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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2019

Todava es posible luchar por otra India?

Avijit Pathak
The wire


El xito espectacular de Narendra Modi y la coalicin NDA dirigida por el BJP ya ha generado una gran cantidad de reflexiones y pensamientos.

S, los comentaristas han articulado diversas razones para explicar el xito de Modi: su capacidad para proyectarse como el salvador definitivo del pas, su habilidad dramatrgica de comunicar directamente con las masas para estimular sus sentimientos 'nacionalistas' y religiosos, y, sobre todo, la energa sin lmites que radia de ser un entendido en tecnologa.

De la misma manera, han hablado de la ausencia de una alternativa razonable, la falta de direccin y coherencia de la dbil/fragmentada oposicin y su incapacidad para combatir el enorme poder organizativo que tiene el nexo BJP-RSS.

Sin embargo, en este por otra parte rico debate, uno encuentra una sensacin de pesimismo. Se argumenta que la vieja idea liberal/secular de una India inclusiva est muerta; y Modi representa la idea de una 'nueva India' -muscular, tecnocrtica, orgullosamente consciente de la 'identidad hind' y agresivamente unitarista.

Adems, como viene implcito, Modi habla el lenguaje de la nueva generacin: libre de los residuos de la lucha por la libertad e inclinado a la idea de 'poder global' con 'orgullo hind'.

Una cosa est clara. Esta vez, la cuestin cultural -no necesariamente la econmica- ha surgido como la cuestin ms importante. Y Modi, parece, se ha convertido en la encarnacin de esta identidad cultural resuelta que sus innumerables seguidores y fans aman vincular a India.

Es que la oposicin -o, es ms, el discurso secular-liberal-izquierdista- ha fracasado a la hora de plantear una idea contra-hegemnica?

Nacin: Fragmentos, uniformidad y unidad rtmica

Para empezar, reconozcamos que la bsqueda de 'unidad' no es antinatural, aunque India sea conocida por sus abrumadoras diferencias.

Sin embargo, el discurso intelectual 'progresista' -dirigido por la intelligentsia liberal y cientficos sociales prximos al marxismo, el ambedkarismo y el posmodernismo- parecen haber deconstruido constantemente este nfasis en la nacin india unitaria.

Por el contrario, han hablado de conflictos y divisiones, fragmentos y diferencias, jerarquas de casta y disparidades regionales. Para algunos, India no es una 'nacin'. Como mucho, una especie de 'unidad administrativa' que busca reconciliar diversas 'nacionalidades' -bengal y tamil, o asamesa y kannada-. Y para algunos, las jerarquas de casta son tan profundas que la idea de 'unidad' es un mito.

Adems, algunos posmodernistas se reirn siempre de cualquier cosa que sea 'grande'. India, para ellos, es simplemente un objeto de la imaginacin, o una construccin brahmnica/colonial. Y por lo que se refiere a los marxistas, mientras su anlisis econmico es excelente, no son muy sensibles al significado cultural/religioso que la gente busca unir a su patria.

Sin embargo, como acabo de decir, a pesar de los conflictos y diferencias, tambin ha habido bsqueda de la unidad. Una larga historia de la civilizacin ndica llena de experiencias de comercio, peregrinaje y circulacin de tradiciones clsicas y populares seguramente ha elevado el espritu de empata y unidad.

En tiempos recientes, esta bsqueda ha adquirido un nuevo significado por tres razones.

Primera, la memoria traumtica de la particin y el 'miedo' resultante a pases vecinos 'musulmanes' han creado un ambiente que estimula la bsqueda de una identidad india distintiva con smbolos 'hindes'.

Segunda, aunque es este un mundo 'global', el espritu del nacionalismo no se ha marchitado. De hecho, la globalizacin tambin ha causado una inmensa ansiedad psquica/cultural sobre la identidad de uno y sus races. Uno puede ser 'global' desde el punto de vista del consumo de 'marcas' internacionales, pero busca mantener marcardores culturales distintivos y una herencia simblica. La globalizacin solo ha intensificado la poltica cultural.

