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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

El culto estadounidense a los bombardeos y guerras interminables
Diez principios del poder areo que no aprend en la Fuerza Area

William Astore
TomDispatch.com

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


 De Siria al Yemen en Oriente Medio, de Libia a Somalia en frica, de Afganistn a Pakistn en el sur de Asia, una cortina area estadounidense no cesa de precipitarse sobre una inmensa franja del planeta. Su propsito declarado: combatir el terrorismo. Su mtodo principal: vigilancia y bombardeos constantes; y ms y ms bombardeos. Su beneficio poltico: minimizar el nmero de botas estadounidenses sobre el terreno y, por tanto, de bajas estadounidenses en la interminable guerra contra el terrorismo, as como cualquier protesta pblica frente a los numerosos conflictos de Washington. Su beneficio econmico: un montn de negocios muy lucrativos para los fabricantes de armas , para quienes el presidente puede declarar ahora y siempre que lo desee una emergencia de seguridad nacional, y as vender sus aviones de guerra y municiones a las dictaduras preferidas en Oriente Medio (sin necesitar de la aprobacin del Congreso). Su realidad para varios pueblos extranjeros: una dieta constante de bombas y misiles Made in USA que explotan aqu, all y en todas partes.

 Piensen en todo esto como un culto al bombardeo a escala global. Las guerras de Estados Unidos se libran cada vez ms desde el aire, no sobre el terreno, una realidad que hace que la perspectiva de acabar con ellas sea cada vez ms desalentadora. La pregunta es: Qu est impulsando este proceso?

Para muchos de quienes toman las decisiones en Estados Unidos, el poder areo se ha convertido claramente en una especie de abstraccin. Despus de todo, a excepcin de los ataques del 11-S por parte de esos cuatro aviones comerciales secuestrados, los estadounidenses no han sido blanco de tales ataques desde la II Guerra Mundial. En los campos de batalla de Washington en el Gran Oriente Medio y el norte de frica, el poder areo es siempre, casi literalmente, una cuestin unilateral. No hay fuerzas areas enemigas ni defensas areas significativas. Los cielos son propiedad exclusiva de la Fuerza Area de Estados Unidos (y de las fuerzas areas aliadas), lo que significa que ya no estamos hablando de guerra en el sentido habitual. No es de extraar que los legisladores y las autoridades militares de Washington consideren que ese es nuestro punto fuerte, nuestra ventaja asimtrica , nuestra forma de ajustar cuentas con los malhechores, reales e imaginados. 

Bombas fuera!

 De forma inslita, podra decirse incluso que el recuento de bombas y misiles en el siglo XXI ha reemplazado al recuento de cuerpos de la era de Vietnam como medida de progreso (falso). Utilizando los datos proporcionados por los militares estadounidenses, el Council on Foreign Relations estim que EE. UU. haba lanzado al menos 26.172 bombas en siete pases en 2016, la mayora de ellas sobre Iraq y Siria. Solo contra Raqqa, la capital del Daesh, EE. UU. y sus aliados lanzaron ms de 20.000 bombas en 2017, reduciendo literalmente a escombros esa capital de provincia siria. Segn Amnista Internacional , combinado con el fuego de artillera, el bombardeo de Raqqa mat a ms de 1.600 civiles.

 Mientras tanto, desde que Donald Trump se convirti en presidente, y tras afirmar que nos librara de nuestras diversas guerras interminables, los bombardeos estadounidenses se han disparado no solo contra el Daesh en Siria e Iraq, sino tambin sobre Afganistn . Adems, el nmero de muertos civiles se ha incrementado all porque a las amistosas fuerzas afganas se las confunde a veces con el enemigo y se las mata igualmente. Los ataques areos desde Somalia al Yemen han ido tambin en aumento con Trump, mientras que las bajas civiles causadas por los bombardeos estadounidenses continan prcticamente sin aparecer en los medios estadounidenses y son minimizadas por la administracin Trump.

