Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2019

El gran garrote, hoy contra el avance poltico

Lilliam Oviedo
Rebelin


El 2 de septiembre de 1901, en el acto de inauguracin de la feria de Minnesota, el entonces vicepresidente Theodore Roosevelt, dijo: Aqu mismo permtanme hacer un enrgico llamado, como yo s hacerlo, en favor de no decir nada que no queramos decir, y de actuar sin vacilacin en defensa de cualquier cosa que digamos. Probablemente muchos de ustedes conocen el viejo proverbio: Habla con suavidad y camina llevando un gran garrote.

Hoy, sin dejar de fanfarronear, utilizando con inusitada frecuencia la red social Twitter, o hablando a travs de sus asistentes y voceros autorizados, Donald Trump blande el garrote.

Qu, si no un arma para la guerra sucia es la amenaza de imposicin de aranceles?

El garrote ha sido utilizado para obligar a Mxico a militarizar sus fronteras y a convertir sus organismos de seguridad en guardianes de la frontera yanqui.

Poco hay que decir sobre la prolongada guerra econmica contra Venezuela. Para usted, presidente Guaid, un mensaje muy simple del presidente Trump: Estamos con usted al cien por cien, dijo Mike Pence en febrero pasado en un encuentro en el cual tambin particip el ultraderechista presidente colombiano Ivn Duque.

El mismo significado tiene el levantamiento, dispuesto el mes pasado, de la suspensin de los Ttulos III y IV de la ley Helms-Burton. Habilitando el ttulo III, estadounidenses y cubanos nacionalizados podrn demandar ante cortes de Estados Unidos a las compaas que entiendan beneficiarias de propiedades que fueran suyas o de su familia antes de la Revolucin. El Ttulo IV restringe la entrada a Estados Unidos de quienes hayan confiscado propiedades de estadounidenses o comerciado con ellas.

El endurecimiento del bloqueo contra Cuba, la imposicin de sanciones a Venezuela y la retencin de millones de dlares propiedad del Estado venezolano, manifiestan tambin que el garrote se utiliza ahora contra el avance poltico en Amrica Latina.

En abril de 1903, siendo ya presidente, en Chicago, Illinois, Thodore Roosevelt pronunci otro discurso:

La Doctrina Monroe no es ley internacional, y aunque creo que un da puede convertirse en tal, esto no es necesario mientras siga siendo una caracterstica cardinal de nuestra poltica exterior y mientras tengamos la fuerza y la voluntad de hacerla cumplir. Este ltimo punto, mis conciudadanos, es muy importante y es uno que como pueblo nunca podemos permitirnos olvidar. Creo en la Doctrina Monroe con todo mi corazn y alma; estoy convencido que la inmensa mayora de nuestros compatriotas tambin cree en ella; pero preferira infinitamente que la abandonramos a ver que la planteramos y fanfarroneramos al respecto, y no pudisemos conformar la fuerza de combate eficiente que, en ltima instancia, puede hacer que sea respetada por cualquier poderosa potencia extranjera interesada en violarla, dijo.

Y como no poda dejar de mencionar el garrote, agreg:

La jactancia y las fanfarronadas son tan objetables entre las naciones como entre los individuos, y los hombres pblicos de una gran nacin deben a su sentido de autoestima nacional expresarse cortsmente sobre las potencias extranjeras, de la misma manera que un hombre valiente y respetuoso trata con cortesa a todos a su alrededor. Pero aunque jactarse es malo, e insultar a otro sin motivo es peor, an peor es alardear, incluso sin insultar, y cuando se responde no poder hacer efectiva semejante jactancia. Hay un viejo adagio casero que dice: Habla suavemente y camina llevando un gran garrote. Llegars lejos. Si la nacin estadounidense se expresa con suavidad y, al mismo tiempo, conforma y mantiene en la ms elevada preparacin una armada completamente eficiente, la Doctrina Monroe llegar lejos. Pido que piensen sobre esto.

Fanfarronera y junto a ella el garrote

No era Theodore Roosevelt un modelo de cortesa o un poltico con suave expresin, pero consideraba conveniente la expresin suave para imponerse sobre las grandes potencias europeas. En 1902, cuando las potencias europeas (Gran Bretaa, Italia y Alemania) impusieron un bloqueo naval a Venezuela porque el gobierno encabezado por Cipriano Castro suspendi el pago de la deuda externa, Estados Unidos fue mediador neutral, y qued registrado con el nombre de Protocolo de Washington el acuerdo mediante el cual se puso fin a ese bloqueo.

