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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2019

Hemos creado una civilizacin totalmente decidida a destruirse a s misma, estoy aterrado, escribe un cientfico de la Tierra.

James Dyke
The Conversation

Traducido por Eva Calleja


El caf saba mal. Agrio y con un olor dulce y pegajoso. La clase de caf que resulta de llenar demasiado el filtro de la mquina y luego dejarlo recocindose al calor durante varias horas. La clase de caf que yo beba continuamente durante el da para mantener funcionando los engranajes que me quedan en la cabeza.

Los olores estn poderosamente asociados a los recuerdos. Y as es que el olor a caf malo se ha entrelazado con el recuerdo del momento en el que de repente comprend que nos estamos enfrentando a la ruina total.

Fue en la primavera de 2011, y haba conseguido acorralar a un miembro de alto rango del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climtico (IPCC) durante el descanso de un taller. El IPCC se cre en 1988 como respuesta a la creciente preocupacin sobre como los cambios observados en el clima de la Tierra estaban causados en su mayor parte por los humanos

El IPCC revisa las grandes cantidades de ciencia que se generan sobre el cambio climtico y emite informes de evaluacin cada cuatro aos. Teniendo en cuenta el efecto que las conclusiones del IPCC tienen en la poltica y en la industria, su presentacin y comunicacin se hacen con un enorme cuidado. As que no esperaba mucho cuando le pregunt directamente qu grado de calentamiento crea l que bamos a alcanzar antes de que fusemos capaces de hacer los recortes necesarios en las emisiones de gases de efecto invernadero.

Oh, creo que nos dirigimos hacia un calentamiento de 3C por lo menos dijo.

Ah, s, pero nos dirigimos, contest: No llegaremos a los 3C, verdad? (Porque sea lo que sea que pienses del umbral de 2C que separa un cambio climtico seguro de uno peligroso, 3C es muchsimo ms de lo que gran parte del mundo podra soportar)

No es as, contest

Eso no era una evasiva, sino su mejor valoracin de dnde terminaremos despus de todas las disputas polticas, econmicas y sociales.

Pero, qu pasa con los muchos millones de personas que estn amenazadas directamente?, continu. Aquellas que viven en naciones a nivel del mar, los agricultores afectados por los cambios de tiempo abruptos, los nios expuestos a nuevas enfermedades?

Suspir, se qued en silencio unos segundos, y una sonrisa triste y resignada se dibuj en su cara. Entonces dijo simplemente: Morirn.

Ese episodio marc un antes y un despus en mi carrera acadmica. En ese momento, era un profesor numerario nuevo en el rea de sistemas complejos y ciencias del sistema terrestre. Anteriormente haba trabajado como investigador en un proyecto internacional de astrobiologa con sede en Alemania.

En muchos aspectos, ese haba sido el trabajo de mis sueos. Cuando era joven, me tumbaba en la hierba en las noches despejadas de verano y miraba a uno de los puntos del cielo nocturno y me preguntaba si alrededor de esa estrella orbitaba un planeta con seres que podran mirar desde la superficie de su mundo, y de manera similar preguntarse sobre las posibilidades de encontrar vida dentro de este sistema solar comn y corriente al que llamamos casa en el universo. Aos ms tarde, mi investigacin implica pensar en cmo la vida de la superficie puede afectar a la atmosfera, a los ocanos e incluso a las rocas del planeta en la que habita.

Ese es ciertamente el caso con la vida en la Tierra. A una escala mundial, el aire que respiramos contiene oxgeno principalmente como resultado de la vida fotosinttica, mientras que los acantilados blancos de Dover, para algunos una parte importante de la identidad nacional en Gran Bretaa, estn compuestos de incontables organismos marinos minsculos que vivieron hace ms de 70 millones de aos.

As que no haba ms que un paso entre pensar como la vida ha alterado radicalmente la Tierra durante miles de millones de aos y mi nuevo estudio que analiza como una especie en particular ha provocado cambios importantes durante los ltimos siglos. Sin tener en cuenta otros atributos que el Homo sapiens pueda tener, nuestros pulgares oponibles, postura erguida y grandes cerebros; nuestra capacidad de afectar el medioambiente en todos los aspectos puede que quiz no tenga precedentes en toda la historia de la vida. Cuando menos, los humanos somos capaces de preparar un lio tremendo.