Y tercera, en un mundo caracterizado por conflictos transfronterizos, violencia terrorista, islamofobia y carrera armamentstica acelerada, la idea de consolidar la 'nacin hind', manteniendo sus fronteras hermticas y asegurando su seguridad ha adquirido una nueva dimensin.

Es en este contexto que Modi parece haber tenido xito en crear una emocin pomposa centrada en la nacin india y el nacionalismo. Mientras gente como Mayawati raramente cruza las fronteras de la limitada poltica identitaria centrada en la casta, Modi habla de una idea 'mayor': una nacin 'hind' que vaya de la colonia 'bahujan' en Lucknow a las zonas pijas de las Malabar Hills en Mumbai.

O an ms, mientras los campeones de las 'subnacionalidades' hablan de diferencias lingsticas/regionales/tnicas, Modi hace posible llevar la ideologa hindutva a las colinas del noreste; o, como estamos viendo, bengales cantando 'Jai Shri Ram' y jvenes y viejos en Karnataka llevando una mscara de Modi y bailando.

Significa esto entonces que la visin segmentada de la oposicin ha fracasado al combatir la 'gran' idea del nacionalismo hind de Modi?

Pero hay un problema. El discurso sobre el nacionalismo que la poltica del BJP populariza es dialctico por naturaleza. Su llamamiento 'unitario' (todos los 'hinds' deben unirse) es 'teraputico' y da una misin: no soy solamente un vendedor de t, un conductor de rickshaw, un artesano rural; soy un 'hind' y debo 'salvar' la cultura hind.

En un mundo alienado da algn tipo de 'propsito' de existencia a las masas por otra parte sin poder. En este sentido, puede incluso decirse que tiene un toque 'subalterno'.

Pero luego es tambin algo negativo, y principalmente orientado al 'enemigo', sea este Pakistn o la 'problemtica' comunidad musulmana. El hecho es que levanta pasiones salvajes ('Bharat Mata ki Jai' - un mantra popular estos das no suscita un sublime sentimiento de amor, o el espritu de un trabajo honesto para la gente que vive en India, al contrario, se trata ms bien de agresin, un gesto que busca transmitir a las minoras que sus das han terminado) y centrarse en el 'enemigo' es su llamamiento. Su humor txico tiene un poder enloquecedor.

Adems, su guin para la 'unidad' est lleno con aquello que estigmatiza al 'otro' respecto a la comunidad hind dominante. Aqu, 'unidad' degenera en uniformidad opresiva.

Adems, Modi reconcilia este nacionalismo resuelto hind con alguna clase de desarrollismo tecnocrtico.

De hecho, en la imaginacin popular es ambas cosas: un nacionalista hind enraizado en la 'cultura' as como un modernizador global amigo de la tecnologa. Lo es todo: de Kedarnath [lugar en las montaas al que se retir Modi recientemente para meditar] a los trenes bala.

Pero, incluso en estos tiempos oscuros, no deberamos olvidar que hubo una narrativa sobre India completamente diferente. La unidad no era vista como uniformidad. Al revs, era un intento de experimentar el hilo sutil de la conexin civilizatoria entre diferencias esplndidas.

La unidad era pensada como un proceso continuo (no un producto acabado de uniformidad militarista) hacia la fusin de horizontes mediante el amor, el dilogo y la asimilacin. A travs de un lenguaje secular, Nehru, parece, buscaba verlo en El descubrimiento de India; Tagore lo senta a travs de su universalismo potico y lo ms importante, Gandhi lo hizo mediante un nfasis constante de sincretismo, dilogo inter-religioso y una amplia agenda de swaraj.

En otras palabras, su nacionalismo, lejos de ser hiper-masculino con un eslogan de 'uniformidad' era razonablemente amable y lleno de algn tipo de sueos socialistas/de estado del bienestar.

