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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2019

Berln Alexanderplatz (1980), de Rainer W. Fassbinder
El alto costo del amor, el alto precio del saber

Luis Carlos Muoz Sarmiento
Rebelin


Fr meine Kinder, Santiago und Valentina, natrlich.


En muchas de las pelculas que he hecho hay citas de la novela de Dblin. No es propiamente el personaje de Franz Biberkopf, es toda la constelacin en torno a cmo los seres humanos, por culpa de una determinada incapacidad inducida por su educacin, estropean su vida. La novela va principalmente de que los seres humanos fracasan, de que no se atreven a confesarse sus necesidades y sus deseos, de que sufren por sus almas mutiladas y de que ya no son capaces de vivir la as llamada vida normal. Rainer Werner Fassbinder, en La anarqua de la imaginacin , Paids, La memoria del cine 15, Barcelona, 2002, 277 pp.: 156. Conversacin con Hella Schlumberger (1).

Yo quiero ser para el cine lo que fue Shakespeare para el teatro, Marx para la poltica y Freud para la psicologa: alguien despus de quien nada sigue siendo como antes. R. W. Fassbinder, en entrevista para magazn LExpress.

Cuando en la sala se apaga la luz, comienza el sueo, reina el inconsciente. Me parece que quien va al cine sabe en mayor o menor grado lo que le espera, de modo que puedo creerlo capaz de un cierto esfuerzo y puedo esperar tambin que le divierta ese esfuerzo. Uno no debera caer jams en el facilismo frente al pblico, sino exigirlo y provocarlo constantemente. R. W. Fassbinder (1981)

Uno de los mayores acontecimientos cinematogrficos de todos los tiempos en Colombia lo constituy la llegada, a comienzos de septiembre de 1993 (otro, deportivo: la goleada el 5 del mismo mes y ao de Colombia a Argentina 5-0), de Berln, Alexanderplatz, filme del cineasta alemn Rainer Werner Fassbinder (RWF), nacido en Bad Wrrishofen el 31/may/1945 (gemelo astral del poeta Ral Gmez Jattin) y muerto en Mnich, el 10/jun/1982. Basado en la novela homnima de Alfred Dblin, rodado entre abr/ago/1980 en un tiempo rcord de 154 das, localizado en Berln y Mnich y producido a un costo total de 13 millones de marcos. As, es el ms costoso en toda la carrera del ms abundante, no prolfico pues eso son conejos/gatos/ratas, cineasta germano de posguerra y uno de los mximos exponentes a nivel mundial, con cerca de 50 filmes, algunos para TV, en apenas 13 aos, 1969 a 82: desde El amor es ms fro que la muerte, hasta Querelle de Brest Un pacto con el diablo, segn la novela homnima del dramaturgo y poeta francs Jean Genet.

Hecha inicialmente para TV, con una duracin de 15 horas y presentada en 13 captulos ms un eplogo, Berln Alexanderplatz fue posteriormente transferida al cine, en copias de 16 mm, y proyectada durante cinco semanas en un par de salas de NY, hecho que le vali a Fassbinder ser considerado genio y a su filme clsico por Vincent Canby, crtico de The New York Times. Versin cuyo preestreno se llev a cabo en el marco de la Bienal de Venecia, en sept/1980, el mismo mes que RWF film su melodrama hollywoodense ms ambicioso, y quizs menos logrado, Lili Marleen, rodado en Mnich en solo 47 das por 10 millones 500 mil marcos, su segunda produccin en trminos econmicos detrs, precisamente, de Berln Alexanderplatz. Superlargometraje que, nunca es tarde!, 13 aos despus de su debut lleg al pas para ser exhibida por el MAM en el X Festival Internacional de Cine (?) de Bogot, gracias, sobre todo, al Instituto Goethe. Posteriormente, fue incluido en una muestra itinerante latinoamericana a la que anexaron objetos, fotografas, afiches fassbinderianos y dems fetiches de esos que tanto deleitan al pblico cuando ya los artistas no estn. En una de las dos histricas jornadas en que se pas el colosal/realista y, a la vez, onrico filme del genio alemn, alguien, con sobrada razn, anotaba que hablar de Berln... entraa un riesgo muy grande pues implica referirse a cuestiones tan complejas como historia, religin, psicoanlisis, filosofa, sexualidad, etc. Y eso para no mencionar el solo original literario, la insondable y ambigua personalidad de un hombre como Franz Biberkopf, otra como la de su amigo entraable Reinhold Hoffman o una ms como la de Emilie Mieze Karsunke. O, simplemente, aquellas 15 horas de amor, o su equivalente la nostalgia, el amor es nostalgia , dicen los alemanes, desamor, odio, fidelidad, traicin, calor, frialdad, amistad, dignidad, degradacin, gloria, decadencia, seduccin, atropello, inocencia, perversidad, suspenso, bondad, crimen, vida y muerte, en las que el mundo, ya no solo alemn, aparece al borde del apocalipsis, en tanto revelacin. Todo ello mostrado, bsicamente, a travs de la historia de un ser humano, el ensimismado/solitario Franz Biberkopf.

