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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2019

Totalitarismo digital

Iroel Snchez
La pupila insomne

Y no culpemos slo a a Trump. Caen las mscaras porque tampoco fue suficiente que Alec Ross, Director de Innnovacin del Departamento de Estado en tiempos de Hillary Clinton, dijera tramposamente que Internet era el Che Guevara del siglo XXI, mientras su jefa reconoca cmo haba usado Twitter para provocar una revuelta en Irn.


Piensa usted viajar a Estados Unidos en algn momento? Entonces tiene que pensrselo mejor a la hora de expresarse en Internet, no slo publicar, compartir o dar Me gusta en las redes sociales, sino incluso al enviar un correo electrnico o un mensaje de WhatsApp.

El Departamento de Estado ha comunicado que desde este mes de junio las personas que soliciten una visa estadounidense tendrn que para ello entregar sus perfiles en redes sociales, sus direcciones de correo electrnico y los nmeros telefnicos que hayan utilizado en los ltimos cinco aos. Obviamente, las contraseas no las piden porque como la mayora de esas empresas son norteamericanas no las necesitan, tienen las puertas traseras de sus servidores.

Por tanto, si usted piensa viajar a Estados Unidos viva donde viva, haya nacido donde haya nacido y piense como piense tendr que entregar al gobierno norteamericano todo lo que ha hecho y dicho en internet en los ltimos cinco aos. Por supuesto, que con esa informacin procesada por potentes computadoras y algoritmos no slo determinarn si usted amenaza con tirarle una trompetilla al inquilino de la Casa Blanca sino que sabrn mucho ms de usted que sus progenitores, toda su familia, sus amigos y hasta usted mismo.

Pero eso no es lo peor, qu va! Lo peor es que una parte del planeta tambin se lo va a pensar mejor. Al menos entre los ms de 4 400 millones de personas que utilizan internet, que casualmente son los que suelen viajar, votar en las elecciones, comprar en los mercados y hablar en las redes sociales, aquellos que piensen en acceder a territorio estadounidense van a preguntarse si deben limitar su expresin poltica en la red de redes. Incluso, algunos -no pocos, hablamos de millones- tal vez se sentirn tentados a cambiarla y pasar de la crtica al halago. Por supuesto, que no es la expresin poltica en general la que est siendo limitada, sino aquel tipo de expresin poltica que puede molestar al gobierno que da las visas y que casualmente es el que con sus actuaciones provoca el mayor rechazo universal pero tambin el del pas que con su podero econmico y su extraordinariamente influyente industria cultural ejerce la mayor atraccin para inmigrantes o simples viajeros.

Es una pena que un espacio ideal para el intercambio de conocimientos, la participacin poltica entre iguales, y la facilitacin de procesos econmicos y sociales devenga -por obra y gracia de su creciente concentracin en pocas manos- en el instrumento de censura con mayor alcance en la historia de la humanidad.

No ha bastado a Estados Unidos acceder a los servidores de las principales empresas de internet, ni la capacidad para, usando las redes globales, atacar infraestructuras crticas de sus adversarios -como ha hecho con Venezuela o Irn-, violar las reglas del libre comercio -como acaba de hacer con la empresa china Huawei-, inducir comportamientos en las redes sociales para derrocar gobiernos que le son hostiles, adems de construir falsos lderes, convertir, a base de repeticiones casi infinitas, en verdades las mentiras ms evidentes, y perseguir con saa a quienes las usan para difundir informacin que les resulta incmoda -remember Snowden o Assange-, o acosar hasta el suicido a quienes abogan -como Aaron Swartz- por una internet verdaderamente democrtica y al servicio de todos.

Y no culpemos slo a a Trump. Caen las mscaras porque tampoco fue suficiente que Alec Ross, Director de Innnovacin del Departamento de Estado en tiempos de Hillary Clinton, dijera tramposamente que Internet era el Che Guevara del siglo XXI, mientras su jefa reconoca cmo haba usado Twitter para provocar una revuelta en Irn, donde segn la revista Bussines Week slo el 1% de los participantes en la protesta tuiteaba desde dentro del pas. O que Una chica gay en Damasco -que luego se supo era un estudiante norteamericano en Escocia - contribuyera desde un blog correspondientemente amplificado por los grandes medios de comunicacin a crear el ambiente para desatar el desastre humanitario que ha vivido Siria en nombre de la libertad de expresin. Hoy se sabe que fue Ross quien, segn la revista Foreing Policy , entren a los rebeldes libios y sirios en el uso de las Tecnologas de la Informacin y las Comunicaciones.

