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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2019

Una rebelin global para salvar el planeta

Graham Peebles
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo


"La mayor amenaza para la Tierra es pensar que otras personas van a salvarla. La responsabilidad es nuestra; los polticos y los gobiernos son autocomplacientes, deshonestos y estn inmersos en la ideologa del pasado. A pesar de los repetidos avisos, no se ha hecho nada sustancial y nos estamos quedando sin tiempo. Nadie ms va salvar nuestro planeta: hace falta que un movimiento global de desobediencia civil fuerce a los gobiernos a acometer acciones radicales.

En 1992, la Unin de Cientficos Preocupados (compuesta por ms de 1.700 de los cientficos ms destacados del mundo) emiti el Aviso de los Cientficos del Mundo a la Humanidad. En este documento afirmaban que si queremos evitar un enorme sufrimiento humano, es necesario que se produzca un gran cambio en nuestro manejo de la Tierra y de la vida. Sus palabras cayeron en odos sordos. Dcadas de inaccin e indecisiones han producido una escalada continua de la crisis hasta llegar al punto en que nos hayamos ahora, al borde de la catstrofe total.

Dada la enorme proporcin del problema, muchas personas se sienten abrumadas y desesperanzadas. La ecoansiedad, definida como el miedo crnico a una catstrofe medioambiental, est en aumento en muchos pases, y desencadena sentimientos de rabia, afliccin, desesperacin y vergenza. Algunas personas estn tan preocupadas que han tomado la extrema decisin de no tener hijos hasta que se aborde de modo efectivo la crisis del cambio climtico. La huelga de nacimientos (Birth Strike), segn el Guardian, es una organizacin global de voluntarios, hombres y mujeres, que han decidido no tener hijos en respuesta a la `descomposicin del clima y al colapso de la civilizacin que se avecina [] Se trata de un `reconocimiento radical del modo en que la inminente amenaza existencial ya est `alterando la manera en que imaginamos el futuro.

El objetivo de BirthStrike no es desalentar a las personas que desean hijos, sino comunicar la emergencia de la crisis medioambiental. Muchos de sus miembros tambin participan en el movimiento revolucionario Extinction Rebellion (XR), Rebelin contra la Extincin, un grupo sociopoltico britnico que utiliza la resistencia no violenta para crear conciencia de la urgencia de abordar la crisis ecolgica. Este movimiento ha creado rplicas en docenas de pases, entre los que estn Estados Unidos, las Islas Salomn, Australia, Espaa, Sudfrica y la India.

Rebelin contra la Extincin solicita que los gobiernos declaren el estado de emergencia ecolgica, y que Reino Unido se ponga a la cabeza y reduzca sus emisiones de carbono a cero para 2025. Es un objetivo ambicioso, ciertamente, pero necesitamos formularlo en tales trminos y que las asambleas ciudadanas diseen un plan de accin para abordar el colapso climtico y la prdida de biodiversidad. Su intencin es crear una movilizacin pacfica planetaria a la escala de la Segunda Guerra Mundial. nicamente una respuesta global de tal calado, afirman, nos ofrecer la oportunidad de evitar el escenario ms pesimista y recuperar un clima seguro.

Al igual que ocurra en otros grandes movimientos sociales, como el de las sufragistas, el movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y el Movimiento por la Libertad de Mahatma Gandhi en la India, la metodologa de XR se basa en la desobediencia civil. En abril de este ao, el grupo organiz una gran accin no violenta en el centro de Londres. Miles de personas ocuparon espacios pblicos en la capital, bloqueando puentes, provocando alteraciones y representando un espectculo. Disearon acciones de dilema en las que las autoridades tenan que elegir si permitan o no que se desarrollara la accin, si detenan y reducan a los manifestantes o no. Las protestas duraron diez das y fueron parte de una accin global en la que participaron personas en 33 pases y los seis continentes.

En Londres hubo ms de 1.100 detenidos, entre quienes ejercan su derecho a manifestarse de forma pacfica. La rebelin fue importante e histrica. Tuvo gran cobertura meditica y dio pie a un debate en el parlamento britnico, al final del cual se declar una emergencia climtica nacional. Un paso positivo, aunque todava est por verse lo que eso significa realmente y que acciones polticas producir.

Junto con la huelga de estudiantes por el cambio climtico (Fridays for Future) y otros grupos, XR forma parte de un movimiento mundial nunca visto anteriormente; un grupo diverso y unido de activistas ecologistas y ciudadanos preocupados, hombres mujeres y nios profundamente interesados por el medio ambiente, que reconocen que sus gobiernos no estn haciendo prcticamente nada para abordar el tema y que es preciso un cambio sistmico radical y urgente.

