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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-06-2019

Mucho ms que una guerra comercial
El conflicto de Estados Unidos contra China (Parte II y final)

Sergio Rodrguez Gelfenstein
Barmetro Latinoamericano


La semana pasada cerramos este espacio diciendo que: El gigantesco mercado chino es la primera arma que tiene ese pas para enfrentar la guerra de Trumppero no es la nica. Efectivamente, en el desenvolvimiento de este conflicto se ha podido observar como China con su habitual pensamiento de largo plazo, comienza a prepararse para enfrentar el diferendo en esos trminos, tal vez esa sea otra ventaja a su favor: mientras Estados Unidos lo asume en el plano coyuntural y especficamente hoy con la mirada puesta en las elecciones del prximo ao, el pas oriental fiel a su tradicin- lo encara en perspectiva estratgica y no circunscrito a la figura que est dirigiendo el ejecutivo.

En este momento la frase ms socorrida en los mbitos polticos y acadmicos chinos es que esta confrontacin es una oportunidad para ampliar, mejorar y acelerar los planes de inversin en ciencia y tecnologa a fin de lograr en cortos plazos, aquellos objetivos que se haban propuesto un margen superior de realizacin.

As mismo, sin ocultar la preocupacin por los impactos que la guerra comercial y tecnolgica tendr en lo inmediato en el pas, los dirigentes chinos no dudan en afirmar que al final saldrn fortalecidos y poseedores de una significativa autonoma e independencia en todos los planos, pudiendo colocarse en mejor situacin para cumplir los planes de largo plazo, en especial aquellos encaminados a la conmemoracin en 2049, del primer centenario de la fundacin de la Repblica Popular China cuando se han propuesto llegar a ser un pas moderno, prspero, fuerte, democrtico, culturalmente avanzado, armonioso y hermoso tal como lo declarara el presidente Xi Jinping en 2017 durante su informe al XIX Congreso del Partido Comunista de China, asegurando adems que este pas y su sociedad, sern socialistas.

En lo que respecta a la confrontacin actual, otra de las herramientas poderosas que posee China es la dependencia de Estados Unidos del suministro de tierras raras por parte del pas asitico, que representa el 80% de las compras mundiales que hace Washington de estos materiales estratgicos, imprescindibles para la fabricacin de instrumentos y equipos de alta tecnologa como telfonos inteligentes, paneles solares, vehculos elctricos, computadoras y hasta innovadores modelos de la industria militar como sistemas de guiado de misiles y sensores avanzados para los aviones caza bombarderos. China tiene las mayores reservas y es el primer productor mundial, en especial en molibdeno, tungsteno, antimonio y magnesio cuya produccin estuvo controlada por Estados Unidos desde la guerra fra a travs de convenciones y acuerdos internacionales. En la actualidad, al tener China la supremaca y ser Estados Unidos deficitario, se ha generado una situacin que la potencia asitica podra hacer valer o incluso, debera hacer valer, como afirma Jin Baisong, investigador retirado de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperacin Econmica en un reciente artculo publicado en ingls en Beijing en el peridico China Daily.

En otro mbito, los especialistas anuncian que las prdidas previstas en la economa estadounidense duplicarn el impacto que las sanciones tendrn sobre China. Esto se desprende de las declaraciones que ha hecho un grupo de economistas del Banco de la Reserva Federal de Nueva York quienes aducen una serie de factores para hacer esta afirmacin. Entre ellos, la necesidad de importar con menor eficiencia productos de otros pases, que adems son ms caros. Explican queel costo anual de los aranceles a las importaciones chinas valorado anteriormente en alrededor de 52.800 millones de dlares para la economa de Estados Unidos en general y 414 dlares para una familia promedio subir hasta los 106.074 millones y 831 dlares, respectivamente. De esta manera las medidas tomadas por la administracin Trump tendrn un efecto directo en las familias estadounidenses quienes finalmente sern las que paguen por las sanciones.

Otra respuesta de China a esta crisis podra ser la reduccin de sus inversiones en la deuda estadounidense, lo cual ha comenzado a estudiarse como posibilidad en China que posee bonos por valor de 1,13 billones de dlares. En todo caso, los analistas especializados creen que esta solucin es poco probable dado que podra provocar la devaluacin de los bonos estadounidenses, lo que infligira ms dao a China que a Estados Unidos. Sin embargo, la probabilidad de aplicar esta opcin tiene ms que ver con la defensa de su moneda como ya se hizo en 2016 que con una accin retaliativa de parte de China.

En cualquier caso, Beijing podra escalar el conflicto, vendiendo bonos estadounidenses, (lo que se ha dado en llamar la opcin nuclear china) provocando el aumento de las tasas de inters al inducir el aumento del rendimiento de los bonos y muy probablemente el encarecimiento de los crditos a empresas y ciudadanos, e incluso generando un desplome del precio del dlar y una inmediata desaceleracin de la economa norteamericana. Aunque Beijing ha truncado en aproximadamente un 4% su participacin en el mercado de bonos de Estados Unidos durante los ltimos 12 meses, todava ocupa el primer lugar entre los acreedores extranjeros, lo cual tiene enorme incidencia en medio del conflicto actual.