Las campaas areas estadounidenses de hoy en da, por mortales que sean, palidecen en comparacin con las del pasado, como la bomba incendiaria de Tokio de 1945, en la que murieron ms de 100.000 civiles; los bombardeos atmicos de Hiroshima y Nagasaki posteriores en ese ao (aproximadamente 250.000); el nmero de muertos entre los civiles alemanes en la II Guerra Mundial (al menos 600.000); o los civiles en la guerra de Vietnam (las estimaciones varan, pero cuando el napalm y los efectos a largo plazo de las municiones en racimo y los defoliantes, como el Agente Naranja , se agregan a las bombas altamente explosivas convencionales, la cifra de muertos en el sudeste asitico puede haber superado el milln). Los ataques areos de hoy son ms limitados que en aquellas campaas anteriores y puede que sean ms precisos, pero nunca confundan una bomba de 250 kilos con el bistur de un cirujano, ni siquiera retricamente. Cuando se aplica el mtodo quirrgico al bombardeo en la era actual de lseres, GPS y otras tecnologas de precisin guiada, solo se est intentando ocultar la verdadera carnicera humana que producen todas estas bombas y misiles de fabricacin estadounidense.

La tendencia de este pas a creer que su capacidad para escupir fuego del infierno desde el cielo proporciona una metodologa ganadora para sus guerras ha demostrado ser una fantasa de nuestra era. Ya sea en Corea a principios de la dcada de 1950, Vietnam en la dcada de 1960, o ms recientemente en Afganistn, Iraq y Siria, EE. UU. puede controlar el aire, pero ese dominio no le ha conducido al xito final. En el caso de Afganistn, armas como la Madre de Todas las Bombas, o MOAB (por sus siglas en ingls, la bomba no nuclear ms poderosa en el arsenal militar de los Estados Unidos), se han considerado como cambios radicales a pesar de no cambiar nada. (De hecho, los talibanes son cada vez ms fuertes , al igual que la rama del Daesh en Afganistn). Como suele ser el caso cuando se trata del poder areo estadounidense, toda esa destruccin no conduce a la victoria ni a cierre de ningn tipo; solo a ms destruccin an.

Tales resultados son contrarios a los fundamentos del poder areo que absorb en la carrera profesional en la Fuerza Area de EE. UU. (me retir en 2005). Los principios fundamentales del poder areo que aprend, que todava se ensean hoy, hablan de capacidad de decisin. Prometen que el poder areo, definido como flexible y verstil, tendr efectos sinrgicos con otras operaciones militares. Cuando el bombardeo es concentrado, persistente y correctamente ejecutado (es decir, cuando no est excesivamente controlado por polticos ignorantes), el poder areo debe ser fundamental para la victoria final. Como solamos insistir, poner bombas sobre el objetivo es realmente de lo que se trata. Fin de la historia, y del pensamiento.

Dada la banalidad y vacuidad de esos principios oficiales de la Fuerza Area, dada la historia del poder areo del siglo XX de ida y vuelta del infierno, y basndome en mi propia experiencia en la enseanza de la historia y la estrategia dentro y fuera del ejrcito, me gustara ofrecer algunos principios de poder areo propios. Estos son los que la Fuerza Area no me ense, pero que nuestros lderes podran considerar antes de lanzar su prxima campaa area decisiva.

Diez principios cautelares sobre el poder areo

1. El hecho de que los aviones de combate y los aviones no tripulados de EE. UU. puedan atacar casi cualquier parte del mundo con relativa impunidad no significa que deban hacerlo. Teniendo en cuenta la historia del poder areo desde la II Guerra Mundial, la facilidad de acceso nunca debe confundirse con resultados eficaces.

2. Limitarse solo a bombardear nunca ser la clave de la victoria. Si eso fuera cierto, EE. UU. habra ganado fcilmente en Corea y Vietnam, as como en Afganistn e Iraq. El poder areo estadounidense pulveriz tanto a Corea del Norte como a Vietnam (por no hablar de los vecinos Laos y Camboya ), sin embargo, la guerra de Corea termin en un punto muerto y la guerra de Vietnam acab en derrota. (Esto le dice al mundo qu tipo de pensamiento exponen los entusiastas del poder areo cuando, al reconsiderar la debacle de Vietnam, tienden a argumentar que EE. UU. debera haber bombardeado ms an, mucho ms ). A pesar de la supremaca area total, la reciente guerra de Iraq fue un desastre, mientras que la guerra de Afganistn va ya por su 18 ao catastrfico.

