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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

Uruguay
El precio de los alimentos y UPM2 y el fuego y el acero

Marcelo Marchese
Rebelin


Los precios de los alimentos no paran de escalar en un pas con todas las condiciones para elaborar buenos alimentos y baratos, pues algo se interpone entre nosotros y los alimentos buenos y baratos.

Debemos estudiar ese algo, cuyo nombre es poltica econmica imperante que para el caso, se viene aplicando desde la apertura democrtica hasta ahora sin variaciones, salvo, una profundizacin de esa poltica en estos ltimos aos, profundizacin que responde a varios factores y en especial, a un mayor empuje del capital trasnacional.

No existe democracia sin comprensin de la realidad poltica y no puede existir una comprensin de la realidad poltica sin comprensin de la poltica econmica, cuyos efectos son particularmente determinantes en una cultura.

Los popes de nuestra poltica econmica no han agregado nada a una teora que se impone de tal manera que ha logrado mostrarse como la nica posible, como la nica que tiene derecho a la existencia. Lo curioso es que esa teora favorece al capital trasnacional, lo que equivale a decir que esa poltica es pensada por el capital trasnacional que logra, por sus ilimitados recursos, que una serie de presidentes y ministros y tericos, oficien de caudatarios del capital trasnacional.

La poltica econmica imperante afirma que el impulso a las economas en desarrollo lo constituye la inversin extranjera, habida cuenta que las economas en desarrollo no tienen fuerzas autctonas para impulsarse. Sin embargo, el propio dinero que pedimos prestado a la banca privada extranjera y que engrosa nuestra astronmica deuda externa, es el mismo dinero que nosotros depositamos en la banca privada extranjera, con una salvedad: depositamos ms dinero que el que pedimos.

Se afirma que no tenemos fuerzas autctonas para impulsar nuestra economa, sin embargo, invertiremos como mnimo seis mil quinientos millones de dlares en el ferrocarril, el viaducto, el puerto y la electricidad que le compraremos a UPM.

Qu lograremos con esa inversin, amn de endeudarnos y subir nuestras tarifas de UTE y OSE? Lograremos que UPM estrague para siempre una inmensa cantidad de hectreas, que agregue contaminacin (y cmo!) a un ro ya contaminado, y que se apropie, por sus fabulosas ganancias, de ms tierras todava, con la consiguiente expulsin de nuestro hombre del campo.

As llegamos de lleno a un problema esencial para una economa como la nuestra: la propiedad de la tierra y por lo tanto, quin ocupa y qu se hace en esa tierra.

Lo primero que debemos decir es que el capital extranjero es dueo de la mitad de la tierra del Pas y que adems, es dueo de las mejores tierras del Pas. Montes del Plata tena 240.000 hectreas y UPM 200.000 y ahora vaya a saber uno cuntas tienen. Estas empresas son las principales latifundistas y en sus campos pletricos de eucaliptos, acaso se aloje alguna cotorra y alguna serpiente pero gente, no hay. Campos donde antes se criaban vacas y ovejas hoy estn llenos de eucaliptos que nos empobrecen y expulsan y el dinero resultante de la venta de esos eucaliptos, no queda aqu para impulsar nuestra economa. Se fuga, precisamente, a las arcas de las trasnacionales de la madera.

Pero tambin tenemos a las empresas extranjeras que se aduean de la tierra para plantar soja, con el consiguiente dao a la tierra y al agua y su correspondiente fuga de capitales Para qu se planta esa soja? Para producir aceite de soja en nuestro Pas? No. Se planta soja para alimentar los pollos y los cerdos de China o de donde sea.

Los popes de nuestra poltica econmica imperante nos anuncian que sin el capital extranjero nos moriramos de hambre y jams nos desarrollaramos, pero ocultan la verdad: la inversin extranjera es la causa de nuestra pobreza y de nuestro atraso. La inversin extranjera se ha apoderado de nuestros principales rubros econmicos: la tierra, la Banca, los frigorficos, la exportacin de cereales, las grandes superficies comerciales, la elaboracin de bebidas y el tratamiento de la madera.

Entonces no agregan, acaparan rubros que antes eran nuestros. Lo que ha agregado la inversin extranjera amn de soja, es la elaboracin de pasta de celulosa. Aqu tenemos la inversin extranjera que nos estimular para salir del atraso y generar industrias, trabajo Qu industrias generaron las pasteras? En el caso de UPM, una fbrica de qumicos que en rigor es propiedad de UPM, y una empresa encargada del mantenimiento de la planta, que no s si es independiente de UPM. Luego de eso, plantines y transporte. Como vemos, casi nada y el problema es que en esos campos de eucaliptos donde ahora viven cotorras y serpientes, si es que viven (en los grandes monocultivos ni siquiera viven cotorras y serpientes) ya no se cra ganado que, a diferencia del eucalipto, permite alimentarse. Adems, lo que genera el ganado es mucho ms que lo genera el eucalipto, pues la cra del ganado requiere veterinarios, alambradores, peones, esquiladores, agarradores, benteveos, inseminadores y la carne y la lana y el cuero abren el camino a la variada industria de la carne y los frigorficos, a la marroquinera y zapatera y tejidos.

