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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Cceres, sin posibilidad de paz

Bibiana Ramrez
Prensa Rural


Foto portada: Panormica de Cceres. Cortesa Cceres Antioquia

 

A pesar de que ha llegado inversin a este municipio a travs de los programas pactados en el acuerdo para la terminacin del conflicto con la antigua guerrilla de las Farc, el enfrentamiento entre grupos armados est desplazando a la poblacin, que no tiene otra opcin que abandonar sus proyectos de vida. La corrupcin tambin corroe a este municipio del Bajo Cauca antioqueo.

El 28 de mayo se cumplieron dos aos de la promulgacin del decreto que crea los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET) que fueron concertados en el Acuerdo de Paz y de los trece municipios priorizados en las regiones del Norte, Nordeste y Bajo Cauca, solo en cinco se ejecutaron obras de Pequea Infraestructura comunitaria (PIC) entre 2017 y 2018.

Uno de ellos es Cceres (los dems son Remedios, Anor, Briceo e Ituango), donde la violencia y las condiciones de pobreza de sus habitantes estn socavando la estabilidad de este municipio, al punto que muchos all consideran que se est convirtiendo en un territorio invivible.

Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia (llamadas por el Estado colombiano como Clan del Golfo), el Frente Virgilio Peralta (conocido como Los Caparrapos) y la guerrilla del Eln, son los grupos armados ilegales que ms presencia tienen en este municipio de 37.806 habitantes y frenan las posibilidades de consolidar cualquier asomo de paz.

El desplazamiento masivo, las amenazas y asesinatos son una constante en Cceres, dejndolo casi despoblado, tanto en lo rural como en lo urbano. Aquellos pobladores que deciden quedarse no tienen otra opcin que vivir confinados y embargados por el miedo.

Esos padecimientos tambin afectan a por lo menos 2.200 indgenas del pueblo Zen, distribuidos en nueve comunidades, segn el censo del cabildo mayor en el 2011. En diciembre de 2017 la Agencia Nacional de Tierras (ANT) entreg un predio de 48 hectreas a 51 familias como parte de la constitucin del resguardo Puerto Blgica; sin embargo, varias de ellas han tenido que huir como consecuencia de la confrontacin armada, que acorrala a los nativos.

El ltimo hecho de sangre se perpetr a la media noche del pasado domingo, cuando un comando armado an sin identificar, y portando uniformes negros con brazaletes del Gaula, arribaron a una zona riberea del corregimiento Guarumo y asesinaron a cuatro hombres, entre ellos a un menor de 17 aos de edad.

De acuerdo con versiones de las autoridades recogidas por diversos medios de prensa, los autores de la masacre llegaron en lancha por el ro Cauca accionaron armas y explosivos contra los pobladores del lugar sin explicacin alguna y huyeron del sitio a travs de este afluente.

Acosado por todos

Cceres es uno de los pueblos ms antiguos de Antioquia: fue fundado en 1576 y erigido municipio en 1903. Su principal actividad econmica ha sido la minera de oro, que viene desde la poca de la Colonia. Esta actividad extractiva ha causado grandes estragos medioambientales, pues gran parte de su territorio ha sido explotado sin mayor control.

Las aguas del ro Cauca irrigan este municipio y la pesca, que era una opcin para los pobladores ribereos, fue perdiendo relevancia con la construccin del proyecto de generacin de energa Hidroituango, que afect la vida acutica. Adems, el cultivo de hoja de coca para uso ilcito reemplaz la agricultura en una poblacin cuyo 77 por ciento vive en la ruralidad, con pocas vas de acceso y sin mayores opciones econmicas.

Y para completar el panorama desolador de este municipio, no hay quien gobierne. Sus dos ltimos mandatarios han sido encarcelados: Ubaldo Enrique Pacheco Julio, alcalde para el periodo 2012 2015, fue judicializado en julio de 2018 por delitos de peculado por apropiacin, prevaricato por accin, contrato sin cumplimiento de requisitos legales e inters indebido en la celebracin de contratos.