3. No importa cunto se anuncie un bombardeo como algo preciso, discriminado y "medido", (o el uso de misiles como el Tomahawk ) porque rara vez lo es. Las muertes de inocentes estn garantizadas. El poder areo y esas muertes son ua y carne y esos asesinatos solo generan rabia y represalias, prolongando as guerras que deben terminar.

Consideren, por ejemplo, los ataques de decapitacin lanzados contra el autcrata iraqu Saddam Hussein y sus altos funcionarios en los primeros momentos de la invasin de la administracin Bush en 2003. A pesar del autobombo de que se trataba del inicio de la campaa area ms precisa de toda la historia, 50 de esos ataques, supuestamente basados ​​ en la mejor informaci n de inteligencia, no lograron acabar con Saddam ni con uno solo de sus oficiales seleccionados. Sin embargo, s causaron docenas de muertos civiles. Piensen en ello como una repeticin monstruosa de los ataques areos de precisin lanzados en Belgrado en 1999 contra Slobodan Milosevic y su rgimen que afectaron en cambio a la embajada china , matando a tres periodistas.

Aqu va entonces la pregunta del da: Por qu, a pesar de toda la precisin de que se habla al respecto, el poder areo demuestra ser, de forma muy regular, un instrumento contundente de destruccin? Para empezar, la inteligencia suele ser defectuosa. Despus, las bombas y los misiles, incluso los inteligentes, se desvan. Y hasta cuando las fuerzas estadounidenses matan realmente a objetivos de alto valor (HVT, por sus siglas en ingls), siempre hay ms HVT por ah. Tras casi 18 aos de guerra contra el terror, surge una paradoja: la imprecisin del poder areo solo conduce a ciclos repetitivos de violencia e incluso cuando los ataques areos son precisos, siempre hay nuevos blancos, nuevos terroristas, nuevos insurgentes que atacar.

4. Utilizar el poder areo para enviar mensajes polticos sobre resolucin o seriedad rara vez funciona. Si lo hiciera, EE. UU. habra logrado la victoria en Vietnam. En la presidencia de Lyndon Johnson, por ejemplo, la Operacin Rolling Thunder (1965-1968), una campaa escalonada de bombardeos, tena como objetivo convencer a los norvietnamitas de que renunciaran a su objetivo de expulsar a los invasores extranjeros nosotros- de Vietnam del Sur, pero no consigui nada. Avancen rpidamente hasta nuestra poca y consideren las recientes seales enviadas a Corea del Norte e Irn por la administracin Trump a travs de los despliegues de bombarderos B-52, entre otros mensajes militares. No hay pruebas de que ninguno de los pases haya modificado su comportamiento significativamente ante la amenaza de esos aviones de la era del baby boom .

5. El poder areo es enormemente caro. El gasto en aviones, helicpteros y sus municiones represent aproximadamente la mitad del coste de la guerra de Vietnam. De manera similar, en el momento presente, hacer operativo y despus mantener el despilfarro del avin de combate de la Lockheed Martin, el F-35, se espera que cueste al menos 1,45 billones de dlares durante su vida til. El nuevo bombardero furtivo B-21 costar, solo su compra, ms de 100.000 millones de dlares. Mantener y operar las alas areas navales que van en los portaaviones cuestan miles de millones cada ao. En estos das, cuando no hay lmites para el presupuesto del Pentgono, esos costes son apenas tolerables. Sin embargo, cuando el dinero finalmente comience a agotarse, es probable que los militares sufran una fuerte resaca por sus gastos salvajemente extravagantes en el poder areo.

