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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Medidas de emergencia en una crisis petrolera

The Oil Crash


Queridos lectores:

Hace aos que anticipamos desde este blog el desafo que supone la llegada de la crisis energtica ms grave que tendr que afrontar la Humanidad seguramente en su Historia. Hace aos que intentamos explicar que esta crisis comenzar con el descenso de la produccin de petrleo, porque de todas las materias primas energticas es sta la ms comprometida, aunque el resto de materias primas energticas no renovables (carbn, gas natural y uranio) le seguirn en un plazo de pocos aos. En todos estos aos hubo momentos (como el perodo de 2011 a 2014, cuando el precio medio del petrleo fue el ms alto de su historia) en los que haba mayor receptividad a los problemas que aqu se explican. Pero los ltimos aos de relativa y pasajera bonanza han hecho olvidar cun grave es la situacin de base, y justo ahora, cuando estamos a las puertas de un descenso energtico que ser muy rpido por culpa de nuestra falta de anticipacin, es cuando menos preparados estamos para hacer frente a lo que viene.

Y cul es la situacin de base? Bsicamente la que ilustra la Agencia Internacional de la Energa en su ltimo informe anual .

La AIE est estimando que en los prximos 6 aos la produccin de hidrocarburos lquidos (a veces denominados "todos los lquidos del petrleo", porque incluye todas las sustancias ms o menos asimilables a petrleo) va a descender de manera muy acusada, de manera que si bien ahora mismo estamos en una produccin media de unos 93 millones de barriles diarios (Mb/d), hacia el ao 2025 la produccin estar en torno a los 66 Mb/d, cuando la demanda que se espera para tal fecha es de 100 Mb/d. Es decir, que la produccin prevista sera un 34% inferior a la demanda esperada.

Por supuesto esta previsin se basa en determinadas hiptesis y tiene ciertas componentes especulativas. La propia AIE se encarga de matizar su propia previsin haciendo notar que si EE.UU. hiciera el milagro de multiplicar por 3 su produccin de petrleo de fracking y adems se hicieran otros progresos hoy da impensables en otros pases, entonces el dficit en 2025 sera de "solo" del 14% (lo cual an sera bastante terrible, desde el punto de vista econmico). En todo caso, la previsin de la AIE no es una mera charada sin sentido: su proyeccin se basa en el hecho constatado de la fuerte desinversin de las compaas petroleras durante los ltimos aos y cmo se va a reflejar en la produccin que podr entrar en lnea en los aos ms inmediatos. Y por desgracia ninguna de las hiptesis de base han cambiado durante los ltimos meses: la AIE ha advertido repetidamente en las ltimas semanas de que vamos a una situacin de mucha tensin en el mercado petrolero, con diversos picos de precio en sucesin.

Cabe recordar que la AIE es una agencia de la OCDE, la Organizacin para la Cooperacin y el Desarrollo Econmico, organismo que rene a los pases ms desarrollados del mundo, y que la funcin de la AIE es la de asesorar en materia de energa a los gobiernos de los pases miembros. No solo eso: en los rganos directivos y los grupos de trabajo de la AIE participan representantes de las principales instituciones y empresas de los pases de la OCDE. Por ejemplo, en el ltimo informe anual figuran como revisores personas de todos los pases de la OCDE, representantes de ministerios, de la Comisin Europea, del Banco Mundial, del Departamento de Energa de los EE.UU. y de muchsimas grandes empresas; y concretamente de Espaa encontramos a Carlos Guasc, Francisco Lavern (ambos de Iberdrola), Pedro Antonio Merino (Repsol), Eduardo Roquero (Siemens Gamesa), Mara Sicilia (Enagas) y Luiz Augusto (Universidad Pontificia de Comillas). En definitiva: no solo no se deben tomar a la ligera las advertencias de la AIE, sino que en realidad sus observaciones y recomendaciones son la referencia en las que se basa (o debe basar) la poltica energtica de nuestro pas y nuestras empresas. Una cosa es que no se quiera hablar en voz alta de las malas previsiones para los prximos aos y otra muy diferente es que estas previsiones no sean conocidas: lo primero es evidente, lo segundo es necesariamente falso, teniendo en cuenta quin participa en la elaboracin de estos informes.

