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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Entrevista a ngeles Maestro, de Red Roja
"Necesitamos un trabajo de hormiguita (fuera de foco) a fin de forzar realmente los cambios histricos"

Insurgente


Nines, todo parece abocado en esta poca a lo que suceda en las urnas, no?

Desde el punto de vista de la representacin poltica de los diferentes sectores de la burguesa, si; pero no en lo fundamental. Las polticas econmicas de las clases dominantes estaban ya definidas antes de las elecciones.

Las economas centrales del capitalismo estn abocadas a una nueva recesin, agudizada por la intensificacin de las contradicciones interimperalistas entre la UE, lase Alemania, y EE.UU , por la guerra comercial entre Washington, Rusia y China, y por el debilitamiento de la UE por el Brexit. Se perfila as un contexto internacional marcado por un lado, por unos EE.UU muy debilitados que por ello se ven obligados a agredir a sus competidores, incluso a sus aliados, y a crear una situacin de guerra permanente y por otro como se analiza en el editorial de la nueva revista de Red Roja1 por una agenda imperial euro-alemana que choca con la de EEUU, ms all de lo que la diplomacia puede explicitar.

En este escenario no cabe la menor duda de que la burguesa y sus gobiernos independientemente de las alianzas que finalmente se establezcan van a intentar descargar sobre la clase obrera nuevas agresiones: cambios en la contratacin y en el despido para dejar an ms las manos libres a la patronal, nuevos recortes en las pensiones pblicas a beneficio de la privatizacin o profundizacin en el deterioro de los servicios pblicos de los que igualmente se aprovecha el negocio privado.

Esa es la agenda que, una vez ms llegar de la mano de Bruselas. All se sita el puesto de mando de la oligarqua europea y de all llegarn las directrices. Y lo harn esgrimiendo la necesidad ineludible de Pagar la Deuda y arropadas por una puesta en escena en la que, una vez ms, se nos vendern los ataques como el mal menor para defender el estado del Bienestar del capitalismo europeo de rostro humano frente al ms salvaje de EE.UU. Y no es una conjetura. El pasado 4 de junio el Comisario para Asuntos Econmicos de la UE instaba al gobierno, no slo a mantenerse en la lnea de la austeridad, sino a realizar un recorte presupuestario de 15.000 millones de ueros en dos aos.

Ah reside la gran importancia que Red Roja atribuye a negar el Pago de la Deuda y al objetivo de salir de la UE y el Euro. La construccin de la fuerza organizada del movimiento obrero y popular requiere identificar bien al enemigo de clase y a sus instrumentos de dominacin, y sobre todo, de legitimacin.

de un referente poltico

Para avanzar en el desarrollo del referente poltico es imprescindible tener claro qu reivindicaciones, por ejemplo, echar atrs las reformas laborales, parar los desahucios y exigir el derecho a la vivienda, luchar contra las privatizaciones, etc, adquieren la capacidad de articularse y de unificar el movimiento obrero y popular en la medida en que se integren en un nivel superior, necesariamente poltico, y que apunte hacia el origen del poder real que dirige los ataques. Como sealaba el Manifiesto recientemente suscrito por cinco organizaciones comunistas: El mito de la Unin Europea (UE) como smbolo del capitalismo bueno, de rostro humano y del Estado del Bienestar ha sido uno de los instrumentos fundamentales para la domesticacin del movimiento obrero en el Estado espaol.

Que la burguesa pueda o no llevar a cabo sus objetivos, no depende de las urnas. Depende de la lucha de clases, de la correlacin de fuerzas. Y ese es otro cantar.

Acaba de terminar un nuevo ciclo electoral (europeas, generales, autonmicas, municipales) qu panorama nos deja?

El resultado de las elecciones sita, otra vez, al PSOE como fuerza poltica bsica para garantizar la continuidad, tanto del Rgimen del 78, como para asegurar las polticas del capital bajo la gida de la UE. La amenaza de la extrema derecha, profusamente agitada tanto por el PSOE como por las fuerzas del cambio- ha volcado el voto til en el PSOE, reforzado con la enorme abstencin en las zonas obreras y el hundimiento de Unidas Podemos.

