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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2019

Civilizacin y naturaleza

Mario R. Fernndez y Nora Fernndez
Rebelin


En la historia de las civilizaciones el trmino poca dorada significa florecimiento, prosperidad, siempre variando en cuanto a quienes beneficia el auge generado. Los primeros en emplear el trmino fueron los griegos que lo relacionaron con un tiempo de armona mstica entre los seres humanos y sus dioses. En la Espaa del siglo 15, y a partir de la invasin al continente americano, europeos delirantes encuentran oro y plata en cantidades jams soadas, esto marca la poca dorada de Espaa que contina hasta 1659 cuando el fin de la guerra de los treinta aos en Europa termina con la poca dorada espaola. Estados Unidos tambin tiene su poca dorada, se llama Gilded Age, y parte de 1870 continuando hasta fines del siglo 19. Un crecimiento econmico intenso en la industria favorece la implementacin de nuevas tecnologas que benefician a un grupo pequeo de grandes ricos, y deja sumidos en la miseria de las ciudades a la gran mayora de los estadunidenses. Ninguna poca dorada, sin embargo, ha tenido mayor impacto en el mundo, particularmente en Europa, que la Islmica.

La poca Dorada Islmica fue uno de los perodos ms extraordinarios de la historia de la humanidad y dura 500 aos, desde el ao 750 hasta 1240, donde se alcanzan logros en la ciencia y la cultura que harn luego posible el Renacimiento europeo. El califato de Abbasid se planta establecer en Bagdad, su capital, un centro de sabidura que haga de Bagdad la ciudad ms grande e importante del planeta. La idea surge de la iniciativa de Harun al-Rashid, el cuarto califa de la dinasta Abassid, quien sube al poder con slo 22 aos y gobierna el califato por 23. El califa mismo era una persona especial, interesado en la poesa y la filosofa es un exponente de ideas racionales en favor de compartir el conocimiento cientfico. Con este fin crea Bait ul Hikmah, La Casa de la Sabidura, donde se traducen al rabe todas las obras que el califa tiene a su alcance. Harun al-Rashid remunera a los traductores de matemticas y manuales tcticos de Grecia, Persia, India, China, e incluso algunos originados en Europa y el medio oriente. El centro produce luego sus propias investigaciones en reas como la astronoma, la astrologa, la medicina, la fsica, la geologa y la metalrgica. Las puertas de la Casa de la Sabidura, abiertas a acadmicos y filsofos sin distincin de raza ni religin, permiten a estudiosos rabes musulmanes, judos, cristianos, seguidores del zoroastrismo y otros trabajar juntos y vivir en mutuo respeto y tolerancia mientras buscan respuestas al desarrollo de la humanidad, respuestas que hoy incluso usamos.

A la muerte de Harun al-Rashid varios levantamientos en lugares lejanos del vasto imperio de Abbasid, hace eco en Bagdad. Cuando los disturbios civiles terminan el trabajo cientfico contina con la meta de alcanzar la cumbre cultural y cientfica, que se logra bajo la direccin de al-Mamun, hijo de al-Rashid. Al-Mamun invierte ms recursos en Bait ul Hikmah, atrayendo ms cientficos e incluso artistas. En la poca dorada se traducen, de Grecia los trabajos de Scrates, Aristteles, Platn, Galeno, Hipcrates, Arqumedes, Euclides, Ptolomeo, Demstenes, Pitgoras, se incorpora de India Siddhanta de Brahmagupta, los numerales, el concepto de cero y la medicina ayurvdica. De China se traducen la alquimia y las tecnologas del papel, seda y cermica. Los seguidores de Zoroastro contribuyen disciplinas de administracin, agricultura, irrigacin. Los musulmanes aprenden todo y luego desarrollan el lgebra, la qumica, la sociologa y el concepto de infinito. Entre los grandes aportes de esta poca dorada estn los del matemtico y gegrafo persa al-Khwarizmi quien condensa en su Compendio de clculo por reintegracin y comparacin el lgebra que ya usaban babilonios, griegos e hindes, resolviendo ecuaciones algebraicas. Al-Khwarizmi abandona la prctica de resolver problemas particulares y se focaliza en los generales, o algoritmos que son su contribucin y llevan su nombre.

Al-Biruni fue otro notable de esta poca, su bibliografa comprende 113 ttulos, entre sus contribuciones est su clculo de la circunferencia de la tierra (con un error de menos del 1%), clculo que se repite en Europa el siglo 15 durante el Renacimiento. Al-Biruni escribe adems un texto de farmacologa donde lista 1000 drogas en cinco idiomas. El poeta Abu Nuwas, el ms grande de todos los tiempos en rabe, produce poemas que escandalizan por su admisin del amor heterosexual y homosexual. En la medicina el persa Al-Razi, uno de los principales estudiosos, no slo practica sino que explora el desarrollo de hospitales en todo el Medio Oriente estableciendo un sistema donde el gobierno se hace responsable del mantenimiento de edificios hospitalarios, cubre costos de tratamientos a pacientes hasta su completa recuperacin y cuenta con donaciones privadas de los ms pudientes comprometidos a solidarizar. Eran hospitales seculares que no discriminaban en cuanto a religin, raza, ciudadana o gnero. Otro notable cientfico en medicina es Ibn Sina, o Avicena, quien escribe 450 ttulos de los que sobreviven la mitad, incluso El Canon de la Medicina. Ibn Sina descubre con otros, que las enfermedades son transmitidas por partculas en el aire.

Abundan los inventos con aplicaciones prcticas como la recomendacin de comer tres platos en la comida y tres veces al da o la de usar el cepillo dental. Los tres hermanos Banu Musa se destacan por su trabajo para el califato creando fuentes de agua, juguetes mecnicos e incluso relojes novedosos. La qumica, la ptica, la literatura, el lgebra, los algoritmos, la medicina, la astronoma, la agricultura, eficientes sistemas de regado que aumentan la produccin de alimentos, contribuciones al confort y salubridad en las viviendas y ciudades son todos logros de esta poca. Bagdad tena para el ao 1200 ms de 35 bibliotecas y de 100 locales de venta de libros. La poca Dorada del Islam florece en el califato de Abbasid pero es la primera civilizacin internacional, intercultural e interracial aunque no igualitaria sino econmica y socialmente jerrquica. Impacta a casi todo el mundo pero principalmente a Europa, receptora de la creatividad y el conocimiento que impulsa sustancialmente al Renacimiento.

Sin duda quienes impulsan y sostienen el gran proyecto civilizatorio de la poca Dorada del Islam creen que el conocimiento cientfico y prctico sirve y servir como instrumento para enfrentar los grandes desafos de la humanidad. Despus de 500 aos de vigencia el califato de Abbasid llega a su fin en 1258 con la invasin de los mongoles de Hulagu Khan, nieto de Genghis Khan, que saquean y destruyen Bagdad, posteriormente reconstruida pero que nunca vuelve a su gloria. Sabemos que el califato se estaba deteriorando medio siglo antes de la invasin, en parte por el renacimiento del dogma. En su esplendor, los debates religiosos fueron perifricos, pero a principios del siglo 12 la ortodoxia islmica dej de aceptar la filosofa del libre pensamiento. La religin comienza a derrotar a la razn.

El brillante filsofo Ibn Rushd o Averroes nacido en 1126 en Crdova, Andaluca, lugar lejano e independiente de Bagdad y con su propia poca Dorada, anuncia la necesidad de adoptar un concepto suyo, el de la doble verdad. Ibn Rushd deca que hay una verdad para la ciencia y otra para la revelacin (o la fe) y que est ms all de la mente humana establecer su compatibilidad. Para el filsofo los ignorantes tienen que tener su fe y los educados tienen que saber sobre la doble verdad y mantenerla. Las lecciones de Ibn Rushd enojan a los campeones de la ortodoxia musulmana. Condenar a Ibn Rushd condena a la mente rabe a la tirana del fanatismo y la ignorancia. El pensamiento de Ibn Rushd sobrevive en el mundo donde se mantiene la dicotoma entre el mundo de la ciencia y el de la fe para preservar ambos. El final del dominio de la razn y la ciencia fue el final de la poca Dorada Islmica.

Mantener la doble verdad de Ibn Rushd, sin embargo, no es fcil, implica vivir con ambivalencia. Se facilita la educacin, la investigacin y la aplicacin del conocimiento al tiempo que no se hace totalmente pblica la verdad fundamental: la razn, y por tanto la ciencia, es la nica forma en que los humanos podemos entender el mundo lgicamente y abrir caminos que faciliten formas y estructuras de pensar y funcionar que favorecen un desarrollo humano integral. La revelacin y la fe son ilusorias, mitos que hemos creado y que la ciencia, en su continua bsqueda de la verdad, va desplazando diariamente. Mantener la ambivalencia nos limita y afecta el desarrollo cientfico, obligado a sufrir los ataques de quienes optan por no entender el mundo desde la verdad sino desde formas ideolgicas que hoy incluyen religiones y muchos otros mitos. Por eso aunque la ciencia avanza y el mtodo cientfico se prueba diariamente como el nico capaz de mostrarnos el mundo como es, sus avances se integran con dificultad a la vida cotidiana, con demora, con dudas, persiste la desinformacin y hasta el conflicto en reas bsicas para la supervivencia humana como la salud, la educacin, el trabajo.

Incluso en occidente, paragn de la modernidad, no tenemos similar acceso al conocimiento cientfico ni adecuada base educacional para entenderlo. La calidad de la educacin vara y los programas educativos son influenciados por fuerzas ajenas a la educacin y que no favorecen el pensamiento crtico. Los dineros para la educacin determinan el acceso al conocimiento, favorecen ciudades sobre reas rurales, unos vecindarios sobre otros, a los ms pudientes sobre los menos. La educacin no es siempre laica, independiente, centrada en la mayor y mejor manera de diseminar el conocimiento. Los educados son nios que nacen en hogares particulares, con padres que tienen particulares niveles de educacin y son influenciados por particulares ideologas (religiosas, polticas, tnicas, de clase). Los estados no siempre abrazan la razn como valor fundamental en el desarrollo del conocimiento, ni favorecen la ciencia por encima de la ideologa, ni tienen como meta el acceso igualitario frente a la discriminacin. Nuestros retos como civilizacin han aumentado tambin; hoy enfrentamos la supervivencia misma de las especies, incluida la nuestra. Ms que nunca requerimos de todo nuestro potencial material, cognitivo, creativo, emocional, social, poltico, espiritual. Para salvarnos debemos ser capaces de actuar como uno y de poder elegir e implementar las medidas necesarias y correctas.

Hemos contaminado nuestro planeta de muchas maneras el suelo, el agua, el aire, ponemos en gran riesgo el mundo en que vivimos, nuestra especie y las especies con las que compartimos el planeta. El cambio climtico puede sea la consecuencia ms grave del maltrato medioambiental que causamos, y nos obliga a lidiar con la posibilidad real, y prxima, de un mundo inhabitable. Frente a tremendo desafo, lamentablemente, nos encontramos inseguros, divididos, cooptados, con nuestras instituciones y aparatos polticos y judiciales incapacitados por la corrupcin del dinero. Vivimos a contramano de la forma de vivir que hemos elegido, que se prueba cada vez ms obviamente insostenible. Tenemos que enfrentar estructuras econmicas que hemos alimentado y corporaciones ms poderosas que los estados mismos que creamos, corporaciones que cuentan con derechos que nosotros mismos no tenemos. Son sujetos con poder ilimitado pero muy limitadas obligaciones y responsabilidades. Sujetos a los que la ley apenas toca, que crean, promueven y obedecen sus propias reglas en favor de la creacin de riqueza para s. Son sujetos que imponen sus deseos, a cualquier costo y sin preocupacin por consecuencias sobre medio ambiente o seres vivos. Somos responsables de haber permitido este estado de cosas. Es nuestra culpa que las instituciones que hemos creado y los gobiernos que elegimos no nos representen y sean manipulados y corruptos por el dinero de los ms ricos. Somos responsables de permitir que ya no muestren voluntad de crear e implementar polticas relevantes que detengan la aplicacin de modelos econmicos suicidas que diariamente contribuyen a volver el planeta inhabitable.

