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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

La nueva lectura de Marx de Michael Heinrich (XXXI)
El ciclo del capital: costes de circulacin, capital industrial y capital comercial

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


El pesimismo y el cinismo no alcanzaron su punto ms negro hasta el siglo XIX, cuando Karl Marx arranc los informes de nuestros inspectores fabriles de los Libros Azules, hasta entonces sumidos en el olvido, y revel en toda su amplitud las atrocidades del capitalismo. Demostr hasta la saciedad que el capital, en su afn por lo que l llam Mehrwerth, y que nosotros traducimos por plusvala (que incluye la renta, el inters y la ganancia comercial), es despiadado y no se detendr ante nada, ni siquiera ante la mutilacin y las matanzas, la esclavizacin de los blancos y los negros, la adiccin a las drogas y el alcoholismo, si estas lacras prometen un cheln por ciento ms que los dividentos de la filantropa. Antes de Marx haba habido mucho pesimismo. El libro del Eclesiasts, en al Biblia, est repleto de pesimismo. En El rey Lear, Timn de Atens y Coroliano, Shakespeare hizo de l el tema central. Y lo mismo hicieron Swift y Goldsmith. Pero, al contrario que Marx, ninguno de ellos pudo documentarse a partir de fuentes oficiales. As pues, Marx cre la exigencia de un mundo nuevo que no solo inspira al comunismo y el socialismo modernos, sino que en 1941 se convirti tambin en la demanda de conservadores y eclesisticos celosos. (George Bernard Shaw, 1944)

En ambos autores [Keynes y Marx] , el desempleo desempea un papel esencial. En ambos se considera que el capitalismo porta en su seno las semillas del declive. En el lado negativo, como en el caso de su postura frente a la teora ortodoxa del equilibrio, los sistemas de Keynes y Marx comparten la misma visin, y ahora, por vez primera, existe suficiente terreno comn entre los marxistas y los economistas acadmicos para hacer posible la discusin. Pese a ello, los economistas acadmicos britnicos no han estudiado mucho todava la obra de Marx. (Joan Robinson,1948)

Estamos en el captulo VI: La circulacin del capital, pp. 175-184, uno de los ms breves del libro de Michael Heinrich. Tres apartados, el primero de ellos: El ciclo del capital: costes de circulacin, capital industrial y capital comercial.

Sacristn cit con admiracin la obra de la profesora Robinson en uno de sus grandes escritos (anteriormente una conferencia, Fundacin Mir, 1978): El trabajo cientfico de Marx y su nocin de ciencia (de prxima aparicin en la editorial de El Viejo Topo).

El comentario sobre este entrega del profesor Manuel Martnez Llaneza al final de todo.

En el proceso de valorizacin del capital, seala MH resumiendo resultados ya alcanzados, el capital adopta las formas de mercanca y dinero. Como se desprende de la frmula general del capital, D-M-D, el proceso de valorizacin comprende actos de produccin y de circulacin. De ambos. El proceso de produccin fue expuesto por Marx en el libro I; la investigacin del proceso de circulacin del capital es asunto del libro segundo. En este captulo, el VI, MH nos advierte que solo va a comentar y exponer algunos conceptos de esta investigacin -la de Marx del segundo libro- los conceptos necesarios para la comprensin del contenido del libro III.

Entremos pues en el primer apartado. La frmula D-M-D describe el ciclo del capital. Este se descompone en tres estadios:

Primer estadio : el capitalista aparece en el mercado de mercancas como comprador, transformando su capital dinerario D en mercanca M. El dinero es la forma autnoma del valor y el capital dinerario es la forma dineraria del capital.

Lo que hace de este acto de compra una etapa del ciclo del capital es la conexin en la que se encuentra: se vende para producir una nueva mercanca que se va a vender a continuacin con ganancias. Esto es posible a causa del contenido material especfico de las mercancas compradas: el capitalista compra medios de produccin (MP) y fuerza de trabajo (FT), es decir, transforma el capital dinerario D en capital productivo P.

Segundo estadio: el proceso de circulacin se interrumpe, el capital productivo P se consume en el proceso de produccin.

MH seala que si bien el capital productivo consta de medios de produccin y fuerza de trabajo, de ah no se infiere que siempre sean capital productivo. Los medios de produccin y la fuerza de trabajo son, ciertamente, siempre factores del proceso de produccin, independientemente de cual sea la forma social de dicho proceso. Pero solo son capital productivo dentro de un proceso de produccin capitalista.