6. La vigilancia area (como la ejercida con los drones), aunque es til, tambin puede ser engaosa. El mando de las grandes alturas no es sinnimo de tener conciencia total de la situacin semejante a la de un dios. En cambio, puede ser una especie de engao, mientras que la guerra practicada en su espritu a menudo se convierte en poco ms que un ejercicio de destruccin. Sencillamente no puedes negociar una tregua o tomar prisioneros o fomentar otras opciones cuando ests por encima de un potencial campo de batalla y tu principal recurso es hacer estallar a las personas y las cosas.

7. El poder areo es inherentemente ofensivo. Eso significa que es ms consistente con la proyeccin del poder imperial que con la defensa nacional. Como tal, alimenta las empresas imperiales al tiempo que fomenta el tipo de pensamiento de alcance global, poder global que en estos aos tuvo entre sus garras a los generales de la Fuerza Area.

8. A pesar de las fantasas de quienes envan los aviones, el poder areo a menudo alarga las guerras en lugar de acortarlas. Consideren de nuevo Vietnam. A principios de la dcada de 1960, la Fuerza Area argument que solo poda resolverse ese conflicto al coste ms bajo (principalmente de cuerpos estadounidenses). Con suficientes bombas, napalm y defoliantes, la victoria era algo seguro y las tropas de tierra estadounidenses fueron una especie de pensamiento tardo. (Al principio se enviaban sobre todo para proteger los aerdromos desde donde despegaban esos aviones). Pero los bombardeos no resolvieron nada y luego el ejrcito y los marines decidieron que, si la Fuerza Area no poda ganar, seguramente podran conseguirlo ellos. El resultado fue una escalada y un desastre que arrastraron por el polvo la visin original de una guerra barata ganada rpidamente debido a la supremaca area estadounidense.

9. El poder areo, incluso el de la variedad conmocin y pavor , pierde su impacto con el tiempo. Sin embargo, el enemigo, al carecer de l, aprende a adaptarse desarrollando contramedidas tanto activas (misiles) como pasivas (camuflaje y dispersin), incluso quienes estn siendo bombardeados se vuelven ms resistentes y resueltos.

10. Machacar a los campesinos desde tres kilmetros de altura no es exactamente una forma ideal de ostentar autoridad moral en una guerra.

El camino a la perdicin

Si tuviera que reducir estos principios a una sola mxima, sera esta: toda esa charla alegre acerca de las maravillas tecnolgicas del poder areo moderno oculta sus facetas ms oscuras, especialmente su capacidad para encerrar a Estados Unidos en lo que son efectivamente guerras unidireccionales con resultados que no ofrecen salida alguna.

Por esta razn, la guerra de precisin es verdaderamente un oxmoron. La guerra no es precisa. Es repugnante, sangrienta y asesina. La naturaleza inherente de la guerra -su imprevisibilidad, sus horrores y su tendencia a ampliar y alargar sus causas y objetivos originales- no se modifica cuando las bombas y los misiles son guiados por GPS. Adems, los enemigos de Washington en su guerra contra el terrorismo han aprendido a adaptarse al poder areo de una manera crudamente darwiniana y tienen la ventaja de luchar en su propio territorio.

Quin no conoce el viejo acertijo: si un rbol cae en el bosque y no hay nadie all para escucharlo, hace ruido? Aqu hay una variante sobre el poder areo del siglo XXI: Si los nios extranjeros mueren a causa de las bombas estadounidenses pero nuestros medios de comunicacin no informan de esas muertes, se lamentar alguien? Muy a menudo, la respuesta aqu, en Estados Unidos, es NO, por tanto, nuestras guerras continan hacia un futuro infinito de destruccin global.

En realidad, este pas podra hacer algo bueno haciendo aterrizar a sus muchos aviones de combate, bombarderos y aviones no tripulados. Paradjicamente, en lugar de ganar los cielos, nos han metido por un camino de perdicin.

William J. Astore es teniente coronel retirado de la Fuerza Area de EE. UU. (USAF) y profesor de historia. Colaborador habitual de TomDispatch , su blog personal es Bracing Views .

Fuente:

http://www.tomdispatch.com/post/176571/tomgram%3A_william_astore%2C_the_dark_side_of_air_power/#more  

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.  

 

 

 



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