Sin embargo, esta visin de India, parece, no atrae a una nueva generacin intoxicada con simulaciones de los medios de comunicacin, soluciones tecno-militaristas y algn tipo de afirmacin hipermasculina: la urgencia por ser agresivo y demostrar el poder de uno a cualquier coste.

O es que los partidos de oposicin tampoco estn muy convencidos de estos ideales perdidos? Es que a su poltica -digamos las circunscripciones por casta de Akhilesh Yadav, el regionalismo de Chandababu Naidu o el faccionalismo dentro del Congreso Nacional Indio- les falta una gran visin?

Secularismo desespiritualizado, religin politizada y religiosidad del amor

En la India contempornea, ningn concepto ha creado ms confusin que el de 'secularismo'. Si secularismo significa escepticismo inherente hacia la religin, esto no consigue atraer a muchos en un pas donde las tradiciones religiosas son bastante fuertes. Pero entonces, la alternativa al secularismo espirtualmente empobrecido no es el comunalismo divisivo.

Posiblemente, la alternativa es una modernidad espiritualizada -un modo de vivir que busca unir valores ms altos al mundo fenomnico: valores como el amor, no herir, la sensibilidad ecolgica y la compasin. Mientras los defensores del 'secularismo' -con el nfasis en el cientifismo, la objetividad y el empiricismo- han fracasado a la hora de satisfacer la bsqueda espiritual del hombre, las religiones organizadas y su clericalismo asociado han aadido un nfasis exagerado en los rituales y externalidades de la religin, y por tanto alienado a verdaderos buscadores como Kabir, Rabindranath Tagore y Mahatma Gandhi.

Hoy nos encontramos en una extraa situacin. Es un mundo donde no existe ni el secularismo nehruviano/izquierdista ni la coexistencia religiosa espiritualizada gandhiana.

A cambio, tenemos un discurso de nacionalismo hind ruidoso/militante -promovido por toda clase de 'sadhus', babas clebres y, sobre todo, la banda entera de nacionalistas hindes-. Y atrae a muchos 'hindes' porque genera el sentimiento de que los hindes todava no han sido capaces de recuperar su tierra y cultura por culpa de los 'conspiradores pseudo-seculares' que permanecen silenciosos ante el dao que 'invasores extranjeros' como los musulmanes han causado al pas.

En un pas como el nuestro, conocido por una relacin compleja entre estas dos comunidades religiosas, las heridas psquicas asociadas con la Particin, y el mero formulismo en nombre del secularismo en lugar de un sincero esfuerzo por alimentar una verdadera comprensin inter-religiosa y relaciones en la vida cotidiana, no es difcil jugar con el sentimiento religioso.

Estamos pasando tiempos duros. La respuesta, sin embargo, no es la limitada poltica identitaria (tu juegas con la religin; yo con la casta), o una estrategia diplomtica (visitar templos tanto como mezquitas), o la mera condena de cualquier cosa asociada con la religin.

Posiblemente, la respuesta es una filosofa poltico-econmica y cultural liberadora que nos lleve a una idea del hombre y la sociedad ms amplia/inclusiva y cosmopolita. Y siempre he credo que cultivar esta prctica radical estticamente enriquecida requiere una continua conversacin con Kabir y Ambedkar, Gandhi y Tagore, y Marx y Nehru.

Mientras los militantes hindes -como los fundamentalistas de cualquier tipo- han reducido la religin a una espada de odio y divisin, muchos de nosotros, 'secularistas', no hemos conseguido todava tener xito en combatirlos mediante una visin del mundo realmente enriquecida afirmadora de la vida.

Sin embargo, la historia nos ensea que aquellos que trabajan sin cesar por un futuro mejor (no solo para ganar las elecciones a cualquier coste) incluso en medio de reveses temporales, empiezan a ver la posibilidad de un nuevo amanecer incluso en una noche terriblemente oscura.

Avijit Pathak es profesor de sociologa en la Jawaharlal Nehru University.

Traduccin de Carlos Valmaseda

Fuente: https://thewire.in/politics/is-it-still-possible-to-strive-for-yet-another-india




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