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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2019

Entrevista al filsofo, escritor y msico boliviano, Rafael Bautista
Vemos la decadencia de un sistema-mundo que empieza a mostrarnos sus lmites

Luisa Lpez
Correo del Alba


Correo del Alba entrevist al filsofo Rafael Bautista, quien nos concedi un tiempo generoso para hablar de la coyuntura internacional, la hegemona occidental en decadencia, adems de la guerra comercial entre EE.UU. y China, entre otros temas.

Pensador agudo y acucioso, Bautista analiza desde la historia a la hora de explicar las causas del declive del mundo moderno y la emergencia de una nueva correlacin de fuerzas que unidas podran ser una alternativa que rompa con la lgica imperial de dominacin.

Asistimos a una pugna entre EE.UU. versus China y Rusia. Qu ocurre en el mundo actual? A qu se deben tales diferencias y cul es el peligro potencial de que se profundicen?

El contexto es el de la decadencia hegemnica, ya no solo de EE.UU., sino de la disposicin centro-periferia, la puesta en escena de nuevas hegemonas, potencias emergentes que no responden a la creacin occidental. La nica de esas potencias que podra reclamar pertenencia occidental sera Rusia, pero incluso el canciller ruso, Sergui Lavrov, hace dos o tres aos atrs en una conferencia en Mnich seal ya la posibilidad inevitable de pensar un orden postoccidental.

La decadencia estadounidense no simboliza el declive hegemnico del imperio solamente, sino de todo aquello que ha hecho posible esa preeminencia imperial y eso es la constelacin geopoltica centro-periferia, la determinacin espacial geopoltica de la dominacin moderna que empieza en 1492, con la conquista, la invasin y el despojo del Nuevo Mundo, de Amrica.

Tal es la importancia principal para ver cmo esta beligerancia entre potencias no es exclusiva al interior del sistema-mundo moderno, por el contrario, se da desde la exterioridad, porque China tambin fue relegada y excluida de la preeminencia occidental; la India, lo mismo. Entonces, aparece China, India y Rusia. Claro, que esta ltima reclame un nuevo orden postoccidental es lo que nos permite sugerir que la decadencia imperial, en ltima instancia, es civilizatoria y afecta la preeminencia moderno occidental.

En los trminos y contexto descrito es que cobra valor el concepto de crisis civilizatoria. Solo desde esa perspectiva es posible advertir que China est trasladando o empujando la economa global hacia el Pacfico, desde un punto de vista histrico, ms all de la nocin occidental. De tal manera que estaramos advirtiendo la recuperacin de la hegemona china que solo hace dos siglos y menos fue relegada del concierto mundial. En efecto, vemos la decadencia de un sistema-mundo que empieza a mostrarnos sus lmites y que, como dijo alguna vez Enrique Dussel, dar lugar a un orden transmoderno que no tenga como referencia a la modernidad, sino que, bsicamente, sea superacin de ella y por eso la emergencia de estas hegemonas o de estas potencias que no son precisamente occidentales.

Pero esas potencias, como China e India, tienen un sistema capitalista de produccin.

No podemos comprender el proyecto chino desde categoras occidentales, esos son los prejuicios eurocntricos que nos llevan a creer que China es un imperio o competencia imperial.

Para los hindes y para los chinos ni el capitalismo ni el socialismo son fines, sino mediaciones de un proyecto nacional. Es otra vuelta para alcanzar su proyecto nacional, lo que llamaron ellos la gran tierra. Ciertamente China ha adoptado el neoliberalismo, pero estratgicamente ha mantenido un sistema financiero estatal y la transferencia tecnolgica la ha sabido aprovechar muy bien. Pensar a China es sumamente complejo. Se sirven del capitalismo porque lo comprenden plenamente. Por eso los anglosajones en EE.UU., al creer que es meramente un remedo de lo hecho en Occidente, no saben a quin se estn enfrentando en verdad.

Cmo ve el panorama mundial con la guerra comercial entre EE.UU. y China?

Ahora estamos viendo una guerra arancelaria. El antecedente inmediato de esa guerra es la que protagonizaron Alemania y EE.UU. antes de la Segunda Guerra Mundial. Pero eso es una aproximacin bastante inmediatista o mecnica, porque tambin hubo muchos pormenores, lo que se estaba definiendo era la disputa imperial, quin iba a reemplazar la decadencia britnica. Constituir su periferia para asegurar su centralidad es lo que pretendi Alemania para disputarle su condicin de centro a Gran Bretaa. En la actualidad las cosas se complican an ms, porque si China y Rusia fuesen competencia imperial estaramos asistiendo a un reemplazo de hegemona en el propio sistema-mundo moderno, pero como ni Beijing ni Mosc se reclaman occidentales, es decir, estn rescatando de su propia historia un proyecto nacional, lo que vemos es una descomposicin de todo el orden geopoltico que ha hecho posible al mundo moderno, esto significa que ni a China ni a Rusia le interesan ese tipo de disposicin centro-periferia que, en definitiva, cuesta caro.

