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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2019

Qu fue el "genocidio canadiense" por el que murieron y desaparecieron cientos de mujeres

MSN Noticias


Han pasado casi 50 aos desde que Helen Betty Osborne, una mujer indgena que soaba con ser maestra, fue secuestrada y brutalmente asesinada cerca de Manitoba, una ciudad canadiense profundamente dividida por lneas raciales.

En muchos sentidos, la muerte de la joven de 19 aos fue indicativa de los casos que estaban por llegar: una adolescente indgena obligada a abandonar su comunidad remota, atacada por cuatro hombres simplemente por su raza, y la larga espera de la familia para que se hiciera justicia.

Hace 15 aos, Amnista Internacional calific el asalto y el asesinato a la tmida joven como "una advertencia ignorada".

La violencia que enfrentan las mujeres y las nias indgenas de Canad est ahora en el centro de atencin, cuando una investigacin nacional sobre mujeres desaparecidas y asesinadas llega a su fin despus de ms de dos aos de audiencias y testimonios.

Este lunes se publica la investigacin. Las primeras conclusiones, filtradas a la cadena nacional de televisin CBC, hablan de un "genocidio canadiense".

El informe, de 1.200 pginas, acusa de la desproporcionada violencia contra las mujeres indgenas al colonialismo fuertemente arraigado y a la inaccin del Estado.

Se desconoce el nmero exacto de vctimas, pero hay reportes de que podran ser miles.

"Se tard 40 aos en llegar a este momento y solo porque las mujeres indgenas han estado en el terreno haciendo ruido", afirma Robyn Bourgeois , acadmica y activista que investiga el activismo indgena en Canad, a Jessica Murphy , periodista de la BBC en Toronto. "Sin ellas no estaramos aqu" , dice.

Entre las activistas hay familiares de vctimas que han hecho campaa incansablemente por los seres queridos que perdieron, y activistas de base como Beverley Jacobs y Terri Brown, quienes tambin perdieron a miembros de su familia.

Para Jacobs, el asesinato en 2008 de su prima Tashina General, de 21 aos, fue un punto de inflexin en su trabajo. Para Brown, cuya hermana de 41 aos, Ada Elaine, muri en 2001, la prdida contina atormentando a la familia, que dice que fue asesinada y que su caso fue mal manejado.

Jacobs, abogada mohawk, fue la investigadora principal del informe de Amnista sobre discriminacin y violencia contra las mujeres indgenas, y pas meses viajando por todo el pas reunindose con las familias de mujeres que haban desaparecido o haban sido asesinadas.

"En ese momento, eran las familias las que estaban haciendo todo el trabajo", dice. "Fueron las que hicieron los carteles y las bsquedas, pasndolo mal con la polica, y sin obtener respuestas".

Su esfuerzo comenz justo cuando un caso horrible estaba a punto de aparecer en los titulares de todo el mundo.

La polica haba arrestado a Robert Pickton, un asesino en serie que haba asediado a mujeres del distrito de Downtown Eastside, en el centro de Vancouver , durante aos, siendo muchas de sus vctimas indgenas y marginadas.

Las autoridades haban negado durante mucho tiempo que hubiera un patrn en las desapariciones, o que pudieran estar vinculadas.

Pero una investigacin local posterior dej al descubierto el fracaso sistmico y el sesgo que permitieron a Pickton asesinar a mujeres durante aos sin ser atrapado.

Pickton fue finalmente condenado a cadena perpetua por el asesinato de seis mujeres. Inicialmente haba sido acusado de matar a 26 mujeres de un total de 69 que haban desaparecido durante los aos 80 y 90.

Su juicio de alto perfil hizo que activistas como Jacobs pensaran que lo que haba ocurrido en el estado de Columbia Britnica, cuya principal ciudad es Vancouver y donde las mujeres indgenas eran una parte desproporcionada de las mujeres reportadas como desaparecidas o asesinadas, se vera tambin a nivel nacional.

"Ese [caso] fue un punto de inflexin", dice Bourgeois.

