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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

El TEDH no valida la poltica penitenciaria del Estado espaol

Iaki Lasagabaster Herrarte
Naiz


Este titular es deudor de las afirmaciones recogidas en la prensa con motivo de la reciente Sentencia del TEDH que se ha pronunciado sobre los derechos de las personas en prisin. A pesar de haber ratificado el Tribunal la poltica concreta seguida en el caso en cuestin, es imprescindible analizar la doctrina del TEDH que se deriva de la meritada Sentencia.

La primera cuestin a sealar es la ausencia de referencia a dos trminos cuyo alcance es preciso concretar. Es totalmente necesario, en un debate sobre poltica penitenciaria, diferenciar entre dispersin y alejamiento. Son dos trminos con diferente significado, con independencia de la opinin que nos merezca la poltica penitenciaria llevada a cabo con esos ttulos. La dispersin no exige el alejamiento. Puede darse la dispersin asignando a las personas en prisin a cinco centros prximos geogrficamente, sin necesidad en enviarlos a mil kilmetros de distancia. De la misma forma esas personas pueden estar en centros alejados pero no estar dispersas. As sera el caso si se enva a esas personas a una prisin situada a mil kilmetros, pero estando todas ellas en el mismo centro. En el primer caso hay dispersin sin alejamiento. En el segundo caso hay alejamiento sin dispersin.

La segunda cuestin a tener en cuenta es la temporal. La Sentencia no est juzgando la poltica penitenciaria que se est llevando hoy en da. La Sentencia juzga la poltica penitenciaria anterior a la desaparicin de ETA, no la poltica penitenciaria que se est llevando a cabo en 2019. Al leer una sentencia hoy se puede tener la impresin de que est tratando un tema actual, cuando no es as. Una sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos trata sobre unos hechos producidos cinco, seis o ms aos antes.

La sentencia que vamos a analizar tiene tres temas diferentes que deben ser subrayados. Estos temas son: los derechos de las personas internas, los poderes de la Administracin para limitar esos derechos y los lmites de esa minoracin de derechos.

Desde hace aos hemos reivindicado el derecho de las personas internas en prisin a cumplir condena cerca del domicilio habitual. Pocas voces se han odo afirmando este derecho, aunque hasta en el mbito judicial ha habido pronunciamientos afirmndolo. Reconocer este derecho tiene una gran importancia. Si es un derecho, las limitaciones que queramos imponerle estn sometidas a un rgimen jurdico, al igual que los poderes de la Administracin Penitenciaria. La Sentencia afirma una vez ms el derecho de las personas en prisin a cumplir condena cerca de su domicilio habitual. Esto no quiere decir, obviamente, que tengan derecho a elegir centro penitenciario. No creo que nadie haya dicho esto nunca. Lo que s quiere decir sin embargo es que no cabe una poltica penitenciaria de la Administracin que determine graciosamente los centros de internamiento a los que debe enviarse a cada persona.

La Administracin Penitenciaria tiene un margen de apreciacin en el desarrollo de su poltica de asignacin de los centros de cumplimiento de condena. Toda actuacin administrativa, tambin la penitenciaria, est sometida al principio de legalidad y al respeto de los derechos fundamentales. La Administracin Penitenciaria no puede por tanto decidir los centros de internamiento arbitrariamente, como si se tratase de un mbito de actuacin no sometido a normas ni obligado a respetar los derechos fundamentales.

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos reconoce en su sentencia todo lo anterior, concretando su argumentacin en el caso de los presos y presas vascos. Seala el Tribunal que la poltica penitenciaria debe contextualizarse, ya que no puede mantenerse la misma poltica en situaciones en que existen organizaciones armadas o cuando han desaparecido por haberse desmantelado todas sus estructuras. El Tribunal seala que ese total desmantelamiento se ha producido el tres de mayo del dos mil diecinueve (3 de mayo de 2019).

La doctrina del TEDH podra por tanto concretarse de esta forma. Las personas internas en prisin tienen derecho a cumplir condena cerca de su domicilio habitual. Estas personas no tienen derecho a elegir centro penitenciario. La Administracin Penitenciaria tiene un margen de apreciacin para asignar el centro de cumplimiento, pero no puede hacerlo de forma arbitraria. La Administracin debe respetar los derechos de las personas internadas en prisin, motivando su decisin cuando establece el centro de cumplimiento de condena. Esta decisin de la autoridad penitenciaria debe tener en cuenta que ETA se ha desmantelado (en) todas sus estructuras, por lo que no se pueden limitar los derechos de los presos y presas vasco con el argumento de sus relaciones con organizaciones terroristas, ya que esta relacin es imposible. ETA ya no existe.

La poltica penitenciaria del Gobierno espaol manteniendo a los presos y presas vascos alejados y dispersados es claramente contraria a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Por tanto, es contraria al Convenio Europeo de Derechos Humanos y es contraria al derecho a la intimidad de la vida familiar, conforme a las prescripciones del art 10.2 CE.

Los derechos humanos de las presas y presos vascos no pueden seguir violndose esperando a una resolucin judicial. Esos derechos deben reconocerse desde este momento por la Administracin Penitenciaria. Si no se hace, se est incurriendo en una grave responsabilidad poltica, quiz tambin en otras. La ciudadana, incluidas las personas en prisin, tienen derecho a conocer las razones de una poltica, en especial si afecta directamente a sus derechos fundamentales.

Iaki Lasagabaster Herrarte es catedrtico de Derecho Administrativo de la UPV/EHU

Fuente: https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/el-tedh-no-valida-la-politica-penitenciaria-del-gobierno-espanol



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