As que tenemos pasta de celulosa que viaja a Finlandia para el papel higinico y el packaging, una pasta de celulosa que desplaza a la carne, la lana y el cuero y toda la riqueza que producen y que adems, nos brindan un alimento esencial, un alimento sin el cual no hubiramos evolucionado desde los australopithecus.

El problema es que la poltica econmica imperante exonera de impuestos y fabrica vas de ferrocarril para los principales latifundistas y entonces les brinda ventajas en la lucha por la tierra para que acaparen ms tierras y en suma, la poltica econmica imperante, favorece la extensin del latifundio por parte del capital extranjero.

El capital extranjero, en vez de invertir para que salgamos del atraso, viene a apoderarse de los rubros cruciales de nuestra economa para profundizar nuestro atraso, primero que nada, pues incrementa la fuga de capitales, es decir, de los recursos imprescindibles para un posible despegue econmico, segundo, porque innova en nuevos rubros como la pasta de celulosa que casi no agregan trabajo a la mercadera y en rigor, es la materia prima de la materia prima, tercero, porque aplasta a la produccin nacional con las ventajas que obtiene, sumado al poder que tiene de por s, y cuarto, porque destruye nuestra cultura, que en rigor es la principal herramienta para la produccin de riquezas.

No el dinero, sino la inteligencia, sabe las palabras que mueven la piedra que cierra la cueva de Al Bab. El tesoro lo tenan ocultos los ladrones, como todos sabemos y los ladrones tienen gente a su servicio para mantener el tesoro oculto e imponer el pensamiento nico, para imponer la poltica econmica que como una losa aplasta a la produccin nacional. Ahora, y aplique el lector una particular atencin a esto que diremos: no existe robo de recursos sin destruccin de cultura. No existe exportar esos nutrientes de la tierra a modo de pasta de celulosa, sin extender el latifundio generando taperas y en las taperas, nadie transmite nuestra enorme herencia cultural.

Una isla llena de frutos y animales no es rica, sino que son ricos quienes viven en esa isla. Son ricos por la enorme abundancia de frutos y animales, pero son ricos porque han sabido y saben, conservar esa riqueza y reproducirla. Conservarla y reproducirla implica saber cosas que la protejan y la amplen, y esas cosas hacen a la cultura. Entonces llegamos al asunto de cmo incrementar nuestra riqueza, nuestra cultura y vemos que ah la educacin debe cumplir un rol esencial, debe asegurar la transmisin de nuestra herencia cultural, y debe acelerar al mximo el talento natural de los estudiantes que sern nuestros productores de riquezas y nuestros ciudadanos.

Y para que esa educacin exista, debe haber una Repblica que la sustente y el problema, es que inversiones como la de UPM destruyen los tribunales de la Justicia, erosionan el Parlamento e imponen, como prctica poltica, el asesinato de la Repblica con el secreto y el silencio.

Los ladrones, para apoderarse de las riquezas de la isla, deben dominar la organizacin poltica de la isla y destruir su capacidad de generar riquezas. La gente de la isla, debe asegurarse sus riquezas, su capacidad de producirlas, y su capacidad de elaborar nuevas riquezas, de hacer de la materia ms vida y cuando decimos materia, incluimos las ideas, una manifestacin sutil de la materia.

El precio que pagamos por los alimentos de la isla, es responsabilidad de la poltica econmica que le abre las puertas del saqueo a UPM. Si queremos alimentos buenos y baratos y una vida mejor, debemos tender la mirada al sitio en el que se le hace una brecha a nuestra muralla. El problema del precio alto de los alimentos nos lleva al terreno de la poltica donde para robarnos, necesitan derrotar nuestra Repblica. Derrotada la Repblica, no habr resistencia y ah vendrn por todo, absolutamente todo, y nos quedaremos sin frutas y animales, y ya no sabremos cmo producirlos y seremos ciegos tanteando con su bastn el abismo.

Estamos a tiempo para revertir el desastre? Lograremos ver la raz del problema y establecer la estrategia perfecta para vencer? El futuro es incierto, pero por primera vez en mucho tiempo, titila una esperanza. Ciudadanos del campo y la ciudad han abierto los ojos al desastre del fuego que devora nuestras riquezas y han decidido dejar de ser observadores, para convertirse en agentes de la Historia. Piensan, hacen, discuten, se conocen. Cada vez somos ms. Nuestra tarea es sencilla, templar nuestro acero. Nuestra ventaja es una sola, pero de un poder infinito, la verdad.

Nuestro acero son nuestras ideas, el fuego es la verdad. Nosotros, que seremos todos, templaremos el acero al fuego para vencer.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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