La alianza de Pedro Snchez con Ciudadanos, insistentemente recomendadada por el Ibex 35, arrojara una cmoda mayora de 180 diputados, pero es incompatible con el dilogo propuesto por la direccin del PSOE con el que estaran dispuestos a colaborar ERC, y desde luego, el PNV. Todo ello, si la condicin esgrimida por Ciudadanos de aplicar el artculo 155 de la Constitucin, no es reconducida por los poderes fcticos econmicos, a terrenos ms confortables y que mejor aseguren la ansiada estabilidad.

Qu papel ves que puede jugar las CUP?

En Catalua se abren grandes interrogantes para las CUP, quienes tras haber perdido cerca de la mitad de sus votos, tienen ante s el reto de hacer un anlisis en profundidad de su papel en el procs. Su decidida apuesta por el Referndum y su destacado papel en la movilizacin popular, no deben postergar el debate sobre sus limitaciones para actuar como fuerza independiente de las organizaciones de la burguesa catalana. Dos aspectos centrales se configuran como tareas pendientes, tanto para las organizaciones de la izquierda revolucionaria en Catalua, como para las del resto del Estado espaol: la construccin de la unidad y la independencia de clase y la ruptura con el Euro y la UE.

Hablo de las CUP, entre cuya militancia hay sectores que se consideran revolucionarios e incluso comunistas, como organizacin que pudiera abrir un debate honesto sobre su actuacin y sobre su futuro. No hablo de otras como Bildu que hace tiempo ha optado por la alianza con el PNV para una ms que improbable independencia en el seno de la UE, y que ha dejado lo del socialismo en el bal de los recuerdos de juventud.

IU, Podemos, Mareas, 15M, Confluencias, qu te sugieren?

Lo ms destacado, a escala estatal, es la profunda cada electoral de Podemos, IU y sus Confluencias. Las repercusiones van ms all del debilitamiento de su presencia en gobiernos y ayuntamientos. Es el final de una ilusin, de un espejismo.

No vale la pena insistir mucho en la deriva poltica de quienes se proponan como fuerza poltica de ruptura y que acabaron reeditando hasta la saciedad el grouchiano: Si no le gustan mis principios tengo otros. El hundimiento de una fuerza poltica que concentr en s las ilusiones de conseguir mediante las urnas lo que no se haba conseguido en las calles, empez por cambiarse a s misma no como suele suceder, tras llegar al gobierno sino preventivamente, despojndose de todo lo que obstaculizara su acceso a l. El listado es innumerable: la Repblica, la ruptura con el Rgimen del 78, la Deuda, la UE, la OTAN, la reversin de las privatizaciones, la ley 15/97 de la privatizacin de la sanidad, la denuncia firme de la aplicacin del artculo 155 y de la violencia policial, de la venta de armas a Arabia Saud y un largo etctera de complicidades y silencios. No obstante, lo ms grave fue la instauracin del discurso de la ciudadana, del 99%, obviamente negando la identidad de clase, contribuyendo a la confusin sobre el origen de clase de las polticas que se ejecutan. El papel de las autodenominadas fuerzas del cambio en este mbito ha debilitado an ms a un movimiento obrero muy desgastado por la evidente colaboracin de clase de las direcciones de los sindicatos mayoritarios. Se ha facilitado as la extensin de uno de los objetivos estratgicos de la burguesa: el individualismo y la desconfianza hacia el hecho mismo de la organizacin obrera.

Curiosamente, todo empez en 2015

S, cuando tras la enorme traicin ejecutada por Syriza, referente tanto de Podemos como de IU. Tras el Referndum en el que el pueblo griego exigi mayoritariamente no aceptar los mandatos de la UE y Tsipras hizo exactamente lo contrario, Pablo Iglesias declar que no se poda hacer otra cosa.

Por otra parte, este largusimo listado de abandono de principios y de polticas de ruptura, es el mismo que llev acabo IU, con el mismo resultado. La bsqueda a ultranza de la respetabilidad y de la aceptacin del orden establecido en aras de conseguir buenos resultados electorales, ni siquiera les coloc en la posicin de muleta del PSOE, al tiempo que se haca el harakiri como organizacin alternativa. Es sorprendente que Julio Anguita que ha actuado como valedor de Podemos, incluso legitimando a su general de la OTAN, no haya aprendido esa dura leccin que vivi en primera persona.

La llegada de la ultraderecha a los parlamentos qu significa.

La aparicin de Vox, como la de Ciudadanos, refleja la ruptura organizativa de la derecha espaola tras el desgaste del PP acosado por las denuncias de corrupcin. Pero eso es slo la forma externa del proceso.

