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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2019

25 Aos de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo

Osvaldo Len
Alainet


Bajo el lema Unidos en Defensa de la Vida, la Tierra, el Trabajo y la Produccin, en febrero de 1994 en Lima (Per), se constituye formalmente la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC), con la participacin de 84 organizaciones procedentes de 18 pases de Amrica Latina y el Caribe, tras un proceso de convergencia de varios aos que se teje en el marco de la Campaa Continental 500 Aos de Resistencia Indgena, Negra y Popular.

Este proceso tiene como epicentro inicial un acercamiento de organizaciones campesino-indgenas de la Regin Andina, a partir de un taller de intercambio de experiencias en educacin y comunicacin (octubre de 1987) en el cual se consider urgente la necesidad de superar el carcter espordico de las relaciones, precisando que: el hecho de que comprendamos la importancia de caminar juntos, no quiere decir que el camino sea fcil. Luego de habernos ignorado mutuamente por siempre, tenemos un mundo de desconocimiento que nos separa.

Debido a que para entonces los estragos del impacto del neoliberalismo imperante ya repercuten con fuerza en el desgarramiento del tejido social organizativo, la perspectiva unitaria encuentra un terreno frtil y se proyecta a las dems regiones con el impulso de la Campaa Continental 500 Aos de Resistencia Indgena, Negra y Popular, que se desarrolla entre octubre de 1989 y octubre de 1992, con motivo del V Centenario de la llegada espaola a suelo americano.

La particularidad de esta campaa es que no se agota en s misma sino que se convierte en una respuesta pionera desde el campo popular al fenmeno de la globalizacin neoliberal. Entre otras cosas, porque logra aglutinar como promotores a sectores sociales tradicionalmente excluidos, bajo la premisa de unidad en la diversidad; permite entrelazar las acciones locales con las globales, contrarrestando el localismo que el neoliberalismo pretenda imponer a las demandas sociales; se constituye en un crisol donde se funden articulaciones sectoriales con renovados criterios organizativos; genera un significativo movimiento de solidaridad internacional, entre otras.

Por lo mismo, el sentido matriz que tiene para la CLOC esta campaa no solo se debe a que ella posibilita un espacio de encuentro y de intercambio entre organizaciones afines y con otros sectores sociales, sino a que su realizacin est pautada por una serie de replanteamientos conceptuales y organizativos, con miras a contrarrestar la tendencia hacia la fragmentacin y la dispersin del campo popular.

Y es as que desde su nacimiento la unidad propuesta por la CLOC ha buscado ir ms all de los acuerdos formales o compromisos polticos, para encontrarse en las luchas concretas, lo que implica contar con organizaciones nacionales representativas y, por tanto, de masas; definiciones que se han mantenido como referentes para el desarrollo de la coordinacin. Es ms, bajo estos parmetros dos aos ms tarde, en Tlaxcala, Mxico (abril 1996), formaliza su participacin en La Va Campesina Internacional.

Premisas

Tras constatar que: Las polticas neoliberales en el agro latinoamericano se han expresado en francos retrocesos de las reformas agrarias, con legislaciones anticampesinas que tienen como fin lanzar al mercado millones de hectreas de tierras y facilitar procesos de reconcentracin de las mismas. Tambin han ocasionado un alarmante crecimiento de la pobreza, migraciones hacia las ciudades y destruccin de las economas campesinas, en la jornada fundacional se establecen las premisas que habrn de marcar su posterior desenvolvimiento.

En el aspecto agrario concluimos que el derecho de los campesinos a la tierra y de los indgenas a su territorio es irrenunciable e irrevocable y forma parte de los derechos humanos. Que una verdadera reforma agraria supone profundos cambios en las estructuras sociales y productivas, un reordenamiento de la legislacin anticampesina que garantice las formas de propiedad social y la conduccin directa de la tierra. No ms tierras en pocas manos, ni muchas manos sin tierra, seala la Declaracin.

Es fundamental, acota, Promover el acceso de los pequeos y medianos productores al crdito, asistencia tcnica e investigacin, mercados seguros y precios justos para sus productos, seguro agrcola y servicios bsicos; impulsar formas alternativas de autodesarrollo e integracin econmica desde nuestras organizaciones, tanto a nivel local, nacional, como a nivel de Amrica Latina y trabajar por una agricultura autosostenible que garantice el mejoramiento de la calidad de vida de la poblacin, el uso racional de los recursos naturales y la preservacin de nuestros recursos genticos.

Asimismo seala el compromiso con la lucha por el respeto a la identidad cultural, a la autodeterminacin y al territorio de los pueblos indios; con el impulso de una mstica latinoamericana que supere todo tipo de discriminacin y violencia contra la mujer, facilitando y apoyando su participacin activa y con iguales derechos que el hombre en las diferentes instancias de decisin; y con la bsqueda para que la niez y la juventud tengan una especial atencin Que no haya ms nios explotados ni juventud sin empleo.

Tambin se demanda una educacin que responda a los problemas y necesidades de transformacin y desarrollo integral del campo, que afirme los valores culturales de las comunidades campesinas y pueblos indgenas. Adems se reconoce que es necesario readecuar nuestras formas de organizacin y de lucha, tomando en cuenta los cambios polticos y econmicos impuestos por el neoliberalismo, como tambin el fortalecimiento de la autonoma de las organizaciones del campo. A la vez que se denuncia la represin y persecucin de militantes y dirigentes campesinos.

