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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Los nuevos ricos y las nuevas desigualdades

Amaury Valdivia
Brecha


A pesar del mal momento que atraviesa la economa cubana, existe un mercado interno de bienes y servicios de lujo en crecimiento. Estadas en hoteles cinco estrellas, viajes al exterior y hasta mascotas de lujo satisfacen las demandas de un sector social cada vez ms apartado de la mayora de la poblacin.

Aunque la lista de requisitos es mucho ms extensa, lo fundamental es poseer una cuenta bancaria de 5 mil Cuc (1) y la titularidad de un inmueble o automvil. Cumplidas ambas exigencias, slo resta reunir al menos 3 mil Cuc adicionales y escoger el recorrido internacional que se prefiera.

Las opciones van desde viajes por Europa hasta estadas en la Repblica Dominicana y en Mxico, y han sido un xito en el mercado cubano, aseguraban a mediados de 2017 directivos de la estatal agencia de viajes Havanatur y de compaas extranjeras participantes en el negocio. La tendencia al crecimiento se ha mantenido desde 2014, cuando fueron anunciados los primeros paquetes, y no ha disminuido durante los ltimos tiempos, a pesar de las penurias econmicas que vuelven a experimentarse en la isla (vanse Brecha, 26-IV-19, 22-II-19, 14-XII-18, 25-VIII-17, 29-VII-16).

El turismo nacional, tanto en la modalidad de sol y playa, como en el multidestino, se ha convertido en una prioridad, y estamos seguros de que continuar creciendo, sentenci a comienzos de mayo de este ao el ministro cubano del ramo, Manuel Marrero Cruz, al inaugurar la Feria Internacional de Turismo de La Habana. Como respaldando su optimismo, por las mismas fechas las principales cadenas hoteleras lanzaron sus campaas con vistas a la temporada veraniega. A diferencia de las destinadas a los meses invernales (cuando la publicidad concentra su atencin en los vacacionistas extranjeros), de junio a setiembre son los clientes locales el motivo de los mayores desvelos. No por casualidad: en aos recientes, su nmero ha crecido hasta consolidarlos como el tercer grupo ms importante entre los que se alojan en el pas (slo antecedidos por canadienses y estadounidenses). Si se les sumaran los arribos desde las llamadas comunidades cubanas en el exterior, en conjunto pasaran a liderar el listado.

Viviendo entre triunfadores

Incluso en el ms humilde hospedaje turstico de Cuba, el precio rara vez desciende por debajo de los 30 Cuc la noche. Traducido al lenguaje cotidiano: ms del triple del salario bsico mensual fijado por el gobierno, o poco menos que el ingreso medio registrado al cierre de 2018.

La factura crece de manera exponencial cuando se trata de instalaciones ms lujosas, en especial las ubicadas en la capital y los principales balnearios. Una estancia de fin de semana en cualquiera de los cinco estrellas levantados en los paradisacos archipilagos de la costa norte fcilmente puede alcanzar los 1000 Cuc por persona. Es carsimo, impagable para la mayora, y, sin embargo, en el verano hemos llegado a tener plena ocupacin, asegura un empleado de uno de los hoteles de Cayo Guillermo, en la central provincia de Ciego de vila.

Acepta dialogar con Brecha al amparo del anonimato, pues en su condicin de trabajador civil de la defensa tiene prohibido brindar informaciones sobre la entidad en que trabaja (la prctica totalidad de las hoteleras cubanas forman parte del Grupo de Administracin Empresarial, el holding corporativo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias; los encuadrados en sus nminas estn sujetos a la legislacin militar).

En cuanto a los cubanos, he visto de todo, pero priman los dueos de negocios particulares, los que poseen alguna otra ciudadana y la aprovechan para hacer de mulas (importando artculos que luego revenden en el mercado negro), y los mdicos (su participacin en las misiones de colaboracin en otros pases les reportan ingresos muy superiores a la media). Fuera de ah, lo que ms puedes encontrarte son algunos campesinos ricos, artistas y gente a la que sus familiares de afuera les han pagado la reservacin. Cubanos de a pie, lo que se dice trabajadores, son muy pocos, cuenta.