El resultado del proceso de produccin capitalista es una nueva cantidad de mercancas; como forma de existencia del capital valorizado, esta cantidad de mercancas es capital mercantil M. Este no solo consta de mercancas cualitativamente distintas de la cantidad inicial de mercancas M (medios de produccin + fuerza de trabajo) sino que en la venta tiene tambin un valor mayor que M.

Tercer estadio : el proceso de circulacin prosigue, el capitalista se presenta en el mercado de mercancas como vendedor. Vende la nueva cantidad de mercancas M por D, esto es, transforma el capital mercantil en capital dinerario que ahora es un capital dinerario valorizado (acrecentado por el plusvalor). Por lo tanto, seala MH, se obtiene la siguiente figura de circulacin:

MP

D - M < . P .. M - D

FT

En este ciclo, el capital adopta sucesivamente las forma de capital dinerario, capital productivo y capital mercantil. No se trata (en estas formas) de clases independientes de capital, sino de etapas particulares del ciclo del capital.

Unas definiciones: el tiempo que pasa el capital en el proceso de produccin es su tiempo de produccin; el que pasa en el proceso de circulacin (sea en la forma de capital dinerario que busca vendedores de mercancas, sea en la forma de capital mercantil que busca compradores) es su tiempo de circulacin.

El tiempo de circulacin es mayor que el tiempo de trabajo propiamente dicho: si las mquinas estn paradas de noche, o si se mantienen las existencias, el capital tambin se encuentra en el proceso de produccin fuera del tiempo de trabajo. Sin embargo, solo se produce valor y plusvalor dentro del tiempo del trabajo: de este modo los capitalistas se esfuerzan por reducir al mnimo posible el tiempo de produccin y de circulacin que exceda el tiempo de trabajo propiamente dicho.

En la circulacin surgen los costes de circulacin: hay que distinguir, comenta MH, entre los costes de los actos productivos, que incrementar el valor de uso y el valor de los productos, por tanto, los costes de una continuacin del proceso de produccin durante la circulacin, y los puros costes de circulacin, que no agregan nada al valor de uso y, por consiguiente, tampoco al valor de los productos, ya que resultan nicamente del cambio de forma del dinero en mercanca o de la mercanca en dinero.

La primera clase de costes est constituida fundamentalmente por los costes de transporte: una cosa tienen valor de uso para m si la tengo a mi disposicin en el lugar en que la quiero consumir.

La ilustracin de MH: el transporte de una bicicleta desde la fbrica hasta el consumidor es tan necesario para el valor de uso de esta bicicleta como el montaje de los neumticos, por lo que contribuye al valor de uso de la bicicleta tanto como los neumticos. Por el contrario, el simple cambio de forma de mercancas y dinero no tiene nada que ver con el valor de uso de la mercanca y por tanto tampoco tiene nada que ver con su valor.

Los meros agentes de la circulacin (por ejemplo, un cajero) pueden ser ciertamente trabajadores asalariados, que producen plustrabajo como todos los dems trabajadores asalariados ya que si trabajan, por ejemplo, ocho horas, su salario expresa una suma de valor que en circunstancias normales se producen, pongamos por caso, en cuatro horas. Sin embargo, seala MH, estos agentes de la circulacin mismos no producen ningn valor, y, en consecuencia, tampoco producen ningn plusvalor. En el caso de su trabajo, se trata de un trabajo que es necesario en condiciones capitalistas, pero que es improductivo, no crea propiamente plusvalor. El salario de este trabajo (y el valor de los medios de produccin consumidos por l) es una deduccin del plusvalor que han producido los trabajadores productivos.

El que los trabajadores improductivos rindan plustrabajo y sean explotados no contribuye al aumento del plusvalor, pero, matiza nuestro autor, si se reducen estos gastos disminuye la deduccin del plusvalor.

Lo que se acaba de apuntar de los agentes de circulacin vale en general para los costes de circulacin propiamente dichos: constituyen una deduccin del plusvalor; si se reducen, aumenta el plusvalor que queda. Con ello surge la apariencia de que la valorizacin del capital no resulta solamente de la explotacin de la fuerza de trabajo en el proceso productivo sino, independientemente de ello, tambin del proceso de circulacin del capital. El fetichismo del capital (MH present esta categora en el anlisis del proceso de produccin) sigue reforzndose en la circulacin en opinin del filsofo alemn.

Una nueva definicin (capital industrial): el capital que recorre las tres formas de capital dinerario, capital productivo y capital mercantil es designado por Marx como capital industrial.