En el ensayo Las ciudades de los hombres y sus almas, extrado del libro Der Film Berlin Alexanderplatz, coescrito con Harry Baer, RWF, 20 aos despus de haberla ledo a los 14 o 15 aos, afirmaba: En un primer momento, para ser sincero, no puedo decir que la novela me encantara o cosa por ele stilo, ni siquiera que me hubiera dejado boquiabierto o paralizado, como a veces ya me haba pasado con algunos de los pocos libros que haba ledo . Al contrario, segn se sabe, las pginas iniciales, unas 200, lo aburrieron tan desconsoladamente que tal vez jams la hubiera terminado ni vuelto a leer, como en efecto sucedi, ni mucho menos filmado: Curioso! No solo hubiera perdido uno de los ms excitantes y tensos contactos con una obra de arte que haya podido experimentar, sino que y creo saber exactamente lo que digo tambin mi vida, ciertamente no como un todo, pero con toda seguridad en algunos de sus aspectos, a veces quizs mucho ms decisivos que lo que yo consigo hoy abracar y juzgar, se habra desarrollado de otra manera, distinta a como se ha desarrollado con Berlin Alexanderplatz en la cabeza, en la carne, en todo el cuerpo y en el alma, aunque ustedes se ran de esto. Aada que la novela de Dblin no solo me ayud en algo as como un proceso de maduracin tica sino que fue para m un autntico compaero de pubertad, tambin autntica, desnuda, concreta ayuda para la vida, pues la le entonces y la simplifiqu como la historia de dos hombres, cuya escasa vida en este mundo fracasa porque no tienen la posibilidad, el coraje siquiera, de reconocer (y no digo nada en cuanto a aceptarlo pues parece imposible) que se aprecian de una manera particular, que en alguna forma se aman, que los une algo ms secreto de lo que se considera adecuado y usual entre los hombres. Y, a rengln seguido, desmiente la versin sicologista, moralizante y reductora de su bigrafo ingls Ronald Hayman, segn la cual en la novela subyace una relacin homosexual y en el filme la importancia de la Plaza Alexander es suplantada por la de los protagonistas y sus conflictos cosa lgica por dems, de ah que la serie podra haberse titulado FRANZ BIBERKOPF, por el personaje principal: Y no se trata para nada de algo sexual entre personas de un mismo sexo. Franz Biberkopf y Reinhold [Hoffman] no son de ningn modo homosexuales. No, lo que hay entre ellos no es ni ms ni menos que un amor puro, no amenazado por nada social. Es decir, es eso y nada ms. Pero, naturalmente los dos, Reinhold todava ms que Franz, son seres sociales, y como tales no estn por supuesto en posibilidad siquiera de entender, no digamos nada de aceptar ese amor, aceptarlo as simplemente, de llegar a ser ms ricos y felices en un amor, que adems muy pocas veces se da entre los hombres. Y, en efecto, puede comprenderse qu puede significar para un ser que fue educado como nosotros. O en una forma parecida, un amor que no conduce a ninguna clase de resultados visibles, no pato para nada mostrable, explotable, es decir, til? Un amor parecido tiene que causar, as es de triste lo que pasa con el amor, y as de terrible, un tal amor tiene que causarles, a quienes han aprendido que el amor es utilizable [o aprovechable, dir tambin], til cuando menos, tanto en sentido positivo como negativo (pues tambin hemos aprendido, de eso no hay duda, a gozar con el sufrimiento), un amor semejante, digo, tiene que causar miedo, simple y llanamente miedo, y cuando aludo a aquellos a quienes debe causarlo, me refiero obviamente a todos nosotros. A cada uno de nosotros. As, o en forma parecida, deb leer BERLIN ALEXANDERPLATZ en aquel entonces, en la primera lectura. Y, para ser ms concreto, esa lectura me ayud a confesarme mis torturados temores, que casi me tenan paralizado, el miedo a aceptar mis deseos homosexuales, de satisfacer mis necesidades reprimidas: esa lectura me ayud a no enfermar, a no convertirme en un hipcrita, a no desesperar, me ayud a no destruirme y a no acabar vuelto un guiapo.