Tambin fue donde Jacobs, la abogada mohawk , comenz su trabajo. "Lo primero que pens que tena que hacer era ir a Downtown Eastside porque Pickton acababa de ser arrestado", explica.

Las mujeres que haban estado trabajando durante aos para llamar la atencin sobre lo que estaba pasando la llevaron a la granja de cerdos del asesino, el sitio donde haba cometido los asesinatos.

"Fue horrible. Fue antes de cualquier juicio, no estoy segura de que se hubieran presentado cargos todava. Pero [los investigadores] ya estaban cavando en el suelo", cuenta Jacobs.

Posiblemente incredulidad o miedo

Brown, activista indgena desde hace mucho tiempo y, como Jacobs, expresidenta de la Asociacin de Mujeres Nativas de Canad (NWAC, por sus siglas en ingls), fue fundamental para alertar sobre el "horripilante nmero de mujeres" que estaban desapareciendo en Vancouver.

Bajo su liderazgo, el NWAC colabor con grupos como Amnista Internacional; Kairos, un grupo religioso; y las iglesias anglicana para crear una campaa de sensibilizacin nacional.

Pero Brown dice que fue una repeticin de lo de Vancouver: a menudo se encontraban con indiferencia. Tambin haba interrupciones significativas en los registros, lo que dificultaba obtener una imagen completa del problema de la violencia.

Se estaba llevando a cabo un conteo no oficial de los desaparecidos. En Toronto, Amber O'Hara, una mujer del grupo anishinaabey activista contra el SIDA, comenz a compilar una base de datos en lnea.

Y segn Brown, las mujeres en Downtown Eastside "estaban haciendo un gran trabajo, contabilizando a las mujeres que se estaban perdiendo".

"Las familias venan y decan: 'No la hemos visto en semanas'. Y la polica contestaba: 'Tal vez est de vacaciones en algn lugar'. 'Bueno, disclpeme, nunca dejaron esa cuadra del Eastside".

Brown, quien entonces diriga la Asociacin de Mujeres Nativas de Canad, decidi que deba haber una compilacin formal de los datos.

"Quera ponerle nmeros a esto porque nadie nos crea", rememora. "Pero no tenamos los recursos, hice mi propia investigacin y la present, pero ellos dijeron: 'Bueno, cmo sabes que es verdad?' En ese momento dijimos que haba unas 500 mujeres aborgenes desaparecidas y asesinadas".

La asociacin consigui fondos federales para fundar la campaa Sisters in Spirit ("Hermanas en Espritu"), que investig y sensibiliz sobre las altas tasas de violencia contra las mujeres indgenas. Para el ao 2009, haban recopilado 520 nombres.

An as, Brown recuerda haber llevado las estadsticas a reuniones con funcionarios del gobierno, incluso algunos lderes indgenas, y dice que "lo ms extrao" fue el presentar los datos "a personas que se sentaban all y te miraban, no te respondan, no te decan nada, no te alentaban, no te daban su apoyo de ninguna manera ".

"Inexpresivos. Posiblemente incredulidad o miedo. No lo s".

Las estadsticas

Hasta el da de hoy, la falta de datos slidos significa que nadie sabe exactamente cuntas mujeres y nias indgenas han sido asesinadas o han desaparecido en las ltimas dcadas. Pero algunas estadsticas s han sido compiladas.

El 10% de todas las mujeres reportadas como desaparecidas son indgenas y representan el 21% de las vctimas de homicidio. Los indgenas canadienses representan alrededor del 4% de la poblacin.

La mitad de los homicidios fueron cometidos por un miembro de la familia, pero las mujeres indgenas tambin tienen 1,4 veces ms probabilidades de ser asesinadas por alguien con quien no tienen una relacin cercana.

En 2014, la Real Polica Montada de Canad identific casi 1.200 casos sucedidos entre 1980 y 2012.

Las mujeres indgenas tienen un mayor riesgo de sufrir agresiones fsicas y sexuales, incluso cuando se toman en cuenta otros factores de riesgo, y experimentan ms violencia por parte de sus parejas.

