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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

El fracaso del plan Uribe-Duque contra los Acuerdos de paz

Tony Lpez R.
Rebelin


Las dos ltimas semanas del pasado mes de mayo, fue el escenario decisivo en la gran batalla de los defensores de la paz en Colombia, contra los mximos responsables del viejo y acariciado plan, de acabar con los Acuerdos de Paz de La Habana y principales instigadores de la guerra interna, y que posibilite argumentos validos para desatar la intervencin militar en Venezuela.

El fracasado y maquiavlico plan Uribe-Duque contra los Acuerdos de Paz, comienza con la denuncia que hace el diario New York Time el 17 de mayo y tiene en el centro de la noticia la orden impartida por el jefe del ejrcito colombiano, general Nicasio Martnez Espinel, que orientaba a los mandos militares a intensificar las acciones y exiga resultados sin importar que las bajas y heridos fueran inocentes civiles, orden que abra el camino para la impune poltica de los falsos-positivos.

Pese a las voces de condena y descredito contra el diario neoyorquino del oficialista partido Centro Democrtico y algunos de sus fanticas congresistas, la alarma fue tal que el jefe del Ejrcito modifico algunas partes de la orden, pero no elementos esenciales que continuaban dando lugar al uso de la fuerza contra inocentes civiles, pues instruye a sus oficiales a no exigir perfeccin y lanzar operaciones con un 60 o 70 porciento de credibilidad y exactitud.

Quiere decir que entre el 40 y el 30 por ciento pueden ser operaciones que dejen un saldo de muertes civiles en esa proporcin y no es ms que volver a los famosos falsos-positivos, o sea cometer Crmenes de Lesa Humanidad, que sern juzgados por la Corte Penal Internacional y me hago la pregunta Ser que el generalato y oficialidad colombiana, consideran que no sern juzgados por esto crmenes y se sienten impunes? La justicia colombiana tendr que actuar de manera consecuente con estos graves crmenes que atentan contra el Estado Social de Derecho que dicen defender.

Los crmenes de guerra y lesa humanidad, cometidos durante el gobierno de lvaro Uribe Vlez, ms temprano que tarde, sern juzgados y pendientes en la CPI de llevar a altos mandos militares complicados en aquellos monstruosos asesinatos, cuando la Fiscala General de la Repblica le entregue la documentacin e informes pendientes y que el Fiscal, Nstor Humberto Martnez se neg a entregarle a la Fiscal de la CPI Fatou Bensouda en septiembre del 2017. La alta magistrada coment a la prensa, a la salida de la reunin con el Fiscal, que se iba descontenta por la negativa de este seor, de cooperar y entregar la documentacin solicitada por la CPI.

La impunidad para los altos niveles del gobierno y rangos militares forma parte de la estrategia y planes de Uribe-Duque para la eliminacin de los Acuerdos de Paz, tener en cuenta que un sector de las Fuerzas Militares est no solo comprometido con las violaciones a los derechos humanos, tambin al paramilitarismo y a los beneficios econmicos que deja la guerra.

Es evidente que el plan, tenia su objetivo bien definido y solo esperaba el momento para desencadenar lo que hubiera sido una gran tormenta poltica y militar, el tema se pone a punto cuando la Jurisdiccin Especial de Paz, ordena la inmediata libertad por falta de prueba, del ex comandante guerrillero Jess Santrich, quien llevaba 13 meses en la crcel La Picota, lo cual provoca una reaccin precipitada o premeditada con la renuncia del Fiscal Nstor Humberto Martnez, la vice Fiscal y la ministra de Justicia.

La orden de la JEP de ponerlo en libertad llega a las autoridades del Instituto Penitenciario y a la Crcel a las 9.00 de la maana del 17 de mayo y a partir de all comienza una inexplicable tardanza, la incomunicacin con sus abogados, el mdico personal y familiares con Santrich, el jefe del Penal no aparece, ni tampoco alguna otra autoridad del INPEC, algo grave estaba sucediendo. Se corre la informacin de que Santrich se encuentra en grave estado de salud provocado por intento de suicidio y que est herido.

Pasaban las horas y un trino del senador lvaro Uribe, estremece a la opinin pblica nacional e internacional, segn el senador, Santrich sera extraditado. Los medios y redes sociales, sealaban que el ex-negociador de paz, sera trasladado a la base area militar de Catam, entregado a la DEA para su extradicin a Estados Unidos, esas mismas fuentes, anunciaban, que concretada la extradicin de Santrich, el presidente Duque declarara el Estado de Conmocin Interior.

Al complicarse la posibilidad de extraditarlo por los sucesos que se dan dentro de la crcel La Picota, cuando a las 11 de la maana del 17 de mayo las autoridades del INPEC le comunican que ser extraditado, Santrich cumpliendo con honor su palabra empeada, se inflige varias heridas en su muecas y brazos con intencin de suicidarse, est noticia tensa ms an la situacin y la crisis institucional, que lleva al gobierno suspender la extradicin y no declarar el Estado de Conmocin Interior.

A partir de ese momento la crisis institucional se agudiza, al no cumplir la orden de la JEP, forman un show en la puerta de la crcel con un Santrich evidentemente inconsciente en una silla de rueda, detenido y trasladado al bunker de la Fiscala Nacional, lo que se une a las declaraciones que en rueda de prensa ofrece el Fiscal luego de su renuncia y antes de abandonar el pas, no por el caso Santrich, sino por las graves acusaciones de corrupcin en el caso Oderbrech, caso que sigue impune, porque involucra a altas figuras polticas del gobierno anterior y del actual y a multimillonarios empresarios de las finanzas y de los medios de comunicaciones.