Por ejemplo, cunto cuesta mantener un ejrcito norteamericano con ms de 900 bases repartidas en el mundo? Los chinos dicen: es mucho el costo. Los chinos son comerciantes por naturaleza, tienen una lucidez al respecto de que la sangre cuesta dinero, por lo tanto es mejor pactar. En eso son bien diplomticos. Por supuesto que requieren materias primas, necesitan expandirse comercial y econmicamente, pero los chinos no estn dispuestos a asumir los costos que le ha significado a Occidente mantener su centralidad.

En esta guerra arancelaria entre China y EE.UU., Occidente no tiene posibilidades de ganar. Chinos, rusos e hindes estn reconfigurando el mundo y por eso nuestros procesos deben pensar una geopoltica de modo urgente para ingresar al nuevo tablero global de modo soberano, y eso es legado de Chvez.

Hasta hace poco, el Mercado Comn del Sur (Mercosur) con Venezuela representaban la sexta economa mundial si no la quinta y poda hablar de igual a igual con cualquier centro; ese fue el momento preciso de consolidar una apuesta de independencia, pero lo desaprovechamos, nadie entendi el proyecto de Chvez y ahora no contamos con las mejores condiciones para realizarlo.

Estamos en la periferia nuevamente o nunca dejamos de estarlo?

Nunca dejamos de estarlo, hoy lo estamos mucho ms porque el imperio ha recuperado a Argentina, Brasil, Chile, Per, Colombia, entre otros. Estamos rodeados. Con el triunfo de Jair Bolsonaro en Brasil, prcticamente Venezuela qued cercada.

El capital no tiene nacin, dicen algunos...

Bueno, el capital no tiene nacin, pero tiene color. Como dijo Fausto Reinaga: "Lo que importa no es el color de la piel, sino el color de la razn". En este caso la razn tiene color y el capital tambin, o sea, es un proyecto que tiene un locus de enunciacin, es una experiencia histrica que impulsa un proyecto determinado, nace desde una experiencia que es la europea y que es la consolidacin de la ciudad en detrimento del campo. El proyecto burgus moderno es citadino en contra del campo, la industrializacin del campo es la negacin del campesino y en nuestros pases eso se ve de modo lacerante cuando el proyecto criollo-mestizo se traza desde la ciudad en contra del campo. El campesino se nos presenta como lo peor; y sin embargo, es productor de la vida.

El capital nace en la ciudad y para consolidarse tiene que negar al campo. En nuestras investigaciones estamos constatando que el proyecto moderno literalmente desprecia la vida y por eso ha reproducido una economa de la muerte en contra de la vida. Y esto es lo que hay que pensar en esta crisis geopoltica.

En ese plano, Estados Unidos no mide qu es China?

No sabe qu es China y no atina en ninguna de sus opciones para bajar la preeminencia que est adquiriendo en todos los rdenes. Dicen que para el 2030 China va a superar en lo cultural, tecnolgico, cientfico y militar a la suma conjunta de Europa y EE.UU; como puede notar, estamos a casi diez aos a que supere en todo a Occidente.

Por cierto, la guerra comercial y poltica que est dando EE.UU., por ejemplo contra Huawei, le est jugando en contra por las tierras raras con metales preciosos que tiene China y que demanda la industria tecnolgica, entre otras. De hecho, Xi Jinping ya ha amenazado al Gobierno norteamericano dicindoles: Si nos siguen imponiendo sanciones, no les vamos a exportar ms tierras raras. Y sin tierras raras toda la tecnologa norteamericana se viene al piso, porque son minerales estratgicos, son como 19 elementos bsicos para la tecnologa de punta.

Eso no lo mide Donald Trump.