El actual alcalde Jos Mercedes Berro (2016-2019) fue destituido y capturado en enero de 2018 por posibles nexos con las Autodefensas Gaitanistas de Colombia que, al parecer, lo favoreci en su proceso de eleccin en las elecciones de 2015.

En su reemplazo lleg Sandra Patricia Durn, elegida por el gobernador de Antioquia, Luis Prez, desatando una controversia con el Partido de la U, pues decan que nadie la conoca y que estaba gobernando desde el vecino municipio de Caucasia.

Desplazamiento, a cuentagotas

La situacin que vive Cceres es alarmante. Se est convirtiendo en un pueblo fantasma. El defensor del Pueblo, Carlos Negret, quien estuvo visitando el municipio el 25 de febrero de este ao, dijo ante los medios: Es una situacin aberrante, uno queda aterrado despus de visitar cinco municipios del Bajo Cauca y encontrar a Cceres casi vaco por la angustia de la gente. Lo que acabamos de observar en el municipio es la gente paniquiada. Tenemos que contarle al pas que hay que mirar a Cceres.

Calle de Cceres desolada un martes a las 10 de la maana. Foto cortesa Cceres Antioquia

 

Segn la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinacin de Asuntos Humanitarios (OCHA), entre enero y febrero de 2018 salieron 1.600 personas de 18 veredas por cinco enfrentamientos entre grupos armados ilegales que se disputan el control territorial. El Defensor del Pueblo dio la cifra de 4.600 desplazados en todo ese ao.

El personero Anderson Piedrahita asegur que de los 2.300 estudiantes que tena el Liceo Monseor Gerardo Patio, por lo menos mil dejaron de ir a clase por temor a enfrentamientos armados o por panfletos que circulan. Adems hay cinco concejales amenazados.

Del municipio han salido ms de 420 personas, dejando deshabitados cuatro barrios. Tenemos el registro de 23 homicidios en lo que va del ao, en el 2018 se presentaron 60 muertes. Todos los das recibimos denuncias por amenazas, detall Piedrahita.

Desde la seis de la tarde, todos los negocios cierran sus puertas y las personas no salen de sus casas. Uno de sus habitantes dice que, en la noche, el pueblo queda queda desolado y con un silencio aterrador. Para el 2019 el Registro nico de Vctimas no lleva la cuenta de cuntas personas ms han salido de all, pues los desplazamientos ahora no son masivos sino a cuentagotas y la gente no est denunciando.

Para los desplazados han dicho claramente que, como no hay seguridad, no hay ayuda para nosotros y muchos decidimos regresar al territorio porque nos haban dicho que tenamos las garantas. Cuando hay un conflicto tan largo y tan complejo como el nuestro es muy difcil que las cosas se normalicen, tenamos la confianza, pero ahora est perdida, afirm Horacio Rendn, representante de las vctimas e integrante de la comisin municipal del Plan Nacional Integral de Sustitucin Voluntaria (PNIS) en ese municipio.

Las comunidades indgenas tambin han tenido que dejar sus territorios por la arremetida de grupos armados ilegales que obstruyen su movilidad. Segn la Organizacin Indgena de Antioquia (OIA) en el 2018 asesinaron a cinco indgenas en el Bajo Cauca. Los lderes de esta organizacin, mediante un comunicado pblico, alert sobre las restricciones y la imposibilidad de realizar sus trabajos para obtener el sustento. Estos hechos tienen a los pueblos indgenas en inminente riesgo de exterminio fsico y cultural, dice el documento.

Y otro factor que ha generado desplazamiento es la constante amenaza que genera el proyecto Hidroituango y sus contingencias. Muchos vendieron sus casas a bajo costo o las dejaron abandonadas por el temor a que el muro de la presa se rompa y ocasione una gran tragedia aguas abajo. Si ello ocurre, se sospecha que la fuerza del afluente acabara con buena parte del municipio.