Pero a pesar de ello, aparentemente nuestros representantes polticos no se hacen una idea clara de cul es nuestra situacin real y qu se debe hacer. En parte por la estrategia de silencio que imponen los grandes poderes econmicos por miedo a que la difusin de estas malas noticias deprima la economa; en parte porque an se espera que sobrevenga un milagro que resuelva el da. An no se acepta en los altos cenculos que nos rigen que esta vez hay que hacer una reforma de la sociedad y del sistema productivo que vaya mucho ms all de lo esttico. Justo en el momento ms crtico, en el que nos tendramos que estar preparando para lo no ya inevitable sino inminente, simplemente no tenemos nada. Nada oficialmente, y probablemente tampoco nada o poca cosa extraoficialmente.

Con la intencin de como mnimo comenzar la discusin sobre estos temas, en este post har el ejercicio de describir cmo hacer frente a una situacin de eventual crisis petrolera permanente. Comentar las medidas que yo creo que se deberan de tomar y las comparar con las que creo que se van a tomar.

Este ejercicio tiene muchas limitaciones. La primera es la imprecisin temporal. Es difcil saber en qu momento comenzarn a manifestarse los problemas de los que voy a hablar porque es bastante evidente que la caresta petrolera no se va a distribuir por igual segn los pases. Yo voy a pensar en el caso concreto de Espaa, que probablemente llegar ms tarde a los problemas que describir justamente por formar parte de la an bastante poderosa Unin Europea. No solo los problemas causados por la escasez de petrleo se retrasarn unos aos en el caso de Espaa, sino que probablemente su evolucin ser algo ms lenta aqu que en otros lugares menos protegidos, lo cual dar un poco ms de margen para tomar las medidas de adaptacin.

Otra limitacin importante de este ejercicio es que es imposible de saber cmo van a reaccionar exactamente los diferentes sectores econmicos y sociales delante de esta escasez, as que hay una cierta componente de especulacin (ms o menos razonable, pero especulacin) en lo que dir. Adase que, como es lgico, yo tengo un conocimiento limitado (tanto en datos como en conceptos) de los mecanismos que gobiernan nuestro sistema econmico y social, con lo que como mucho puedo dar recomendaciones generales, sin entrar en los detalles, y no siempre estarn correctamente orientadas, por lo que todo lo que se comente tiene que ser revisado crticamente si quisiera implementarse. Por ltimo, hay una cierta componente inverificable en estas medidas: dado que probablemente muchas de las cosas no se van a hacer, ni aqu ni en ningn lado, no vamos a poder comprobar si hubieran sido ms eficaces que las cosas que realmente vamos a hacer.

Hechas todas estas salvedades, comencemos por disear nuestro escenario.

Como sabemos, en los prximos 6 aos se va a producir una cierta cada de la oferta de petrleo. La AIE dice que puede ser de hasta 27 Mb/d respecto a la produccin actual, cifra que rebaja a 7 Mb/d si se producen una serie de mejoras. Mejoras portentosas que son poco verosmiles; pero tampoco es mucho ms creble a cada de 27 Mb/d, que solo tiene sentido si no se toma ninguna medida correctora, cosa poco verosmil. En particular durante el ltimo ao se ha observado un ligero repunte de la inversin en exploracin y desarrollo; insuficiente, s, pero como mnimo algo remonta. Por tanto, como escenario de referencia, voy a tomar un valor intermedio de una cada de 15 Mb/d de aqu a 2025, es decir, pasaramos de los 93 Mb/d actuales a 78 Mb/d. Estoy por supuesto descartando que haya una guerra importante en Oriente Medio o algn otro evento disruptivo de escala global, aunque admito que haya problemas graves a escalas ms locales.