Fassbinder confiesa que la segunda lectura de la obra de Dblin, hecha cinco aos despus, le ayud a no tener una vida de segunda mano o prestada, a convertir la fantasa de la novela en su propia existencia y a trabajar en algo as como su identidad, en la medida en que esto es posible dentro de toda la porquera en que nos movemos. Cuando vio el filme que Piel Jutzi rod en 1931 sobre Berlin Alexanderplatz, con Heinrich George como Franz Biberkopf, le pareci aceptable, de ninguna manera un mal filme. Sin embargo, consideraba que se haba olvidado por completo la novela de Dblin. Obra a la que, por otra parte, se refera as: En conjunto no ms que una novela de tres pfennigs y en particular no ms que una serie de muchas noticias de crnica roja de peridico de boulevard. Adaptando a la literatura la tcnica del collage, pedazos de papel peridico pegados sobre los cuadros con el fin de satirizar el nexo triangular entre la realidad exterior, la obra de arte y el objeto, utilizada en la pintura previamente por los cubistas (2), Pablo Picasso, Juan Gris, Georges Braque, entre otros, quienes representaban las figuras mediante formas geomtricas, y luego en Alemania, por Kurt Schwitters, Dblin intercala en su relato frases que los berlineses expresan en la calle o en el tranva, o fragmentos de canciones populares, transmisiones radiales, estadsticas de morbilidad, cotizaciones burstiles, crnicas deportivas, y un largo etc. de recursos.

Entonces, citas de la Biblia alternan con estadsticas tales como el nmero de muertos y las causas en el Berln de 1927 o con proverbios reiterados, recalcando con ello la importancia de la experiencia, de la sabidura popular, en suma, de lo vital, mientras las putas, los chulos o proxenetas y los mataderos se convierten en fuentes primigenias de informacin por su contacto directo con los momentos oportunos y con las situaciones inmediatas. En la versin flmica, RWF prescinde de lo potencialmente superfluo, sintetiza, condensa muy bien lo esencial y rescata el cmo, esto es, la manera, por encima del qu del argumento, teniendo siempre en cuenta la calidad de los encuadres, la pureza de la imagen, la elaboracin de las atmsferas, tanto a nivel de sujetos como de objetos, la direccin de actores y, desde luego, el ritmo cinematogrfico basado en un montaje a veces paralelo, a veces por contraste, a veces musical y decorativo, a veces construido con base en cambios de lugar, de encuadre o de planos y, en otras ocasiones, con base en la introduccin de detalles, flashbacks o evocaciones y elipsis o saltos hacia el futuro. Respecto a evocaciones, o a Leitmotive, recurdese el recurrente de la muerte de Ida, que en la novela es utilizado de manera ms espordica para subrayar la desgracia de Biberkopf.

