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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Unidas Podemos en la encrucijada entre reformismo o reformas en su lucha por el gobierno popular

Alonso Gallardo
Rebelin


Tendremos un debate muy amplio sobre la tctica poltica y el programa de reformas hasta el prximo Vistalegre III, donde en lo principal, no nos deben preocupar los errejonistas que an se mantienen en Podemos, los llamazaristas en IU o las carmenas en las confluencias, todas ellas expresan ideas del pensamiento reformista desde la aceptacin del sistema, que desde su crisis global sistmica visualizada en el 2008, pero que viene de los aos setenta del siglo pasado, no admite reformas, pero por contra, la lucha por las pequeas reformas, posibilita que las masas se incorporen a la lucha reivindicativa y esta contradiccin durar, hasta que se resuelva la principal de quin gana la lucha de clases nacional e internacional, porque el sistema capitalista no est estable, est en crisis terminal y de su salida tienen tanta idea como nosotros. Pero ahora en lo inmediato, nos debe preocupar ms la crtica a la interiorizacin de la debacle electoral como derrota poltica, que nos puede llevar al nihilismo y la desmoralizacin o a la radicalizacin del mensaje poltico como huda adelante o salto al vaco.

Diferenciando al reformista del que lucha por reformas, diremos que el reformista pretende siempre lucir al sistema capitalista para hacerlo ms presentable al pueblo, cosa compleja en la actualidad, cuando lo que se pretende es blanquear el genocidio que las polticas austericidas del neoliberalismo fascista causan. Pero no es imposible como se ha demostrado en Madrid y otras partes de Europa y del planeta, que cuando las fuerzas del pueblo se presentan divididas, dan la victoria a un neoliberalismo de posiciones polticas, econmicas y sociales fascistas e imperialistas. De esta voluntad reformista nace la poltica del PSOE y cuando la correlacin de fuerza no es favorable y la presin social es menor que la del poder econmico neoliberal y genocida, su doble alma cede ante la imposibilidad de reformas en esta situacin de crisis global del sistema capitalista financiarizado, que ante la disminucin del beneficio empresarial, solo les queda la salida de ms globalizacin neoliberal o lo que es lo mismo, el monopolio del conocimiento, las finanzas virtuales y la produccin industrial y agrcola global, para acumular y competir en mejores condiciones con las potencias emergentes.

En cambio, las reformas que nacen de la lucha de la clase trabajadora, especialmente aquellas que surgen desde la espontaneidad de la movilizacin de las masas, nacidas del vacio que sindicatos y movimiento vecinal han dejado en la defensa sus intereses, cumplen una funcin de desarrollo de la experimentacin y aprendizaje de los sectores ms avanzados en la lucha poltica y social, cada vez ms conscientes, de que la nica posibilidad histrica de la conquista de un objetivo, siempre viene dada de la lucha y de la mano de la unidad de la clase trabajadora y el pueblo. Esto no es nuevo en la historia de la lucha de clases, pero es lo que sucedi con la movilizacin iniciada por el movimiento en defensa del sistema pblico de pensiones, contra el acuerdo institucional del Pacto de Toledo de recortarlas y endurecer las condiciones para obtenerlas, las generaciones futuras.

La movilizacin de los pensionistas junto con la presencia de los 72 diputados de Unidas Podemos, posibilit la ruptura del pacto con la subida de las pensiones segn IPC, la congelacin del factor de sostenibilidad y la subida del salario mnimo interprofesional entre otras. Estas reformas tienen carcter revolucionario, porque confrontan con las principales lneas de demarcacin neoliberal y si ahora no continan las movilizaciones y Unidas Podemos no hace valer sus ahora 42 diputados en el parlamento, en cualquier momento pueden ser anuladas. Y esto ha sido as, no porque ideolgicamente la direccin de Unidas Podemos sea comunista o revolucionaria convencida, sino porque el carcter de las reformas por las que luchan, en el conjunto de la situacin econmica global y de los intereses de la oligarqua financiera y empresarial, en su ejecucin adquieren un valor plenamente revolucionario, porque afectan al ncleo central acumulativo de las polticas austericidas y extractivas del capital financiero neoliberal globalista. No somos revolucionarios porque nos lo llamemos, lo seremos por las consecuencias de nuestros actos y por eso la derecha neoliberal financiera y empresarial, lucha con el mayor encono y juego sucio para destruir a Unidas Podemos y la actual debacle electoral general, autonmica y local de Unidas Podemos, provocada por la tremenda divisin creada desde los sectores reformistas, es una prueba de ello. El cometer errores es un principio en el proceso del conocimiento humano, pero pensar, que en la actual crisis global y sistmica del sistema capitalista, ste va aceptar reformas sin ms por pequeas que sean, es un error de los reformistas.

Los colectivos que se denominan marxistas leninistas y otros muchos marxistas que participan de las confluencias, dudan de esto y acusan de reformistas a Pablo Iglesias y al conjunto de la direccin de Unidas Podemos por lo que ellos se dicen de s, poniendo as en duda, el carcter revolucionario de las reformas del programa de Unidas Podemos como demuestran los hechos, de los nicos que un marxista debe partir en los anlisis. Tambin dicen que el bipartidismo y el rgimen del 78 regresaron con la victoria del PSOE. Lo ms daino en el marxismo, incluido el leninista, es cuando se une a la subjetividad el dogmatismo que cree que una cosa siempre es la misma, impidiendo el cumplimiento fundamental de la teora marxista leninista: el anlisis concreto de la realidad concreta, por lo cual, cualquier afirmacin que no parta de la realidad objetiva analizada, no deja de ser solo una profeca.

