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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

La Tierra

Sandra Russo
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El mircoles de esta semana fue el Da del Medio Ambiente y pas sin pena ni gloria, como pasan delante de nuestros ojos tantos de los hechos de los que dependen nuestras vidas. Mientras el calentamiento global sigue su curso entre otras cosas porque han logrado convertir incluso la expresin medio ambiente en algo neutro, en algo de lo que se ocupan los "onegestas", en algo casi abstracto o lejano. En este tema, como en otros, hay que rasgar con urgencia las vestiduras; no las propias, sino las de esa mscara que el poder global ha colocado sobre algunas palabras para que pierdan su real significado.

No ha sido una operacin ni espontnea ni inocente. Como en todo, pero especialmente en relacin el medio ambiente, lo han hecho porque era imprescindible volver inocuo lo atroz, para dejar libres las manos que diariamente firman boletos de compra y venta de enormes territorios, para ser explotados como fueron explotados tantos seres humanos que hasta que el trabajo hizo su retirada, y ahora son directamente eliminados o abandonados a su suerte.

Si el medio ambiente fuera un banco ya lo habran salvado, dijo hace poco Pierre Larrouturou, economista, ingeniero agrnomo, eurodiputado por la coalicin de Partidos Verdes de distintos pases que tienen como principal punto de lucha el calentamiento global. Larrouturou propuso una medida concreta: la creacin de un Banco Climtico Europeo destinado a la proteccin de la biodiversidad. Propuso que cada pas disponga de un 2 por ciento de su PBI para avanzar hacia una economa sin emisiones de carbono, es decir, un cambio radical en el modo de produccin que privilegie las energas renovables, proteja los suelos y tome las medidas necesarias para impedir las extinciones de especies en cadena que sobrevendrn muy pronto. Es curioso como el ciudadano promedio urbano de esta parte del mundo mira la televisin mientras se viste para ir al trabajo para saber si har fro o calor. Es curioso que slo la meteorologa haya quedado en la agenda acrtica de los grandes medios, mientras sus causas las de las largas sequas, las del crecimiento de los cinco ocanos, las de los huracanes devastadores y las inundaciones o los maremotos permanezcan en un misterio insondable que nunca es especificado.

Hace ya tres aos, la periodista norteamericana especializada en ciencia Elizabeth Kolbert recibi el Pulitzer por su trabajo, luego best seller, La sexta extincin. Era un anlisis de documentos cientficos en los que bilogos, paleontlogos y cientistas de otras disciplinas detallaban que el planeta ha atravesado ya cinco extinciones masivas que, cada una en su momento, borr ms de la mitad de la vida sobre la tierra. Especies que ya tenan una historia de doscientos mil aos sencillamente desaparecieron. Se cree que alguna fue por la cada de un enorme meteorito, otra por el despertar inesperado de distintos volcanes. Pero esta vez, cuando ahora en el ltimo abril la propia ONU habla del peligro de la sexta extincin y llama con esa dbil voz que tiene la ONU para hablarles a los dueos del mundo, el desastre sera el primero provocado no por un cataclismo sino por un modo de produccin. Es decir, por un modelo de vida. O mejor: por los rditos que muy pocos sacan de eso.

El problema no pasa lejos, pasa lejos y cerca, pasa en todas partes, y lacera. En Pergamino no hay agua potable porque los agrotxicos la envenenaron. Las muertes por residuos letales del glifosato tiene nombres y apellidos y hasta tumbas que no han sido fotografiadas en el Litoral. En Rosario el mircoles hubo una marcha de los barbijos, y entre las otras pocas manifestaciones colectivas es destacable la de la Garganta Poderosa, que public un posteo titulado Hacen agua por todas partes. En l, dice la organizacin villera que aprovechando el Da del Medio ambiente, queran recordarle a Rodrguez Larreta que el 70 por ciento de la villa 2124 sufre emergencia hdrica por falta de presin, que las viviendas desbordan de lquido cloacal y tienen altos niveles de contaminacin en el agua.

Un poco ms arriba en el mapa pero muy cerca de nuestra necesidad de supervivencia, la Amazona se enfrenta a una deforestacin nunca vista. La extraccin sin control del litio en nuestro norte podra anteceder a una sequa sin fin. En la vida real, en los pases vecinos, los lderes sociales son asesinados de igual manera que los defensores de los recursos naturales. Los pobres organizados y las comunidades rurales estn contemplados como sobrantes de un sistema que sigue avanzando.

En su libro, Elizabet Korbert escribi bajo dos acpites muy bellos, pero hay que hundirse en ellos para entender la dimensin de la que hablan. El primero era de E. O. Wilson: Si la trayectoria humana encierra algn peligro, no es tanto en la supervivencia de nuestra propia especie como en dar cumplimiento a la irona ltima de la evolucin orgnica: que en el momento de alcanzar la comprensin de s misma a travs de la mente humana, la vida haya condenado a sus ms bellas creaciones.

Y la siguiente, de Borges: Siglos y siglos y slo en el presente ocurren los hechos.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/198921-la-tierra



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