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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-06-2019

Llamamiento internacional urgente de destacados doctores para que se ponga fin a los ataques areos contra los hospitales sirios
Stop a la carnicera

Emma Graham-Harrison y Bethan McKernan
The Observer

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.



Civiles huyendo de un ataque areo sobre Ariha, provincia de Idlib, el 27 de mayo pasado, que produjo 9 muertos y 28 heridos. (Foto: Agencia Anadolu/Getty Images)

Docenas de mdicos prominentes han pedido medidas urgentes para detener la campaa de bombardeos de aviones sirios y rusos, que han atacado ya ms de 20 hospitales en el noroeste de Siria, dejando a muchos de ellos fuera de servicio y a millones de personas sin la atencin mdica adecuada.

Naciones Unidas haba compartido las coordenadas de muchos de los hospitales alcanzados con el rgimen y sus partidarios rusos en un esfuerzo por proteger a los civiles. A la oposicin siria se le prometi que los aviones de combate evitaran los lugares identificados en los bombardeos, aunque, bien al contrario, la realidad es que llevan soportando ms de un mes de feroces ataques.

Desde finales de abril, desafiando una tregua mediada por Mosc y Ankara el ao pasado, los ataques areos regulares sobre territorios controlados por la oposicin en la provincia nortea de Idlib han matado a cientos de civiles y desplazado a cientos de miles ms, en declaraciones de grupos de derechos humanos.

Tambin se han destruido elementos clave del sistema sanitario, dice la carta de mdicos de todo el mundo publicada en The Observer. Nos sentimos consternados por la seleccin deliberada y sistemtica de los centros de salud y el personal mdico, advierten. Su trabajo [del personal mdico] es salvar vidas, no deben perder las suyas al ejercer tal tarea.

Entre los firmantes figura Denis Mukwege, un gineclogo que gan el premio Nobel de la Paz el ao pasado; Peter Agre, un mdico que gan el premio Nobel de Qumica en 2003; la parlamentaria y doctora Sarah Wollaston, y Terence English, ex presidente del Royal College of Surgeons, as como David Nott, un cirujano que trabaja en zonas de guerra, y Zaher Sahloul, un exiliado sirio, mdico y fundador de una organizacin benfica mdica. Han instado a la ONU para que investigue por qu se han incluido hospitales en la lista de objetivos y pidieron a la comunidad internacional que presione a Rusia y Siria para que deje de atacar los centros mdicos y revierta los recortes de fondos a los hospitales y clnicas supervivientes que ahora estn desbordados de refugiados.

Denis Mukwege. (Foto: Flavio Lo Scalzo/Rex/Shutterstock)

Un pediatra, Abdulkader Razouk, describi a The Observer cmo l y sus colegas evacuaron un hospital completo, incluidos pacientes con dilisis, madres en parto y bebs prematuros en incubadoras, cuando comenzaron los ataques areos en su ciudad, a menos de 20 kms de la lnea del frente Tras los ataques areos, pero antes del ataque directo, sabamos que el hospital sera el objetivo, dijo en una entrevista telefnica sobre el hospital de Tarmala, que fue finalmente atacado el 10 de mayo. Solo permanecieron all unos cuantos miembros del personal sanitario para poder atender las urgencias.

El ataque areo destruy ms de la mitad del hospital y gran parte de su equipamiento, desde camas y generadores hasta quirfanos, servicios de emergencia y farmacia. El personal regres para buscar entre los escombros los suministros que no hubieran sufrido mucho dao en el ataque, pero el edificio est ahora abandonado. Sera imposible reconstruir lo destruido y volver a abrir ahora, dijo Razouk. "Los ataques areos continan y siguen bombardeando el hospital hasta este mismo momento, a pesar de que est vaco.

El bombardeo de mayo no fue el primer ataque al hospital. El primero se produjo en 2015, primero con las devastadoras bombas de barril del ejrcito sirio, y luego con misiles rusos, que destruyeron un edificio residencial que haba al lado aunque la clnica se salv. En 2018 hubo un impacto directo sobre la clnica, pero pudo abrirse de nuevo tras las reparaciones.