Comercio cerrado por posible avalancha en Hidroituango. Foto cortesa Cceres Antioquia

 

Inversiones en obras PDET

Con el objetivo de mejorar las condiciones de vida dentro de los municipios ms afectados por la violencia, segn la Agencia de Renovacin del Territorio (ART), se ejecutaron en Cceres, entre 2017 y 2018, diez obras de Pequea Infraestructura Comunitaria (PIC), como parte de la implementacin de los PDET. Lo contradictorio es que se estn haciendo esas obras y, al tiempo, la gente est abandonando los territorios por cuenta de la guerra que se libra en la regin.

An as, los que se quedan tienen la posibilidad de ver por primera vez la inversin del Estado, dndose cumplimiento inicial a algunos programas de la reforma rural integral plasmada en el Acuerdo de Paz. Lo que muchos campesinos aseguran es que deberan cumplirse todos los puntos de manera estratgica para que dentro de diez aos haya un verdadero cambio estructural del campo.

Cabe resaltar que dentro de las diez obras realizadas en Cceres, siete son de construccin o mejoramiento de aulas escolares, dos de ellas en comunidades indgenas; una de etnoeducacin en el cabildo indgena en la vereda Campanario, y la otra en el colegio de bachillerato del cabildo indgena Alto del Tigre, obras que tuvieron una inversin 496 millones de pesos, segn datos entregados por la ART.

Adems, se construyeron escenarios deportivos como la placa polideportiva en la vereda Murib que tuvo el costo de 124 millones de pesos, o la construccin de un parque infantil y gimnasio al aire libre en las veredas Peladero y San Pablo, en los que se le invirtieron 109 millones de pesos.

An quedan doce obras en estructuracin que tendrn destinados 1.400 millones de pesos para su culminacin. La construccin del centro educativo rural Nueva Esperanza, en la vereda Las Negritas es uno de ellos, adems de casetas comunales, restaurante escolar, bateras sanitarias y mejoramiento de vas.

Gimnasio al aire libre en la vereda Peladero. Foto Alcalda de Cceres

 

PNIS sin cumplimiento

Como en el resto de municipios que se acogieron al PNIS, en Cceres tambin est atrasada su implementacin. En el 2013 este municipio tena 143 hectreas sembradas con hoja de coca para uso ilcito y para el 2017 aument a 1.943 hectreas, segn el Observatorio de Drogas de Colombia.

Para salir de la esa ilegalidad, 1.671 familias se acogieron al PNIS, de las cuales por problemas y falta de documentacin, el gobierno ha estado excluyendo a algunas, ahora quedan 1.200. El PNIS ha tenido dificultad porque no se han ejecutado rpido, por el contrario, la gente sigue esperando, pero no sabemos hasta cundo iremos a aguantar, asegura Rendn.

Estas familias han erradicado 900 hectreas, pero los pagos no les han llegado. Ya van cinco meses sin que reciban lo acordado. A algunas veredas llegaron semillas y plntulas para reemplazar los cultivos de hoja de coca, sin embargo, los labriegos concuerdan en que no hay asesora tcnica para sembrar las mil plntulas de aguacate, 700 kilos de maz, 22 mil plntulas de caa o la tres mil plntulas de guayaba.

Por los incumplimientos en el programa de sustitucin varios lderes estn pensando en hacer una demanda colectiva por la falta de pagos, pues ellos aseguran que cumplieron con la erradicacin voluntaria; estuvieron en todas las reuniones, planeando, soando el futuro de sus veredas, construyendo los PDET, pero ahora dicen que se estn cansando de esperar. (leer ms en: Campesinos de Taraz, sin garantas en sus territorios)

Pensbamos firmemente que el Acuerdo de paz iba a solucionar muchos problemas frente al tema de tranquilidad y de paz, pero eso no se ha dado. Sabamos que era difcil que el Estado cumpliera ese acuerdo, pero el territorio no fue copado a tiempo y por el contrario se le dio ventaja a que entraran ms grupos armados. Las comunidades nos sentimos solas. La idea con el Acuerdo era motivar la poblacin para sostenerse en el territorio, asegura Rendn, un poco desesperanzado con la situacin de su municipio.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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