Cambio a lo largo de una vida

Nac a principios de los aos 70. Desde entonces, el nmero de personas que habita la tierra se ha duplicado mientras que el nmero de poblaciones de animales salvajes ha cado un 60%. La humanidad ha lanzado una bola de demolicin contra la biosfera. Hemos cortado ms de la mitad de selvas del mundo y para mitad de siglo no quedar mucho ms que un cuarto. Esto ha ido acompaado de una prdida masiva de biodiversidad, tal es as, que la biosfera puede estar entrando en uno de los grandes eventos de extincin masiva de la historia de la vida en la Tierra.

Lo que hace que esto sea mucho ms preocupante es que estos impactos todava no se han visto muy afectados por el cambio climtico. El cambio climtico es el fantasma de los impactos futuros. Tiene el potencial de intensificar a niveles incluso mayores lo que hemos hecho los humanos. Existen evaluaciones fiables que concluyen que una de cada seis especies est amenazada de extincin si contina el cambio climtico.

La comunidad cientfica lleva dando la voz de alarma sobre el cambio climtico durante dcadas. La respuesta poltica y econmica ha sido, en el mejor de los casos, indolente. Sabemos que para evitar los peores efectos del cambio climtico necesitamos reducir las emisiones rpidamente, ahora.

El repentino aumento de cobertura sobre el cambio climtico en los medios de comunicacin, como resultado de las acciones de Extinction Rebellion y de la pionera de las huelgas escolares por el clima Greta Thunburg, demuestran que hay un amplio segmento de la sociedad que est despertando a la necesidad de acciones urgentes. Por qu se ha tenido que llegar a ocupar la Plaza del Parlamento en Londres o a que nios por todo el mundo salgan de las escuelas para conseguir que se escuche este mensaje?

Hay otra manera de considerar como hemos estado reaccionando al cambio climtico y a otros retos medioambientales. Es emocionante y terrorfico a la vez. Es emocionante porque ofrece una nueva perspectiva de cmo podramos evitar la inaccin. Terrorfico porque, si no tenemos cuidado, podra llevarnos a la resignacin y al parlisis.

Porqu una explicacin a nuestro fracaso colectivo contra el cambio climtico es que dicha accin colectiva sea quiz imposible. No es que no queramos cambiar, es que no podemos. Estamos encerrados en un sistema a escala planetaria que aunque est construido por humanos, esta mayormente fuera de nuestro control. Este sistema se denomina la tecnosfera.

La tecnosfera

Trmino acuado por el geocientfico estadounidense Perter Haff en 2014, la tecnosfera es el sistema formado por individuos humanos, sociedades humanas, y cosas. Desde el punto de vista de las cosas, los humanos hemos producido 30 billones de toneladas mtricas de cosas. Desde rascacielos a CDs, desde fuentes a juegos de fondue. Gran parte son infraestructuras, como carreteras y ferrocarril, que conectan a los humanos entre ellos.

Junto con el transporte fsico de los humanos y los bienes que consumen, esta la transferencia de informacin entre los humanos y sus mquinas. Primero a travs de la palabra, luego en pergamino y en documentos de papel, luego en ondas de radio convertidas en sonido e imgenes y ms tarde la informacin digital enviada por internet. Estas redes facilitan la creacin de comunidades humanas. Desde las bandas errantes de cazadores-recolectores y pequeas tribus agrcolas, hasta los habitantes de una mega ciudad que aglutina a ms de 10 millones de habitantes, el Homo sapiens es una especie fundamentalmente social.

Tan importante, pero menos tangible, es la sociedad y la cultura. El reino de las ideas y las creencias, de los hbitos y las normas. Los humanos hacen muchsimas cosas diferentes porque en asuntos importantes ven el mundo de maneras diferentes. A menudo se cree que estas diferencias son la causa de nuestra incapacidad de actuar efectivamente a nivel mundial. Para empezar, no existe un gobierno mundial.

Pero a pesar de lo diferentes que podamos ser, la gran mayora de la humanidad se comporta ahora de maneras fundamentalmente similares. S, todava hay nmadas que deambulan por las selvas tropicales, y gitanos marineros errantes. Pero ms de la mitad de la poblacin mundial vive ahora en ambientes urbanos y casi todos estn conectados de alguna manera a actividades industriales. La mayor parte de la humanidad est fuertemente involucrada en el complejo sistema industrial globalizado que es la tecnosfera.