En sntesis, un ritmo cinematogrfico que no apela sobre todo a las relaciones existentes entre los planos, sea desde el punto de vista cronolgico, sociolgico o diegtico, el tiempo interior del filme, sino a la coincidencia entre la duracin de cada plano y los movimientos de atencin que genera y que, primordialmente, satisface. Para ello, mantener cautiva la atencin del espectador, captulo tras captulo, RWF recurre a todo tipo de msica, de sonido, de ruidos, como queriendo reproducir la polivalencia sensible del mundo real: y, a veces, surreal, como en ese prodigio de EPLOGO, que ha sido injustamente tratado por ciertos crticos, en especial por aquellos que no se atreven a formular juicio alguno, sin antes considerar el de otros; lo mismo que recurre a la voz en off de un narrador, a travs de la cual se pretende describir situaciones monstruosamente banales e inverosmiles de la accin y, al tiempo, exteriorizar los pensamientos ms profundos e ntimos de los personajes, sin menospreciar, cmo no, los ms triviales: Un detalle sin importancia, puede echar a perder toda una vida, recuerda Wilde. En especial, los pensamientos del antihroe Biberkopf, encarnado de forma magistral/siempreviva por el veterano Gnter Lamprecht (n. 21/ene/1930).

Berln Alexanderplatz relata, a grandes rasgos, la historia del antiguo transportador, cafishio, criminal, gnster, y de nuevo cafishio, Franz Biberkopf, especie de alter ego que Fassbinder, de manera abierta, utiliza por vez primera en La ley del ms fuerte, y quien tras haber pasado cuatro aos en la crcel de Tegel, por haber asesinado ala mujer que se prostitua para l, Ida (Barbara Valentin), sale de nuevo a la calle posedo por el miedo, lo que sumado al exasperante ruido callejero le hace gritar, taparse los odos y soltar: Toda esa gente y la ciudad; el mundo y yo. Entonces, aparece el ttulo del primer captulo: EL CASTIGO COMIENZA, paradjico ttulo si se recuerda que justo en ese instante debera terminar la condena. Hbilmente, RWF, a travs de su cameraman Xaver Schwarzenberger, recalca el aturdimiento de Franz mediante planos de casa y tejados a punto de desplomarse. Y mediante la toma de un pjaro enjaulado que aparece una y otra vez, se sugiere que la supuesta libertad no comienza ni termina con su salida de prisin. Una vez afuera, conoce a Lina, La Polaca (Elisabeth Trissenaar), a quien jura permanecer siempre honrado, ser una persona decente, no ceder a las malas tentaciones. Propsito que se repetir en el captulo octavo, cuando Franz conozca a Emilie Karsunke, apodada Mieze (Barbara Sukowa), quien tambin se prostituir para aqul, no sin antes, eso s, hacerlo enamorar perdidamente: Quien para otro cava una fosa, en ella cae, recuerda el siempre vigente Fiodor Mijilovich Dostoievski.

En el segundo captulo, CMO HAY QUE VIVIR SI NO SE QUIERE MORIR, cuya alegora se ve reforzada por la frase del propio Dblin: Sin dinero no puede el hombre vivir, lo que ms que a la eventual impotencia remite a una triste verdad: la misma que ha llegado a los tiempos del capitalismo, el mal llamado neoliberalismo pues no es nuevo ni liberal. Biberkopf, en medio de la catica situacin econmica previa al Crack del 29, se ve obligado a vender pisa corbatas, cordones para zapatos, puerta a puerta, libros sobre sexo y, por ltimo, con la cruz gamada sobre el brazo, el Der Vlkische Beobachter, peridico oficial del partido nazi, gracias a la mediacin de su amigo Meck (Franz Buchreiser). Entretanto, ya Franz, y con l el espectador, se habr familiarizado con la PLAZA ALEXANDER.

Como deca el mismo Fassbinder, todos los precitados intentos de crearse una base estable fracasan: unos, a propsito, o sea conscientemente; otros, contra la propia voluntad de Franz. Como cuando en la prspera venta de cordones es traicionado por Otto Lders (Hark Bhm), el falso to de Lina, La Polaca, que termina por extorsionar y amenazar a aquella viuda que haba hecho feliz a Biberkopf, quien, dicho sea de paso, por ello haba recibido un poco de dinero. Franz, devoto de la bondad del ser humano, se siente tan herido y desilusionado que se retira del mundo y de las ms feas criaturas que existen, los hombres, s seor, para al final, no obstante, regresar a la vida y a los hombres. Cosa que solo ocurre tras un prolongado periplo etlico y tras haber comprendido que, en efecto, UN MARTILLO EN LA CABEZA PUEDE HERIR EL ALMA, como reza el ttulo del captulo tercero, y que: El desempleo parece ser una enfermedad contagiosa, de acuerdo con Lina.