Con tal denominacin no se destaca su particularidad material (como, por ejemplo, el uso de grandes instalaciones industriales) sino una caracterstica por el lado del valor (cita de Marx): El capital industrial es el nico modo de existencia del capital en el que no solo es funcin del capital la apropiacin de plusvalor o de plusproducto sino al mismo tiempo su creacin.

Tambin el capital que est invertido en empresas de servicios forma parte del capital industrial en este sentido: la nica diferencia consiste en que el producto acabado (sea una funcin de teatro o un transporte) no es una cosa material que pueda presentarse como capital mercantil independiente; solo puede consumirse simultneamente con su proceso de produccin, de manera que la figura de la circulacin tiene la siguiente forma:

MP

D M < . P M - D

FT

Pero el valor de tal servicio est determinado, como el valor de cualquier otra mercanca producida de forma capitalista, por la suma del valor de los medios de produccin consumidos para su produccin (c) y el nuevo valor creado por medio del gasto de fuerza de trabajo ( v + p).

En cambio, el capital comercial y el capital que devenga inters no pertenecen al capital industrial. Es cierto que ambos se apropian una parte del plusvalor, pero no pertenece a su funcin de capital producir este plusvalor.

El capital comercial tiene que ver solo con la compra y la venta de mercancas; los trabajadores y trabajadoras empleados por l realizan un trabajo improductivo que no suministra ningn plusvalor: el capitalista industrial se ahorra los gastos que supone este trabajo improductivo (por tanto, tambin los propios costes de circulacin) y acorta adems el tiempo de circulacin de su capital, en la medida en que no vende a los consumidores sino al comerciante.

Por eso le vende al comerciante las mercancas producidas con su capital por debajo de su valor, el cual las vende posteriormente a su valor. De este modo, el capitalista industrial reparte con el capitalista comercial el plusvalor producido con su capital.

En nota a pie seala MH:

Entre las funciones del capital comercial no se cuenta el transporte; este representa una esfera del capital industrial. Aqu se trata de distinciones conceptuales, en la realidad puede ocurrir perfectamente que un determinado capital combine la funcin de transporte y de venta, es decir, que una parte del capital adelantado sea capital industrial y, por tanto, generador de valor y de plusvalor, y otra parte sea capital comercial, que no genera valor ni plusvalor.

El siguiente apartado del captulo se titula: La rotacin del capital. Capital fijo y capital circulante, pp. 179-181.

PS. Los comentarios crticos del profesor Manuel Martnez Llaneza:

Como he comentado, lo que escribe MH en esta entrega es bsicamente lo que expresa Marx al respecto, y digo bsicamente porque algo debe haber en su interpretacin, aunque se me escape a m, que le haya llevado anteriormente a afirmaciones contradictorias con lo que aqu expresa (beneficio-plusvala, valor-precio,...) que he sealado repetidamente, incluida la ltima entrega.

Creo que el ncleo podra resumirse as: slo produce plusvala -es decir, slo se valoriza como capital- el capital industrial, que incluye el transporte.

Aunque s producen beneficios los capitales invertidos en comercio y finanzas, estos beneficios se detraen de la realizacin de la plusvala arrancada por el capital industrial; y esto es independiente del nivel salarial y de explotacin de los empleados en estos sectores (que podran llamarse de capitalismo impropio desde el punto de vista de la valorizacin). Esto pone en cuestin todas las argumentaciones que identificaban el valor con el beneficio del capitalista individual en un sistema providencial de precios (Solo en el intercambio recibe el valor una forma de valor objetiva, entrega XIV, etc.) ; desde luego, muchos autores no estn de acuerdo con Marx y es legtimo argumentar en su contra.

Hay otro detalle secundario pero que no quiero obviar, tal vez de la traduccin. Es la denominacin de capital mercantil. En las fases por las que pasa el capital industrial, Marx considera, como narra MH, el capital en dinero con el que se compran medios de produccin y fuerza de trabajo, que se transforma en capital en produccin durante el periodo de fabricacin y finalmente en capital en mercancas para vender. Considero impropio llamar al capital en mercancas capital mercantil, ya que esta denominacin hace referencia a capital de una sociedad mercantil, que no es necesariamente mercancas.

Un aadido complementario:

Me olvidaba: un colofn que creo importante.

Es muy oportuno recordar que Marx, de la misma forma que lo hace repetidamente en el libro I, en la primera pgina del libro II dice. ...Por eso, aqu partimos del supuesto de que las mercancas se venden por su valor..., supuesto que sera innecesario si se tratase de una ley o una definicin de alguno de los trminos que implica, pero que no puede analizarse hasta el libro III. Espero que no echen la culpa a Engels.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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