Sobre todo, el tamao, la escala y el poder de la tecnosfera ha crecido de forma dramtica desde la Segunda Guerra Mundial. Este enorme aumento del nmero de humanos, de su consumo de energa y materiales, de la produccin de alimentos y del impacto medioambiental se conoce como la Gran Aceleracin.

La tirana del crecimiento

Parece sensato asumir que la razn por la que se crean los productos y servicios es para que se puedan comprar y vender y para que quienes los fabrican puedan tener un beneficio. Por esto es que el deseo por la innovacin, por telfonos ms pequeos y ms rpidos por ejemplo, est motivado por el ser capaz de ganar ms dinero vendiendo ms telfonos. En lnea con esto, el escritor medioambientalista George Monbiot argumento que la causa principal del cambio climtico y de otras catstrofes medioambientales es el capitalismo y como consecuencia, cualquier intento de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero fracasar si permitimos que el capitalismo continu.

Pero dejando de lado el esfuerzo de productores individuales, e incluso a la humanidad, permtannos utilizar una perspectiva completamente diferente, una que trasciende a las crticas al capitalismo y a otras formas de gobierno.

Los humanos consumen. Primeramente, debemos comer y beber para mantener nuestro metabolismo y continuar vivos. Ms all de eso, necesitamos cobijo y proteccin de los elementos fsicos.

Tambin estn las cosas que necesitamos para funcionar en nuestros diferentes trabajos y actividades y para viajar desde y hasta esos trabajos y actividades. Y despus de eso est el consumo ms discrecional: Televisores, consolas de videojuegos, joyas, moda.

El objetivo de los humanos en este contexto es consumir productos y servicios. Cuanto ms consumimos, ms materiales se extraen de la Tierra, ms recursos energticos se consumen, y ms fabricas e infraestructuras se construyen. Y finalmente, ms crece la tecnosfera.

El surgimiento y el desarrollo del capitalismo, obviamente llev al crecimiento de la tecnosfera: la aplicacin de mercados y de sistemas legales, permite un aumento del consumo y por ende el crecimiento. Pero otros sistemas polticos pueden servir al mismo objetivo, con distintos grados de xito. Recuerden la produccin industrial y la contaminacin ambiental de la antigua Unin Sovitica. En el mundo moderno, todo lo que importa es el crecimiento.

La idea de que el crecimiento est detrs de nuestra civilizacin insostenible no es un concepto nuevo. Como es sabido, Thomas Malthus argumentaba que existan lmites al crecimiento de poblacin humana, mientras que el libro del Club de Roma de 1972, Limites al Crecimiento (Limits to Growth), present resultados simulados que apuntaban al colapso de la civilizacin mundial.

Hoy en da, las narrativas alternativas a la agenda del crecimiento estn ganando traccin poltica con un Grupo Parlamentario de Todos los Partidos convocando reuniones y actividades que se toman en serio las polticas de decrecimiento. Y frenar el crecimiento dentro de los lmites medioambientales es de suma importancia para la idea de un Green New Deal, que ahora se est debatiendo con seriedad en EE.UU, Gran Bretaa y otras naciones.

Si el crecimiento es el problema, entonces solo tenemos que ponernos a trabajar en ello, no? No ser fcil, ya que el crecimiento est integrado en cada aspecto de la poltica y la economa. Pero al menos, podemos imaginarnos como sera una economa de decrecimiento.

Mi miedo, sin embargo, es que no seremos capaces de frenar el crecimiento de la tecnosfera incluso si lo intentamos, porque en realidad no lo controlamos.

Lmites a la libertad

Puede parecer un sinsentido que los humanos sean incapaces de realizar cambios importantes en un sistema que ellos mismos han construido. Pero qu libertad tenemos? En lugar de ser los amos de nuestro propio destino, puede que tengamos nuestra capacidad de actuar bastante restringida.

Como las clulas sanguneas individuales fluyendo a travs de los capilares, los humanos son parte de un sistema a escala mundial que cubre todas sus necesidades y del que han llegado a depender completamente.

Si te montas en el coche para ir a un lugar en particular, no puedes viajar en lnea recta directa a tu destino, como hara un pjaro. Usars carreteras que en algunos casos son ms antiguas que tu coche, que t, o incluso que tu nacin. Una parte significativa del trabajo y del esfuerzo humano est dedicado a mantener este tejido de la tecnosfera: arreglando carreteras, lneas de ferrocarril, y edificios, por ejemplo.

