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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2019

La persecucin a Santrich, pulso de poder entre la Justicia y el Gobierno uribista

Camilo Rengifo Marn
estrategia.la


Los cuatro mximos tribunales del pas tuvieron que participar para contener el propsito del presidente Ivn Duque de poner al exlder guerrillero Seuxis Paucias Hernndez Solarte, mejor conocido como Jess Santrich,en un avin de la DEA y entregarlo a la Justicia de Estados Unidos, tal como lo reclamaba Washington y la ultraderecha uribista.

Sin dudas, el caso Santrich se convirti en un fuerte pulso de poder entre las altas cortes y el Gobierno y en esta crisis de la Justicia, la ultraderecha (y el Gobierno estadounidense) no se da por vencida. La Sala de Instruccin de la Corte Suprema de Justicia llam este mircoles a indagatoria al exjefe guerrillero por presuntos delitos de narcotrfico, luego que el pasado 29 de mayo decidiera que ese caso lo deba tramitar ese alto tribunal y no la Fiscala General de la Nacin ya que Santrich conserva su fuero de congresista an si no ha sido posesionado en su curul en la Cmara de Representantes.

La decisin de la Sala de Instruccin no viene con una orden de captura, pues la Sala no lo consider necesario. Santrich deber presentarse entonces a la cita con la justicia para dar las explicaciones correspondientes sobre este proceso y, luego de ello, la Sala tendr un plazo de cinco das para definir su situacin jurdica (si le impone una medida restrictiva de la libertad o no).

El 29 de mayo de 2019, la Corte Suprema de Colombia emiti un fallo en el que orden su inmediata liberacin y cort cualquier intento de extraditarlo. El ex lder guerrillero, fue capturado en abril de 2018 por su presunta participacin en delitos relacionados con el narcotrfico, especficamente el envo de 10 toneladas de cocana a Estados Unidos.

El Departamento de Estado de EE.UU. consider "lamentable" la liberacin por orden de la Corte Suprema de Justicia de Colombia de Seuxis Paucias Hernndez, "Jess Santrich", y al que Washington quiere juzgar por narcotrfico. "Consideramos que esa decisin es lamentable y que un recurso es esencial y urgente", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortegas, quien destac la alianza entre los dos pases para intentar introducir ayuda humanitaria y soldados a Venezuela para hacer frente al presidente venezolano Nicols Maduro.

Desde el 15 de mayo, la Jurisdiccin Especial de Paz (Jet) que se cre gracias al Acuerdo de Paz que el mismo Santrich ayud a negociar y redactar, orden su libertad por no haber recibido pruebas de que estara conspirando para enviar coca a Estados Unidos despus de diciembre de 2016, cuando se firm dicho acuerdo.

Esta decisin desancaden la renuncia del cuestionado fiscal general Nstor Humberto Martnez, involucrado en el caso de corrupcin de la trasnacional brasilea Odebrecht (que ha costado la vida de tres testigos y escasos resultados en investigaciones y castigos), y aceptado pruebas recolectadas de manera ilegal por la DEA contra Santrich,

La prensa hegemnica insisti en que el exjefe guerrillero intent quitarse la vida cuando sus abogados le informaron que el Gobierno colombiano preparaba su extradicin pese al fallo de la JEP. Finalmente, lo sacaron libre, lo recapturaron en la puerta de la crcel, lo subieron a un helicptero, lo llevaron al bnker de la Fiscala; le dio un paro cardiorrespitario (quiz por algo que le inyectaron), lo llevaron al hospital y, finalmente, en la madrugada del sbado al domingo, una jueza legaliz su recaptura.

Estaba inconsciente Jess Santrich cuando se realiz la audiencia de legalizacin de captura? No recordaba nada cuando lleg al penal de La Picota: los mdicos lo encontraron delirando, pensaba que haba perdido un ojo y deca que estaba en la montaa.

La Fiscala asegur que haba reunido nuevas pruebas de que estara preparando un envo de coca a Estados Unidos para recapturarlo en la puerta donde era liberado. Esta medida judicial estuvo mediada por las rdenes del Palacio de Nario, que adems result cuestionado por el New York Times que acus al Ejrcito de Colombia de regresar a las polticas de las ejecuciones extrajudiciales.

Pedro Valenzuela, profesor de la Universidad Javeriana y experto en conflictos armados, seala que Colombia es todava un pas donde existen mltiples soberanas y es por supuesto una grave deficiencia de la capacidad del Estado para imponer sus polticas. Seala que lo que el Estado colombiano en su esquizofrenia hizo con las industrias extractivas como gran motor de crecimiento choca con lo pactado en los Acuerdos de Paz en trminos de los sectores campesinos.

Colombia es todava un pas donde existen mltiples soberanas y es por supuesto una grave deficiencia de la capacidad del Estado para imponer sus polticas. La perspectiva de la elite colombiana es meter el pas en el circuito internacional, lo que va en contra de las dinmicas democratizadoras de los acuerdos, y por eso desde los medios hegemnicos se sigue estigmatizados los sectores campesinos y los sectores comprometidos con la implementacin del acuerdo. Y sigue la matanza de lderes campesinos y sociales.