Aqu ya comienza a perfilarse una de las actuaciones de la historia del cine ms llena de matices, sorpresas y recursos, cual es la del ya citado Gnter Lamprecht, la que parece desprenderse de forma natural de su enorme corpulencia, tanto como de la compenetracin con el director, un RWF que, segn Ingrid Caven, una de sus actrices predilectas y con quien estuvo casado de 1970 a 72, asignaba los papeles segn criterios de expresividad y no de acuerdo con la personalidad del actor. De ah, es probable y valga la aclaracin, por qu tras su extenuante papel el mismo Lamprecht haya declarado: Trabajar con Rainer fue una tortura. Declaracin que no necesariamente se contradice con la calidad desplegada por el actor al interior del filme pues al parecer los choques con el cineasta ocurrieron fuera del plat, del estudio. Volviendo a la historia, entonces Biberkopf, luego de aquella aventura alcohlica que se hace singular/pattica en el captulo cuarto, UN PUADO DE HOMBRES EN LO PROFUNDO DEL SILENCIO, y que casi obliga a rememorar al Hans Epp de El mercader de las cuatro estaciones, entra en contacto con la banda de Pums y conoce a Reinhold Hoffman (Gottfried John), un extrao y a la vez fascinante gnster con el que establece un raro negocio: el de recibirle las mujeres que Reinhold miso desecha, tal vez por ser vctima de un impulso incontrolable, de un sntoma patolgico, de un sino trgico.

As, Franz permite que Reinhold se deshaga primero de Frnze, luego de Cilly, mas no de Trude, y la causa de su negativa radica en una imperiosa intencin pedaggica: la de inculcarle a Reinhold, la necesidad de permanecer ms tiempo al lado de una sola mujer. Todo esto ocurre durante el captulo quinto, UN SEGADOR CON EL PODER DE DIOS, ttulo que hace referencia directa a la muerte y por extensin a quien tanto en la novela como en el filme se convierte en su ms claro representante: Reinhold, el otro antihroe, tan ambiguo como Franz, pero al mismo tiempo tan opuesto en sus rasgos fsico/espirituales. En tal sentido a la gordura vital de Franz se opondra la delgadez mortecina de Reinhold; a la reciedumbre y locuacidad verbales de Franz, la debilidad que simbolizara la tartamudez de Reinhold; en fin, al signo/pjaro que contiene Franz, se contrapone el emblema/serpiente que RWF adjudica a Reinhold y en el que podra aventurarse una doble acepcin: la positiva, en tanto toca a la serpiente como metfora de fertilidad; la negativa, en cuanto a la sinuosidad que le permite a dicho reptil pasar inadvertido o disimular sus intenciones.

No en vano este captulo, el sexto, UN AMOR CUESTA SIEMPRE MUCHO, trae una cita del propio Dblin que dice: Solo sabe que no puede dormir. Un pjaro est en un rbol. Mientras duerme, pasa una serpiente rozndolo. El pjaro se despierta por el susurro y ahora el pjaro ah, con las plumas alborotadas, no ha visto la serpiente. Sin siquiera intuir cmo est siendo manipulado y ya contratado por Pums, el jefe de los gngsters, Franz colabora en un asunto que parece ser un simple transporte de fruta, cuando en realidad se trata de un robo; durante la huida, luego de pensar que tal vez los traicione, Reinhold lo empuja fuera del auto hacindole perder un brazo. Con anterioridad a esta accin, se escucha la voz quejumbrosa y premonitoria del narrador: Maldito sea el hombre que en el hombre deposita su confianza.

El captulo sptimo, NOTA QUE UN JURAMENTO PUEDE SER AMPUTADO, con el cual se alude a la falta de voluntad y decisin de Franz para sobreponerse a la adversidad y para llevar a cabo sus promesas, se inicia con el anuncio de Pums: Franz no ha muerto sino, simplemente, perdi un brazo, qu suerte tiene, a lo que apunta Reinhold: A lo mejor no fue suficiente perder un brazo, quizs tambin quiera perder su cabeza. Y cuando casi toda la banda expresa su deseo de ayudar a Franz y en efecto colabora, Reinhold, como en un macabro juego de cartas, pasa. A la postre, es curado por su examante Eva (Hanna Schygulla) y por el cafishio de sta, Herbert (Roger Fritz), vuelve a la ciudad y conoce a Willy, otro gnster, con quien establece vnculos que le proporcionan un bienestar apenas temporal pues, con un solo brazo, no sabe en qu emplearse. Lo que coincide con el pensamiento de Dblin citado como epgrafe del siguiente captulo: Todos los comienzos son difciles.