Una cada de 15 Mb/d representa un descenso de la produccin de petrleo del 16% con respecto a los niveles actuales, disminucin que se tendra que dar entre ahora y 2025. Pensemos que, a pesar del papel que tuvo la llegada del peak oil del petrleo crudo convencional en 2005 sobre la crisis de 2008, hasta ahora la produccin de petrleo (todos los lquidos) ha crecido siempre. Como comenta el profesor James Hamilton, en la Gran Depresin de 2008 y en la Gran Recesin de 2011 el petrleo tuvo un gran papel, pero en esos dos casos no fue porque su produccin de todos los lquidos bajara, ni siquiera que se estancara: es que no creci lo suficientemente deprisa. Imagnense por tanto el impacto que va a tener una cada del 16% en 6 aos.

Dada la magnitud de la cada, y de su gran impacto global, es de suponer que el consumo de petrleo en Espaa va a caer drsticamente. Durante la crisis de 2008 el consumo de petrleo de Espaa cay ms de un 25%, y an hoy est lejos de recuperar los niveles de antes de la crisis.

Por tanto, en una situacin de cada de disponibilidad del petrleo a escala global del 16% en los prximos 6 aos no sera de extraar ver una contraccin del consumo de petrleo en Espaa an ms fuerte que el que empez en 2008. Sin embargo, es cierto que de 2008 a 2014 el consumo de petrleo que se ha perdido es el ms crematstico, el que aportaba menos valor aadido a la economa. Tambin es cierto que la tensin que va a originar la cada global de esos 15 Mb/d (unas 12 veces el consumo de Espaa) puede a forzar a nuestro pas a bajar an ms su consumo. Cunta ser, pues, la cada del consumo en Espaa de aqu a 2025? Difcil de saber. En lo que sigue considero que ser muy importante y que tendr un impacto econmico profundo en nuestro pas.

Y despus de todas estas consideraciones iniciales, esbocemos por fin nuestro escenario. Lo que describo no tiene porqu tener lugar en 5 aos; bien podran ser 10 o 20, pero probablemente es lo que acabar pasando si no reaccionamos adecuadamente.

Fase 1: Primer shock de precios.

Sntomas:

El precio del petrleo comienza a subir aceleradamente, y en cuestin de meses supera los 120 $/barril. La actividad econmica se ralentiza a escala global, y particularmente en Espaa. Se disparan las cifras de paro.

Reaccin estndar:

Se considera que es una crisis econmica ms, reconociendo, eso s, que los altos precios del petrleo son un ingrediente importante en ella, pero solamente uno ms. Se toman nuevas medidas para estimular la transicin a la "economa post carbono", pero en la prctica las necesidades presupuestarias y el da a da hacen que no se haga nada realmente efectivo a ese respecto.

El Gobierno toma medidas clsicas para estimular la actividad econmica: rebajas de impuestos a las empresas, incentivos a la contratacin, lneas de crdito pblicas... Como consecuencia del incremento de gasto que suponen estas medidas y de la cada de ingresos se reducen las prestaciones sociales. Se vuelve al discurso de "vivamos por encima de nuestras posibilidades" y de la austeridad.

A pesar de todo cierran muchas fbricas y bajan las exportaciones. El paro sube al 20%, y el PIB cae un 10%.

La crisis dura entre un ao y dos aos. Tras la crisis, los ingresos fiscales no se recuperan y eso hace que no se retiren la mayora de medidas de austeridad.

Reaccin ms apropiada:

Se reconoce pblicamente que la crisis energtica es la mayor componente de esta crisis, y que durante los prximos aos se sucedern ms crisis como sta. Se discute abiertamente la situacin entre todos los partidos, hasta que se consigue un consenso poltico sobre la gravedad de la situacin y la necesidad de una reaccin concertada delante de la crisis energtica.