El compromiso es una de las maneras ms positivas de superar la ecoansiedad y la sensacin de desempoderamiento; participar y descubrir que hay una gran cantidad de personas que sienten lo mismo, que estn sumamente preocupadas, que no saben muy bien qu hacer pero estn firmemente decididas a hacer algo. El compromiso frente a problemas comunes crea potentes vnculos mediante la solidaridad y refuerza la lucha.

Cuando se dio por terminada la accin de abril, Rebelin contra la Extincin afirm: Vamos a abandonar la ocupacin de espacios fsicos, pero hemos abierto un espacio para la verdad en el mundo [] En esta era de la desinformacin, decir la verdad es un acto de poder.

Hacia una vida sencilla

La crisis medioambiental es una crisis universal, existencial y exponencial, y se relaciona con una serie de temas interconectados: el colapso ecolgico, la extincin de especies, la deforestacin, la contaminacin del aire, el agua y el suelo, y el cambio climtico. La manipulacin de los sistemas existentes para realizar pequeos cambios no resolver los problemas; es preciso que se produzca un cambio radical sistmico y social de manera urgente. Los gobiernos son dbiles y estn comprometidos por sus relaciones con las grandes empresas y su obsesin por la economa; son deshonestos y se niegan a dar los pasos necesarios para salvar el planeta, as que debemos obligarlos a que escuchen y a actuar de acuerdo a las necesidades, que son inmensas.

El consumismo desaforado e irresponsable debe acabar; la sostenibilidad y la vida sencilla deben ser, a partir de ahora, la clave de nuestras vidas. Es esencial el compromiso individual y colectivo, el compromiso de vivir de una manera ecolgicamente responsable, ser conscientes del impacto ecolgico de todo lo que hacemos como individuos: qu compramos, qu comemos, cmo viajamos, cmo utilizamos los servicios pblicos, etc., y el compromiso de participar; participar en las protestas y/o en el activismo digital, ejercer presin en los polticos y en las empresas, y apoyar los movimientos radicales verdes en lo que est en nuestras manos.

Todos los gobiernos, y en particular las democracias occidentales, necesitan ser presionados para que conviertan el medio ambiente en su principal prioridad. La crisis medioambiental es la mayor emergencia de nuestro tiempo y de cualquier otro; cualquier programa pblico debe disearse a partir de ahora del modo en que produzca el impacto medioambiental ms positivo; hace falta ponerse de acuerdo e implementar planes a corto (5 aos), medio (10 aos) y largo plazo (25 aos), ambiciosos pero factibles, con el pleno compromiso de llevarlos adelante; es preciso escuchar la voz de los cientficos del clima y de los ecologistas y establecer grandes programas de informacin pblica.

La labor de rescate del medio ambiente no es algo separado de la imperante crisis democrtica y de la necesidad de cambiar de un modo fundamental el injusto y destructivo orden socioeconmico. Para que se restablezca la armona ecolgica y el mundo natural pueda sanar, necesitamos cambiar radicalmente los sistemas y formas de vida que estn alimentando la crisis e inculcar nuevos modelos de vida basados en valores ms humanos.

El consumismo y la codicia son el veneno que est produciendo el colapso ecolgico, y el consumismo es la savia vital del sistema econmico. En un planeta con recursos finitos, el crecimiento sin fin es el objetivo de los gobiernos ilusos. Es una locura colectiva que debe terminar. Los polticos y el poder empresarial, sin embargo, no van a darse cuenta as como as de la gravedad de la emergencia y actuar en consecuencia. Es preciso que gran cantidad de personas realicen actos de desobediencia civil coordinados a escala mundial, planificados para llevar a cabo la mayor alteracin posible de la vida cotidiana de un modo pacfico. Cuando la gente se une todo es posible; ha llegado el momento de unirnos para salvar el planeta.

Graham Peebles es un periodista independiente britnico y cooperante en pases en desarrollo. En 2005 fund The Create Trust y ha dirigido proyectos educativos en Sri Lanka, Etiopa y la India.

Fuente: https://www.counterpunch.org/2019/05/31/global-rebellion-to-save-our-planet/

El presente artculo puede reproducirse libremente siempre que se respete su integridad y se nombre a su autor, su traductor y a Rebelin como fuente del mismo.



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