poltico electorales internos. Esto no tienen nada que ver con los hechos, los datos y los argumentos sobre una de las relaciones bilaterales ms complejas en el mundo.

Una invitacin al dilogo para resolver el actual conflicto binacional tiene un problema de inicio: no hay problema ms que el provocado por Trump a travs de su fabricada emergencia nacional en la frontera. O sea, qu se est negociando, si no existe el problema?

Qu es lo que quiere Trump? Primero, nutrir la histeria de sus bases con fines electorales; segundo, desviar la atencin de las investigaciones sobre su corrupcin, sus engaos y encubrimiento y, tercero, segn su propio jefe de gabinete, que Mxico sea su migra, que incluye aceptar el acuerdo de ser un tercer pas seguro.

Ceder ante esto slo llevar a nuevas exigencias de ms concesiones al ritmo de lo que la Casa Blanca necesite para sus fines electorales, y el tema de la migracin, queda claro, est y estar al centro de la campaa de releccin de Trump. O sea, todo indica que el uso de la crisis inventada con Mxico empeorar.

La historia, la literatura y la filosofa universales ofrecen ejemplos de que ceder ante un bully, y peor an, un bully imperial, abre la puerta a ms y ms de lo mismo, un cuento de no acabar.

Y qu tal si ya no se coopera con esta Casa Blanca? Esa ha sido palabra sagrada en la relacin bilateral. Pero l es quien no est cooperando y por lo tanto, tal vez es tiempo de ignorarlo. Uy no!, se escucha el coro de expertos de ambos lados de la frontera. Pero qu tal si se le presenta una serie de demandas que l tiene que cumplir para comprobar que l est cooperando, afirmar que Mxico y otros pases se comprometen a cumplir con sus obligaciones segn el derecho internacional, bajo los acuerdos y los tratados que imperan desde el mbito de derechos humanos hasta los derechos del capital y su comercio, y que se espera lo mismo de Trump. Le corresponde a los estadunidenses aceptar o no el comportamiento de su presidente, incluyendo las consecuencias econmicas de sus amenazas para su propio pas (economistas, empresarios y polticos de ambos partidos advierten de que el uso de los aranceles contra Mxico podran detonar una recesin en Estados Unidos).

No sera dejar de cooperar con Estados Unidos, con sus empresas, gobernadores, alcaldes, legisladores respetuosos y diversos sectores de esta sociedad. Slo no con el insultador en jefe.

Pero, responde el coro muy experto, eso llevar a cosas peores. Ofender al pueblo mexicano (y otros), perseguir con violencia a los migrantes, generar odio peligroso, enjaular a nios y familias, violar los derechos humanos y civiles de ellos y sus defensores, y hasta amenazar con fuerza militar en la frontera. Algo peor?

Una de las voces ms influyentes entre las filas y apologistas de Trump, el locutor Tucker Carlson, de Fox News, acaba de declarar que Mxico es un poder extranjero hostil ante el cual Estados Unidos tiene que defenderse. Varios asesores de la Casa Blanca estn de acuerdo. Estamos en guerra?

O ser que el autoproclamado genio extremadamente estable slo necesita un poco de simpata y que alguien lo agarre de la manita para decirle que no se asuste tanto, que ya nos portaremos mejor (bueno, tantito)? El lder del pas ms poderoso de la historia insiste en que otros pases se han aprovechado de su pas, y que nios y sus padres huyendo de la pobreza y la violencia son tal amenaza que han tenido que declarar una emergencia nacional. Pobrecito, tanto miedo.

La cooperacin y la diplomacia es una danza, pero es imposible bailar con los elefantes (por lo menos, ste). Ante la locura, no funciona la racionalidad. Es hora de nombrarlo persona non grata y dejar de invitarlo al baile.

Fuente: http://www.jornada.com.mx/2019/06/03/opinion/023o1mun



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