Sin embargo, los daos despus del ltimo ataque han sido tan graves que no pueden repararse y, de todos modos, la mayora de los civiles a los que atenda han huido, dijo Razouk.

Este ha sido el peor ataque, ha sido muy duro, no hay posibilidad de continuar trabajando all, dijo. "La vida no puede volver a esta zona, especialmente bajo estos brutales ataques. No hay gente, ni siquiera animales, no queda nada all, es como una tierra condenada. No hay esperanza de volver.

l y otros miembros del equipo estn abriendo un nuevo hospital temporal cerca de la frontera con Turqua, donde se hallan ahora la mayora de los residentes de Tarmala que han huido y que viven en campamentos de refugiados. Cuentan con algunas de las incubadoras neonatales y las mquinas de dilisis evacuadas antes del ataque, pero se necesitan desesperadamente ms suministros.

Alrededor de 80 instalaciones mdicas, incluidas clnicas y hospitales, han sido cerradas debido a los daos causados por los ataques o ante el temor de ser atacados, dijo Mohamad Katoub, de la Syrian American Medical Society. La gran cantidad de refugiados desplazados por los ataques ha desbordado a las que an siguen funcionando.

La tctica de atacar las infraestructuras sanitarias y otras de carcter civil no es nueva en Siria, el desplazamiento no es nuevo, son problemas crnicos. Pero este es el mayor desplazamiento de la historia, y est mucho ms all de nuestra capacidad de respuesta como ONG, dijo.

Turqua, que apoya a los grupos rebeldes de Idlib, alberga ya a 3,6 millones de sirios y se enfrenta al dilema de si absorbe o no a los nuevos desplazados. Segn informes, un grupo estaba planeando una marcha de protesta a la frontera durante el fin de semana.

El acuerdo de desescalada negociado el otoo pasado salv a Idlib y a las zonas rurales circundantes de un inminente ataque gubernamental. En aquel momento, las agencias de ayuda humanitaria advirtieron que una campaa militar pondra en peligro la vida de tres millones de civiles y provocara la peor crisis humanitaria de una guerra sangrienta y prolongada.  

Fuerzas del Gobierno sirio bombardean la ciudad de Khan Sheikhun, en la provincia de Idlib, el 29 de mayo (Foto: Anas Al-Dyab/AFP/Getty Images)

Pero el acuerdo se suspendi en enero, cuando el grupo islamista de lnea dura Hayat Tahrir al-Sham (HTS) arrebat el control de la zona a rebeldes ms moderados.

Damasco y Mosc han dicho que la toma del poder del HTS legitima la campaa actual contra Idlib, ya que estn atacando a terroristas que no estn cubiertos por el acuerdo de alto el fuego.

Muchos civiles en Idlib sienten ahora que han quedado atrapados entre el rgido dominio del HTS y el ataque intensificado del rgimen, y dicen que la vida ha quedado prcticamente detenida.

Estaba estudiando en la universidad de Idlib, pero tuve que dejar de ir. Lo mismo le ha pasado a mi hermana, dijo Raja al-Asaad, de 22 aos, de Maarat al-Numaan, que ha estado tambin bajo fuertes ataques.

Algunas personas se han marchado e intentan llegar a Turqua, pero la verdad es que no hay adnde ir. Ninguna zona de Idlib es segura. Y en mi ciudad tenemos ya muchas personas desplazadas de muchas otras reas de Siria.

La vida normal se acab y no hay nada que podamos hacer excepto esperar la muerte.


 Emma Graham-Harrison escribe para The Guardian y The Observer. Tiene el premio de la prensa britnica a la reportera del ao.

Bethan McKernan es la corresponsal de The Guardian para Turqua y Oriente Medio.

Fuente: https://www.theguardian.com/world/2019/jun/02/doctors-global-appeal-stop-syria-bombing-hospitals-idlib?fbclid=IwAR1WCE9mzlzGpmQ3g5l4ckCkhdhA7p6xkwMe-AC5wisLJHFjfuxGxX2ocu0

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar a las autoras, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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