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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2019

Sibat y el asbesto, las pruebas que faltaban

Pablo Correa
El Espectador


Investigadores colombianos, italianos y franceses demostraron que la incidencia de un cncer conocido como mesotelioma en Sibat es una de las ms altas del mundo. Las pruebas apuntan a que algunas zonas del embalse del Mua se rellenaron con materiales mezclados con asbesto.

Sibat se encuentra a 38 kilmetros de Bogot

Una noche de noviembre de 2014, Juan Pablo Ramos-Bonilla, investigador de la Universidad de los Andes, experto en contaminacin ambiental y sus impactos en la salud, qued intrigado al ver un programa de RCN en el que se denunciaba un alto nmero de personas afectadas por enfermedades relacionadas con el asbesto en el municipio de Sibat. El poblado, de unos 38.000 habitantes, a 38 kilmetros de Bogot, por muchos aos alberg a centenares de pacientes con enfermedades mentales remitidos por mdicos de Bogot y otras ciudades aledaas. Casi a la par con la construccin del famoso hospital psiquitrico en 1937, se levant la primera fbrica de asbesto del pas en 1942. Ese da Ramos-Bonilla comenz a jalar un hilo que lo llevara junto a otros colegas y un grupo de estudiantes a descubrir una delicada situacin ambiental.

A los pocos das de ver ese programa tom la decisin de averiguar qu pasaba desde una perspectiva cientfica. Averiguar qu evidencia exista, cuenta el profesor del Departamento de Ingeniera Civil y Ambiental de la U. de los Andes. Hasta ese momento no eran ms que rumores, testimonios y quejas que exigan una comprobacin ms seria.

Los primeros seis meses se le fueron en planeacin y todo las aprobaciones ante el comit de tica de la universidad para poder realizar un estudio con tantas implicaciones mdicas y sociales. Por esa misma poca, en el Congreso de la Repblica, se intensificaba la discusin en torno a la prohibicin del asbesto en Colombia.

Ramos-Bonilla les cont a algunos estudiantes en qu andaba metido y les propuso sumarse a la investigacin. La primera tarea para muchos de ellos fue viajar hasta Sibat e ir puerta a puerta, por cuatro barrios del municipio, aplicando una encuesta socioeconmica y de salud. Necesitaban identificar a todas las personas que se autoconsideraran afectadas por enfermedades asociadas con el asbesto. La literatura mdica las divide en dos grupos: unas oncolgicas, como el mesotelioma (cncer en el tejido que envuelve los pulmones), cnceres de pulmn, de laringe y ovario, y otras no cancergenas como la asbestosis.

Ese proceso los llev a identificar 29 casos de mesotelioma, 26 reportes de cncer de pulmn, un caso de cncer de laringe, tres casos de cncer de ovario y siete de asbestosis. Pero una cosa es la que dicen los pacientes y otra la que certifican los mdicos. As que Ramos-Bonilla invit al grupo de trabajo a cinco mdicos especialistas de la Fundacin Santa Fe de Bogot, tres de ellos patlogos, un cirujano torcico y una radiloga. Tambin se involucr en la investigacin a una de las mximas autoridades mundiales en diagnstico de mesotelioma, una patloga italiana de la Universidad Sapienza de Roma y otros expertos del Instituto Nacional de Salud de Italia (ISS), Instituto Francs de Investigacin para el Desarrollo (IRD), y las Universidades de Turin y de Boloa.

Decidieron concentrarse en los casos de mesotelioma. Esta enfermedad, a diferencia de las otras, est casi exclusivamente ligada a la exposicin al asbesto. Es una enfermedad centinela, es decir, que su aparicin constituye una clara seal de alarma.

Luego de rastrear las historias clnicas de esos 29 pacientes con mesotelioma, el grupo de mdicos se concentr en las 17 a las que tuvieron acceso. Al final slo 15 cumplan todos los criterios establecidos. As evitaban perturbaciones en los datos y elevaban la certeza de las conclusiones.

La primera sorpresa de la investigacin surgi al calcular la tasa de incidencia, es decir, el nmero de casos nuevos en una ventana de tiempo. De acuerdo con sus clculos, en Sibat la incidencia de mesotelioma en hombres es de 2,6 por cada 100.000 habitantes por ao y para mujeres de 2,1.

Ramos-Bonilla explica la seriedad de ese nmero comparndolo con los de otras ciudades y pases. En el caso de los hombres, en una ciudad como Bucaramanga esa cifra es apenas de 0,2 por cada 100.000 habitantes. En Cali llega a 0,4; en Pasto, a 0,2, y en Manizales no hay casos reportados. Canad, uno de los pases que ms utiliz asbesto, lleg a tener una tasa de 1,4. Los resultados fueron publicados en la revista Environmental Research .

Ramos-Bonilla realiz un viaje a Italia en 2018 para visitar la ciudad de Casale Monferrato, en la regin del Piamonte, en la provincia de Alessandria. Este es el sitio con la mayor tasa de pacientes con enfermedades por asbesto del mundo. All la tasa lleg a 8,2. Cada semana se sigue diagnosticando un caso de mesotelioma entre sus habitantes, a pesar de que las autoridades de salud lograron remediar la contaminacin local por asbesto. El problema con este tipo de cncer es que suele aparecer entre 30 y 50 aos despus de que ocurre la exposicin.

La tasa de Sibat es algo que marca una alarma. Y es especialmente preocupante en mujeres. La nica ciudad del mundo que supera la tasa reportada aqu es Casale Monferrato, dice.

Ramos-Bonilla y sus colegas comenzaron a buscar la causa. Escuchando a los pobladores, decidieron buscar primero debajo de sus pies. La historia que circulaba en el pueblo sealaba que a principios de los aos 70 se desecaron algunas entradas del embalse del Mua y para ello se us asbesto mezclado con otros materiales. Sobre algunos de esos antiguos territorios inundados hoy estn construidos el estadio y una cancha con pista atltica.

Decidimos hacer muestreo de suelos y nos encontramos una sorpresa poco agradable: en tres de las cuatro perforaciones encontramos una capa de asbesto friable, es decir, que est suelta, lo que implica que se puede liberar al aire muy fcilmente, cuenta Ramos-Bonilla, y aade preocupado: Eso no debera pasar. Es grave.

El investigador, adems, es insistente en la importancia de manejar estas conclusiones con prudencia. No le resta relevancia al hallazgo, pero cree que las autoridades ambientales y de salud deben coordinarse para iniciar un plan de manejo de riesgo. Es necesario seguir buscando pacientes, lo que puede conducir a que esa tasa de incidencia se haga an ms elevada.

Lo que estamos descubriendo en Sibat es algo que podra haber ocurrido en cualquier municipio de Colombia, debido al escaso, por no decir nulo, control que ha habido sobre el asbesto en el pas. Como sociedad debemos ser solidarios con Sibat, porque ante esta situacin sus habitantes necesitan el apoyo del pas. Sera absurdo e inhumano que a la difcil situacin que estn viviendo ahora se sume una estigmatizacin, aislamiento y abandono de las personas de Sibat por parte de los dems colombianos, recalca el doctor Ramos-Bonilla.

Los investigadores son optimistas. El conocimiento y la tecnologa utilizada en otras regiones para remediar el problema ambiental ha sido efectivo. Todo depender de la atencin que le presten las autoridades.

Mientras tanto, el proyecto de ley 302, conocido como la Ley Ana Cecilia Nio, que prohibira el uso de asbesto en el pas, espera un ltimo debate en el Congreso de la Repblica para ser aprobado.