En ese sentido, cualquier cambio debe ser incremental porque debe usar lo que las generaciones actuales y pasadas han construido. Encauzar a la gente a travs de redes de carreteras parece una forma trivial de demostrar que lo que pas en el pasado puede constreir el presente, pero el camino de la humanidad haca la descarbonizacin no va a ser directo. Debe comenzar desde aqu y, al menos al principio, usar las rutas de desarrollo existentes.

Esto no tiene la intencin de excusar a los polticos por su falta de ambicin, y su cobarda. Pero indica que hay razones ms profundas por las que las emisiones de carbono no estn disminuyendo incluso cuando parece que hay noticias cada vez ms halageas sobre alternativas a los combustibles fsiles.

Pinsalo: a escala mundial, hemos sido testigos de un rpido desarrollo en la generacin de energa solar, elica y otras fuentes de energa renovable. Pero las emisiones de gases de efecto invernadero continan subiendo. Esto es porque las renovables promueven crecimiento, simplemente representan otra manera de extraer energa, en lugar de reemplazar una existente.

La relacin entre el tamao de la economa mundial y las emisiones de carbono es tan fuerte que el fsico estadounidense Tim Garret ha propuesto una formula muy simple que une ambos conceptos con una exactitud asombrosa. Utilizando este mtodo, un cientfico atmosfrico puede predecir el tamao de la economa mundial durante los ltimos 60 aos con una precisin enorme.

Pero correlacin no implica necesariamente causalidad. Que haya habido una relacin estrecha entre el crecimiento econmico y las emisiones de carbono no significa que ha de continuar indefinidamente. La explicacin tentadoramente simple de esta relacin es que la tecnosfera puede verse como un motor: uno que funciona para hacer coches, carreteras, ropa, y cosas, incluso personas, usando la energa disponible.

La tecnosfera todava tiene acceso a suministros abundantes de combustibles fsiles de alta densidad energtica. Y por tanto, la separacin absoluta entre las emisiones mundiales de carbono y el crecimiento econmico no tendr lugar hasta que estos no se acaben, o hasta que la tecnosfera haga finalmente la transicin a una generacin de energa alternativa. Eso bien puede quedar pasada la zona de peligro para los humanos.

Una conclusin repugnante

Acabamos de empezar a apreciar que nuestra influencia en el sistema terrestre es tan grande que posiblemente hayamos dado lugar a una poca geolgica nueva: el Antropoceno. Las rocas de la tierra sern testigos del impacto de los humanos mucho despus de que desaparezcamos. La tecnosfera puede considerarse el motor del Antropoceno. Pero eso no significa que lo estemos impulsando. Puede que hayamos creado este sistema, pero no est construido para nuestro beneficio comn. Esto va totalmente en contra de como vemos nuestra relacin con el sistema terrestre.

Consideremos el concepto de lmites planetarios, que ha generado mucho inters cientfico, econmico y poltico. Esta idea describe al desarrollo humano impactando en nueve lmites planetarios, que incluyen el cambio climtico, la prdida de biodiversidad y la acidificacin de los mares. Si traspasamos estos lmites, el sistema terrestre cambiara en maneras que harn que sea muy difcil, sino imposible, que se mantenga la civilizacin humana. El valor de la biosfera aqu, por ejemplo, es que nos suministra bienes y servicios. Esto es, lo que literalmente podemos obtener del sistema.

Este mismo enfoque centrado en el individuo debera llevar a un desarrollo ms sostenible. Debera restringir el crecimiento. Pero el sistema tecnolgico mundial que hemos construido es hbil esquivando esas restricciones. Usa la ingenuidad humana para construir nuevas tecnologas, como la geoingeniera, para reducir la temperatura de la superficie. Eso no detendr la acidificacin de los mares y podra causar el colapso potencial de los ecosistemas marinos. No importa. La limitacin climtica se habr evitado y la tecnosfera podr ponerse a trabajar para superar cualquier efecto secundario de la prdida de biodiversidad. Se agotan las reservas de pescado? Cambiamos a la piscicultura o al cultivo intensivo de algas.

Como hemos explicado hasta ahora, no hay nada que evite que la tecnosfera liquide la mayor parte de la biosfera de la tierra para satisfacer su crecimiento. Mientras haya bienes y servicios que consumir, la tecnosfera podr seguir creciendo.

