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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2019

Unidas Podemos: una proposicin

Manolo Monereo
Cuarto Poder


Misin cumplida. Esto es lo que habr dicho Pedro Snchez a Merkel y a Macron. Espaa ya es un pas normal, un pas plenamente europeo. Tenemos a la extrema derecha en las instituciones, Podemos se ha visto reducido a las dimensiones tradicionales de la izquierda no socialista y, como en Portugal, la socialdemocracia hegemoniza un mapa poltico que hasta hace bien poco nos parecera imposible. Tanta normalidad nos mata.

Hasta ahora el debate real estaba en la dimensin de los adjetivos: resultados malos, malsimos, o simplemente desastrosos. No entrar en eso. La reaccin de los aparatos de Unidas Podemos tambin la normal: repliegue y llamamiento a la unidad ante las previsibles dificultades de una negociacin poltica con el Partido Socialista. Se han perdido, entre unas elecciones y otras, ms de dos millones de votos y el papel de Unidas Podemos ya no es, ni de lejos, lo que fue. UP es una fuerza importante, influyente, ya no es determinante. Se puede explicar de una u otra forma, poniendo los acentos en dificultades internas o externas y, hasta se puede, rizando el rizo, considerar que son los resultados menos malos posibles. Lo decisivo, estamos en una problemtica IU

El repliegue no ayuda. El orgullo de partido es bueno, pero no debe servir como instrumento para ocultar un retroceso electoral que solo se puede definir como derrota. Hirschman nos lo ense hace muchos aos: si no se promueve la voz de los inscritos, de los afiliados y afiliadas, lo que vendr es la salida, a medio y a largo plazo, que ninguna lealtad podr impedir. Reconocer la derrota y abrirse a un debate general, tomando la iniciativa y haciendo una lectura-lo ms veraz posible- de unos resultados electorales malos y proponer, desde la humildad, elementos de una estrategia capaz de situarnos, de nuevo, en un lugar preferente en la vida pblica espaola.

Algunos de nosotros hemos venido planteando, desde hace tiempo, elementos para un anlisis crtico y autocrtico que los resultados electorales hacen hoy obligatorio. Lo primero y fundamental, una lgica de apertura frente a una lgica de repliegue, lo segundo, la centralidad de la poltica, de una poltica no politicista e implicacin de la militancia en la solucin de unos problemas que no pueden quedar en una lite dirigente alejada de los crculos. Lo que se pide es grandeza, pensar en grande, precisamente en los momentos difciles y evitar que el debate democrtico sea sustituido por descalificaciones, insinuaciones y, lo que es peor, atribuir a lgicas conspirativas lo que son legtimas posiciones polticas.

Poltica y apertura a los mecanismos de voz. Se debera plantear con toda normalidad la necesidad de una asamblea extraordinaria en torno a octubre o noviembre de este ao. Dar seguridad, a los hombres y mujeres que siguen creyendo en Podemos, que habr un debate de verdad, riguroso, colectivo, con voluntad de integracin. Pido perdn por adelantado, lo he propuesto muchas veces y sigo en ello: necesitamos unos estados generales para la alternativa. Hoy, ms que nunca, hace falta un proyecto viable de pas, capaz de suscitar adhesin y compromiso, dirigido a las mayoras sociales desde la voluntad explcita de que podemos cambiar una realidad para mejor y ofrecer futuro a unos jvenes que hacen de la precariedad un modo de vida que les conduce a la pobreza.

La audacia tambin en los mtodos. Pablo Iglesias debera encabezar un manifiesto (lo podramos llamar el manifiesto de los cien) como base para iniciar un debate de masas ms all de los lmites actuales de Podemos y abierto a IU, al PCE, Equo y dems confluencias. Dicho manifiesto tendra una parte analtica especialmente rigurosa que intente explicar las causas de un retroceso poltico especialmente duro y, sobre todo, una propuesta-sintetizada en doce o trece ideas fuerza- que centrara el debate y ayudase a una sntesis final. Debate s, y de masas, abierto a un espacio que se ha ido estrechando en los ltimos tiempos, desde convicciones razonadas y razonables capaces de organizar una pasin justiciera.

Otro elemento, en paralelo, sera la constitucin de una federacin de partidos, con normas comunes, con la vocacin de traducir una coalicin parlamentaria en una fuerza poltica viva, autnoma, vinculada a los territorios, a los lugares de trabajo y estudio. Se deberan constituir comits unitarios a todos los niveles y asambleas de base comunes. La discusin del manifiesto y la participacin activa en los debates debera de ser un estmulo fundamental en busca de una dialctica unitaria que se ha ido perdiendo (a veces dramticamente) en los ltimos tiempos. La idea clave es la de proceso, con la poltica en el puesto de mando y la creacin de instrumentos que fomenten la solidaridad y el sentido de pertenencia a un proyecto comn.

Para terminar esta modesta proposicin, la necesidad de construir un sujeto poltico unitario con voluntad de mayora y de gobierno. Las dos cosas van unidas: una mayora para gobernar desde un proyecto propio, solvente, viable social y polticamente. Ni programa mximo, ni programa mnimo, programa para la accin consciente que mueva a mayoras, que genere, lo repito, compromiso e ilusin. Tres ideas aprendidas del feminismo como estilo y mtodo de trabajo: a) autoestima; b) reconocimiento y c) democratizacin sustancial del poder y de los tiempos sociales.

Fuente: http://www.cuartopoder.es/ideas/2019/06/08/unidas-podemos-una-proposicion/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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