De vuelta a la vida real, el buen estado de las finanzas personales se traduce en infinidad de privilegios, algunos tan singulares como el de poseer mascotas de lujo. As lo resaltaba, meses atrs, el periodista Luis Orlando Len Carpio, en un reportaje publicado por el sitio alternativo El Toque. Una de sus entrevistadas, propietaria de un hostal en la ciudad colonial de Trinidad, se enorgulleca por la compaa de un bello husky siberiano, que al mes le demandaba gastos superiores a los 100 Cuc; otros, no escatimaban en cuidados hacia sus animales de compaa: incluso cuando se vean obligados a emprender un viaje, la atencin quedaba asegurada al internarlos en guarderas privadas con precios que van a partir de los 5 Cuc por noche. El mercado para la crianza de mascotas crece. Han surgido salones de belleza, entrenadores, tiendas con los ms variopintos productos () de las 181 licencias recogidas en la Resolucin 33 del 2011 (que regula el trabajo por cuenta propia), casi diez se relacionan con animales afectivos, detalla el texto. Una tarifa compilada por el propio reportero apunta los casi insensatos valores que pueden alcanzar un cachorro de gran dans (hasta 500 Cuc) o artculos tan poco glamurosos como una jaula (200 Cuc) y una pelota (4 Cuc, las ms baratas). Muchos no tienen reparos en afrontarlos.

Cuando se tiene una buena situacin econmica, es lgico que se busque otro estatus, comenzando por el barrio donde se vive y terminando por dnde estudian los hijos o cmo se divierten, piensa Omar, un corredor de inmuebles inscripto en La Habana, pero con experiencia tambin en la comercializacin de propiedades en el lujoso balneario de Varadero. La agencia para la que trabaja gestiona viviendas en una gama de ofertas que va desde los 50 mil hasta cerca de un milln de Cuc. Por lo regular, se ubican al oeste de la capital, en los barrios que habitaba la burguesa prerrevolucionaria, o en la llamada Playa Azul. Del estatus de ambas zonas da cuenta un conocido chiste reconvertido en proverbio por la sabidura popular: Es preferible ser perro en Miramar que persona en Centro Habana. Exageraciones al margen, no anda desencaminado.

Diferencias inevitables?

No sin razn, algunos opinan que, a Cuba, la desigualdad regres a finales de los aos setenta, cuando Fidel Castro y el entonces presidente estadounidense Jimmy Carter acordaron la reanudacin de los vnculos entre la isla y la comunidad cubana establecida en la nacin nortea. Precisamente en 1978 surgira Havanatur, con el fin de organizar los viajes de los emigrados que volvan de visita. Amn de los ingresos que reportara la venta de pasajes, la ocasin se convirti en una provechosa oportunidad de negocios para el gobierno de La Habana gracias a las tiendas en las que los recin llegados adquiran regalos para sus familias. Electrodomsticos y ropas eran los productos estrella de aquellos comercios que la irona colectiva no tard en bautizar como las tiendas de las mariposas (al triunfo de la revolucin, quienes decidan marcharse a otros pases eran considerados gusanos, por no ser capaces de plantar cara al imperialismo junto con el resto de sus compatriotas. Ahora, en apariencia, haban completado para bien su metamorfosis).

Fue el comienzo de una nueva poca, signada por el afn de hacerse con una televisin a color o un apartamento en las barriadas buenas de las principales ciudades. No sera hasta los aos noventa cuando, tras el estallido de la crisis econmica derivada de la debacle del socialismo europeo, volvera a adoptarse una singular conjugacin de retrica igualitarista y poltica prctica, marcada esta ltima por la dolarizacin parcial del comercio, el fomento del turismo y algunas formas de propiedad privada.

Las similitudes entre aquel escenario y el actual no deben prestarse a confusiones, opina en un artculo para la revista Progreso Semanal el economista y profesor universitario Ricardo Torres Prez. En los noventa se hablaba de repartir equitativamente los costos de la crisis. () Ahora la situacin es otra; los cubanos de la isla no llegan en igualdad de condiciones a este perodo de austeridad. A su juicio, conviene repensar los enfoques para amortiguar el impacto sobre los grupos ms vulnerables () concibiendo mecanismos de redistribucin que tengan en cuenta esas diferencias.

El cmo hacerlo puede considerarse la gran pregunta del rompecabezas nacional. Aunque la ltima aplicacin del ndice de Gini se remonta a 1997, hasta las autoridades se han visto obligadas a reconocer de forma implcita que amplios sectores de la sociedad sufren un continuo proceso de empobrecimiento. Un estudio realizado en una comunidad de la periferia habanera en 2013, bajo la coordinacin de la doctora en ciencias econmicas Blanca Munster, del Centro de Investigaciones de la Economa Mundial de La Habana, revel que el 64 por ciento de los hogares estudiados no contaba con ingresos suficientes para atender sus necesidades bsicas. En promedio, los gastos mensuales de las familias cuadruplicaban sus entradas por salarios y otras prestaciones. La diferencia entre ambas columnas contables es cubierta mediante remesas desde el exterior y actividades que no pocas veces rebasan los lmites de la ley.

La evolucin econmica de Cuba parece llamada a ahondar esas diferencias. Otra investigacin, divulgada en 2015 por la revista de ciencias sociales Temas, centr su mirada en los nuevos ricos y su percepcin del pas. Llamaba la atencin que prcticamente la totalidad de los entrevistados aseguraran que no importa el nivel econmico para establecer relaciones interpersonales, pero a rengln seguido acotaran que las mejores relaciones se dan endogrupalmente (bajos-bajos; altos-altos). No es lo mismo andar en carro que andar a pie; qu le voy a comentar si l no tiene lo que yo tengo, no va a los lugares que yo frecuento y, entonces, no hay temas de conversacin, confesaba uno de los encuestados.

Desde la perspectiva de ese segmento social, se legitima la desigualdad, sustentada en diversas razones () se consolida en el imaginario social, que tanto tienes, tanto eres, valor en sus conclusiones la psicloga y profesora universitaria Daybel Paellas lvarez, coordinadora del estudio (Temas, 10-XII-15).

Hace dos aos atrs, el sitio web Cubadebate aportaba en nmeros una premisa esencial para comprender los vientos que soplan sobre la isla: de acuerdo con directivos del Banco Central, el 15 por ciento de los ahorristas concentraban el 83 por ciento del monto total de los depsitos particulares. Nada indica que en el tiempo transcurrido se haya producido una reversin de dicha tendencia.

El problema visto desde la vanguardia

En 2007, Ral Castro anunci el comienzo de las reformas econmicas que marcaran sus 12 aos en la presidencia. El programa planteaba como metas esenciales la reduccin de gastos y la creacin de nuevas fuentes de ingresos para el Estado. Como parte del primer objetivo, fue lanzada una campaa de eliminacin de gratuidades indebidas, que deba traducirse en miles de millones de pesos cubanos ahorrados cada ao.

Los planes de estmulo a trabajadores destacados se contaron entre las primeras prestaciones recortadas. No fue una gran prdida para el ciudadano comn. Aunque, en teora, esa opcin haba surgido para permitir el acceso de los empleados estatales a hoteles y otras instalaciones recreativas a precios preferenciales, desde haca tiempo sus capacidades eran copadas por la clase dirigente. Consciente del mal ejemplo que tal situacin produca, el comandante en jefe del Ejrcito decidi que a partir de entonces los planes transcurrieran en casas de visita, villas y hoteles subordinados al Partido Comunista y al gobierno, lejos de la mirada indiscreta y probablemente cuestionadora de la poblacin. En puntos alejados de las playas de Varadero, Cayo Coco o Guardalavaca, o a las afueras de La Habana y de las capitales de provincia, es posible encontrar esas instalaciones destinadas al descanso de la vanguardia revolucionaria; no son pocas las que pueden compararse en confort con las utilizadas por el turismo internacional.

La de barrer para abajo de la alfombra ha sido siempre una estrategia efectiva para la dirigencia islea, que por dcadas ha mantenido su existencia privada bajo el ms absoluto secreto. No fue hasta la irrupcin de los telfonos mviles e Internet que sus compatriotas comenzaron a conocer la vida regalada que disfrutan la mayora de los lderes y sus familias. Muchos de los que en la Asamblea Nacional o desde la jefatura de ministerios reclaman sacrificios gozan de dietas especiales y posibilidades de adquirir directamente bienes y servicios, sin costo alguno, denunci a comienzos de este mes el sitio izquierdista La Joven Cuba. La soberbia ha proliferado en los predios de la burocracia y suele crecer segn aumenta su nivel. Los cubanos sabemos que los que nos exigen comprar en los sobrevalorados comercios oficiales no acuden a esos establecimientos para abastecerse. La cuestin de equilibrar el precario salario real para llegar a fin de mes es algo que no les afecta en lo ms mnimo. Como era de esperar, el alcance de la crtica fue limitado. Convenientemente el gobierno mantiene un control estricto sobre los medios de difusin masiva, evitando el escrutinio pblico.

Mientras, unidos por la causa comn del consumismo, los nuevos triunfadores del sector privado y la elite dirigencial organizan sin reparos grandes fiestas animadas por cantantes de moda o incitan a sus hijos a pasear por el mundo y mostrar en Instagram la belleza de los yates que abordan (uno de los nietos de Fidel Castro, devenido modelo e influencer, es de los ms activos). Incluso un dirigente histrico como el nonagenario ex comandante guerrillero Guillermo Garca, quien semanas atrs convoc a criar avestruces y cocodrilos para garantizar la alimentacin del pueblo, puede enorgullecerse por el buen uso que hace su descendencia de los placeres del capitalismo, en viajes pagados no se sabe cmo ni por quin.

En definitiva, reza el discurso oficial, igualdad no puede ser sinnimo de igualitarismo.

Nota

1. Peso convertible, de valor nominalmente igual al dlar estadounidense. Equivale a 25 Cup (pesos cubanos), la moneda oficial del pas.

Fuente: http://brecha.com.uy/en-tierra-de-iguales/



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