Y as que puede que tanto aquellos que temen el colapso de la civilizacin como aquellos que tienen una fe permanente en que la innovacin humana ser capaz de solucionar todos los problemas de sostenibilidad, estn equivocados.

Despus de todo, una poblacin mucho ms pequea y mucho ms rica, del orden de cientos de millones, podra consumir ms que la actual poblacin de 7,6 miles de millones o la poblacin estimada de nueve mil millones para mitad de siglo. Aunque habr disturbios generalizados, la tecnosfera puede que sea capaz de capear un cambio climtico ms all de los 3C. No le importa, no le puede importar, que miles de millones de personas hayan muerto.

Y en algn momento del futuro, la tecnosfera podra incluso funcionar sin humanos. Nos preocupa que los robots nos quiten el trabajo. Quiz debera preocuparnos ms que nos quiten el papel de consumidores alfa.

Plan de escape

La situacin puede parecer bastante desesperada. Sea mi argumento una representacin acertada o no de nuestra civilizacin, existe el riesgo de que se produzca una profeca autocumplida. Porque si creemos que no podemos ralentizar el crecimiento de la tecnosfera, para qu vamos a preocuparnos?

Esto lleva la cuestin de qu puedo hacer yo? a la de qu puede hacer nadie? Mientras que volar menos, comer menos carne y productos lcteos e ir en bici a trabajar son iniciativas loables, no suponen vivir fuera de la tecnosfera.

No es que demos un consentimiento tcito a la tecnosfera al usar sus carreteras, ordenadores o alimentos cultivados de manera intensiva. Es que al ser miembros productivos de la sociedad, al ganar y gastar, y sobre todo al consumir, estamos ayudando a su crecimiento.

Quiz la mejor manera de evitar el fatalismo y el desastre sea la aceptacin de que los humanos no controlamos realmente nuestro planeta. Este sera un paso vital que podra darnos una perspectiva ms amplia que no solo incluya a los humanos.

Por ejemplo, la actitud econmica generalizada hacia los rboles, las ranas, las montaas y los lagos es que solamente tienen valor si nos proporcionan algo. Esta visin los clasifica como meras materias primas para explotar y depsitos para desechos.

Y si penssemos en ellos como componentes o incluso como nuestros compaeros en el complejo sistema terrestre? Las cuestiones sobre desarrollo sostenible se transforman en cuestiones sobre como el crecimiento de la tecnosfera puede acomodar sus problemas, intereses y bienestar adems de los nuestros.

Esto puede generar cuestiones que parecen absurdas. Cules son los problemas o intereses de una montaa? Los de una pulga? Pero si continuamos enmarcando la situacin en trminos de nosotros contra ellos, del bienestar humano por encima de todo en el sistema terrestre, entonces puede que estemos amputando la mejor manera de proteccin contra una tecnosfera peligrosamente incontrolada.

As que la proteccin ms efectiva contra el colapso del clima puede que no sean las soluciones tecnolgicas, sino volver a imaginar de una manera ms fundamental lo que supone vivir bien en este planeta en particular. Puede que estemos gravemente restringidos en nuestra capacidad de cambiar y refundir la tecnosfera, pero deberamos ser libres para concebir futuros alternativos. Hasta ahora nuestra respuesta al reto del cambio climtico muestra un fallo fundamental en nuestra imaginacin colectiva.

Para entender que estas en una crcel, antes debes de ser capaz de ver los barrotes. Que esta crcel fue creada por humanos durante muchas generaciones no cambia el resultado de que actualmente estamos estrechamente ligados a un sistema que podra, si no actuamos, llevarnos a la pobreza e incluso a la muerte de miles de millones de personas.

Hace ocho aos, despert a la posibilidad real de que la humanidad se est enfrentando al desastre. Todava puedo oler el caf malo, todava puedo recordar mi intento desesperado de encontrar sentido a las palabras que estaba escuchando. Aceptar la realidad de la tecnosfera no significa rendirse, o volver a nuestras celdas con resignacin. Significa conseguir una nueva pieza vital del mapa y planear nuestro escape.

James Dyke, profesor asociado en Sistemas Globales, Universidad de Exeter, para The Conversation

Fuente: https://theconversation.com/climate-change-weve-created-a-civilisation-hell-bent-on-destroying-itself-im-terrified-writes-earth-scientist-113055?fbclid=IwAR01V_sj2dt9Qx4KaG4zqFDZdIVEwXnaqdGJLWy4AeBT6UnyPDYkvhvxfJk




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