En el plano global, esto podra significar un caos mundial absoluto en los mercados de divisas y en los mercados de valores globales, por lo que es poco probable que China lleve adelante acciones en este mbito.

En la perspectiva de la posibilidad de que se desate un conflicto de alcance global, hay que observar que el valor de las acciones en New York cay bruscamente el lunes 13 de mayo, cuando China inform que aumentara los aranceles sobre algunos productos estadounidenses, despus de que el presidente Trump dijo que podra incluir en los mismos aranceles unos 325.000 millones de dlares adicionales en mercancas chinas: el NASDAQ tuvo el peor da del ao cayendo 3,4%, el Dow Jones cay 617 puntos, o casi 2.4%. El S&P 500 tambin baj 2.4% en una muestra de lo que podra ocurrir en las bolsas de valores en caso de mantenerse el conflicto. Un observador externo podra decir que es completamente inequitativo el aumento de aranceles de 325 mil millones de dlares por parte de Estados Unidos frente a slo 60 mil millones de China, pero Beijing est siendo fiel a su tradicin: efectivamente el monto podra ser mayor, pero al hacerlo de esta forma no agotan todas sus posibilidades que son mucho mayores y dejan un espacio a la negociacin, en la cual creen como va de solucin de la controversia. Por otro lado, el aumento de aranceles chinos est orientado a afectar reas vitales para Estados Unidos y en especial para Trump en la cercana de las elecciones, sobre todo en el sector agrario de estados tradicionalmente republicanos que sern los primeros afectados por las medidas.

La decisin estadounidense de centrar sus ataques contra las empresas tecnolgicas chinas, en especial Huawei, ha sido interpretado en el pas asitico como una declaracin de guerra en los campos econmico y tecnolgico, ocasionando una radicalizacin de ciertos sectores de la sociedad china que han empezado a enarbolar un discurso nacionalista radical que contrasta con la mesura con la que el gobierno ha manejado el conflicto. De esta manera, se insta a las autoridades de Beijing a "desprenderse de sus ilusiones", ya que el compromiso "no conducir a la buena voluntad de Estados Unidos" por lo que solo queda prepararse para el escenario extremo en el que habra nula cooperacin entre ambos pases, para el cual las compaas chinas se han preparado desde hace mucho tiempo con la conviccin de que no sern derrotadas.

La radicalizacin del discurso de algunos actores chinos en el diferendo es expresin de un cambio en la mentalidad tradicional del pas asitico. Hoy es normal escuchar que Estados Unidos ha planteado llevar adelante una guerra real que va ms all de lo estrictamente comercial, ante lo que Beijing ha dicho que no se quedar con los brazos cruzados, pero respetando las normas internacionales y las propias tendencias de sus desarrollo iniciado en 1978, bajo la opinin de que en las condiciones creadas China no debera "ser demasiado amable o estar preocupado por la opinin occidental" segn afirma el peridico Global Times, que a su vez indica que "una rivalidad estratgica ms feroz es inevitable" y que "Huawei no puede perder, ni China tampoco".

Por otra parte, aunque es indudable que las sanciones han trado impactos en la economa china, la realidad es que hasta el momento, el pas ha podido responder positivamente a la agresin. Para el primer trimestre de 2019 la economa creci 6.4%, tal como en el perodo previo. No son los ritmos de aos anteriores, pero, a pesar de todo, los indicadores son muy superiores a los de Estados Unidos y Europa, impulsados tal vez por proyectos estratgicos como la Ruta de la Seda que adems de generar crecimiento, producen una mayor influencia de China en la economa mundial, a tal punto que, incluso Italia, pas miembro del G-7, se incorpor oficialmente al programa en marzo de este ao durante una visita al pas del presidente chino.

Debe considerarse tambin que la contribucin de las exportaciones al crecimiento del PIB desde 2011 no ha sido superior al 1%, mientras que, por ejemplo, en el ao 2017 cuando este indicador fue de 0,6%, el consumo final pblico aport el 3,9% y el privado 2,3%. Adems, es de destacar que en 2018, primer ao del aumento de los aranceles estadounidenses a los productos chinos, su supervit comercial con ese pas continu aumentando.

Por otra parte, la estructura exportadora china muestra que contrario a lo que se supone, el 50% est referido a productos de tecnologa, en esto Huawei ha tenido un papel esencial, adems de haber arribado primero a obtener la tecnologa 5G, esto podra permitir entender la causa del encono estadounidense contra la empresa.

Estas cifras posibilitan afirmar que China est preparada para afrontar los retos de esta guerra econmica. Se espera que su economa mantenga sus ritmos de crecimiento con una cifra estable alrededor del 6% anual, la cual duplica y en algunos casos triplica a los pases industrializados. Segn un informe de los acadmicos de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico Oscar Ugarteche y Alfredo Ocampo: Para 2018 su importancia [de la economa china] en el PIB mundial fue de 18.7% seguido de los EE.UU. con un 15.1%. No obstante, la diferencia entre el PIB per cpita de ambos pases est muy lejos, para el primero es de 16,000 dlares PPA y para el segundo de 55,600 dlares PPA. Tomando como referencia los ltimos 6 aos y suponiendo constantes las tasas de crecimiento del producto y la poblacin, el PIB per cpita chino superara al de los EE.UU. para 2045. Justo cuatro aos antes de la celebracin del centenario de la fundacin de la Repblica Popular China.