En la derecha se viven tensiones entre el ex presidente Juan Manuel Santos, Uribe y Duque, sobre todo porque la posicin de Uribe es muy contraria al acuerdo de paz y su proyecto es impedir que ste se aplique y sea llevado a cabo. El pas sigue polarizado: lo estuvo durante la guerra y lo est ahora en el post acuerdo. Entonces tenemos una fuerza poltica consolidada que es el uribismo, que tiene como uno de sus proyectos polticos impedir que buena parte de lo pactado en el acuerdo de paz sea llevado a la prctica.

Las reformas planteadas por Duque a la justicia transicional suponen un riesgo para los Acuerdos de Paz. Es una justicia muy diferente a la aplicada en Argentina tras la sangrienta dictadura cvico militar de 1976-1985, porque en Colombia la transicin se intenta con una guerrilla que tena capacidad para sobrevivir y con la que haba que negociar y a la que no se le poda exigir la rendicin que pretenda Uribe.

El uribismo, el Centro Democrtico, quiere quitarle la capacidad a la gente de decidir quines van ante la justicia transicional, quieren juzgar a 20 mil combatientes adems de los dos mil militares que quieren acogerse a esa justicia. Lo que intentan es sobrecargar la justicia de manera que no se pueda hacer nada, para que no se pueda avanzar.

Algunos se entusiasmaron con que Duque sera la cara amable del uribismo, pero Duque no tiene capital poltico, el capital poltico del partido es de Uribe. Y tampoco es nada amable. Es la voz de quienes tienen mucho miedo, en especial de que los militares vayan a la justicia transicional, porque ellos s saben de dnde venan las rdenes, no solo de sus mandos sino de la dirigencia poltica y del poder fctico.

Un montaje ms

Santrich calific como un montaje el proceso abierto en su contra por presuntos delitos relacionados con el narcotrfico. La acusacin ya haba sido rechazada por la Justicia Especial para la Paz (JEP). A su juicio, existe un sector en Colombia que desea afectar los acuerdos de paz. En una entrevista con France 24 destaca que se deben encontrar los caminos para ofrecer soluciones a diversos problemas de orden social.

Despus de que la fiscala y la DEA hicieron eso, no creo que haya sido en mi contra, eso fue un petardo contra el proceso de paz de parte del fiscal y un sector guerrerista que hay en el pas, dijo Santrich, quien responsabiliz al Departamento de Estado de EEUU y a un sector del Gobierno colombiano de obstaculizar el proceso de paz.

Soy inocente y tengo todos los elementos para corroborarlo. Todo el tiempo que he estado en Colombia he estado bajo vigilancia policial () En este momento el proceso transita un camino a un pantano de perfidia que vulnera la buena fe de quienes con la que llegaron los excombatientes al mismo, agreg el poltico.

Sobre Santrich est abierta una orden de extradicin para ser procesado en Estados Unidos por el presunto delito de narcotrfico, A pesar de ello, el ex lder guerrillero seala que seguir luchando en su pas para defender los acuerdos del proceso de paz.

Yo prefiero morir luchando en Colombia que una extradicin por parte de un imperio que le ha hecho dao a nuestro pas con intervencionismo, con sobreexplotacin de nuestros recursos naturales y la implementacin del guerrerismo en nuestro pas, agreg Santrich.

Por otro lado, mostr su preocupacin por la continuacin de la violencia por parte del Gobierno. No me atrevera a colocarle nmeros porcentuales de cumplimiento al acuerdo, lo que s puedo decir es que hay ms de 150 compaeros nuestros que estn bajo tierra y ms de 300 lderes sociales asesinados en una escalada de guerra sucia () Se requiere redoblar esfuerzos para reconstruir el crdito que el acuerdo de paz tuvo cuando se firm en La Habana, dijo Santrich.

Respecto a algunos excombatientes que han regresado al uso de las armas. La rebelin armada es un derecho universal que tienen los pueblos, el hecho de que nosotros hayamos tomado un camino hacia la paz no puede colocarnos a nosotros en una posicin elevada, somos muy respetuosos de la decisin de los compaeros () Siempre que haya problemas de orden social habr tensin de rebelin armada, explic el ex lder guerrillero.

Mientras, el Gobierno rechaz las afirmaciones que hizo el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en las que condena los "ataques contra excombatientes reincorporados", lo que, afirma que "es totalmente inaceptable" que los expertos de ONU aseguren que hay un "aparente desprecio de estas garantas a nivel estatal", y que afirmen que el Estado no ha tomado las medidas para implementar los acuerdos.

"Es absolutamente infundado que una actuacin u omisin del Estado, de alguna manera, haya incentivado actos violentos en contra de excombatientes de las antiguas Farc", seal el Gobierno, que aadi que el informe tiene el efecto nocivo de minar la confianza que con tanto esfuerzo estamos construyendo". Y asegur que no ha incitado a la violencia contra ningn desmovilizado de las Farc.


Camilo Rengifo Marn, Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente original: http://estrategia.la/2019/06/05/la-persecucion-a-santrich-pulso-de-poder-entre-la-justicia-y-el-gobierno-uribista/



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