A la disputa del modelo

Con el camino recorrido, de un tiempo para ac en la agenda de la CLOC-VC se ha colocado el desafo de avanzar en la construccin del proyecto poltico popular y la generacin de propuestas para polticas pblicas, a partir de la defensa de una nueva matriz de produccin de los bienes agrcolas basada en la agroecologa: modelo contrapuesto al del agronegocio (agribusiness) que slo consigue producir alimentos con agrotxicos; por tanto, con graves consecuencias para la salud de la poblacin y la destruccin ambiental .

El agronegocio es expresin del reordenamiento estructural en la produccin agrcola de la nueva fase del capitalismo. Segn Joo Pedro Stedile, dirigente del Movimiento Sin Tierra de Brasil, este modelo se caracteriza sucintamente, por: organizar la produccin agrcola en la forma de monocultivo (un solo producto) en escalas de reas cada vez mayores; uso intensivo de mquinas agrcolas, expulsando la mano de obra del campo; la prctica de una agricultura sin agricultores; la utilizacin intensiva de venenos agrcolas, los agrotxicos, que destruyen la fertilidad natural de los suelos y sus micro-organismos, contaminan las aguas en la capa fretica e inclusive la atmsfera al adoptar los defoliantes y secantes que se evaporan en la atmsfera y regresan con las lluvias. Y sobre todo, contaminan los alimentos producidos, con consecuencias gravsimas para la salud de la poblacin. Usan cada vez ms semillas transgnicas, estandarizadas, y atacan el medioambiente con sus tcnicas de produccin que buscan slo mayor tasa de lucro, en menor tiempo [1].

La agroecologa, en cambio, ms que un conjunto de tcnicas alternativas para producir, constituye una nueva base tcnica y cientfica para la produccin de alimentos, fibras y biomasa, en cantidad y calidad suficiente para el abastecimiento nacional y las exportaciones, que preserva y conserva la base de recursos naturales existentes en los biomas y ecosistemas.

Como las semillas determinan el modelo productivo adoptado, las semillas nativas al estar adaptadas al suelo y al clima de su regin son determinantes de la calidad, diversidad y cantidad de alimentos producidos, por lo tanto se concatenan con la Soberana Alimentaria; concepto desarrollado por CLOC-LVC a partir del principio de que los alimentos no pueden ser una mercanca, pues la alimentacin es un derecho de supervivencia de la humanidad. Por lo mismo, en todos los lugares del mundo cada pueblo tiene el derecho y el deber de producir sus propios alimentos. Y es que la cuestin de la alimentacin es un tema estratgico para la autonoma de un pueblo y para la Soberana de la Nacin.

En esta disputa, que en el fondo tiene que ver con el futuro de la vida por la gravedad de la destruccin de la naturaleza que ocasiona el modelo del agronegocio al priorizar el lucro, la formulacin de propuestas para polticas pblicas ha pasado a ser un componente indispensable para proponer, avanzar y consolidar conquistas. Aunque con la correlacin adversa que prima en la regin tal desafo demande mayores esfuerzos, existe una conquista clave: la Declaracin sobre los Derechos de los Campesinos y Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales que adopt la Organizacin de las Naciones Unidas (ONU) el 28 de setiembre de 2018.

Nuevos desafos

Al igual que a las dems organizaciones sociales, a la CLOC-VC ahora le cabe encarar las derivaciones que estn en curso por los cambios en materia de plataformas tecnolgicas relacionados con la digitalizacin, la robotizacin, el big data y la inteligencia artificial. De hecho la dataficacin (o sistematizacin en datos registrables) del agro no es nuevo: hace ya varias dcadas que se registran las variedades de semillas, que son almacenadas en repositorios para ser patentadas por empresas.

Con los procesos recientes de digitalizacin, los cambios se aceleran y estn impactando crecientemente en muchos pases del Sur. Un aspecto es el monitoreo de los campos con maquinaria digital, cmaras y sensores, que registran datos sobre los cultivos, el clima, la tierra, el riego, las pestes y malezas, etc., con lo cual las empresas que venden semillas y agroqumicos pueden identificar a distancia los problemas y dictar por ejemplo, al agricultor qu pesticidas o fertilizantes usar. Ello implica una erosin del conocimiento comunitario y de las formas ancestrales y agroecolgicas de manejar la biodiversidad y la calidad de los suelos, generando nuevas formas de dependencia.

Otro campo a tener presente es el que ocurre con la incursin de las plataformas de comercio electrnico en la cadena agro-alimentaria que no solo involucra la distribucin, pues las empresas concernidas estn comprando grandes extensiones de tierras, particularmente en pases del Sur, para poder controlar toda la cadena de produccin y distribucin de alimentos, con lo cual tambin pueden fijar los precios. En un primer momento, ello les permite hacer competencia desleal con productores locales al vender a precios ms bajos, con lo cual acaparan el mercado. Ms adelante, cuando ya tengan un mercado cautivo, podrn aumentar los precios a su antojo.

Con este panorama por delante, como que importa ampliar el cuadrante cuando se trata de afinar polticas de alianzas para, por decir algo, tender puentes con quienes trabajan por los derechos y la justicia digital, y para enfrentar a las grandes corporaciones.

Notas:

NB: En Cuba, del 27 al 30 de junio 2019, la CLOC realizar su VII Congreso, que ser precedido de la VI Asamblea de Mujeres y la V Asamblea de Jvenes.

[1] Las tendencias del capital sobre la agricultura, Amrica Latina en Movimiento n 459, ALAI, octubre 2010.

Osvaldo Len es comuniclogo ecuatoriano y director de Amrica Latina en Movimiento.

Fuente: https://www.alainet.org/es/articulo/200387



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