Franz persiste en ser honrado, decente, en la necesidad de ganar dinero. Frau Bast, duea de la pensin donde vive, le incita a conseguir una mujer, mxime cuando advierte en l cierto bienestar econmico, aunque de hecho desconozca su procedencia. Lo que equivale a que ha comenzado a hacer negocios ilegales y que la propiedad adquirida injustamente prospera. Eva le presenta a Emilie, muchacha que se debate entre la ms pura ingenuidad y cierta refinada perversidad, a la que apoda Mieze (Gatita) y que, se dijo, para l se prostituye. Franz lo acepta no de buena gana, aunque, todo hay que decirlo, tampoco es que se oponga, se enamoran y creen ser por completo felices: lo que bueno.

Dicho encuentro, el de Franz y Mieze, de quien Biberkopf dice: Ella es como cuando sale el sol, es remarcado por tomas circulares que denotan calidez y riman con la poesa que emana del respectivo captulo, el octavo: EL SOL CALIENTA TANTO LA PIEL QUE A VECES QUEMA. Carcter potico que se prolongar hasta el captulo 13 e incluso hasta el eplogo: 9. DE LAS ETERNIDADES DE LOS MUCHOS Y LOS POCOS; 10. LA SOLEDAD ABRE INCLUSOEN LOS MUROS GRIETAS DE LOCURA; 11. SABER ES PODER Y AL QUE MADRUGA DIOS LE AYUDA; 12. LA SERPIENTE EN EL ALMA DE LA SERPIENTE; 13. LO INTERNO Y LO EXTERNO Y EL SECRETO DEL MIEDO AL MIEDO; Eplogo: DE LA MUERTE DE UN NIO Y DEL NACIMIENTO DE UN TIL, subtitulado MI SUEO SOBRE EL SUEO DE FRANZ BIBERKOPF. Ttulos cuyas alegoras no estn muy distantes de las que envuelve el mar de interttulos que conforma los nueve libros del referente literario.

Como era previsible, en la relacin de Mieze y Franz se entromete Reinhold, quien se lo ha vuelto a encontrar poco antes de que Biberkopf asista a un mtin poltico de repudio al parlamentarismo. Aqu, RWF deja claro, sin eufemismos, que el orden social de toda poca est basado en la esclavitud econmica, poltica y social de los trabajadores: en La tercera generacin ir ms lejos al afirmar que en la actualidad es el capital el que produce el terrorismo para que le sirva a l mismo y al sistema de dominacin (en algo que parece un guio hacia el futuro, hacia el comerciante MinGuerra Botero, que parece un cuadro de violencia del otro, acompaado, en el meme, por una botella de: Boteron); que ese orden social toma cuerpo en el derecho de propiedad, en el monopolio de la posesin y del Poder por el Estado; y, sobre todo, que la base de la produccin no es satisfacer las necesidades humanas (de la mayora) sino que tiene como propsito ltimo la ganancia (de unos pocos).