Si el propagandista en jefe de Hitler, Joseph Goebbels, dijo que una mentira repetida muchas veces puede convertirse en verdad, pensemos en cuntas veces se ha repetido el titular de BBC diciendo que en Cuba la gente casi se mata por comprar una lengua de puerco y que los policas custodian las colas con armas de alto calibre.

Tampoco ha bastado la manada de trolls a sueldo -sin descontar los tontos tiles que en ocasiones se les suman voluntariamente- llenando de burdas mentiras las redes sociales, sino que linchan en ellas -como en poca del fascismo hitleriano- a poetas, msicos y actores por situarse frente a las agresiones de Estados Unidos contra Cuba o Venezuela. La mquina de induccin que alimenta acosos y extremismos virtuales ha logrado llevar a las calles jvenes capaces de quemar vivas a personas cuyo nico delito era parecer chavistas y estimula en Cuba comportamientos tan inhumanos como filmar en su agona a vctimas de accidentes masivos para su posterior publicacin en Internet.

Cmo sino con la mentira repetida y el fomento de reflejos condicionados fue posible convertir a una parte significativa del pueblo alemn, una de las primeras poblaciones en ser alfabetizadas y heredera de genios humanistas como Bethoven y Goethe, en seguidores fanticos para el exterminio de otros pueblos?

La mentira afecta el conocimiento; el reflejo condicionado afecta la capacidad de pensar. Y no es lo mismo estar desinformado que haber perdido la capacidad de pensar, porque va te crearon reflejos: Esto es malo, esto es malo; el socialismo es malo, el socialismo es malo, reflexionaba Fidel en su clebre dilogo con Ignacio Ramonet, antes de que Donald Trump ilustrara desde el podio de la Asamblea General de la ONU, y tambin desde el de la Casa Blanca, lo que explicaba el Comandante.

Cierto que al avance de la mentira contribuyen silencios y lentitudes a la hora de informar, pero tambin lo es que con lo primero que cuenta una noticia falsa es con nuestra predisposicin a reaccionar ms emotiva que racionalmente, ms por reflejos condicionados que por un anlisis de quin, cmo y por qu lo est diciendo y qu intereses tiene para presentarlo de esa y no de otra manera. El sentido crtico, la cultura para no dejarse embaucar, son entonces las claves para saber distinguir, en un engaoso maremgnum de mensajes confusos, el trigo de la paja.

No deja de llamar la atencin que, ms all de sistemas polticos, todos los pases que han resistido prolongadamente la hegemona estadounidense, con excepcin de Cuba, coinciden en poseer una lengua propia, masa crtica demogrfica y una cultura milenaria. Precisamente, suele atribuirse a Goebbels y tambin a otro jerarca fascista, Herman Goering, una frase que en realidad tiene su origen en una obra teatral aplaudida por el mismo Hitler cuando oigo la palabra cultura, echo mano a la pistola.

En las antpodas de esa expresin, Fidel insista en que sin cultura no hay libertad posible y foment todo tipo de vas para expandir el conocimiento y democratizar el acceso a la cultura del modo ms amplio posible.

El totalitarismo digital, a donde los dueos de nuestra huella en internet pretenden encaminar el mundo con Estados Unidos a la cabeza, requiere de un proceso de embrutecimiento masivo, del cultivo de la insensibilidad y de la despolitizacin absolutas. Slo desde el fomento de una cultura solidaria, humanista y conocedora de cmo operan esos mecanismos, que nos permita usar estas tecnologas sin ser usados por ellas, podremos sobrevivir los pueblos jvenes y pequeos a las puertas del nuevo Reich.

Fuente: http://lapupilainsomne.wordpress.com/2019/06/03/totalitarismo-digital-por-iroel-sanchez/


 


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