Todo esto es lo que se manifiesta en la superficie del problema, pero en las profundidades del mismo subyace la idea de que Estados Unidos y Trump en particular estn tratando de usar el dispar comercio con China para justificar las debilidades de su economa tras varias dcadas de deslocalizacin de sus empresas y aprovechando supuestas ventajas de la globalizacin que hoy se le revierten. Esto es lo que lo que ha llevado a Estados Unidos a regresar al proteccionismo en lo econmico y al unilateralismo en lo poltico.

Su problema es que se ha encontrado con una nacin china cohesionada en lo poltico, fuerte en lo econmico y poderosa en lo militar que no acepta avasallamientos de otras potencias, de manera tal que las presiones no tienen resultados positivos, al contrario la primera respuesta que ha dado China ha sido la aceleracin de sus procesos de innovacin tecnolgica con lo que la grieta tender a profundizarse.

No obstante, a diferencia de Occidente, China no apela ni apelar a la guerra y seguir insistiendo en una negociacin entre iguales. Es difcil comprender tal situacin desde esta parte del planeta, pero quien conoce el talante del pueblo chino, su filosofa milenaria y una cultura firmemente acendrada en la poblacin, entender que ese comportamiento est soportado en estos pilares de carcter identitario.

Negociando con la mayor flexibilidad posible para llegar a un acuerdo mutuamente ventajoso, China, sin embargo, se ha negado a hacer el ms mnimo cambio en aquellos aspectos que dan viabilidad y solidez a su sistema poltico. En esa medida, China no aceptar el tradicional chantaje, la habitual arrogancia ni la conocida intimidacin con que Estados Unidos se conduce en sus relaciones internacionales y no es un pas susceptible de amilanarse ni amoldarse a Occidente como lo hizo Japn en el pasado.

China no aceptar hacer modificaciones en cuanto a un sistema econmico que tiene en las empresas estatales el soporte principal para la realizacin de las metas econmicas de desarrollo y combate a la pobreza y considera esta demanda de Estados Unidos como una invasin a su soberana.

As mismo, ha asumido esta guerra con carcter nacional y patritico, su confianza se basa en la solidez econmica del pas, pero de la misma manera est resurgiendo el espritu que la llev en solo 40 aos de ser un pas pobre y atrasado a convertirse en la segunda potencia mundial. Junto a ello, los medios de comunicacin del pas transmiten apelaciones a su poderoso desarrollo industrial, cientfico y tecnolgico, sus tierras abundantes, su gigantesco capital humano, adems de sus histricas tradiciones de lucha y de victoria.

Por todo ello, consideran que este conflicto es una batalla ms que ser superada. La coyuntura los ha llevado a enarbolar un nuevo lema "Si quieren hablar, la puerta est abierta; si quieren luchar, lucharemos hasta el final". En este marco, el investigador gallego Xulio Ros, uno de los sinlogos ms reconocidos de Occidente ha destacado que el presidente chino Xi Jinping ha depositado una ofrenda floral en un monumento conmemorativo al inicio de la Larga Marcha en la provincia de Jiangxi, mientras que En paralelo, en diferentes medios, se anunciaba la disposicin a iniciar contraataques` a modo de respuesta a las invectivas estadounidenses, reiterndose asimismo una inclume voluntad de resistencia. La disposicin moral y el patriotismo tocan a rebato como claves de la nueva etapa que se abre en el serial sino-estadounidense. La mencin de la Larga Marcha hace alusin a la que tal vez sea la epopeya ms trascendente de la historia china reciente.

Sin estar ajena a sus debilidades, China invoca hoy sus fortalezas, la primera de las cuales es su conciencia histrico-nacional compartida que hoy invita a no bajar la cerviz apoyndose en la escala de sus dimensiones y en la fortaleza de su economa, como afirma Ros. Vienen tiempos difciles, advirti el presidente Xi, haciendo un llamado al pueblo para prepararse para los avatares que el devenir de la historia les pueda traer.

Mientras tanto, apelan a la msica para enfrentar el conflicto. Una cancin titulada Guerra comercial se ha vuelto viral en China. En una de sus partes, dice "Si el perpetrador quiere pelear, lo superaremos en ingenio" y repite el estribillo "Guerra comercial! Guerra comercial! No temamos este indignante desafo!

En el contexto, a partir del pasado 27 de mayo los medios audiovisuales de comunicacin en China comenzaron a transmitir el himno nacional del pas, La marcha de los voluntarios, todos los das a las siete de la maana hasta el final del ao.

 

Fuente: https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2019/06/mucho-mas-que-una-guerra-comercial-el.html




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