Tambin queda claro, como se dice en la novela de Dblin, que la religin del Estado moderno es el nacionalismo, por lo que se debe desechar la unidad nacional [que tanto ar en el viento Santos, si se sabe ver la tcita/soterrada confianza con Uribe, presentada ante la opinin pblica como pugna, para ganar un poltico e inmerecido Nobel de Paz, tras ser cmplices, a la luz de la Carta del 91, en su orden como MinDefensa y Jefe Supremo de las FFAA, de ms de diez mil asesinatos a sangre fra, no falsos positivos (3), y luego llenarse los bolsillos con la venta de un libro: La batalla por la paz, que levanta callos en el uribismo (4)], sea cual sea, sabiendo que detrs de ella se oculta el dominio de los ricos. Tras el mtin, Franz entra en crisis al saber que su Minina quiere irse tres das con un cliente rico, retorna a la banda de Pums, cree que ella ama a otro y, frente a Reinhold, casi la mata, poco despus de humillarse ante l. Aun as, Mieze no lo abandona, pero cae en el juego de Reinhold, quien ha utilizado a Gottfried (dios/frito) Meck para llevarla a un lugar de recreo, Freienwalde, bosque libre o abierto, donde el macilento Reinhold la asesina. No obstante, Franz es detenido por el crimen y recluido en el manicomio Buch, de donde luego sale convertido, como escribi RWF, en un miembro atrozmente til para la sociedad. A lo que agreg: Ya no pasa nada ms de importante con l. Se hace nacional-socialista Hasta ese punto lo destruye su encuentro con Reinhold. Cierto esto, aunque ni nacionalista ni socialista: nazi/fascista, aun con sus diferencias pues mientras el nazismo es una ideologa de carcter totalitario que centra su importancia en el papel del Estado, el fascismo, que piensa parecido al respecto, sin embargo, se presenta como tercera va, oponindose de modo radical tanto a la democracia liberal en crisis como a las ideologas del movimiento obrero tradicional en ascenso, sean anarquismo o marxismo. En todo caso, Adolf = Benito.

Para entonces, ya se ha impuesto lo que en algn momento del filme se dice: A Franz Biberkopf no le ha ocurrido una desgracia. Solo parece ser que su promesa ser honradole resulta ahora una necedad. Cuando Franz se entera de que Mieze fue asesinada, se re convencido de que a la larga jams lo abandon. Reinhold es condenado a diez aos de prisin por homicidio. Franz sigue en l manicomio, suea y, por ltimo, regresa a la normalidad, es decir, a la mediocridad, convirtindose en portero auxiliar de una fbrica. Y como seala el ttulo de ese gran sueo, suma en parte de pesadillas, que es el EPLOGO: HA MUERTO UN NIO Y HA NACIDO UN SER TIL. Eso s, en nada parecido al anterior Franz Biberkopf. Como seal RWF: No es que Franz Biberkopf muera, pero s muere el anarquista que lleva dentro. Obviamente, no es un anarquista total puesto que la anarqua, tal como la imagino yo, siempre tiene algo que ver con la conciencia. El componente anrquico de Franz es ms bien algo infantil, inconsciente, y eso muere. Y luego Franz vuelve a nacer, y en este sentido se trata de una resurreccin, renace como una persona normal y mediocre que tiene poco en comn con el Franz Biberkopf anterior, quien ha pasado por fases extremadamente contradictorias, como por ejemplo antes de la pelea con los comunistas, exigiendo a los gritos paz y orden, cuando en realidad es una persona que rechaza totalmente la paz y el orden. En lugar de eso, ahora es un prototipo del pequeo-burgus alemn. Y con esto suger que, en mi opinin, termina siendo nazi. Antes era un personaje que podra haber encontrado interesantes ciertos aspectos del nacionalsocialismo, del mismo modo en que an puede parecerle interesante y atractiva la Iglesia Catlica con sus smbolos, etc., pero nunca hubiera sido un miembro comn y corriente del partido, como los hubo tantos en este pas; todo lo contrario, habra adoptado frente al nazismo una postura diferente a la de la inmensa mayora [que (ya no) traga entero], de eso estoy seguro; sin embargo, ahora termina como uno de los [de la inmensa minora] que ahora se va a unir al partido.

S, UN AMOR CUESTA SIEMPRE MUCHO y sabemos lo que SABEMOS porque por ello hemos pagado un ALTO PRECIO. S, solo quien no tiene ningn tipo de miedo puede amar libremente. Y de ello, como les ha pasado a tantos humanos, F. Biberkopf demasiado tarde fue consciente. En tal sentido, muy temprano termin alienado por el Sistema: es decir, no pensando por s mismo, sino siendo dirigido/controlado por un statu quo tan mezquino como podrido, hoy una constante por doquier, aunque se quiera disfrazar la realidad de ptina.  