Bourgeois y Jacobs intentaron tomar una direccin diferente. Fueron al escenario internacional. Brown comenz a plantear el tema en reuniones de la ONU y en otros lugares.

"Dondequiera que iba, lo mencionaba", explica. "No es que a alguien le importara. Pero pens que en algn momento alguien escuchara".

Jacobs dice que saban que Canad no estaba haciendo nada. "Y sabamos que los foros internacionales atraeran la atencin contra Canad", afirma. "[A nivel internacional] No hay mecanismos de imposicin. La nica forma es causar vergenza al pas".

Luego, en agosto de 2014, 43 aos despus del asesinato de Osborne, otro caso, esta vez la muerte de una estudiante de 15 aos llamada Tina Fontaine, comenz a aparecer en los titulares de todo Canad.

Su asesinato provoc una indignacin colectiva y feroz y consolid los pedidos de que se abriera una investigacin nacional.

Para 2015, la ONU estaba presionando para que hubiera una investigacin pblica, al igual que un informe canadiense histrico sobre la reconciliacin con los pueblos indgenas.

El primer ministro, Justin Trudeau , lanz oficialmente una investigacin al ao despus de ganar las elecciones generales de 2015.

Para entonces, Brown y Jacobs se haban alejado del activismo por este tema. Ambas dicen que les afect emocionalmente, especialmente dado que ambas haban perdido a sus seres queridos.

"Sent que ya no poda hacerlo. Me enoj demasiado", dice Jacobs. "Desde el momento en que empec [despus de la muerte de mi prima] sent que estaba golpeando mi cabeza contra la pared, sent que no se estaba logrando nada".

Tambin han sido crticas con la investigacin.

Jacobs asegura que nunca logr realmente ganarse la confianza de muchas familias que perdieron hermanas o madres o hijas, y muchas no fueron incluidas en las audiencias pblicas.

Segn Brown, "hablaron con muchas familias, abrieron muchas heridas. Pero al final, alguien fue arrestado?"

"Tiene que haber justicia. Esos hombres tienen que ir a la crcel. Si no lo hacen, todo el dinero gastado y todo lo que hablamos no vale la pena, porque no hay justicia".

Tambin advierten que, si bien la investigacin pudo haber terminado, los ndices de violencia se mantienen altos.

La verdadera curacin vendra de parte de los canadienses indgenas que reclaman su cultura, idioma y tradiciones, dice Jacobs.

Afirma que Canad debe tomar pasos concretos hacia la reconciliacin y responsabilizarse de polticas que han sido perjudiciales para las mujeres indgenas.

En estos das, Brown va a las vigilias organizadas para las mujeres desaparecidas y se siente reconocida.

"Alguna joven, inevitablemente, en algn momento viene y empieza a informarme sobre el tema y yo solo pienso: 'S, hay esperanza para nosotros ahora'".

"Porque conocen el problema, pueden nombrar el problema, tienen la fuerza para hablar sobre ello".

El informe final

El camino hacia la publicacin del informe final de la investigacin nacional no siempre ha sido fcil.

La investigacin, con un costo de US$68 millones, se inici en 2016 con un mandato para profundizar en las causas sociales, econmicas, culturales, institucionales e histricas subyacentes de la violencia contra las mujeres y las nias indgenas.

Se llevaron a cabo 24 audiencias en todo Canad, con el testimonio de casi 1.500 personas, incluidos familiares de mujeres desaparecidas o asesinadas y sobrevivientes de violencia. Tambin se escuch a decenas de expertos y se revisaron los archivos policiales e institucionales.

Ha habido renuncias, retrasos, crticas relacionadas con la transparencia y las comunicaciones, y preocupaciones sobre su alcance. Los comisionados lucharon para obtener una extensin de dos aos, pero recibieron solo seis meses adicionales del gobierno federal.

 

Fuente: https://www.msn.com/es-ve/noticias/sociedad/qu%C3%A9-fue-el-genocidio-canadiense-por-el-que-murieron-y-desaparecieron-cientos-de-mujeres/ar-AACkcof?li=AAgh0dF&ocid=mailsignout



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