A las dudas sobre el carcter de Unidas Podemos por su quehacer hasta ahora, contestaremos desde la pregunta que se haca Pablo Iglesias en una entrevista en el programa de Fort Apache por qu con nuestro programa tan reformista, nos atacan tanto? con la respuesta de Atilio A. Barn, en un artculo recientemente publicado en un dilogo con la izquierda europea sobre hay una revolucin en Venezuela? donde contesta si no porqu la agrede el imperialismo tanto? Advirtiendo de paso, que todo necesita su explicacin por la complejidad y particularidad de cada uno de los procesos revolucionarios y advirtiendo tambin, de que todos son reversibles si no hay una buena ejecucin.

El mantra de que el bipartidismo y el rgimen del 78 han vuelto con la victoria de Pedro Snchez, se salta toda rigurosidad analtica, tanto del proceso de consolidacin del liderazgo de Pedro Snchez en el PSOE, que ha sido en combate contra el felipismo y la oligarqua del IBEX 35, que no lo quera como secretario general por sus ideas reformistas y de unidad de la izquierda, que atacan el ncleo duro de su poltica austericida y extractiva de acumulacin Y esto ser as para siempre? Todo es reversible y ms cuando se dirige desde el reformismo, pero esa sera ahora, otra derrota con terribles consecuencias para el pueblo, porque no saldra del sorpasso al PSOE, saldra de la derrota de Unidas Podemos y confluencias. Lo mismo pasa con el bipartidismo, un concepto que nace del reparto del poder de dos partidos que ejecutan una misma poltica econmica, aqu en Espaa el bipartidismo lo rompi Unidas Podemos, pero en Francia fue la Le Pen y en Italia ahora el Salvini, ambos de una supuesta extrema derecha fascista y ambos desde el capitalismo continentalista antieuropeos y antiglobalistas y si esta opcin no est representada en Portugal o Grecia, es porque la izquierda de momento ocupa el espacio.

Lo mismo pasa con el rgimen del 78, el cual nunca ms volver, ya que aunque la mayora est libre por el control que el capital ejerce sobre la judicatura y la polica, como generacin est superada, en la crcel o enjuiciada. El peligro no es que vuelvan, el problema es que el neoliberalismo financiero globalista empresarial del IBEX 35, gobierna pblicamente en Espaa desde el 2008, enemigo principal de la clase trabajadora y el pueblo y no dudar en ejecutar ms polticas austericidas y extractivas de las propiedades y bienes del pueblo y mas corrupcin, porque junto con la delincuencia, la prostitucin y el trfico de drogas y personas, forma parte del proceso de acumulacin de capital y para que no vuelva esto, habr que gobernar y si los socialistas rechazan nuestro programa de reformas, tiene que quedar claro ante el pueblo, que la responsabilidad de la divisin de las fuerzas del pueblo es del PSOE.

Otro mantra construido desde la supuesta izquierda marxista y leninista, son los lmites en la soberana impuestos por el marco de la Comunidad Europea, sin entender que son lmites a la soberana espaola, pero no son lmites a la intervencin de la gente, que tendr que asumir un proceso de lucha prolongada contra la colonizacin neoliberal euroalemana, donde en el juego poltico y de alianzas, no solo entra el del estado soberano a recuperar, si no tambin, la del conjunto de los estados europeos en lucha por su soberana, en pro de un objetivo comn solidario, de una Europa de la clase trabajadora y los pueblos. Pero esto no es nuevo, ya lo vimos en el 1936 cuando los gobiernos europeos burgueses enfrentados a Hitler, a pesar de que luchamos contra el fascismo y el nazismo, abandonaron a la republica y al pueblo espaol porque los suyos eran los otros, as que, qu ms dao podrn hacernos ahora que son aliados y nosotros con los nuestros, todava en los pozos y cunetas del pas, que ms pueden hacernos.

Gobernar es importante y conocer los lmites que nos impone la Comunidad Europea tambin, porque todos estos lmites han sido creados para la aplicacin de las polticas austericidas y extractivas de acumulacin financiera del capital y viendo la insuficiente actual correlacin de fuerzas, de la cual la nuestra solo est sustentada sobre la pata institucional, solo nos queda en lo inmediato para avanzar, el desarrollo de movimientos sociales en cada lucha por las pequeas reformas en los derechos sociales, desprivatizaciones, anulacin de copagos, impuestos a las grandes fortunas y empresas, es decir, el de continuar el proceso de movilizacin por las pequeas reformas, poniendo como perspectiva el recuperar constitucionalmente como derecho fundamental, todos los derechos que nos garantizaban los servicios pblicos como estado de bienestar, porque estas pequeas luchas, son las que agudizan la lucha de clases y la nica que nos permite iniciar un proceso de acumulacin de fuerzas, haciendo de cada negativa de reforma una movilizacin social.

Qu otras opciones en lo inmediato hay encima del tablero para Unidas Podemos, cuando es una fuerza progresista que naci como instrumento para la intervencin institucional, si ahora se le quita la capacidad de cogobernar, evidentemente ninguna y flaco favor harn al proceso poltico espaol, si en Vistalegre III no se resuelve la unidad entorno a Unidas Podemos de todas las confluencias que voluntariamente quieran, en una alternativa nacional para todo el estado espaol, dando la organicidad interna necesaria para las tareas polticas que se vayan asumiendo y para construir la pata que falta de la intervencin en la sociedad organizada, en los lugares donde el pueblo vive, trabaja y estudia, siempre desde el respeto a la autonoma poltica e independencia organizativa de las organizaciones de masas y ojala este debate, pueda ser el del siguiente Vistalegre IV.

Alonso Gallardo de los crculos comunistas de Unidas Podemos

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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