En 1980, Fassbinder ya haba sentenciado el final de su vida pues senta que la caza de brujas en su pas, como ahora en Colombia, se puso en marcha para destruir las utopas individuales y lo estaba asesinando como ser creativo, lo que haca que sus miedos y sentimientos de culpa fueran muy poderosos frente al hipcrita control social. A la pregunta de Hella Schlumberger, De dnde saca la fuerza, entonces, para seguir trabajando? , respondi: De la utopa, del anhelo totalmente concreto de esa utopa. Si expulsan este anhelo de m, ya no har nada ms. Por eso tengo tambin la sensacin de que en Alemania me estn asesinando como ser creativo, y no me lo malentienda como una paranoia. Creo que esta caza de brujas de los ltimos tiempos [en la era Schmidt y aqu Duque], que para m solo es la punta del iceberg, se puso en marcha para destruir las utopas individuales. Y tambin de dejar que mis miedos, mis sentimientos de culpa sean poderossimos. Cuando llegue el momento en que mi miedo sea ms grande que mi anhelo por algo bello, pondr el punto final y no solo a mi trabajo.

A su vida? S, seguro. No hay ningn motivo para existir si ya no se tiene ninguna meta. (5) Solo que, como deca su coterrneo Hermann Hesse, luego ciudadano suizo a partir de 1924 (6): Una meta alcanzada no es una meta: apenas, el comienzo de una nueva, como recuerda la metfora de Ssifo: cada da que se inicia hay que partir de cero, porque la piedra vuelve a caer al llegar a la cima: es decir, no llegamos jams a la cima. Y esa fue la historia de RWF durante sus escasos/productivos 37 aos de vida. An se especula con que se suicid por sobredosis de alcohol y cocana; igual se dijo de Elis Regina, vctima de la Dictadura Brasilea o de El da que dur 21 aos (7). No, en ambos casos se trata de suicidados por la sociedad, seres incmodos para el statu quo, para el Sistema. Por contraste, las piernas de este tndem visual/sonoro siguen trascendiendo a la velocidad de la luz. Vielen Danke, Muito obrigado. Muchas gracias, digo, en nombre de los que siguen luchando por un mundo mejor.

Notas:

(1) Fassbinder, Rainer W. La anarqua de la imaginacin , Paids, La memoria del cine 15, Barcelona, 2002, 277 pp.

(2) En la dictadura argentina, los milicos crean que el cubismo vena de Cuba y, como tal, haba que prohibirlo.

(3) https://www.eldiario.es/theguardian/Ejercito-colombiano-civiles-falsos-positivos_0_769573313.html

(4) https://www.elespectador.com/noticias/politica/la-batalla-por-la-paz-el-libro-de-juan-manuel-santos-que-levanta-callos-en-el-uribismo-articulo-846895

(5) RWF. 2002: 154-155.

(6) https://www.swissinfo.ch/spa/50%C2%BA-aniversario-de-su-muerte_hermann-hesse---escribano--terapeuta--pesquisidor-/33238372

(7) Del ensayo sobre la cantante brasilea, en mi libro, indito, Msicos del Brasil, 98 pp. Cap. 11: Elis Regina, la msica no es un asunto de glamour, pp. 65 a 70. https://www.elespectador.com/noticias/cultura/elis-regina-la-musica-no-es-un-asunto-de-glamour-articulo-835147 

Luis Carlos Muoz Sarmiento (Bogot, Colombia, 1957) Padre de Santiago & Valentina. Escritor, periodista, crtico literario, de cine y de jazz, catedrtico, conferencista, corrector de estilo, traductor y, por encima de todo, lector. Colaborador de El Magazn de EE, desde 2012. Corresponsal de revista Matrika, Costa Rica. Su libro Ocho minutos y otros cuentos, Coleccin 50 libros de Cuento Colombiano Contemporneo, fue lanzado en la XXX FILBO (Pijao Eds., 2017). Mencin de Honor por su trabajo Martin Luther King: Todo cambio personal/interior hace progresar al mundo, en el XV Premio Int. de Ensayo Pensar a Contracorriente, La Habana, Cuba (2018). Invitado por UFES, Vitria, Brasil, al I Congreso Int. Literatura y Revolucin Los espectros de Marx y el realismo esttico (6-7/dic/2018). Autor, traductor y coautor, con Luis Eustquio Soares, en portal Rebelin. Desde 2018, columnista de EE.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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