La presencia de VOX en las instituciones tiene esencialmente los mismos orgenes que la aparicin de la extrema derecha en otros pases europeos, aunque aqu, con mucha menos fuerza. El voto a VOX en las zonas obreras expresa la canalizacin de la rabia de quienes viven situaciones dramticas y se sienten estafados; tanto por una clase poltica que ejecuta los mismos ataques a sus condiciones de vida independientemente de quien gobierne, como por una izquierda cobarde y engaosa que resalta aspectos colaterales para evitar enfrentar a los autnticos responsables del dolor y la desesperacin del pueblo.

Los barrios obreros hundidos en la miseria y abandonados por una izquierda institucional ms preocupada por identidades nacionales, de gnero, por los toros o la caza son fcil pasto de discursos contra la inmigracin o contra los catalanes, que contribuyen a dividir y a confundir a la clase obrera y al enfrentamiento entre pueblos.

En este escenario los llamamientos progres a formar Frentes Antifascistas vacos de contenido y liderados por quienes han defraudado toda esperanza de transformacin real, slo han servido para fortalecer el voto til al PSOE. Por otro lado, VOX se diferencia en sus polticas de la extrema derecha europea.

Ms all del fracaso electoral de Unidas Podemos, cules son las tareas de las organizaciones revolucionarias?

Es preciso sealar que todo eso ha podido suceder por una gran debilidad en la implantacin de la lnea revolucionaria entre las masas. En el editorial de Red Roja citado se seala al respecto: Sabemos que por mucho que una fuerza revolucionaria explique su poltica, los verdaderos factores por los que la gente se asocia a las fuerzas es justamente por lo que indica este nombre. Acaso la vida no ha confirmado tozudamente la temprana tesis marxista de que la lucha de clases es una relacin de fuerzas? Y los pueblos buscan estas en la realidad y hasta en la imaginacin, si no tienen otra opcin. Qu hay de extrao en que, ante la situacin de crisis creada desde hace una dcada, hubiera sectores populares que tuvieran ilusiones? Unas ilusiones de las que, efectivamente, se han venido aprovechando nuevos ilusionistas, que al fin y al cabo, lo que han hecho es engrosar y renovar la politiquera ambiente.

Por eso no participa RED ROJA en las elecciones?

Desde luego que los retos que tenemos como lnea revolucionaria no pasan por vender ni competir en ilusionismos. An ms dbiles seramos en ese terreno. No obstante, hemos insistido una y otra vez en que nuestro antielectoralismo de principio no significa descartar tocar la tecla electoral. Lo que defendemos es que ello ha de insertarse en un trabajo de construccin del plano combativo desde su base; lo que implica mancharse creando movimiento en los barrios, en las empresas y, a menudo, haciendo un trabajo de hormiguita (fuera de foco) a fin de forzar realmente los cambios histricos cuando las circunstancias de la realidad provoquen profundas crisis del sistema y no para ayudar a este a salir de las mismas.

El momento poltico actual est marcado, como deca al principio, por el final de un espejismo, que ha tardado en romperse slo cinco aos.

A qu tareas concretas te refieres?

El referente poltico amplio, el frente de masas que necesitamos ha de partir de los problemas concretos de la gente y apuntar hacia el causante ltimo de las desdichas de estos aos. Es preciso conectar la angustia social que experimentamos con la UE, con el pago de su Deuda, con la oligarqua bancaria que se rescat con nuestro dinero. Esa es la forma eficaz de impedir que surjan organizaciones de la extrema derecha euroescpticas (que afortunadamente an no existen en el Estado espaol) que con discursos nacionalistas y anti-emigracin se conviertan en referentes de los sectores ms desesperados.

No hay atajos. La construccin de la unidad e independencia de la clase obrera slo puede forjarse desde abajo y en el combate, buscando la colaboracin de quienes estn en disposicin de llevar a cabo este oscuro trabajo para el que faltan muchas manos y muchas mentes. Ese es el nico y apremiante camino.

Fuente: http://insurgente.org/angeles-maestro-red-roja-necesitamos-un-trabajo-de-hormiguita-fuera-de-foco-a-fin-de-forzar-realmente-los-cambios-historicos-cuando-las-circunstancias-de-la-realidad-provoquen-profundas-crisis/



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