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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-06-2019

La hora del reparto

Agustn Vega Corts
Rebelin


Es normal en cualquier democracia parlamentaria que, celebrada unas elecciones sin que ningn partido tenga la mayora suficiente para gobernar, se inicien negociaciones para un acuerdo poltico que tenga los apoyos necesarios para formar el Gobierno. En situaciones de tanta fragmentacin poltica como la que existe en Espaa, en la que el grupo parlamentario mayor cuenta con 123 diputados de los 350 del Congreso, la necesidad de pactos entre dos o ms partidos se hace imprescindible.

Despus de tantos aos de un sistema poltico binario, en el que, como mucho, el vencedor solo tena que acordar con el PNV o CiU, el precio de sus votos, y no lo digo en sentido figurado, la pluralidad poltica de ahora, parece algo muy problemtico. Sin embargo, esa necesidad de acuerdos, aunque en principio se nos presente como una dificultad aadida, a la ya compleja configuracin poltica e institucional de nuestro pas, debera suponer un impulso para una democracia con ms dialogo y menos tensin, donde la disidencia no sea entendida siempre como beligerancia y donde nadie tenga la ambicin de poseer toda la razn mientras le niega al otro, no ya la posibilidad de que pueda tener una pequea parte de ella, sino, incluso, hasta su derecho a exponerla por l mismo, pues ya se ha decidido que todo lo que pueda pensar o proponer es malo por su propia naturaleza. Se ha establecido que las ideas o las proposiciones polticas no deben ser ponderadas en funcin de sus contenidos, sino en funcin de quin las defiende.

Ahora bien, tenemos nosotros una dirigencia poltica capaz de encauzar la diversidad poltica de una forma positiva para la democracia, enriqueciendo el debate poltico con nuevos matices que lo hagan ms reflexivo y representativo de lo que piensa la ciudadana? Sern capaces algn da nuestros representantes polticos de admitir que la democracia es algo ms que una forma de alcanzar el poder derrotando al adversario, y que la poltica es, fundamentalmente, la gestin de lo pblico de la forma ms eficaz, equitativa, y honesta posible, y no una permanente confrontacin en la que el afn de dominio sea el principal objetivo de todo lo que se hace?

Ojal fuera as. Sin embargo creo que pocas esperanzas podemos tener de que eso pueda suceder, al menos a corto plazo, en vista del bochornoso espectculo al que estamos asistiendo. Mentira parece que ni siquiera intenten disimular que lo nico que les importa es como conseguir la mayor cuota de poder con los votos que tienen cada uno. Han convertido lo que llaman negociaciones en una subasta en la que cada cual oferta lo que tiene y licita por lo que tienen los dems. Se intercambian alcaldas por gobiernos regionales, votos de concejales por votos de diputados, o ministerios por consejeras. Se cambia poder por poder. Y las ideas, los programas, las polticas de Estado? Eso es lo de menos, ahora estn con el reparto de los cargos. Despus, en un rato se pondrn de acuerdo en lo que harn con ellos. Cmo es posible tanta degradacin? No lo s.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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