Se introducen cambios legislativos para reconocer un nuevo estado de emergencia nacional, en el que las condiciones de necesidad son permanentemente graves y requieren ajustes y sacrificios por la parte de todos. Se declara el estado de emergencia nacional por la crisis energtica.

Se crea una mesa de dilogo con las empresas, para que comprendan la gravedad de la situacin y lo drstico de las medidas que se tienen que tomar por su propio inters a medio y largo plazo.

Se toman medidas taxativas para reducir el consumo de petrleo. Se limita la velocidad de los coches en ciudad a 30 km/h y en carretera a los 80 km/h. Eso incluye las autopistas; los concesionarios no reciben compensacin debido a la emergencia nacional.

Se crean diversas tablas sectoriales para la adopcin de medidas urgentes para el ahorro energtico. Por ejemplo, se propone reducir el volumen de mercancas transportadas por carretera a un 25% del actual y el de los barcos a un 10%, en un plazo de 10 aos. Se fomenta la relocalizacin de actividades. Se toman medidas estratgicas para garantizar el suministro de recursos bsicos y estratgicos. Se toman medidas para incrementar la soberana alimentaria. Se obliga a la disminucin y reutilizacin de envases. Se plantean planes para la reconversin industrial de muchos sectores que vern su demanda bajar drsticamente en los siguientes aos, comenzando por el turismo.

A pesar de todas las precauciones tomadas y todos los consensos conseguidos, las medidas despiertan un gran rechazo y oposicin entre la ciudadana y muchas de las empresas, as que se requiere muchsima pedagoga y repetir numerosas veces el trasfondo del mensaje: o hacemos esto juntos o nos vamos al garete juntos.

A consecuencia de todas estas medidas, el PIB se contrae un 20%. Hay bastante descontento pero al final del perodo de crisis (que dura entre un ao y dos) se relajan ligeramente algunas de las restricciones. La gente comienza a acostumbrarse a vivir de otra manera y modifica expectativas.


Fase 2: Segundo shock de precios.

Sntomas:

Tras uno o dos aos de relativa tranquilidad (precio del barril relativamente alto pero asequible) el precio del petrleo se vuelve a disparar. Esta vez supera los 150$/barril en muy poco tiempo, y encima se mantiene en esos niveles durante meses (esto es debido a que no se destruye demanda tan rpidamente porque ya no quedan tantos sectores de bajo valor aadido).

Reaccin estndar:

El Gobierno comienza una reaccin al estilo de la anterior, pero pronto se ve que esta crisis es ms grave que la anterior y que hay que tomar medidas ms drsticas. Despus de muchos nervios y rumores sobre la cada del Gobierno, al final se aprueba un paquete de medidas urgentes para la contencin del gasto en petrleo y el impulso de la energa renovable. Se limita la circulacin de vehculos (por ejemplo, por el nmero de matrcula) y se penaliza a los coches en los que viaja solo el conductor. Se mejoran ostensiblemente la bonificaciones a la produccin renovable; desde el sector elctrico se avisa que estn saturados de produccin y que esa nueva produccin agravar los problemas existentes sin resolver ningn problema, pero el Gobierno los ignora.

El turismo entra en una recesin muy profunda, porque la crisis es global y los turistas no vienen. Las playas estn vacas y, lo que es peor, tambin lo estn bares y restaurantes. El paro en el sector de la hostelera se dispara.

La crisis econmica se hace muy intensa. El paro supera el 25% y se acerca peligrosamente al 30%. Hay manifestaciones continuamente en las calles y menudean los robos y los hurtos. El Gobierno implanta nuevas medidas de orden pblico, con el incremento de la plantilla de policas; a pesar de la reduccin de salarios de los funcionarios pblicos, es una salida profesional para mucha gente.

