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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 11-06-2019

No fue un golpe de Estado

Ignacio Snchez-Cuenca
Ctxt

Para poder desatascar el conflicto cataln es imperioso abandonar de una vez la tesis de que los independentistas son unos golpistas


La Fiscala del Tribunal Supremo ha legitimado una de las ms graves patologas de la poltica y la esfera pblica espaolas, la calificacin de la crisis catalana del otoo de 2017 como un golpe de Estado. Es curioso recordar que durante las angustiosas semanas de septiembre y octubre de 2017, nadie habl de que se estuviera produciendo un golpe de Estado. La expresin comenz a hacer fortuna meses despus, como complemento poltico a la acusacin lanzada por la Fiscala General del Estado del delito penal de rebelin.

La tesis de que en Catalua hubo un golpe de Estado fallido la pusieron en circulacin los polticos y analistas ms duros del nacionalismo espaol y ha ido poco a poco normalizndose en la vida pblica ante el consentimiento, la indiferencia o la resignacin de los dems. Han sido pocas las ocasiones en que se ha tratado de frenar esta forma impropia de hablar. Aitor Esteban, el diputado del PNV, es una de las raras excepciones; en el Congreso ha explicado claramente que no tiene sentido referirse a los sucesos referidos como un golpe de Estado.

No es mi intencin entrar en controversias jurdicas. Djenme tan slo apuntar que en nuestro sistema penal no existe el delito de golpe de Estado y, por lo tanto, cuando la Fiscala introduce en sus alegatos consideraciones sobre el golpe de Estado cataln se est metiendo en un debate poltico que no es de su competencia. A mi entender, si los fiscales han optado por hablar de un golpe es porque no han encontrado las pruebas de la violencia que los delitos de rebelin y sedicin requieren. Al afirmar que hubo un golpe, confan en que la acusacin de rebelin tenga algo ms de verosimilitud.

Un golpe de Estado consiste en la toma del poder por el Ejrcito o con la ayuda del Ejrcito (o de otros cuerpos armados que formen parte del Estado). Puede ser cruento o incruento. Ser incruento (como en el golpe de Primo de Rivera de 1923) cuando nadie se oponga por la fuerza a los designios de los golpistas. Pero a pesar de que en ocasiones el golpe no se desarrolle con violencia, la amenaza de la misma resulta crucial para que este tenga xito. Si no hubiera violencia o amenaza de la misma, qu razones tendran las autoridades para ceder el poder a los golpistas?

Los golpes de Estado son distintos de las revoluciones, pues aunque estas son tambin violentas, se llevan a cabo desde fuera del Estado. Son las masas las que protagonizan una revolucin, frente a las fuerzas armadas en los golpes.

Los golpes de Estado son la culminacin de una conjura previa. Se planean en secreto y se ejecutan por sorpresa. Los golpes de Estado nunca se anuncian con antelacin. En el caso cataln, sin embargo, los planes de los independentistas fueron pblicos y los lderes independentistas los dieron a conocer meses antes. Tanto las leyes aprobadas los das 6 y 7 de septiembre, como el referndum del 1-O, como la posterior declaracin de independencia fueron sucesos cuya ocurrencia se conoca previamente.

Los golpes de Estado se llevan a cabo en muy poco tiempo, no son procesos que se prolonguen durante meses. La crisis catalana, en cambio, se desenvolvi lentamente, a la vista de todos, culminando en los sucesos de otoo de 2017.

Los golpes de Estado son un medio para la toma del poder. Los procesos de secesin o particin no se incluyen en la categora golpe de Estado en los estudios comparados. Que yo sepa, la declaracin de independencia de los Estados Unidos de Amrica del 4 de julio 1776 no se ha descrito nunca como un golpe de Estado; ni tampoco nadie habla de golpe de Estado para referirse a la particin del Estado checoslovaco en 1993.

En realidad, quienes tratar de dar un mnimo de rigor a la tesis del golpe de Estado cataln buscan cobijo en las doctrinas del jurista austriaco Hans Kelsen, quien defendi que cualquier cambio institucional no basado en la legalidad vigente constituye un golpe de Estado. Esta es la doctrina a la que recurri la Fiscala del Tribunal Supremo. La visin kelseniana es producto de una concepcin completamente formalista del Derecho. Kelsen fue un gran terico, sin duda, pero sus opiniones polticas no eran infalibles: a mi juicio, es un error maysculo utilizar el trmino golpe de Estado para abarcar cualquier ruptura del orden constitucional. De hecho, no ha tenido demasiado xito su propuesta, pues normalmente no se habla de golpe de Estado para describir lo sucedido en muchas de las rupturas constitucionales que se han registrado a lo largo de la historia. Aplicando estrictamente la tesis de Kelsen, tendramos que concluir, por ejemplo, que la proclamacin de la Segunda Repblica fue un golpe de Estado, o que todas las revoluciones han sido golpes de Estado.

Nadie cuestiona que las autoridades catalanas trataron de suplantar la legalidad constitucional espaola por una legalidad de nuevo cuo que permitiera constituir la repblica catalana. Ahora bien, ese intento de ruptura no fue un golpe de Estado. Que no fuera un golpe de Estado no quiere decir que no fuera grave. Significa solamente que no fue un intento violento de tomar el poder en Espaa.

Segn lo entiendo, para poder desatascar el conflicto cataln es imperioso abandonar de una vez la tesis de que los independentistas son unos golpistas. Los sucesos de Catalua fueron la manifestacin ltima de una profunda crisis constitucional. Dicha crisis comenz a fraguarse con la desafortunada sentencia del Tribunal Constitucional de 2010, que cerraba la puerta a cualquier va de definicin plurinacional del Estado espaol. En un contexto poltico y econmico convulso, las autoridades catalanas radicalizaron sus pretensiones, a la vez que el Gobierno espaol se negaba a reconocer la existencia de un problema poltico. La cerrazn de ambas partes produjo una crisis constitucional que debi resolverse poltica y constitucionalmente, pero que se ha derivado hacia la justicia penal para desgracia de todos, sobre todo de los acusados.

Ignacio Snchez-Cuenca es profesor de Ciencia Poltica en la Universidad Carlos III de Madrid. Entre sus ltimos libros, La desfachatez intelectual (Catarata 2016), La impotencia democrtica (Catarata, 2014) y Atado y mal atado. El suicidio institucional del franquismo y el surgimiento de la democracia (Alianza, 2014).

Fuente: http://ctxt.es/es/20190605/Firmas/26600/golpe-de-estado-catalunya-kelsen-ignacio-sanchez-cuenca.htm



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