Mucha gente dice que Trump y compaa aoran: Make America Great Again (Haz que Amrica sea grande otra vez). Pero no pueden lograrlo porque un proyecto econmico, en primera instancia, es tambin cultural, y sin esta base cultural fuerte no sabes qu tipo de economa emplear. Tendran que estar a la altura del tiempo presente para ver que lo multicultural de su sociedad se nutre de lo negado por ellos mismos y por tanto tendran que redimir su propia historia reconociendo que esta tierra es tanto de indios, negros, inmigrantes, como de los colonizadores originales Pilgrims de los Wasp. Pero como una mentalidad colonizadora nunca va a admitir que su sojuzgado sea su igual, entonces tienen las de perder.

Trump es simplemente un portavoz de esa idiosincrasia, porque l mismo dice que es antiglobalizacin y de paso seala que representa al capital productivo, no al capital financiero. Ha dicho: Han sacado nuestras empresas y toda nuestra poblacin [se refiere a la poblacin blanca empobrecida] se ha quedado sin trabajo, entonces vamos a hacer volver a nuestras empresas. El problema est en que eso es imposible, porque una empresa piensa en ganar ms y si retornan a EE.UU. van a perder en la competencia internacional y a nivel mercado mundial, perder es morir.

Trump ha sido atrapado por el Estado profundo. Si antes estaba asesorado por el sector marginal de la banca financiera de Wall Street, cuando ya es gobierno se nutre, para su programa econmico, de Goldman Sachs. Es el Gobierno que ms cambios ministeriales ha tenido, est rodeado de los ms recalcitrantes y straussianos neo halcones que tiene la derecha para jugarse sus ltimas cartas en una reposicin hegemnica; est mostrando sin ningn tipo de diplomacia lo que realmente quiere EE.UU. Ahora, por ejemplo, Juan Guaid y compaa han hecho que el Congreso norteamericano apruebe un proyecto de ley que suponemos ser ratificado por Trump minar la posibilidad de que sigan funcionando los Comit Local de Abastecimiento y Produccin (Clap) en Venezuela. El asedio a la Embajada venezolana en Washington es un golpe de Estado al derecho internacional. EE.UU. est revelando que nunca ha sido respetuoso de ninguna regla ni legislacin internacional. Prcticamente se burlan de todos, porque ya estn jugando en la sobrevivencia y cuando alguien apuesta a la sobrevivencia, la pelea es a muerte.

Con China y Rusia tambin?

Ah tiene las de perder, porque Rusia es la cobertura nuclear de China y esta es el colchn econmico que necesita aquella. El error de Barack Obama fue acercar a China y Rusia de tal modo de que ahora ambos estn agarrndose de las manos porque saben que separados EE.UU. los puede hundir, pero juntos no puede hacer nada contra ellos.

Qu podra pasar si escala la guerra comercial?

EE.UU. siempre saldra perdiendo, porque empresas como Huawei no solamente venden celulares, sino adems implementos de tecnologa para muchos rubros y competencia en el mercado. Se sabe que todas las empresas apuestan por generar un margen de ganancia que les permita sobrevivir en la competencia, subvencionar. Pero Trump y el Gobierno norteamericano tendran que subvencionar toda la produccin tecnolgica y eso sera a expensas de la economa nacional, la ms endeudada de toda la historia de la humanidad.

Tiene que haber una salida

Todas las salidas a esta crisis apuntan a una Tercera Guerra, que solo puede ser nuclear. Por eso pienso que es un tiempo de no pensar en salidas al estilo clsico; hay que pensar alternativas, no salidas.

Qu papel juega Amrica Latina y el Caribe en este orden mundial?

Nuestro papel se ha diluido diluido desde que desaparece la Unin de Naciones Suramericanas (Unasur) y desde que Mercosur es cooptado por Brasil y Argentina, aliados a la geocolonia del dlar. Nuestro margen de accin es muy limitado. Solo Venezuela y Bolivia quedamos como baluartes de un proceso independentista, pero no tenemos peso; entonces hay que generar las mejores energas para que en Argentina y en Brasil haya un cambio, son las dos potencias econmicas de Suramrica que pueden inclinar la balanza ya no a la derecha.

Rafael Bautista

Filsofo, escritor, poeta y msico, naci en 1968 en La Paz. Profesor invitado por universidades extranjeras y nacionales, ha participado en un sinnmero de programas acadmicos y de formacin poltica, dirigiendo actualmente el Taller de descolonizacin.

Autor de ms de 18 libros, entre ellos destaca La descolonizacin de la poltica. Introduccin a una poltica comunitaria. Sus artculos circulan regularmente en diversas pginas de informacin y pensamiento alternativo como Rebelin, teleSur, Portalalba, Rusia Today, Alai, entre otros.

(Publicado en Correo del Alba No. 86, Junio 2019 / https://correodelalba.org)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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