La entrevista de Nstor Humberto Martnez con la prensa no puede ser ms elocuente y tal vez con intencionalidad, pone en evidencia la impunidad de como acta las agencias de seguridad e inteligencia de Estados Unidos en Colombia, cuando da a conocer que ordena la detencin de Santrich por un video que le hace llegar la DEA, pero que la Fiscala desconoca que la DEA estuviera actuando y dejo bien claro, que lo normal era que se pidiera permiso a las autoridades colombianas para actuar en su territorio y que esa autorizacin la deba otorgar un Juez y la Fiscala y nunca conoci, ni dio tal permiso a la DEA para esa operacin.

Esta declaracin del cuestionado Fiscal Nstor Humberto Martnez, es realmente muy sospechosa, pues resulta muy iluso pensar que la Fiscala no tena conocimiento, lo que s es muy probable que, al conocer la prueba presentada por la DEA, el Fiscal que es un calificado jurista, se dio cuenta que tales pruebas, eran muy fcil de desmontar ante un tribunal que actuara con total honestidad e imparcialidad como la JEP y por eso niega que la Fiscala haba autorizado el ilegal operativo de la DEA. Su intencin exculpar al gobierno y a las instituciones del Estado.

Pero el montaje de la operacin queda demostrado cuando la JEP solicita, va cancillera a la Secretaria de Justicia de los Estados Unidos, especficamente al Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, la, pruebas y evidencia para su acusacin, la respuesta de Estados Unidos es que la carta de solicitud nunca les lleg y la documentacin probatoria del delito de narcotrfico tampoco lleg a la Justicia Especial de Paz, (JEP).

El tema de la extradicin de Jess Santrich, era el objetivo principal, para desencadenar la interna dentro del Partido FARC y de los desmovilizados que provocara la ruptura de los Acuerdos de Paz de La Habana, quedara demostrado, que el gobierno no respeta ni a la Jurisdiccin Espacial de Paz, ni los Acuerdos que la mayora, no solo de los ex combatientes, sino de pueblo reconocen que se estn incumpliendo. La extradicin de uno de sus ms queridos lderes, les dejaba claro que las garantas para los ex guerrilleros, no existan y era imposible mantener un discurso de paz, cuando el gobierno hace la guerra, que es en realidad las posibilidades de la oligarqua de mantener el poder en Colombia.

Con ese golpe a las FARC esperaban, una desercin masiva e incontrolable de ex combatientes de los que hoy se encuentran en los Espacios Territoriales de Reconciliacin, lo cual daba las posibilidades de ejecutar precisamente la orden del jefe del Ejrcito de operar y no exigir perfeccin y lanzar operaciones letales con un 60 o 70 porciento de credibilidad y exactitud. Esos ex guerrilleros serian el blanco de tales operaciones, que adems estara cobijado en el marco del Estado de Conmocin Interior.

A su vez entrara en accin el plan con los desertores de las FANB venezolanas concentradas en la frontera con Ccuta, unos 400 hombres y que teniendo en cuenta el esperado escenario que se presentara con la extradicin de Santrich, entraran a territorio venezolano segn declar a la agencia britnica Reuters, el sargento Eddier Rodrguez el pasado 28 de mayo, Rodrguez dijo que su comando estara integrado por 150 hombres y que su grupo haba encontrado diferentes grupos de resistencia en Colombia, para tomarse ciudades venezolanas cercanas a la frontera con Colombia y proseguir hacia Caracas.

O sea, todo milimtricamente bien concebido, pero el plan ha fracasado en toda la lnea, la Corte Suprema de Justicia, decret la inmediata liberacin de Santrich, orden que se cumpla el acuerdo de que el ex comandante guerrillero, asuma su cargo como Representante a la Cmara, y en su condicin de aforado sea la Corte Suprema de Justicia, quien juzgar a Jess Santrich.

Las Fuerzas Militares quedaron mal paradas con la orden emitida por el Jefe del Ejrcito, denunciada por el NYT y puesta en evidencia ante la posible violacin de DD:HH; la Corte Constitucional neg las objeciones presentadas por el Presidente Ivn Duque a los Acuerdo de paz y le orden su aprobacin; no decreto el Estado de Conmocin Interior y qued desestimada la propuesta del senador lvaro Uribe, de convocar a una Asamblea Constituyente, cuyo objetivo era desmontar los Acuerdos de Paz de La Habana y la Justicia Transicional de Paz (JEP) y a su vez introducir un artculo que permita a los ex presidentes volver a aspirar a la presidencia.

Frente a estos serios fracasos del plan y la polarizacin poltica generada, el presidente Duque, ni decret la Conmocin Interior ni convoc a una Constituyente, sino que llam a los partidos cercanos al gobierno para buscar y suscribir un acuerdo nacional, como son el Centro Democrtico, el Conservador, el Partido Liberal, Cambio Radical y el Partido de la U para superar lo que caracteriz como una profunda crisis institucional.

La reunin con estos partidos no logr el acuerdo propuesto. El expresidente Csar Gaviria y el ex ministro Aurelio Irrigorri, presidentes de los partidos liberal y de la U respectivamente, afirmaron que ningn acuerdo nacional poda hacerse si no participaban y firmaban los partidos de oposicin, tambin le criticaron a Duque y se opusieron a que haya inters e intenciones de introducir nuevas modificaciones a los Acuerdos de Paz.

El gobierno de Ivn Duque cada da se debilita ms y esa situacin lo hace ms peligroso, pues, no es descartable que, para superar la crisis, puedan montar una provocacin en la frontera con Venezuela, con los desertores venezolanos, paramilitares y mercenarios reclutados por el Comando Sur, la opinin pblica colombiana debe denunciar estos planes, que adems no por gusto los desertores venezolano han hecho pblico su plan militar de atacar a su pas con el apoyo de sectores colombianos.


Tony Lpez R., Periodista, politlogo y analista internacional.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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