Olvidamos algo fundamental, la naturaleza no es un dogma nuestro y responde a nuestros ataques atacndonos tambin. El cambio climtico se vuelve un ciclo que se auto-alimenta: sube la temperatura, que derrite los hielos y al perder hielo perdemos capacidad de reflejar el calor del sol al espacio, lo que aumenta la temperatura que a su vez contribuye al mayor derretimiento de los hielos. Auto-alimentada por numerosos ciclos similares a este, la respuesta de la naturaleza atacada se hace brutal, nos golpea fatalmente. Pero a pesar de la seriedad de la situacin seguimos jugando a no entender, nos negamos a ver su severidad y el corto tiempo con que contamos para limitar el golpe. La ciencia emerge clara frente al enorme desafo: tenemos un nmero de aos para detener la mquina industrial y de transporte que se alimenta de energa fsil, responsable del cambio climtico. Se nos presenta como imposible limitar el consumo -vehculos, ropas, viajes, cosas todas a las que aspiramos. Limitar el consumo es un primer paso, se requiere ms. Frente al enorme reto queremos escapar no informarnos ni actuar. Mostramos incapacidad civilizatoria al no usar los instrumentos cientficos que hemos logrado en siglos; como cualquier proyecto histrico podemos sobrevivir y mejorar o fracasar y sucumbir.

Es posible que el concepto de doble verdad que Ibn Rushd propone como frmula para hacer ciencia sin enfrentar al Islam ortodoxo, concepto que aceptamos, tenga un costo que hoy venimos a pagar. Una verdad para la ciencia, otra para la revelacin, la fe, o la ignorancia, ha permitido hacer ciencia sin defenderla como nico mtodo para la verdad. Toleramos alternativas falsas mintindonos. Y las falsas alternativas se multiplicaron, a la revelacin se le agregaron construcciones ideolgicas --la del crecimiento econmico constante, los recursos naturales infinitos, la poblacin mundial y la energa sin lmites, las soluciones tecnolgicas por venir. Dogmas creados para auto engaarnos y permitirnos vivir sin atender a la verdad, al costado de la ciencia. El precio del autoengao es alto: quedarnos sin futuro. No faltan los nihilistas, tampoco quienes predicen que el fin es simplemente deseo divino.

Es la naturaleza la que nos enfrenta, pues no miente. Frente a la naturaleza la doble verdad no existe, existe la verdad, los lmites, la tolerancia, el balance. Quebrar el balance natural hace nuestro mundo inhabitable. Nos creemos capaces de todo y olvidamos nuestra fragilidad. Somos creativos, tenemos recursos, pero solamente podemos habitar una franja limitada de un mundo en balance. Para existir necesitamos ciertas temperaturas, recursos de agua potable, aire respirable, alimentacin. Necesitamos un balance de gases tanto como balance entre especies de plancton a lombrices, peces, abejas, otros insectos, plantas, rboles: el mundo natural todo. Los ros tienen que fluir y el mar moverse, los hielos son espejos que nos protegen del sol que sobrecalienta la tierra.

David Suzuki cientfico y comunicador canadiense viene advirtiendo sobre el peligro por aos ya:

Creamos construcciones, como capitalismo, la economa, corporaciones, y mercados, que son tratadas frecuentemente como sacrosantas. Pero no son formas de la naturaleza, como dragones, demonios y monstruos que la gente una vez crey eran reales, son construcciones humanas, lo que significa que si causan problemas podemos cambiarlas. No somos tan inteligentes ni poderosos como para liberarnos de las limitaciones que la naturaleza impone en nosotros; tenemos que vivir con ellas. Pero esa es una leccin que como especie nos hemos trgicamente negado a aprenderTenemos visin y sin embargo ignoramos los avisos


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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