Al final de este perodo se empiezan a aplicar medidas de choque muy drsticas, con recortes sociales y de libertades individuales. Se restringe el derecho a la manifestacin, se penalizan gravemente las convocatorias no autorizadas. Se empiezan a poner en marcha las primeras plantas de creacin de combustibles lquidos a partir de carbn, con el objetivo de aprovechar el carbn nacional. Espaa amenaza varias veces a Argelia por su falta de compromiso en el suministro de gas natural, y crea una comisin conjunta con Francia para seguir la crisis argelina.

La crisis dura tres largos aos, con una contraccin del PIB desde los niveles pre-crisis del 20%. Al final de la crisis se ve un ligero repunte de actividad y el Gobierno se felicita por la eficacia de sus buenas medidas. Acto seguido, cae el Gobierno, pero el Gobierno entrante no cambia en nada el rumbo marcado por el anterior.

Reaccin ms apropiada:

Se reconoce pblicamente que la nueva crisis de precios es un sntoma del declive inevitable de la produccin de petrleo. Se propone profundizar en las medidas tomadas en el perodo anterior.

Se cambian los planes de estudios y de capacitacin profesional, de manera que se aprendan nuevas tcnicas que tengan en cuenta la necesidad de reparar, reutilizar y reciclar. Se introducen asignaturas obligatorias de horticultura desde la primaria. Se fomenta la extensin de huertos urbanos y de proximidad; todos los municipios deben destinar un rea mnima a huertos, y se cambian las leyes para incentivar el paso de terrenos urbanos a rsticos. Se dan incentivos para la produccin alimentaria nacional, y se carga con grandes aranceles la importacin de alimentos del exterior, y con fuertes tasas la exportacin de alimentos de los que Espaa no es excedentaria.

Se modifica la red elctrica para hacerla ms local y operar con menos prdidas, y que pueda integrar pequeos sistemas locales. Se desincentiva la actividad industrial de alto consumo energtico. Se crean planes para la recuperacin de materiales tiles en vertederos. Se cierran todas las centrales nucleares, reconociendo que el coste de gestionar los residuos nucleares es muy oneroso y que no conviene hacerlo crecer. La red elctrica est perfectamente cubierta con el resto de sistemas, y ms ahora que el consumo elctrico es mucho menor.

Se fomenta la creacin de economas lo ms locales posible.

Se establece un plan para el abandono total del coche y la disminucin drstica del transporte de carretera. Los vehculos desechados se aprovechan por piezas para la reparacin y mantenimiento vehculos de emergencia y maquinaria indispensable Se establecen unas cuotas para la produccin de biocombustibles, que estn reservadas para el uso exclusivo de los vehculos y maquinaria que se mantienen.

Son aos de ajustes duros, y el PIB est ya por debajo del 50% de los aos pre-crisis, pero de acuerdo con la percepcin social general la crisis es menos profunda de lo que se esperaba. La sensacin de crisis en Espaa dura menos de dos aos y aunque el mundo en su conjunto sigue en crisis un ao ms, en ese ltimo ao las cosas van mejor en Espaa: de hecho, el paro disminuye y se queda por debajo del 10%. Se abandona la medicin del PIB.

Francia presiona para formar un grupo de trabajo para abordar el problema argelino, pero Espaa descarta inmiscuirse en problemas de otros pases. El consumo de gas natural ha descendido con la reconversin industrial y se comienza a producir gas natural nacional en biodigestores y pequeos yacimientos.

Fase 3: Tercer shock de precios.

Sntomas:

La tranquilidad dura menos de un ao; el precio del petrleo empieza a dispararse de nuevo, pero esta vez muestra un comportamiento salvajemente errtico: algunas semanas toca los 200$ por barril, para despus caer hasta los 80$. Empieza a haber conflictos internacionales de envergadura y eso hace que las lneas de suministro dejen de ser fiables y que se origine escasez: no hay suficiente petrleo, es igual el precio que se quiera pagar.