Hoy, la lucha contra el avance poltico en Amrica Latina es coordinada, presidida y mayoritariamente financiada por Estados Unidos, y los pronunciamientos, las giras diplomticas de funcionarios civiles y militares y el uso de las redes sociales, son recursos de importancia en la aplicacin de la poltica del gran garrote.

En el caso de Mxico, la gestin para posponer sin fecha la aplicacin de aranceles, conllev la militarizacin de la frontera sur y la conversin del pas en muro de contencin de la migracin masiva hacia Estados Unidos.

Queda de manifiesto que la buena relacin con Estados Unidos implica el abandono de aspectos importantes del compromiso con las mayoras. El presidente Andrs Manuel Lpez Obrador no lo reconoce, pero queda claro que as es.

En los casos de Cuba Venezuela, la guerra econmica es parte esencial en la apuesta al sometimiento.

Para arrodillar a los serviles

En el caso de Guatemala, el gobierno presidido por Jimmy Morales ha permitido la instalacin de tropas yanquis en su frontera con Mxico con el pretexto de contener los flujos migratorios. Nada distinto podra esperarse de un mandatario que ha sido servil y que, adems, ejerce en forma ilegtima.

En el caso de Honduras, el gobierno de Juan Orlando Hernndez, marcado por la ilegalidad y ms an por la ilegitimidad, ha hecho las concesiones necesarias para permanecer en la gracia del poder estadounidense despus de las amenazas yanquis debido a las caravanas de migrantes.

La amenaza es suspender la ayuda econmica.

El garrote sirve para hacer que reafirmen el compromiso los siempre serviles.

En el caso de Repblica Dominicana, se puso de manifiesto recientemente el servilismo cuando se dio a conocer una carta enviada por el senador Robert (Bob) Menndez pidiendo al secretario de Estado Mike Pompeo que accione para impedir la repostulacin del presidente Danilo Medina.

La oposicin electoral mostr el servilismo como sello de clase, pues aplaudi la accin del anticomunista senador Menndez y dijo que no era intromisin en asuntos internos.

No hay que ser gobiernista para calificar a Menndez (anticubano y adems procesado por escndalos sexuales y corrupcin) de intruso, pues l llama a dirigir el garrote hacia donde considera conveniente ahora.

El actual gobierno es servil. Danilo Medina se ha sumado al coro de los yanquis en relacin con Venezuela y ha llegado a permitir el uso del territorio dominicano para preparar acciones contra Venezuela.

Menndez y los suyos le hacen saber que debe subir de nivel el sometimiento.

La oposicin electoral, dirigida por neoliberales confesos, tambin considera que el territorio dominicano es parte del patio trasero de Estados Unidos.

Se pone de manifiesto que la lucha por la democratizacin del pas es contra los representantes y sustentadores del sistema poltico vigente, no del lado de ellos, porque no estn dispuestos a defender la soberana del pas y los intereses de las mayoras.

El garrote se sigue utilizando para perpetuar el dominio imperialista sobre Repblica Dominicana, y es penoso que incluso algunos analistas autodefinidos como progresistas no lo adviertan Es ceguera condicionada por sucios intereses.

En los inicios del siglo pasado, la aspiracin de Roosevelt era ver convertida en ley la Doctrina Monroe. Hoy, Trump pretende someter al mundo con el uso del garrote.

La Unin Europea se ha pronunciado contra el endurecimiento del bloqueo a Cuba, porque amenaza intereses de empresas y Estados europeos que negocian con ese pas.

Un orden internacional caduco y esencialmente injusto ha sido incapaz de impedir la accin imperialista y de sancionar la incautacin de recursos que pertenecen al Estado y al pueblo. Es lo que se ha hecho y se sigue haciendo contra Venezuela. Es tambin injusta, anacrnica y criminal la prolongada agresin a Cuba, que hoy se reacomoda e intensifica.

Con qu derecho se atenta contra el avance poltico? Es preciso decir basta Y convertir en pieza de museo el garrote que el imperialismo levanta contra nuestros pueblos.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter