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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

Agricultura cubana entre autonoma y centralizacin

Armando Nova Gonzlez
IPS


En los ltimos tiempos, en el sector agropecuario cubano se observa un resurgir del aumento de la centralizacin y reduccin de la autonoma, en particular de las Cooperativas de Crditos y Servicios (CCS) y de Produccin Agropecuaria (CPA), as como una disminucin del papel y desempeo de la Asociacin Nacional de Agricultores Pequeos (ANAP).

Una manifestacin de ello se aprecia en el Decreto 355 [1] como resultado de la experiencia que durante ms de cinco aos se ha estado efectuando en la bsqueda de un procedimiento, para la comercializacin de productos agropecuarios en las provincias de La Habana y sus vecinas Artemisa y Mayabeque.

Ese cuerpo legal derog el Decreto No. 318 que reglament en el ltimo lustro la comercializacin de modo experimental en esas tres provincias del occidente cubano. Ordenaba la actividad, tanto mayorista, como minoristas, para los diferentes productores agropecuarios y comercializadores y se corresponda con la segmentacin de mercados alcanzado hasta el presente.

Facultades de la nueva legislacin

El Decreto 355, que sustituye al 318, concede a los Consejos de la Administracin Provinciales, (ver Capitulo II, en el Artculo 3) facultades que incluyen crear, organizar, supervisar, aprobar, ubicar y controlar los mercados y puntos de venta.

Asimismo, los Consejos de Administracin deciden en qu mercado se ejecuta la comercializacin y qu productos,la no aplicacin de los precios minoristas mximos centralizados y definen las entidades del consumo social que se abastecen directamente por las empresas agropecuarias estatales y las cooperativas agropecuarias.

Sus facultades abarcan adems aprobar y presentar la demanda de productos agropecuarios con destino a las entidades del consumo social y la poblacin, entre otras.

En los establecimientos de oferta en divisa, como las cadenas de tiendas TRD o CIMEX ya sea minoristas o al por mayor, son comercializados la generalidad de los productos alimenticios referidos en el artculo 5 de la nueva legislacin carne bovina, leche fluida envasada, derivados lcteos, miel de abeja, cacao y sus derivados- que estn excluidos de su venta en los mercados agropecuarios.

El anlisis e interpretacin del artculo 6 resulta crucial, para poder esclarecer si del mismo emana ms descentralizacin o viceversa, el artculo seala: Del cumplimiento del compromiso con las instituciones estatales. La comercializacin de forma liberada de productos agropecuarios se ejecuta despus de cumplidos los compromisos de entrega a las instituciones estatales en la cantidad, calidad, surtidos y en el perodo establecido, de acuerdo con lo previsto en los contratos suscritos; la venta se realiza en pesos cubanos (CUP), sin limitacin en cuanto a destinatario o territorio.

Surgen entonces varias interrogantes: Cul es la cantidad, magnitud del encargo estatal? Para qu productos? Qu cantidad quedara de cada producto para la venta mercado libre?

Una realidad manifiesta es el alza creciente de los precios de los alimentos en el mercado interno minorista, con implicaciones econmicas, sociales y polticas, por supuesto desfavorables, de acuerdo a la relacin precio e ingresos reales de la poblacin. La causa fundamental de este problema radica en la insuficiente produccin nacional de productos agropecuarios, que no satisface la demanda.

Adems de las interrogantes anteriores suman otras nuevas: por qu no se produce ms?, cules son las causas o la relacin de causas-efectos?, qu significa la expresin de caro o barato respecto a los niveles de ingresos de la poblacin?

Es en el sector agropecuario donde ms transformaciones se han realizado y anunciado, ello se corresponde o no con los resultados obtenidos hasta el presente?, se conciben bajo un enfoque sistmico las medidas implementadas o por implementar en el sector agropecuario?

Diversos estudios e investigaciones han abordado algunas de estas interrogantes y se ha tratado de ofrecer explicaciones, sugerencias, posibles soluciones. Sin embargo, se requiere profundizar en varias de las causas que se han unido en el desencadenamiento del alza de los precios minoristas (preocupacin inmediata).

Entre ellas estn las que se encuentran al comienzo del ciclo productivo (encadenamiento productivo) y condicionan desde el comienzo el buen desempeo productivo, junto a otras que se manifiestan a lo largo de los eslabones que conforman el encadenamiento.

La falta de un enfoque sistmico, que parte desde inicio de la cadena y su efecto se manifiesta a lo largo del ciclo y hasta puede generar contradicciones antagnicas, de no ser considerado.

Con la emisin del Decreto 318, en el eslabn final de la cadena se dieron pasos iniciales de descentralizacin del proceso de comercializacin (mayorista-minorista), de los productos agrcolas; sin embargo, en el punto de inicio del ciclo (produccin), no se ha sido consecuente con ello. Es decir, no se ha creado un mercado mayorista de insumos, equipos y servicios productivos al cual el productor pueda acudir de forma oportuna.

Es cierto que las condiciones econmicas actuales por la que transita la economa cubana no son las ms favorables, pero de hecho hay que tomar decisiones que pueden ser consideradas osadas, aunque necesarias.

A manera de propuesta, se podra convocar a diferentes cadenas extranjeras de tiendas especializadas en la comercializacin de insumos productivos agropecuarios, que se establezcan en el territorio nacional en las zonas productivas fundamentales, con logstica e infraestructura apropiada, en diferentes territorios y traigan sus productos en consignacin.

La idea es que estas entidades forneas propicien el encadenamiento interno con el externo, es decir participen en el aseguramiento material productivo y el retorno de lo invertido en divisa ms un margen de ganancia logrado con la insercin externa por medio de la exportacin a mercados identificados por ellas.

Resulta importante que el productor pueda acudir a comprar de forma oportuna, a precios que se correspondan con las necesidades del ciclo productivo, ya que la agricultura trabaja con seres biolgicamente vivos, que son parte de la naturaleza. Hay que tener presente que los precios conforman un sistema, que uno incide en el otro, a lo largo del ciclo y que, dentro de ese ciclo y como parte del sistema de precios, tambin inciden en los de otras tiendas distribuidoras o comercializadoras de productos, entre ellos los alimenticios (entindase las tiendas recaudadoras de divisas, que popularmente se identifican como la shopping  y se convierten en puntos de referencia para los precios).

Sin duda, la aplicacin del enfoque sistmico es un aspecto complejo, pero hay que abordarlo y aplicarlo, definitivamente. Lo anterior convoca a tener presente e identificar las variables que, de una forma u otra, inciden sobre el comportamiento productivo hasta cerrar el ciclo.

Resulta adecuado precisar que la accin del mercado por s sola no resuelve las desproporciones ni logra el equilibrio. Se aboga por una relacin de complementariedad entre la planificacin y el mercado. Este ltimo posibilita que afloren los problemas a la superficie y sean percibidos e identificados, para realizar los ajustes, modificaciones y cambios necesarios, en complementariedad con la planificacin.

La actual existencia de la dualidad monetaria y cambiaria, sin duda, aade complejidad a que los precios sean determinados por los costos reales y los factores de eficiencia econmica real empresarial y nacional tampoco reflejen la realidad.

El estudio de la cadena de valor y sus diferentes eslabones debe ir acompaado de la valoracin y anlisis de los costos incurridos y la determinacin por cada eslabn y por el total de la cadena del margen o porcentaje de ganancia que le correspondera a cada eslabn (la parte del nuevo valor creado para cada sujeto econmico, sea productor, transportista, intermediario, prestador de algn servicio, entre otros) y, finalmente, a lo largo de la cadena de valor. Sin dejar de tener presente el inters de productores y de los consumidores.

La produccin es una y, si se priorizan las ventas-entregas a las formas comercializadoras estatales, las no estatales dispondran de menos productos. Entonces, la limitacin de la oferta por las vas no estatales puede conducir a un incremento de precio en estas formas no estatales, en perjuicio de la poblacin.

Ello podra conducir, adems, a desvos de productos de las formas estatales a las no estatales, por el incentivo de mayores ingresos-ganancias.

Durante el proceso de inicio descentralizador de la comercializacin (Decreto 318), los niveles de ventas al Estado (Acopio Estatal), se haban reducido de un rango inicial del 75-80 por ciento, a un nivel promedio de 51 por ciento aproximadamente.

El Problema central no radica en la circulacin, sino en la produccin. Retornar a niveles elevados o cercanos a 75-80 por ciento o ms (encargo estatal), para canalizar las ventas minoristas por las vas o formas estatales, como se ha mencionado, es un camino ya recorrido, sin resultados apropiados.

Obstculos a la produccin

Estos altos niveles de centralizacin y monoplicos han dado lugar a situaciones desfavorables, tales como: desestmulo al productor, prdida de cosecha en la plantacin por no recogida a tiempo, prdida de productos en los lugares de acopio, niveles de subsidios asumidos por el Estado, precios no consecuentes con calidades, cadena de impagos al productor, desviacin de productos hacia el mercado subterrneo, entre otros.

Los resultados anteriores, unidos a otras causas, han contribuido al detenimiento del desarrollo de las fuerzas productivas, particularmente en el sector agropecuario cubano.

Retomar el proceso centralizador en la comercializacin (eslabn final de la cadena) se interpreta como una especie de involucin en cuanto a las medidas descentralizadora iniciadas.

Si bien es cierto que se requiere establecer un ordenamiento en este eslabn, sin embargo retornar o retomar formas ya agotadas, como va de solucin, sobre las cuales ya se ha transitado no resulta nada novedoso ni provechoso.