La contestacin interna es muy fuerte. La contraccin econmica es brutal. El paro supera el 30% y avanza peligrosamente hacia el 40%. El PIB est alrededor del 40% de lo que era en los aos pre-crisis. Los debates al Parlamento son muy broncos. En medio de una intensa presin al Gobierno para que reaccione a la crisis de suministro, Espaa decide formar una fuerza aliada con Francia e Italia, e invade Argelia con la intencin de "pacificar el pas" (envuelto en una cruenta guerra civil entre dos facciones del ejrcito) y "llevar la democracia".

La guerra en Argelia es un desastre, porque es un pas fuertemente armado y la invasin est lejos de ser un paseo militar. Espaa restablece la recluta obligatoria y comienza a enviar soldados no profesionales a Argelia. En algunas ciudades, como Barcelona , la marcha de los quintos degenera en graves disturbios; hay combates con fuego real por las calles. El Gobierno tiene que destinar parte de las tropas para apaciguar el pas.

Empieza a haber problemas de abastecimiento de alimentos en las ciudades, lo que origina tumultos y asaltos a comercios. La poblacin comienza a abandonar las ciudades. El Gobierno cae y le suceden otros de manera muy catica. En algunas zonas no se pueden celebrar elecciones dado el grado de la revuelta. Catalua se proclama independiente y el Gobierno de turno enva el ejrcito a sofocar la rebelin, cosa que consigue pero a un alto precio: falto de efectivos, el ejrcito espaol en Argelia es aniquilado. Cae el Gobierno. El Pas Vasco amenaza con declararse independiente, pero el Gobierno no es capaz de enviar tropas y se ve forzado a aceptar ciertas imposiciones. En Catalua, somatenes populares hostigan permanentemente al ejrcito.

Tras meses de arduas negociaciones, sin saber quin tiene el poder realmente, acaba habiendo un acuerdo mutilateral en el que se hacen muchas concesiones al Pas Vasco y a Catalua. Se comienzan a distribuir a gran escala combustible derivado de carbn, pero se limita por ley su uso; de hecho, se prohbe el coche privado. Se estable un servicio agrario obligatorio para toda la poblacin, para garantizar la produccin de alimentos nacionales. Se nacionalizan muchas empresas y se hacen requisas de recursos indispensables. Espaa se convierte en una humeante autarqua muy autoritaria, con pequeos oasis de libertad relativa, sobre todo en el Pas Vasco y Catalua.

Esta crisis se hace permanente. Nadie vuelve a mirar el precio del petrleo, ni confa en que se pueda restablecer su mercado.

Reaccin ms apropiada:


Se reconoce que estamos llegando a una fase terminal de la crisis del petrleo, y que el mercado internacional no puede garantizar ni siquiera el abastecimiento de lo que se produce.

Se implementa un plan de abandono total del petrleo, y de reduccin drstica del carbn y gas natural (el uranio ya no se consume desde la crisis anterior).

Se profundizan las medidas de las fases anteriores. A pesar de la gravedad de la crisis internacional, Espaa evoluciona de una manera suave porque tiene una muy baja, y decreciente, dependencia exterior. La produccin se estabiliza en una valor adecuado para satisfacer las necesidades de la poblacin. Al cabo de pocos aos, para sorpresa del catico entorno internacional, Espaa logra prcticamente el pleno empleo.

Espaa no est interesada en los suministros energticos exteriores y su comercio exterior se basa en el intercambio de productos no indispensables. Espaa rechaza implicarse en ninguna aventura militar exterior, y de hecho reduce su industria armamentstica.

Espaa ha logrado un economa de estado estacionario y la paz social interna. Su gran reto de futuro es hacer frente a las amenazas exteriores.

Este es el resumen de las medidas, las que probablemente se tomarn y las que se tendran que tomar. Cules cree Vd., querido lector, que se adoptarn al final? En realidad, eso depende de todos nosotros.

Fuente: http://crashoil.blogspot.com/2019/06/medidas-de-emergencia-en-una-crisis.html



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