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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2019

Prostitucin & Mercantilizacin
La prostitucin es una industria y las feministas molestan

Elva Tenorio
TribunaFeminista

El neoliberalismo nos promete alcanzar todo aquello que seamos capaces de pagar o desear. Esa es la utopa.


Muchas mujeres feministas gastan gran parte de sus energa en sealar que la institucin de la prostitucin es la perpetuacin de un privilegio patriarcal en donde los cuerpos de las mujeres y menores, son traficados, tratados y usados como objetos con la finalidad de satisfacer la sexualidad masculina hegemnica, aunque no siempre esa finalidad sea exclusivamente sexual.
Las feministas denuncian que esa institucin, es la sntesis y la demostracin palpable del poder del patriarcado, ejercido por los hombres sobre los cuerpos de las mujeres desde la noche de los tiempos, en todas las latitudes del planeta.

Sin embargo y teniendo en cuenta que la institucin ha sufrido metamorfosis a lo largo de la historia, es una evidencia que no siempre ha tenido las caractersticas actuales. En las diferentes pocas, su manifestacin social est unida al contexto y, por tanto, al sistema social y econmico de cada periodo histrico concreto. En la actual etapa del sistema capitalista, la prostitucin est ligada inexorablemente a las premisas y condiciones ideolgicas y econmicas del globalizado paradigma neoliberal.
En el neoliberalismo, el motor llamado mercado y el consumo, mantienen funcionando el sistema capitalista. No se limita nicamente a la comercializacin de objetos y cosas, sino que el mercado se extiende tambin a los propios cuerpos y a la comercializacin real o simblica de los deseos humanos, incentivndolos para ello. El neoliberalismo nos promete alcanzar todo aquello que seamos capaces de pagar o desear. Esa es la utopa.

El precio de los objetos y tambin el de los sujetos convertidos en objetos, est irremediablemente ligado al valor que se obtiene de ellos en el mercado. As, la nica limitacin para entrar en el juego es la econmica. Si no se tiene capacidad de compra, las leyes del mercado te permiten vender o venderse a una misma, en nombre de la libertad individual.
La prostitucin y la pornografa para el consumo de los hombres, adquiere en estos momentos histricos la caracterstica de una inmensa industria que contabilizada en el PIB de los estados, o incluso puede ser la principal fuente de ingresos para muchos pases empobrecidos.

Estas industrias en expansin precisan de unas condiciones y determinantes bsicos para su crecimiento: poder comprar y vender cuerpos humanos con la correspondiente aceptacin social, tanto tica, como legal y poltica.
Para que los sujetos se construyan como objetos o productos que respondan a las leyes de la oferta y la demanda, se precisa de la conformidad social y para eso deben crearse las condiciones para ello.

En este orden neoliberal de la compra-venta de los cuerpos de mujeres y menores para uso y consumo masculino, las feministas molestan. Molestan mucho. Molestan demasiado. Nos recuerdan constantemente lo que otras feministas que nos precedieron reivindicaban como objetivo tico y social para la emancipacin de las mujeres: la eliminacin de la esclavitud y de la violencia ligada a los privilegios patriarcales, como nico camino para alcanzar una igualdad social real, y un cambio radical y diferencial con el modelo masculino imperante. La abolicin de la prostitucin era para ellas y sigue sindolo ahora para las mujeres no neoliberales, la condicin sine qua non se hace posible esa utopa social revolucionaria.

Estas industrias en expansin precisan de unas condiciones y determinantes bsicos para su crecimiento: poder comprar y vender cuerpos humanos con la correspondiente aceptacin social, tanto tica, como legal y poltica.

Por tanto, para domesticarnos en sus leyes, el neoliberalismo ideolgico, sus mitos y postulados, deben ser introducidos en el imaginario colectivo, como coartfices imprescindibles de las premisas econmicas, pero sobre todo debe convencer a las feministas de que la libertad de las mujeres est intrnsecamente ligada a la venta del propio cuerpo para el uso y satisfaccin de los deseos masculinos.
Para ello, nos representarn como mujeres autnomas y autosuficientes, sin ningn tipo de condicionantes sociales, ni mandatos patriarcales que nos limiten. Nos convencern de que el patriarcado ya no existe porque desapareci, no se sabe cundo, y que nuestra libertad individual nos autoriza, como propietarias, a disponer de un cuerpo, objeto de deseo, que puede ponerse a la venta y competir en el mercado.

Para persuadirnos de todo ello utilizan los mecanismos e instituciones puestas a su alcance: polticas, culturales y legales, usando a los lobbies de presin y a los grupos de inters ya sea de la propia industria, o de la academia, como activistas y creadores de opinin.

En este contexto hay que analizar la jornada del prximo sbado da 8 de Junio en Barcelona, que, propiciada por el Ayuntamiento de Barcelona, rene a partidos polticos, juristas y lobbies pro-prostitucin. Pretendern, como llevan hacindolo desde hace aos y desde los propios espacios feministas institucionales, inculcar a las mujeres que el mercado es el nico valor en juego, que el precio que adquieran en l nuestros agujeros y cuerpos cosificados, son el resultado de una estupenda opcin o salida laboral. Especialmente para todas aquellas mujeres empobrecidas, abandonadas socialmente y expropiadas de antemano de sus derechos humanos bsicos, que precisen sobrevivir.

la jornada del prximo sbado da 8 de Junio en Barcelona, que, propiciada por el Ayuntamiento de Barcelona, rene a partidos polticos, juristas y lobbies pro-prostitucin.

Los derechos laborales constituirn por tanto, los temas de debate ese da y para ello y de nuevo, los agentes del neoliberalismo, desde las instituciones y lobbies que defienden esa industrial de la explotacin patriarcal del cuerpo de las mujeres, colaborarn ideolgicamente a que contine su crecimiento expansivo.

Barcelona es ya una ciudad destino de turismo sexual y en ese camino continuaremos, salvo que las feministas, como en otros momentos de la historia, nos opongamos de nuevo y de manera radical a que contine esta opresin orquestada desde la industria y las instituciones pblicas compradas o vendidas al neoliberalismo.


Fuente:https://tribunafeminista.elplural.com/2019/06/la-prostitucion-es-una-industria-y-las-feministas-molestan/



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