En el nuevo decreto 355 se aprecia el retorno de un espritu centralizador fundamentalmente, a partir del artculo 6, sin el enfoque sistmico requerido, en las decisiones, ni el encadenamiento productivo-valor. Sera aconsejable deliberar sobre esta preocupacin.

Y ahora las cooperativas agropecuarias

Una segunda manifestacin respecto al retorno a la centralizacin y de hecho disminucin de la autonoma, reaparece con la emisin reciente del Decreto Ley No. 365/2018 de las Cooperativas Agropecuarias, CCS, CPA y UBPC, (Gaceta Oficial No. 37 Ordinaria de 24 de mayo de 2019), que deroga la ley No. 95, de las Cooperativas Agropecuarias y Crdito y Servicios de noviembre de 2002, y el Decreto-Ley No. 142 Sobre las Unidades Bsicas de Produccin Cooperativa, de 20 de septiembre de 1993.

En la nueva norma legal prima el carcter centralizador, en la gestin y dependencia a la Empresa Agropecuaria Estatal, as como el papel secundario de la ANAP, limitado a la consulta, explcito en el cuerpo del Decreto Ley, como odo el parecer de la.., as como de la Asociacin Nacional de Agricultores Pequeos , como consultor y no como parte decisora importante.

Se concentra el papel de la ANAP al campo estrictamente poltico; los intereses del campesinado son de origen econmico-social, en el mbito de la cooperativa, de sus socios, familias y el entorno social territorial, donde se desempaa la cooperativa, Cmo es posible separar lo econmico de lo poltico y viceversa? cuando en ltima instancia lo econmico es lo que determina.

Este decreto limita en extremo la autonoma y las posibilidades de encadenamiento productivo-valor, dentro del territorio, en lo interno y su manifestacin ms all del Municipio e inclusive, hasta llegar a insertarse a las Cadenas Globales de Valor Externo (CGV).

Se interpreta que las cooperativas (CCS y CPA) y aquellos usufructuarios vinculados a dichas cooperativas, son identificados como una extensin de la empresa estatal.

Se ha logrado durante aos una experiencia en el desarrollo del cooperativismo agrcola, con aciertos y desaciertos, donde el balance en cuanto resultados productivos, peso e importancia sobre todo de las CCS y CPA, en la produccin nacional de alimentos resulta determinante. De igual forma se ha obtenido experiencias en la gestin, organizacin, que sin duda han contribuido a los resultados productivos favorables, aunque existen potencialidades an no utilizadas.

Lo anterior propicia considerar que para dar continuidad al desarrollo de las fuerzas productivas, se requiere eliminar ciertas trabas, que limitan dichas fuerzas productivas, es decir cmo se manifiestan las relaciones de produccin y que se requiere para transformar las mismas, para que las fuerzas productivas puedan desencadenarse.

Sin duda desde el mbito territorial (Municipal), las formas cooperativas tales como las CCS, CPA, Usufructuario vinculado, reclaman una nueva forma organizativa superior, llmese cooperativa de segundo grado, que propicie el desarrollo econmico-productivo y utilizar las potencialidades existen.

Estaforma superior organizativa de produccin surgira de las propias cooperativas, donde las condiciones objetivas estn logradas, sin embargo no son mencionadas en el Decreto Ley 365, sino que todo se centra o gira alrededor de la Empresa Estatal Agricola, como ncleo alrededor del cual rondan las diversas formas cooperativas.

Esto pudiera interpretarse como un reflejo de supervivencia, antes de que las cooperativas de segundo grado, muestren ser ms expeditas que las funciones y desempeo de la Empresa Agrcola Estatal.

Resulta conveniente reflexionar, discutir, convocar a los productores y la academia, para obtener opiniones acompaadas de posibles soluciones, sobre los aspectos contenidos en los nuevos cuerpos legislativos, particularmente en el Decreto Ley 365, pues sin duda atentan contra la autonoma y conduce al incremento de la centralizacin y consolidacin de formas monoplicas. (2019)

Bibliografa Consultada:

-Gaceta Oficial de Cuba Gaceta Oficial No. 29 Ordinaria de 17 de abril de 2019

-Gaceta oficial de Cuba Gaceta Oficial No. 37 Ordinaria Decreto Ley No. 365/2018 (GOC-2019-464-O37) De las Cooperativas Agropecuarias. 24 de mayo de 2019.

Conceptualizacin del modelo econmico y social cubano de desarrollo socialista.

[1] Gaceta Oficial ordinaria No. 29, de este 17 de abril 2019

Armando Nova Gonzlez, economista e investigador cubano

Fuente: http://www.ipscuba.net/espacios/por-su-propio-peso/camino-al-andar/agricultura-cubana-entre-autonomia-y-centralizacion/


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